Irán . (Lindon Sanmartín Rodríguez).- Irán cierra Ormuz nuevamente en medio de crecientes tensiones regionales, poniendo en riesgo un frágil acuerdo de alto el fuego y provocando una fuerte reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, se produjo tras los ataques israelíes contra posiciones del grupo Hezbolá en Líbano, lo que ha generado incertidumbre sobre la continuidad del acuerdo de tregua alcanzado recientemente entre Washington y Teherán.
En respuesta, Trump aseguró que las tropas estadounidenses permanecerán desplegadas en la región hasta que Irán cumpla completamente lo que calificó como un “acuerdo real” de alto el fuego. A través de redes sociales, advirtió que cualquier incumplimiento podría desencadenar una respuesta militar de gran escala.
La administración estadounidense, representada por su portavoz Karoline Leavitt, calificó el cierre del estrecho como “completamente inaceptable” y exigió su reapertura inmediata, subrayando la importancia de la libre navegación en la zona.
Por su parte, Irán justificó la medida como una reacción a los bombardeos en Líbano. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó que el cese de hostilidades en ese país formaba parte del acuerdo, versión que ha sido rechazada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y por Washington.
Las discrepancias sobre los términos del acuerdo también fueron evidenciadas por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, quien señaló que Estados Unidos ha incumplido varias condiciones clave, incluyendo cuestiones relacionadas con el programa nuclear iraní y presuntas incursiones militares.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, es vital para el comercio energético global, por lo que su cierre genera preocupación internacional y eleva el riesgo de una escalada mayor en el conflicto.

