Loja.- “Sacrificar animales es una medida retrograda e inhumana” manifiesta el Asambleísta Richard Farfán en relación a las declaraciones del Alcalde de Loja Dr. José Bolívar Castillo quien anunció públicamente su intención de sacrificar perros que encuentre en las calles y su carne sea aprovechada, esto ha “provocado en mi indignación”.
Invocar la muerte para solucionar un problema que quizás se le escapa de las manos, no se soluciona matando.
La matanza se puede evitar con un plan de esterilización, pero también educando a los lojanos a no abandonar en las calles a sus mascotas, también se puede realizar campañas de adopción de canes.
Rechazo totalmente las palabras de muerte pronunciadas a sangre fría por parte del Alcalde Castillo.
Un estudio reciente en la ciudad de Quito, impulsada por su Municipio, revelo que más del 90% de perros callejeros de la capital de Ecuador tuvieron un hogar, fueron abandonados y en Loja no debe ser diferente. Por ello hay que hacer conciencia y sancionar la criminal practica de abandonar a su suerte a nuestras mascotas.
EL mejor amigo del hombre podría volverse en su contra y ser su enemigo? Su hijo, hija a quien ha criado con amor algún día puede ser ingrato, aquellos a quienes confiamos nuestra felicidad y nuestro buen nombre pueden traicionarnos. La gente dispuesta a arrodillarse ante nosotros para honrarnos cuando el éxito está con nosotros, en ocasiones son los primeros en lanzarnos piedras de malicia cuando el fracaso coloca su nube sobre nuestra cabeza.
Pero el único y absoluto amigo sincero que pueden tener en este mundo egoísta, él que nunca los abandonará, el único que nunca será ingrato o traicionero, es su perro. Es nuestro mejor amigo en la prosperidad y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, dormirá en el frio suelo cuando los vientos de invierno soplan y la lluvia cae con ferocidad, solo para estar al lado de su amo, besa la mano que no le ofrece comida, lame las heridas y penas que llegan al encuentro con la rudeza del mundo, vela el sueño de su pobre amo como si fuera un príncipe y cuando todos los amigos se van él permanece.
Si la fortuna convierte a su amo en un paria del mundo sin amigos y sin hogar el fiel perro no pide más privilegio que el de acompañarlo para protegerlo del peligro, para luchar contra sus enemigos, y cuando llega el último momento y la muerte se lleva a su amo en brazos, su cuerpo ya hace en el frio suelo sin importar que los otros amigos hayan seguido su camino, ahí sobre su tumba el noble perro será encontrado con la cabeza entre las patas, con los ojos tristes pero abiertos, en alerta continua, fiel y verdadero hasta la muerte.
Recordemos queridos amigos que este 27 de Julio se conmemora el “Día Internacional del Perro Callejero”, la responsabilidad de sus vidas es de todos. Quien procure albergue y alimente a un animal hambriento, alimenta su propia alma.

