Siete campanadas marcaron el reinicio de operaciones del reloj público en la Torre Morisca (video)

Guayaquil.- (Andes).- Las primeras siete campanadas que arrojó este lunes el reloj público de la Torre Morisca, luego de su reparación y puesta en funcionamiento era esperada por un centenar de habitantes de Guayaquil, quienes antes de las 07:00 ya estaban en los bajos de la  torre, situada dentro del Malecón 2000 a la altura de la calle 10 de Agosto.

Por lo menos tres generaciones de guayaquileños debieron esperar para escuchar nuevamente el sonar que emite la maquinaria construida por ingleses y restaurada por mexicanos. Aunque el sonido de las campanadas fue débil, el hecho alegró a los presentes en el evento especial realizado por el Ayuntamiento en el inicio de las fiestas julianas.

La estudiante Gabriela Rubira estuvo en la inauguración, dijo que este tipo de edificios deben ser explotados culturalmente. El reloj tiene más de siglo y medio. Estuvo en los años de la fibre amarilla, la revolución juliana, los cambios con García Moreno, Eloy Alfaro, el gran incendio. “Ha sido un mudo testigo de la historia de Guayaquil y es un edificio emblemático digno del Ecuador”.

Video por Agencia Andes

Rivero Montalvo, de 87 años, fue el encargado de dar mantenimiento al reloj en las décadas de los años 40 y 50; estuvo presente en el lugar y con nostalgia relató los años en la que asistió en la limpieza y mantenimiento del edificio. “Este reloj fue mi vida y escuchar sus campanas no tiene palabras para explicar lo que siente mi corazón”.

Melvín Hoyos Galarza, director de Cultura del cabildo,  señaló que ha pasado cerca de 100 años para que suenen las campanas y el arreglo del equipo costó un poco más de USD 8.000.  En realidad la maquinaria fue reparada hace un mes, pero se esperó el inició de la fiesta de fundación de la ciudad para inaugurarlo.

Historia

La construcción de la máquina del reloj público fue encargada a una empresa de Inglaterra en 1839 y tres años después inaugurada por el expresidente Vicente Rocafuerte, quien en aquella época fue gobernador de la provincia de Guayaquil.

El edificio donde se colocó el reloj inicialmente era la torrecilla del Ayuntamiento, que reemplazó a una anterior máquina defectuosa que yacía en el lugar, la misma que perteneció a la orden religiosa de los Jesuitas.

Luego, en 1905 fue trasladado a la torre superior que había en el desaparecido “Mercado de la Orilla”, ubicado frente al actual edificio municipal, junto a la orilla del río Guayas.

Finalmente, fue ubicado en la saliente del Malecón, a la altura de la calle 10 de agosto, en 1921. El inmueble inicial donde estuvo asentada fue derrumbado por fallas en las bases. En 1929 inició la construcción de la hoy llamada Torre Morisca, terminando su edificación en 1931 cuando fue colocado nuevamente este emblemático reloj público de la ciudad.

El reloj público municipal tiene una presencia en la ciudad de 171 años. Y en este año, luego de una centuria vuelve a sonar las campanas.

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