El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó que Venezuela pueda celebrar elecciones en los próximos 30 días, después de la captura y traslado del presidente venezolano, Nicolás Maduro, al territorio estadounidense para enfrentar cargos.
En una entrevista con NBC News, Trump afirmó que antes de considerar un proceso electoral es necesario que el país caribeño “recupere su salud” y sea estabilizado. Señaló que, en las actuales condiciones, no existe infraestructura ni un entorno seguro para que la población pueda votar de manera legítima.
“Tenemos que arreglar el país primero. No se pueden celebrar elecciones ahora”, afirmó el mandatario estadounidense, subrayando que el proceso de reconstrucción exige tiempo y atención antes de planificar una convocatoria electoral.
Trump también negó que Estados Unidos esté en guerra con Venezuela tras las operaciones recientes, enfatizando que la prioridad de Washington es ayudar a estabilizar la nación antes que definir un calendario de comicios.
Durante la entrevista, el presidente estadounidense confirmó que altos funcionarios como el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el vicepresidente J.D. Vance y otros líderes de su administración desempeñarán roles clave en la supervisión de la situación venezolana durante la transición.
Trump también mencionó planes para apoyar la reconstrucción de la infraestructura energética de Venezuela, particularmente en su sector petrolero, como parte de los esfuerzos para estabilizar la economía antes de cualquier proceso político futuro.
Mientras tanto, figuras opositoras y sectores políticos en Venezuela continúan presionando por un llamado a elecciones libres en el marco constitucional, aunque las declaraciones de Trump sugieren que un proceso electoral inmediato no está en la agenda del gobierno estadounidense

