El Niño activa emergencias por lluvias y sequía en Panamá y El Salvador

Panamá. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- Panamá y El Salvador declararon este martes 25 de agosto la emergencia ante los efectos del fenómeno de El Niño, que está provocando condiciones climáticas extremas en Centroamérica, con lluvias intensas en algunas regiones y una marcada sequía en otras.

El fenómeno, combinado con el calentamiento global, aumenta el riesgo de eventos meteorológicos extremos durante los próximos meses. Los expertos también advierten que estas condiciones podrían contribuir a que 2027 se convierta en uno de los años más cálidos registrados, dependiendo de la evolución climática.

Panamá enfrenta lluvias intensas y déficit de precipitaciones

En Panamá, el Gobierno activó la emergencia con el objetivo de agilizar los procesos administrativos y responder con mayor rapidez a los impactos económicos y ambientales asociados al fenómeno.

La situación presenta un escenario complejo: mientras el Caribe panameño registra un aumento de las lluvias, el Pacífico enfrenta una importante reducción de las precipitaciones.

Según la directora general del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, Luz de Calzadilla, las lluvias aumentaron aproximadamente 25 % en el Caribe, mientras que en el Pacífico se registra un déficit cercano al 60 %.

La sequía también tiene consecuencias directas para el Canal de Panamá, cuya operación depende en buena medida del agua de lluvia almacenada en sus embalses.

Ante la reducción de los niveles de agua, la autoridad del Canal anunció una disminución de los tránsitos diarios. A partir del 3 de septiembre, pasarán de 36 a 34 buques por día y, posteriormente, se reducirán a 32.

El Canal de Panamá concentra alrededor del 5 % del comercio marítimo mundial, por lo que cualquier restricción prolongada puede generar repercusiones en las cadenas internacionales de transporte y comercio.

El Salvador alerta por sequía y pérdidas agrícolas

En El Salvador, la Protección Civil declaró alerta roja por sequía meteorológica y agrícola en todo el territorio nacional.

La medida permitirá reforzar la vigilancia de las fuentes de agua y los cultivos, identificar comunidades en condiciones críticas y fortalecer las acciones de vigilancia epidemiológica.

El país, con alrededor de seis millones de habitantes, atraviesa una sequía generalizada y registró 14 récords de temperatura durante agosto, de acuerdo con las autoridades ambientales.

La falta de lluvias ya ha provocado pérdidas en los cultivos. El Ministerio de Agricultura anunció apoyo alimentario para las familias afectadas que no cuentan con sistemas de riego.

La Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios estima que la primera cosecha de granos básicos podría registrar una pérdida cercana al 20 %.

Honduras también reporta pérdidas agrícolas

Los efectos de la sequía se extienden a otros países de la región. En Honduras se han reportado pérdidas de cultivos de maíz y frijol en comunidades del sur y el oeste del país.

El Gobierno hondureño declaró en alerta cerca del 80 % del territorio, ante el impacto de las condiciones climáticas sobre la producción agrícola.

El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha advertido que Centroamérica podría convertirse en una de las regiones más afectadas por el aumento relativo de la inseguridad alimentaria asociado al fenómeno de El Niño.

Un fenómeno con impacto regional

El Niño es un fenómeno climático natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, capaz de alterar los patrones de viento y precipitación a escala mundial.

Sus efectos ya se reflejan en las temperaturas de Centroamérica. El Salvador, Nicaragua y Honduras registraron récords de temperatura mensual tanto en junio como en julio.

Además, alrededor de 110 millones de personas, desde México hasta el norte de Brasil y distintas zonas de Sudamérica, experimentaron durante julio temperaturas récord, según los datos citados por las autoridades.

La combinación de sequía, temperaturas extremas, lluvias intensas y pérdidas agrícolas mantiene la alerta en Centroamérica, donde los gobiernos preparan medidas para reducir el impacto sobre el agua, la producción de alimentos, las comunidades vulnerables y la economía.

Related Posts