UE multa a Google con 890 millones de euros

La Unión Europea multó a Google con 890 millones de euros por presuntas infracciones a la Ley de Mercados Digitales (DMA), al concluir que la compañía favoreció sus propios servicios en los resultados de búsqueda y restringió la capacidad de los desarrolladores de aplicaciones para ofrecer alternativas a los usuarios.

La decisión fue anunciada por la Comisión Europea en un contexto marcado por la posibilidad de que Estados Unidos adopte nuevos aranceles comerciales impulsados por la administración del presidente Donald Trump.

Dos investigaciones sustentan la sanción

La multa es el resultado de una investigación iniciada en marzo de 2024 bajo el marco de la DMA, normativa creada para garantizar una competencia más justa en los mercados digitales.

Del monto total, 460 millones de euros corresponden a la práctica de autopreferencia, al determinar que Google otorgó una mayor visibilidad a servicios propios como Google Shopping, Google Hotels y Google Flights, relegando a competidores en los resultados de búsqueda.

Los 430 millones de euros restantes responden a las restricciones impuestas a los desarrolladores de aplicaciones, quienes denunciaron que la empresa les impedía informar a los usuarios sobre ofertas más económicas y sistemas de pago disponibles fuera de Google Play.

Google deberá modificar sus prácticas

Además de la sanción económica, Bruselas ordenó a Google eliminar las conductas consideradas contrarias a la normativa europea.

La empresa tendrá 60 días para garantizar un trato equitativo a servicios de terceros y permitir que los desarrolladores puedan comunicarse libremente con los consumidores sobre alternativas de compra y pago.

En caso de incumplimiento, la Comisión Europea podrá imponer multas periódicas de hasta el 5 % de la facturación mundial de la compañía.

La empresa rechaza las acusaciones

Google defendió sus prácticas al afirmar que sus servicios buscan ofrecer una mejor experiencia a los usuarios y advirtió que los cambios exigidos podrían afectar la calidad de sus productos en Europa.

El presidente de Asuntos Globales de Google, Kent Walker, sostuvo que la regulación no debería deteriorar los servicios digitales ni perjudicar a consumidores y empresas europeas.

Aunque la compañía ya ha comenzado a implementar algunos ajustes en su buscador y en su tienda de aplicaciones, todavía no ha confirmado si presentará un recurso contra la decisión de la Comisión Europea.

La decisión reaviva las tensiones con Estados Unidos

Más allá del impacto económico, la sanción podría convertirse en un nuevo punto de fricción entre Bruselas y Washington.

La administración estadounidense ha criticado reiteradamente la regulación digital europea al considerar que afecta principalmente a las grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos y ha equiparado este tipo de sanciones con barreras comerciales.

El conflicto coincide con la evaluación de nuevos aranceles estadounidenses y con el vencimiento del actual marco comercial entre ambas potencias, lo que añade incertidumbre a las relaciones económicas transatlánticas.

La regulación digital europea gana fuerza

La resolución representa una de las primeras grandes aplicaciones de la Ley de Mercados Digitales y refuerza la estrategia de la Unión Europea para limitar el poder de las grandes plataformas tecnológicas.

Con esta decisión, Bruselas busca garantizar una mayor competencia en el mercado digital europeo y ofrecer condiciones más equitativas tanto para empresas desarrolladoras como para los consumidores.

Related Posts