La visita del papa Francisco a Ecuador será pastoral, aclara Conferencia

Quito.- (Diario EL UNIVERSO).- Un encuentro de ‘evangelización’ es la expresión que utiliza monseñor Antonio Arregui, arzobispo de Guayaquil y miembro de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, para explicar el motivo de la visita del papa Francisco a Ecuador, el 6, 7 y 8 de julio próximo.

Su llegada emociona a la comunidad católica ecuatoriana, y el presidente Rafael Correa la ha declarado “de interés nacional”, porque el Estado está en el deber de hacer efectivo el goce y ejercicio de los derechos reconocidos en la Constitución, consta en el decreto ejecutivo.

Para el régimen, su llegada es el “compromiso con las más altas causas de la humanidad y constituye un mensaje de esperanza, paz, solidaridad y bienestar”.

Pero, ¿qué tipo de visita es la que hace el papa a Guayaquil y Quito? Según la Conferencia Episcopal, pastoral.

“Es un hecho de orden religioso, es un prelado de la Iglesia que se reúne con su gremio y lo evangeliza. Eso es lo que va a hacer el papa: viene a evangelizar a los católicos y a las personas de buena voluntad”, explicó Arregui, parte del comité organizador de la visita papal.

La característica de orden política se observará únicamente durante la reunión prevista con Correa, tomando en cuenta que el pontífice es jefe de Estado del Vaticano, precisó Fausto Trávez, presidente de la Conferencia: “Siempre sale un presidente a recibir al Santo Padre, pero, como jefe de Estado, terminado ese acto de protocolo, será otra vez pastor para nosotros”.

Pero a más de apostólica, el Gobierno considera que esta es una visita de Estado, refirió el canciller Ricardo Patiño días atrás. “El Papa traerá un mensaje de unidad, de fraternidad y el ejemplo de otros valores universales que predica la Iglesia, y eso le hará muy bien a nuestro Ecuador que en esos días recibirá unido al pontífice, dejando de lado el discurso político”.

Patiño estará al frente de un comité nacional, integrado por otros diez ministerios, a cargo de coordinar y ejecutar las tareas necesarias que se requieran para la visita del papa.

La agenda del pontífice estará en manos de la Conferencia. “Es lo que llamamos el ministerio petrino, que corresponde al sucesor de San Pedro, y a nosotros nos corresponde establecer el altar, quiénes lo celebran, qué textos se proclaman, a quiénes se invita a la celebración…”, agregó Arregui.

Francisco Salazar Alvarado, exembajador de Ecuador en el Vaticano y quien coordinó en 1985 la visita de Juan Pablo II, dijo que la diferencia entre una visita pastoral y de Estado es que “el pontífice viene no para hablar de política, sino para que exhiba su pensamiento en materia eclesiástica”.

Explicó que el Gobierno nacional no debe ‘menoscabar’ la posición de la Conferencia Episcopal, porque es esta la que decidirá con el pontífice la agenda. Además, “el Santo Padre ha advertido que no quiere ningún banquete; él viene en una visita pastoral para hablar a los fieles y a los cristianos de temas de la moral, la fe, que es la base de nuestra religión”. (I)

Comité Nacional

Entre sus seis atribuciones está “dictar lineamientos bajo los cuales las entidades de la administración pública y los gobiernos autónomos deberán brindar su contingente” para organizar la visita. Y deberán cumplirlo usando los recursos de su presupuesto. Antonio Arregui ve ‘imprescindible’ la creación de esta instancia para que los ayuden a coordinar el tránsito o establecer el orden o puestos de socorro, al ser este un evento multitudinario.

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