Ecuador. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, respondió este 7 de abril a las declaraciones de su homólogo colombiano, Gustavo Petro, quien reiteró que el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas es un “preso político” y solicitó su liberación.
A través de su cuenta en la red social X, Gustavo Petro afirmó el 6 de abril que “es indudable que Jorge Glas es un preso político”, y aseguró que incluso solicitó personalmente su liberación o entrega al Gobierno ecuatoriano durante una visita a Galápagos.
Cabe recordar que, en septiembre de 2025, el mandatario colombiano concedió la ciudadanía a Jorge Glas, intensificando el conflicto diplomático entre ambos países.
En respuesta, el presidente Daniel Noboa rechazó de forma contundente esta postura y defendió el accionar de la justicia ecuatoriana. “Este país ha esperado años para ver a los corruptos responder ante la justicia. Hoy, desde afuera, quieren vender el cuento de los ‘presos políticos’ para tapar lo evidente: en la cárcel hay un corrupto que debe responder al Ecuador”, señaló.
Contexto judicial y tensiones bilaterales
Las declaraciones de Gustavo Petro se producen días después de que un juez negara un recurso de habeas corpus presentado por Glas, en el que solicitaba mejoras en sus condiciones de reclusión, incluyendo alimentación y atención especializada en la Cárcel del Encuentro.
El caso se mantiene como uno de los principales focos de tensión entre ambos gobiernos, en un escenario ya complejo por diferencias políticas y disputas comerciales. Ecuador y Colombia atraviesan actualmente un periodo de fricciones económicas, marcado por la imposición de aranceles que ha derivado en una especie de “guerra comercial” de más de dos meses.
Relación bilateral en deterioro
Aunque la relación entre Noboa y Petro inició con señales de cooperación -como la presencia del mandatario colombiano en la posesión presidencial en noviembre de 2023-, los desacuerdos se intensificaron en abril de 2024 tras la incursión de fuerzas ecuatorianas en la Embajada de México en Quito para capturar a Glas.
Posteriormente, ambos líderes intentaron recomponer el diálogo en diciembre de 2024 durante un encuentro en las Islas Galápagos, donde firmaron la denominada Alianza por la Vida. Sin embargo, los recientes pronunciamientos evidencian un nuevo deterioro en las relaciones diplomáticas.
Un conflicto político y jurídico
El cruce de declaraciones refleja no solo una diferencia de criterios sobre el caso Glas, sino también un conflicto más amplio entre visiones políticas y jurídicas en la región. Mientras Colombia insiste en la figura de “preso político”, Ecuador sostiene que se trata de un proceso judicial por corrupción.
Este escenario mantiene en tensión la relación bilateral y posiciona el caso como un tema central en la agenda política regional.

