Loja.- (Diario LA HORA).- Como “ex teatro El Dorado”, así lo siguen identificando, personas e instituciones, al Teatro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), núcleo de Loja, pero pronto tendrá un nuevo nombre.
“Desde hace algún tiempo venimos cruzando ideas y barajando nombres de lojano ilustres, para bautizarlo al teatro”, así lo expresó Félix Paladines, presidente de la institución.
El teatro, que está ubicado en la calle Bernardo Valdivieso, entre Rocafuerte y 10 de Agosto, anteriormente era de propiedad privada y hace más de 10 años fue adquirido por la CCE, entidad que hizo importantes mejoras en esta edificación.
Denominación
Respecto al nuevo nombre, Paladines explicó que el núcleo Loja de la CCE tiene la facultad de tratar este tema a nivel del directorio y miembros de la entidad, “con el criterio más amplio”.
El presidente de la CCE núcleo de Loja es partidario de cumplir esta diligencia casa adentro, porque caso contrario podría abrirse un abanico demasiado amplio.
La idea, dice, es evitar situaciones como la ocurrida con el cambio de nombre del aeropuerto de Catamayo. “No digo que esté mal que lleve el nombre Ciudad de Catamayo, esto es perfecto, pero se dejaron de lado nombres como el de Matilde Hidalgo de Procel, una de las mujeres más destacadas del continente”, aseveró Paladines.
A criterio del presidente de la entidad, al realizar un concurso para el cambio de nombre a través de una votación ocasiona que al final ganan los más entusiastas, con lo cual se puede dejar de lado el reconocimiento a otros personajes. Por esta razón, será al interior del núcleo Loja de la CCE que se definirá la nueva denominación del teatro.
Lo que sí, aclaró Paladines, se están recibiendo pedidos y criterios de quienes son parte de las distintas áreas de la entidad, pero aseguró que cumplirán con Loja de la mejor manera.
“El teatro no tiene nombre y creemos que debe llevar un nombre que represente la intelectualidad y talento de los lojanos”, Félix Paladines, presidente de la CCE-Loja.
EL DATO
El teatro cine El Dorado, de propiedad privada, empezó a funcionar en marzo de 1967.

