Israel. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La escalada militar entre Israel e Irán alcanzó un nuevo punto crítico la noche del lunes, cuando la aviación israelí lanzó una intensa oleada de bombardeos sobre Teherán y confirmó el inicio de una ofensiva paralela en Líbano.
Según el Ejército israelí, los ataques en territorio iraní se dirigieron contra instalaciones del Ministerio de Inteligencia y sedes de la Fuerza Quds, el cuerpo de élite de la Guardia Revolucionaria encargado de operaciones exteriores. Entre los objetivos alcanzados figuran centros de mando, bases regionales, lanzaderas de misiles, infraestructuras de producción de armamento y sistemas de defensa aérea.
Las Fuerzas Armadas aseguraron haber completado al menos tres nuevas oleadas de bombardeos contra baterías antiaéreas y sistemas de lanzamiento de misiles. En total, se habrían empleado cientos de municiones contra decenas de objetivos estratégicos. Desde el inicio de la ofensiva el sábado, Israel afirma haber atacado alrededor de 600 posiciones en territorio iraní.
Más de 555 muertos en Irán
El balance provisional de víctimas refleja la magnitud del conflicto. Más de 555 personas han muerto en Irán desde que comenzaron los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos, mientras que en Israel los ataques con misiles lanzados por Teherán han causado al menos 10 fallecidos.
Las autoridades israelíes sostienen que los objetivos estaban vinculados a estructuras militares y de seguridad responsables de la represión interna y del apoyo a grupos armados en la región.

