El Niño eleva 40 cm el nivel del mar en Ecuador

Ecuador. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- El nivel medio del mar frente a las costas de Ecuador alcanzó una anomalía de 40 centímetros sobre los valores habituales, un incremento registrado en apenas 15 días y que vuelve a poner en alerta a las poblaciones de la Costa ante la evolución del fenómeno de El Niño.

El dato consta en el reporte técnico del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-Erfen), publicado el 20 de agosto de 2026. En su informe anterior, elaborado 15 días antes, la anomalía era de 30 centímetros.

El registro actual se encuentra cerca de los niveles alcanzados durante El Niño de 1997-1998, uno de los eventos climáticos más devastadores registrados en Ecuador. En aquella ocasión, el nivel del mar llegó a situarse entre 42 y 47 centímetros por encima de lo normal.

El ascenso responde, entre otros factores, al calentamiento del océano. La expansión térmica del agua y el desplazamiento de grandes masas cálidas mediante las ondas Kelvin elevan la temperatura y el nivel de la superficie marina frente a las costas ecuatorianas.

El riesgo aumenta cuando lleguen las lluvias

El incremento del nivel del mar adquiere especial relevancia porque puede coincidir con el inicio de la temporada lluviosa asociada a El Niño.

El CN-Erfen ya reportó 14 inundaciones relacionadas con oleajes y aguajes entre el 14 y el 16 de agosto. Los eventos se registraron en Guayas, con siete casos; Esmeraldas, con tres; El Oro, con dos; Santa Elena, con uno; y Manabí, con uno.

El escenario puede agravarse cuando las precipitaciones intensas coincidan con mareas elevadas. En ciudades y sectores costeros, un nivel del mar superior al habitual puede dificultar el drenaje y favorecer la acumulación de agua.

Uno de los casos más sensibles es Guayaquil, donde la evacuación de las aguas depende de los niveles de los esteros y del río Guayas. Cuando el mar se encuentra elevado, puede funcionar como una barrera que limita el desfogue natural de las aguas lluvias.

Temperaturas del océano alcanzan niveles extraordinarios

Las condiciones oceánicas también muestran un calentamiento significativo.

La Escuela Politécnica del Litoral (Espol) y su Centro Nacional de Acuicultura e Investigaciones Marinas (Cenaim) han monitoreado durante seis semanas consecutivas anomalías cálidas en la estación El Pelado, frente a Ayangue, en Santa Elena.

En ese punto se han registrado temperaturas de hasta 3,3 °C por encima de lo normal.

En la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Ecuador y Perú, las anomalías de temperatura superficial del mar alcanzan aproximadamente +4 °C, con registros de entre 26 y 28 °C.

El oceanógrafo Jonathan Cedeño, de la Espol y delegado ante el Comité Erfen, advierte que una mayor intensidad de las anomalías oceánicas no significa necesariamente que ocurrirán lluvias catastróficas. Sin embargo, sí incrementa la probabilidad de impactos importantes.

El Niño 2026-2027 mantiene similitudes con eventos extremos

Las actuales condiciones del océano frente a Ecuador se acercan a los valores registrados durante los episodios históricos de El Niño.

Cedeño señala que el comportamiento actual presenta similitudes con eventos extremos anteriores, aunque recuerda que cada fenómeno de El Niño tiene características particulares y que sus impactos dependen también de la interacción entre las condiciones oceánicas y atmosféricas.

Bajo algunos escenarios, las lluvias más intensas podrían concentrarse durante la temporada lluviosa habitual de la Costa, en lugar de adelantarse significativamente.

Por ello, el especialista considera que Ecuador debe prepararse, como mínimo, para enfrentar un invierno fuerte.

La NOAA, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, estima una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y comienzos de 2027.

Crucita ya siente el impacto del aumento del mar

Los efectos del incremento del nivel del mar ya alcanzan actividades económicas y comunidades de la Costa.

En la comuna Las Gilces, de la parroquia Crucita, en Portoviejo, Manabí, los recientes aguajes provocaron el ingreso de agua marina a los pozos utilizados para la producción artesanal de sal.

El exceso de agua afectó las piscinas de evaporación y redujo la producción en alrededor de un centenar de pozos dedicados a la cristalización de sal, según representantes de la organización local.

La zona también ha sufrido daños en viviendas cercanas a la playa. Entre 2023 y 2024, al menos una decena de viviendas resultaron destruidas o afectadas por oleajes y el incremento del nivel del mar.

La erosión también representa una amenaza para sectores turísticos de la Costa. En Playa Delfín, en Posorja, Guayas, la pérdida de infraestructura se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles del avance del mar, mientras que sectores de Salinas, en Santa Elena, enfrentan periódicamente los efectos de fuertes oleajes.

Ecuador se prepara para un escenario de mayor riesgo

El aumento de 40 centímetros en el nivel del mar no significa por sí solo que Ecuador enfrentará un desastre de las dimensiones de 1997-1998, pero constituye una señal relevante dentro del actual escenario oceanográfico.

La combinación de un océano excepcionalmente cálido, un nivel del mar elevado, oleajes, aguajes y la posible llegada de lluvias intensas incrementa los riesgos para las poblaciones, viviendas, infraestructura turística, agricultura y actividades productivas ubicadas cerca de la costa.

El comportamiento del océano durante los próximos meses será determinante para establecer si las condiciones actuales evolucionan hacia un escenario comparable con los grandes episodios de El Niño registrados en Ecuador.

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