Islamabad. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- Irán y Estados Unidos reanudaron un diálogo directo histórico en Islamabad, marcando el primer acercamiento diplomático cara a cara desde la Revolución Islámica de 1979.
El encuentro se produce en el contexto de la jornada 43 del conflicto en Medio Oriente, iniciado el 28 de febrero de 2026, y bajo una frágil tregua mediada por Pakistán desde el 7 de abril. Las delegaciones, lideradas por JD Vance y Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvieron conversaciones directas con resultados calificados como “optimistas” por fuentes diplomáticas.
Pese al avance simbólico, las posiciones siguen marcadas por exigencias incompatibles. Washington insiste en impedir el desarrollo nuclear iraní y garantizar la apertura del estrecho de Ormuz, mientras que Teherán demanda control sobre esa vía estratégica, compensaciones económicas, desbloqueo de activos y un alto al fuego integral que incluya a Líbano.
En paralelo, el presidente Donald Trump restó importancia al resultado de las negociaciones al afirmar que su país “ha ganado la guerra”, mientras advirtió a China sobre posibles consecuencias si suministra armamento a Irán.
El escenario regional sigue tensionado. Israel mantiene ataques en el sur de Líbano, donde bombardeos recientes han dejado al menos diez muertos, según autoridades locales. Al mismo tiempo, el gobierno de Benjamín Netanyahu prevé iniciar conversaciones con Beirut bajo mediación estadounidense.
Aunque el reinicio del diálogo representa un hito diplomático tras décadas de ruptura, la posibilidad de un acuerdo definitivo depende de un complejo equilibrio geopolítico en una región aún marcada por la escalada militar.

