Trastorno del espectro autista y coronavirus: información para las familias

Loja.- (@srradioEc).- Ante la aparición de la pandemia de la COVID-19, el Centro de Apoyo Social Municipal de Loja comprometido con la salud de los grupos de atención prioritaria, comparte la siguiente información de utilidad a las familias de pacientes con trastorno del espectro autista (TEA) frente al aislamiento social. Hay que tener claro que se trata de una situación transitoria y temporal.

Aunque puede parecer contradictorio a primera vista, dada la idea que las personas con TEA suelen preferir evitar el contacto social, situaciones de alto estrés como la que estamos pasando actualmente van a afectar la calidad de vida de las personas que conviven con esta condición.

Si bien es cierto que algunas personas dentro del espectro autista podrán manejar de manera apropiada el estrés de permanecer largas extensiones de tiempo en un espacio limitado, circunstancias ajenas pueden complicar el afrontamiento de este desafío.

Conductas de las personas con tea.

En primer lugar existe el componente psicológico que nos lleva a oponernos a las dificultades, la resiliencia, que enfoca a que luchemos contra ideas que pueden parecernos limitantes, un ejemplo de lo cual es el aislamiento hospitalario, del cual la mayor molestia no proviene de no poder salir sino más bien de la idea de no poder salir.

El segundo factor que podemos pasar por alto es la necesidad de convivencia forzosa dentro del círculo de apoyo (padres, hermanos, abuelos y cuidadores). Usualmente este es un problema que se manifiesta casi en todas las consultas, problemas para convivir. Los problemas de convivencia se ven exacerbados tanto por los factores ambientales como el miedo que presentamos, todos frente a la situación actual como a pequeñas actitudes que tienen un efecto acumulativo en nuestro bienestar percibido.

“No quiero decir que solo las personas con TEA son susceptibles a este punto, todos lo somos. Pero si es importante analizar que partes de nuestra convivencia pueden cambiarse para reducir situaciones de conflicto en el hogar”, señala Vicente Parra, psicólogo de la Clínica Hospital Municipal “Julia Esther González Delgado”.

El tercer punto es la ruptura de rutinas. Las personas TEA se caracterizan por ritualizar sus actividades, ambientes y hasta necesidades. Un evento con la magnitud de una pandemia es un disruptor enorme para todos nosotros, pero en personas que dependen excesivamente de horarios y rutinas representa un problema mayor. Este es el desafío más grande que enfrenta la persona y encontrar formas de adaptar y crear nuevas rutinas es fundamental para una convivencia estable.

El cuarto punto a considerar es el estrés de base que estamos pasando todos nosotros. Vivimos una situación difícil. En otras ciudades y países podemos atrevernos a comparar lo sucedido con películas. Si no controlamos el flujo de información y la forma en la cual manejamos el estrés que probablemente va a ir en aumento mientras sigan subiendo las incómodas cifras, vamos a tener problemas. Necesitamos ser ordenados y prudentes con el manejo de información. Centrémonos en lo esencial.

Finalmente, seamos pacientes y flexibles. Las personas TEA van a reaccionar de manera distinta al cambio, estrés y al duelo. Son usualmente más sensibles sensorialmente. Es necesario ejercitar nuestra empatía y considerar que en un espacio cerrado del cual es muy difícil o imposible salir en estos momentos, las actitudes y respeto de espacios tanto físico como auditivo deben ser pensando siempre en los demás.

La COVID-19 es un desafío para cada uno de nosotros, nos va a costar superarlo. Va a costar tiempo, paciencia y sacrificio. Pero también puede ser una oportunidad para que cada uno de nosotros crezca y aprenda, aunque sea un poco, a ponernos en los zapatos del otro, a armonizar con el arcoíris de individualidad que es la humanidad.

“Se tiene que poner de parte de las personas con TEA, tener consideración, respeto y paciencia para entender que las personas con este trastorno pueden tener diferentes reacciones frente a este asilamiento social, ya que por ende ellos suelen aislarse, más que todo sería en el tema de evitar que entren en pánico”, concluye Vicente Parra.

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