Loja.- (Andes).- El sur del Ecuador puso a funcionar sutercer sistema de energía alternativa con el proyecto de captación de biogás del relleno sanitario de Pichacay, impulsado por la Alcaldía de la ciudad de Cuenca (sur andino).
El primer proyecto que funcionó para generar energía amigable con el medioambiente está en Loja, provincia fronteriza con Perú, con 11 aerogeneradores que producen 16,5 megavatios de electricidad por año; el segundo está en el municipio de Zapotillo. Allí producirán ocho megavatios anuales de energía con un sistema fotovoltaico (energía solar).
Con esos proyectos Ecuador planea cambiar la matriz energética para reducir la dependencia de las termoeléctricas e hidrocarburos. A escala nacional se prevé la ejecución de 15 proyectos de energía solar y en materia eólica el gobierno central construye sistemas en Imbabura y el litoral.
El sistema de Cuenca, aunque es el tercero del sur andino, es la primera experiencia que tendrá el país suramericano al utilizar los desechos sólidos para producir anualmente dos megavatios hora de energía. Valeria Villavicencio, gerente de la Empresa Pública Municipal de Aseo de Cuenca (EMAC), informó que hasta la primera semana de diciembre de 2013 socializarán el estudio de impacto ambiental definitivo para obtener la licencia de funcionamiento.
Adicionalmente, explicó Villavicencio, avanzan en el cumplimiento de las dos fases de ejecución. Una primera etapa que es la captación del biogás concluye en diciembre y en la mitad del próximo año el sistema empezará a generar energía eléctrica.
EMAC con la empresa holandesa BGP Engineers ejecutan los trabajos bajo la figura de una compañía de economía mixta denominada EMAC BGP Energy CEM, creada en el 2012. La inversión en la obra es de 2,3 millones de dólares para suministrar de energía a 8.000 familias de esa ciudad.
Para construir el proyecto, el relleno sanitario de Cuenca está dividido en tres fases: la etapa norte I, fase norte II y la fase sur; esta última parte, recibió 800.000 toneladas de desechos sólidos generados en los últimos ocho años y es la primera que será aprovechada por el proyecto.
Por otro lado, la planta de captación de biogás se construye en cuatro hectáreas de terreno y la casa de máquinas en 2.500 metros cuadrados. Además, con el funcionamiento de ese sistema reducirán anualmente 75.000 toneladas de dióxido carbono (CO2).
La gerente de EMAC agregó que la descomposición de los materiales orgánicos genera metano. “Un gas de efecto invernadero, 21 veces más contaminante que el CO2, conocido como biogás; el mismo que será succionado a través de tuberías, luego será filtrado para limpiar los materiales impuros y se bombeará hacia un motor generador”, subrayó la funcionaria.
