Calvas.- La Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad del Agro, Autoridad Nacional Sanitaria y Fitosanitaria, entidad adscrita al Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca, informó de la calusura del camal municipal del cantón Calvas por incumplir con la ley de mataderos.
El operativo se realizó en conjunto con Agrocalidad, Ministerio del Ambiente, Gobierno Provincial y funcionarios del Departamento ambiental de la Policía Ambiental.La actividad se ejecutó desde las doce de la noche terminando a las siete de la mañana, se encontraron cuatro bovinos en proceso de faenamiento sin guía de movilización sanitaria otorgada por Agrocalidad y sin aretes de identificación, es decir no hay control de ingresos de animales y el médico veterinario del camal no realizó los respectivos análisis antes y post – morten, señalados en la Ley.
Los funcionarios encontraron un semoviente muerto en estado gestación lo cual es prohibido por la Ley y otro animal con signos de herpes, la manipulación de los animales no es la correcta no existe mangas para el ingreso de los animales, no existe patio de descanso para bienestar animal, no existe área para descarga (rampa) ni lugares de desinfección de vehículos, no existe construcciones complementarias (baño), no existe rieles, tecles para elevar animales explica el informe de los inspectores.
Así mismo se puntualiza en el informe que las reses son sacrificados con cuchillos en un piso destruido lo que repercute en el bienestar animal y por ende posiblemente repercute en la carne que consumimos afectando la salud humana, por otro lado los desperdicios son conducidos a través de una tubería que desemboca en una quebrada de agua contaminándola, contaminando las vertientes de agua posiblemente para riego, consumo animal o hasta consumo humano.
Además en el camal se observó la presencia de gallinas y perros en el interior, los mismos que se alimentaban de los desperdicios ocasionados por el faenamiento artesanal, lo que violenta la normativa legal, precisa el informe.
Según la Ley de mataderos la carne debe ser clasificada por el médico veterinario el mismo que nunca estuvo en el camal, la carne faenada es puesta en el piso y posteriormente lavada con una escoba, el personal que faena esta sin las prendas de protección y no posee certificado de salud en el momento de inspección, no se someten a control periódico, no se realiza la limpieza del camal una vez terminada la jornada de labores, no existen las maquinarias adecuadas para cortes, se lo realiza con una hacha, astillando los huesos, la carne es transportada en vehículos inadecuados.
Es decir, el camal no cuenta con las condiciones mínimas de bioseguridad y salubridad para su funcionamiento que garantice inocuidad de la carne para consumo humano. (fotos. Agrocalidad).

