Loja. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- El padre Mauricio Aldeán, párroco de la parroquia del Señor Cautivo y sacerdote de la diócesis de Loja, lidera la organización de la cuarta romería de moteros, una iniciativa de atención pastoral que nació de manera espontánea y que hoy se consolida como un evento de gran convocatoria nacional e internacional.
La idea de este encuentro surgió cuando el padre Aldeán ejercía como párroco en Posul. Durante el traslado de la sagrada imagen de la Virgen del Cisne desde Casanga hacia Posul, y ante la existencia de un tramo largo de vía, se conformó un grupo inicial de 40 motociclistas de la parroquia para escoltar la imagen.
«Ahí salió una chispa, una idea de decir: ‘Bueno, a futuro, ¿por qué no hacemos una romería ya grande con la Virgen del Cisne?'», explica el sacerdote. Lo que comenzó como una iniciativa local ha crecido exponencialmente, proyectando para esta cuarta edición la participación de más de 2500 motociclistas de distintas procedencias.
Identidad y tecnología en la ruta
El motociclismo posee sus propios códigos de comunicación. El padre Aldeán explica que los viajeros utilizan «calcas» (adhesivos) como sistema de identificación y señalética a lo largo de sus rutas por diversos países. Asimismo, destacó que la comunidad de motociclistas ya cuenta con una aplicación móvil específica, desarrollada por ellos mismos, para señalar y registrar los puntos de recorrido en la cartografía.
Agenda de la cuarta romería
El evento cuenta con el respaldo del obispo de la diócesis de Loja, quien ha apoyado la iniciativa desde sus inicios. Las actividades de esta cuarta edición se desarrollarán los días 17 y 18 de julio:
- Viernes 17 de julio: Recepción de las delegaciones en los amplios espacios de la parroquia del Señor Cautivo.
- Actos religiosos: Celebración de la misa con la sagrada imagen de la Virgen del Cisne, presidida por el obispo para dar la bienvenida a los motociclistas.
- Investidura: Se realizará la investidura de los Caballeros Templarios, un grupo de jóvenes locales dedicados a la caridad y a la defensa de los valores familiares y cristianos frente a los desafíos ideológicos actuales.
El padre Mauricio Aldeán, quien se define como «sacerdote de vocación y motociclista por afición», reitera la invitación a la comunidad a sumarse a esta actividad que une la pasión por las dos ruedas con la devoción mariana.


