Quito.- (Andes).- Marcela Aguiñaga, exministra de Ambiente, indicó que la decisión ecuatoriana, es una respuesta a la falta de corresponsabilidad de los países del mundo para evitar el aumento de emisión de dióxido de carbono que provocará la explotación de las reservas de crudo en la zona del Yasuní. El Ecuador requiere los recursos para atender las demandas sociales existentes en su población puesto que uno de los objetivos del gobierno del presidente Rafael Correa es erradicar la pobreza.
“Nadie realmente ha contribuido en poner los recursos que necesitamos. Está claro que las principales fuentes de contaminación del Ecuador siguen siendo no tener alcantarillado, no manejar adecuadamente la basura, necesitamos también esos recursos para la inversión”, dijo Aguiñaga a la agencia Andes.
El explotar el Yasuní, no será algo nuevo, pues en los blosques colindantes ya existe actividad hidrocarburífera, donde se trabaja en base a estándares de seguridad que garanticen el mayor cuidado de su biodiversidad.
“Evidentemente es una zona que carece de intervención de los hombres. Es una zona que está en muy buen estado de conservación. Para eso habrá que tomar todas las medidas en caso de que así se decida”, adelantó Aguiñaga previo al anuncio del presidente Rafael Correa.
Juan Carlos Cassinelli, asambleísta oficialista dijo que el mundo no ha respondido adecuadamente, al tomar en cuenta que el costo económico que proponía Ecuador era bajo en relación a lo que puede recaudar, pero ahora le corresponde adoptar medidas adecuadas para no afectar su medio ambiente.
«Se tiene que cuidar, se tiene que hacer las cosas adecuadamente con la tecnología de punta», mencionó Cassinelli.
Bartolo Ushigua, vicepresidente de la Confederación de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), expuso que la preocupación del sector radica porque no solo pone en riesgo la biodiversidad existente, sino también a las poblaciones no contactadas.
“En la Constitución habla del derecho de la naturaleza, ese derecho debemos de respetar, porque es una zona donde están viviendo los compañeros tagaeri, taromenanis. Ellos tienen derecho de vivir como a ellos les parece bien en su espacio donde tienen su cacería, donde tienen su pesca”.
Al considerar de los riesgos que corre el ecosistema del Yasuní, Carlos Pérez Guartambel presidente de la Ecuarunari planteó al Ejecutivo llame a una consulta popular a la población, para que sea la que decida sobre si explotar o no el ITT.
“Una consulta popular para que decidan si quieren explotación del Yasuní o no. Quieren acaso que se juegue con la vida de nuestros hermanos, que les maten la biodiversidad existente ahí?”, cuestionó el dirigente indígena.
Para Aguiñaga la amenaza al Yasuní proviene del crecimiento de la frontera agrícola, lo cual es una corresponsabilidad de control de los gobiernos autónomos descentralizados, aunque dijo que una consulta popular es viable, pero se lo debe analizar.

