Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La ciudad de Loja se encuentra sumida en un profundo abandono, desorden y caos vehicular, una realidad que ha sido puesta de manifiesto por Pablo Sanmartín Rodríguez, director del programa Expresión Politika de S.R. Radio y Radio Planeta 106.1.
En una reciente intervención, Pablo Sanmartín Rodríguez no solo expuso la crítica situación actual, sino que también lanzó duras críticas a la gestión municipal y propuso soluciones audaces para el futuro de la urbe.
Irrespeto a la movilidad
La problemática de Loja, según Pablo Sanmartín Rodríguez, se extiende desde el irrespeto a la movilidad hasta la obsolescencia de los centros de abasto municipales, que describe como «a inicios de la república». La burocracia municipal, inflada y coercitiva, es señalada como un factor clave en el desorden económico y la escasez de fuentes de trabajo, llevando a un incremento en la carga tributaria para los ciudadanos.
Uno de los puntos más álgidos de la crítica se centra en las jefaturas departamentales, a las que Pablo Sanmartín Rodríguez califica de meros «títulos» sin una «razón social» clara ni objetivos definidos. Estas jefaturas, a pesar de cobrar «sueldos muy interesantes», no estarían generando proyectos que solucionen las crisis ni proyecten desarrollo.
Transporte público
El sistema de transporte público es otro foco de preocupación. Pablo Sanmartín Rodríguez lo describe como «desgastado e incluso operativamente mal diseñado», con paradas que «estorban» y que, en algunos casos, requieren un pago para su uso, como la parada en la calle Mercadillo. La ineficiencia del sistema es tal que se cuestiona la utilidad de las múltiples jefaturas de tránsito y movilidad existentes.
Propuestas
Ante este panorama, Pablo Sanmartín Rodríguez propone soluciones innovadoras y de gran alcance. Destaca la necesidad de expandir el territorio vial de forma aérea, con pasos a desnivel, argumentando que la ciudad de Loja permite este tipo de construcciones. Esta visión busca transformar la urbe en una «metrópolis de orden internacional», alejándose de la imagen tradicional.
Financiamientos de estos proyectos
Para financiar estas y otras obras, se plantea la urgencia de crear un fondo de vialidad cantonal, financiado con recursos como las multas del SIMERT, la matriculación vehicular y el rodaje, proyectando una recaudación anual de cerca de 5 millones de dólares.
Este fondo permitiría a las jefaturas departamentales, que deberían ser permanentes y con objetivos claros, diseñar y ejecutar un plan de construcción y reconstrucción vial sin depender de las «contribuciones especiales de mejoras», que Pablo Sanmartín Rodríguez considera «mamotretos jurídicos» que trasladan la carga al contribuyente.
Adquisición de equipo caminero
La crítica también se extiende a la adquisición de un equipo caminero valorado en 1.6 millones de dólares, cuestionando su justificación y la partida presupuestaria, especialmente cuando el cabildo anterior había vetado una compra similar. Pablo Sanmartín Rodríguez subraya que, sin un plan de vialidad establecido, la utilidad de esta maquinaria es incierta.
Auditoria a paradas del SITU
Pablo Sanmartín Rodríguez, hace un llamado a la auditoría de las paradas del SITU, calificándolas de «abandonadas», «feas» y «horrorosas», y se recuerda que el proyecto del SITU fue un proyecto de tesis que no se adaptó a la realidad de Loja, generando problemas como buses demasiado grandes para las vías y afectaciones a propiedades.
La visión de Pablo Sanmartín Rodríguez es clara: Loja necesita un cambio radical en su gestión municipal, con jefaturas departamentales permanentes, objetivos claros, financiamiento propio para obras y una planificación a largo plazo que incluya soluciones viales aéreas para enfrentar el crecimiento poblacional y el caos urbano.




