Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- El incremento de las temperaturas y las lluvias intensas que se registran en Ecuador plantean nuevos retos para los propietarios de vehículos híbridos y eléctricos. Ante estas condiciones, especialistas recomiendan prestar especial atención a componentes como la batería, los sistemas de refrigeración, la carga y los neumáticos.
En los vehículos híbridos, la batería cuenta con sistemas de gestión térmica que ayudan a mantenerla dentro de un rango adecuado de funcionamiento. Sin embargo, cuando las temperaturas exteriores son elevadas, estos sistemas pueden trabajar con mayor intensidad, lo que podría influir temporalmente en el consumo de energía y la autonomía.
Entre las principales recomendaciones para proteger la batería están evitar una exposición prolongada al sol, estacionar bajo techo o en lugares con sombra cuando sea posible y mantener despejadas las zonas de ventilación y refrigeración.
También es importante seguir las indicaciones establecidas por el fabricante, debido a que los sistemas de gestión térmica pueden variar según el modelo.
En el caso de los vehículos BAIC, la marca señala que su tecnología híbrida Magic Core incorpora un sistema de gestión térmica de batería. Para los modelos B30, la automotriz también destaca componentes como una bomba de agua electrónica y una válvula de gestión térmica.
Precauciones al conducir bajo la lluvia
Las condiciones de lluvia requieren diferenciar entre circular sobre pavimento mojado, atravesar una zona con acumulación de agua y enfrentar una inundación.
Sobre pavimento mojado, la reducción de adherencia puede afectar la tracción y estabilidad del vehículo, especialmente durante aceleraciones, frenadas o curvas. Sistemas como el control electrónico de estabilidad (ESP), el control de tracción y el sistema antibloqueo de frenos (ABS) contribuyen a mantener el control del vehículo cuando detectan determinadas condiciones de riesgo.
La distribución electrónica de frenado (EBD) también permite regular la fuerza de frenado entre las ruedas de acuerdo con las condiciones de conducción. Estas tecnologías, sin embargo, no sustituyen una conducción preventiva: reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad continúa siendo fundamental.
Cuando existe acumulación de agua, si la profundidad no puede determinarse con seguridad, lo recomendable es evitar atravesarla. Algunos modelos disponen de modos de conducción diseñados para diferentes superficies.
Por ejemplo, el BAIC BJ30 incorpora modos para barro, arena y vadeo, además de control de descenso y cámara de visión 360 grados, según información proporcionada por la marca.
¿Qué hacer si el vehículo queda expuesto a una inundación?
Si un vehículo híbrido o eléctrico queda expuesto a una inundación, no se recomienda intentar encenderlo ni conectarlo a un sistema de carga antes de que sea inspeccionado por personal especializado.
El agua puede afectar componentes eléctricos y sistemas de alta tensión, por lo que una revisión técnica resulta necesaria antes de volver a utilizar el vehículo.
Víctor Del Pozo, gerente comercial de BAIC Ecuador, explica que los modelos que incorporan modo Vadeo pueden adaptar su funcionamiento a determinadas condiciones de acumulación de agua, siempre dentro de los límites establecidos por el fabricante.
Según la información proporcionada por BAIC, el B30 tiene una capacidad máxima de vadeo de 450 milímetros, mientras que el B60 alcanza los 750 milímetros y cuenta con un sistema de inducción de vadeo que monitorea el nivel del agua durante el cruce.
La conducción bajo condiciones climáticas adversas requiere conocer las características y limitaciones de cada vehículo. Revisar las recomendaciones del fabricante, mantener en buen estado los neumáticos y sistemas de seguridad y evitar zonas inundadas son medidas que pueden contribuir a reducir riesgos en carretera.
El conocimiento de estas tecnologías adquiere mayor importancia a medida que aumenta la presencia de vehículos híbridos y eléctricos en las calles del país.

