Guayaquil. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- El balance presentado por el Presidente Daniel Noboa Azín evidencia una estrategia de gobernanza centrada en tres ejes: seguridad, apertura económica e inversión pública como motor de crecimiento lo dijo durante una entrevista en radio Centro.
En seguridad, la reducción del 40 % en homicidios en Guayaquil sugiere una efectividad inicial de las medidas de excepción; sin embargo, el dato de apenas 8.000 judicializaciones frente a 160.000 aprehensiones revela una brecha crítica en el sistema judicial, lo que podría comprometer la sostenibilidad de los resultados.
Desde la perspectiva económica, el giro de una balanza comercial negativa a un superávit de USD 62,8 millones refleja una mejora coyuntural en exportaciones y control de importaciones. No obstante, este resultado debe analizarse en función de su sostenibilidad y dependencia de factores externos como acuerdos comerciales y precios internacionales.
La política de infraestructura, con proyectos que superan los USD 100 millones, apunta a dinamizar el empleo y sectores estratégicos como construcción y transporte. A esto se suma el impulso a la vivienda mediante subsidios y créditos, lo que puede tener un efecto multiplicador en la economía interna.
En el ámbito fiscal y financiero, el Gobierno busca equilibrar inversión social sin afectar la rentabilidad bancaria, destacando utilidades récord del sistema financiero. Este enfoque evidencia una política económica que intenta mantener estabilidad macroeconómica mientras amplía el gasto social.
El componente geopolítico —especialmente la cooperación con Estados Unidos y la situación en la frontera con Colombia— introduce una depresión fiscal adicional, con costos de seguridad que alcanzan los USD 400 millones anuales.
En conjunto, la gestión muestra avances relevantes, pero también desafíos estructurales en institucionalidad, justicia y sostenibilidad económica a mediano plazo.
Finalmente, abordó temas de salud y empleo, señalando mejoras en el abastecimiento de medicamentos y la continuidad de programas como Jóvenes en Acción, orientados a generar ingresos y oportunidades laborales.

