Hong Kong celebró este domingo sus elecciones legislativas bajo el sistema electoral reformado por Pekín en 2021, un proceso marcado por el impacto del devastador incendio ocurrido el 26 de noviembre en el complejo Wang Ful Court, donde murieron 159 personas.
El suceso, el más mortífero en décadas, ha ensombrecido la votación y ha impulsado reclamos de transparencia y responsabilidades.
Las urnas abrieron a las 07:30 hora local y, a mediodía, la participación apenas superaba el 10%, ligeramente más alta que en los comicios de hace cuatro años. Solo 20 de los 90 escaños del Consejo Legislativo se eligen por sufragio directo, otro reflejo del marco político más restrictivo implementado por Pekín.
El jefe del Ejecutivo, John Lee, pidió a la población votar para apoyar las reformas y a las víctimas del incendio. Anunció además que el nuevo consejo debatirá un proyecto de ley para la rehabilitación de los edificios afectados y confirmó la creación de una comisión independiente -encabezada por un juez- para esclarecer las causas de la tragedia.
La policía detuvo a 15 trabajadores y ejecutivos de empresas constructoras acusados de homicidio en serie.
Paralelamente, tres personas, incluido el estudiante Miles Kuan, fueron arrestadas por supuesta «sedición» al exigir responsabilidades al gobierno, aunque posteriormente fueron liberadas.
En el plano mediático, el Servicio de Seguridad Nacional chino convocó a medios internacionales para advertir contra lo que calificó como “distorsiones”, subrayando que no tolerará acciones consideradas contrarias a los intereses de China.


