QUITO.- (Diario EL MERCURIO).- Treinta y cinco organizaciones de la Coordinación de Jubilados del Ecuador, que agrupa a los pensionistas del sistema de seguridad social de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional se sumarán al paro nacional del pueblo del 13 de agosto próximo.
Ayer los miembros de esos gremios se reunieron en Quito con los jubilados del Instituto de Seguridad Social (IESS) para afinar una agenda común de demandas.
Francisco Ortiz, presidente de la Coordinadora Nacional de Jubilados, dijo que el principal motivo de la adhesión al paro es el incumplimiento de la transferencia de 110 millones de dólares para el ISPOL y 330 millones para el ISSFA; así como 110 millones para el IESS, que corresponden al aporte del 40% del Estado para las jubilaciones de la generación que hoy está activa.
El 13 de agosto a las 09:00, se concentrarán a la Caja del Seguro en Quito, para participar en el paro nacional. Caminarán hasta donde avancen, pero previamente se movilizarán en las ciudades y en los barrios donde residen, con banderas del Ecuador.
Según el dirigente, hoy se volverán a reunirse para establecer asuntos puntuales dentro del contexto de la estrategia, que fundamentalmente es defender al Seguro Social.
Aseguró que en el congreso de jubilados, afiliados y pensionistas hay la idea de la conformación de un gobierno alternativo del IESS, designando a un director general, a los representantes del Consejo Directivo, y desde ese escenario discutir la ley de IESS, ya que el organismo no es del Estado y peor del Gobierno.
Servicio pasivo
Patricio Haro, delegado de los jubilados del ISSFA, dijo que los militares en servicio pasivo también apoyan la protesta nacional en contra de la “prepotencia de cómo se gobierna”, pues han sido víctimas, según expresó, de descalificaciones y se sienten afectados con el tema de la autonomía del sistema de seguridad social.
“Vemos ahora que el vocero oficial del ISSFA es un venezolano que está trabajando directamente en el Ministerio de Defensa”, denunció.
A nivel nacional existen 430 mil jubilados, y, de acuerdo con Haro, la intención es sacar a la las calles de manera pacifica al menos a un millón de personas, contando con sus familiares. (ANL)-(i)

