Innovación biológica impulsa futuro sostenible del agro

Loja.- (Pablo Sanmartín Rodríguez).-La innovación biológica se consolida como una herramienta estratégica para garantizar la sostenibilidad del agro en América Latina, frente al creciente impacto del cambio climático, las amenazas fitosanitarias y la necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria regional.

De acuerdo con BASF, la sanidad vegetal se ha convertido en un factor determinante para la competitividad agrícola, especialmente en países altamente productivos como Ecuador, donde desafíos recientes como la detección del Fusarium R4T han redefinido las prioridades del sector.

Stephanie Valquinta, gerente país de BASF Ecuador, señaló que la protección fitosanitaria es clave para la sostenibilidad agrícola y destacó que, aunque existe mayor conciencia sobre estos riesgos, persiste la necesidad de fortalecer la innovación y adoptar enfoques integrales.

Fusarium R4T redefine prioridades

La reciente aparición del Fusarium R4T en Ecuador representa un punto de inflexión para la agricultura nacional y regional.

Aunque se han registrado avances en monitoreo y protocolos de contención, aún existen retos importantes relacionados con prevención temprana, capacitación técnica y acceso a tecnologías innovadoras.

Según BASF, este escenario evidencia la urgencia de reforzar la cooperación regional y acelerar la adopción de soluciones sostenibles capaces de anticipar crisis fitosanitarias y reducir su impacto.

La sanidad vegetal influye directamente en la productividad, las exportaciones, el empleo rural y el abastecimiento alimentario, consolidándose como un eje esencial para la estabilidad económica.

Soluciones biológicas lideran transformación agrícola

En este contexto, las tecnologías biológicas emergen como una de las respuestas más eficaces para enfrentar los desafíos del agro moderno.

Bioinsecticidas, biofungicidas y bioestimulantes basados en procesos naturales permiten sistemas productivos más eficientes, resilientes y sostenibles, con menor impacto ambiental.

Como parte de esta apuesta estratégica, BASF anunció recientemente la adquisición de AgBiTech, firma especializada en control biológico de plagas mediante tecnologías desarrolladas a partir de virus de origen natural.

La operación fortalece el portafolio biológico de la compañía y acelera el desarrollo de nuevas soluciones para productores agrícolas.

Ecuador fortalece resiliencia agrícola

En Ecuador, donde cultivos estratégicos como el banano sostienen una parte fundamental de la economía exportadora, la incorporación de soluciones biológicas adquiere especial relevancia.

Un ejemplo es el uso de bioestimulantes como Kelpak, orientados al fortalecimiento radicular, mejor absorción de nutrientes y mejora de la calidad productiva incluso en escenarios climáticos adversos.

Estas tecnologías permiten reducir pérdidas, optimizar recursos y avanzar hacia modelos agrícolas más sostenibles.

Colaboración para garantizar el futuro alimentario

Para BASF, el futuro de la sanidad vegetal dependerá de la articulación efectiva entre sector público, privado y productores, junto con procesos sostenidos de capacitación técnica y transferencia de conocimiento.

En el marco del Día Internacional de la Sanidad Vegetal, la compañía reafirmó que el desarrollo del agro estará definido por tres pilares fundamentales: innovación, sostenibilidad y colaboración.

El objetivo es asegurar alimentos suficientes, seguros y producidos de manera responsable para responder a las demandas futuras de la región.

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