Loja.- (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La fiebre futbolera que antecede al Mundial 2026 ya comienza a sentirse en Loja. Más allá de la emoción deportiva, el tradicional álbum mundialista se ha convertido en una oportunidad de emprendimiento para jóvenes que buscan generar ingresos mientras ayudan a los aficionados a completar sus colecciones.
En el centro comercial La Pradera, al sur de la ciudad, Nahomi Herrera, estudiante de la Universidad Nacional de Loja (UNL), junto a dos compañeros, encontró en la venta de cromos una alternativa para financiar sus estudios y cubrir gastos personales.
El negocio consiste en adquirir cajas completas de cromos, cuya inversión inicial alcanza los 115 dólares, para luego comercializar individualmente las figuras de los jugadores participantes en la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá.
«Principalmente esto consiste en vender cromos para facilitar que las personas llenen su álbum. Vienen buscando los jugadores que les faltan o incluso para completar páginas enteras«, explica Nahomi Herrera.
Los precios varían según la demanda. Los cromos comunes se venden desde 20 centavos, mientras que los escudos y equipos cuestan alrededor de 50 centavos.
Las figuras más cotizadas, como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, alcanzan los cinco dólares por unidad debido a su alta demanda entre los coleccionistas.
Un negocio impulsado por la pasión futbolera
La afluencia de compradores es constante. Niños, jóvenes y adultos llegan diariamente en busca de los cromos que necesitan para completar sus álbumes, especialmente los correspondientes a las selecciones más populares.
Según Nahomi, las selecciones de Ecuador y México son las más solicitadas por los aficionados, aunque la disponibilidad depende del contenido aleatorio de cada caja adquirida.
«Hay cajas donde vienen muchos jugadores ecuatorianos y otras donde prácticamente no aparecen, por eso a veces es difícil conseguir algunos cromos específicos», comenta.
La joven reconoce que se trata de una actividad que implica riesgos económicos, ya que no existe garantía de recuperar la inversión inicial.
«Es una apuesta. No sabemos si vamos a ganar o perder, pero decidimos asumir el riesgo para obtener ingresos y apoyar nuestros gastos universitarios», señala.
El Mundial mueve la economía local
La llegada de una nueva Copa del Mundo no solo despierta el interés por el fútbol, sino que también dinamiza pequeñas actividades comerciales relacionadas con el coleccionismo deportivo.
La venta e intercambio de cromos se ha convertido en una tradición que acompaña cada edición mundialista, permitiendo a estudiantes y emprendedores generar recursos mientras aprovechan el entusiasmo que genera el torneo más importante del planeta.
Los jóvenes emprendedores permanecerán en su punto de venta ubicado en los exteriores de Supermaxi, en La Pradera, hasta mediados del Mundial o mientras la demanda continúe siendo favorable.



