(Por Miguel Artime | Cuaderno de Ciencias).- Cuando hablamos de cartografía solemos pensar que en la Tierra ya está todo hecho. Desde que Colón descubriera el Nuevo Mundo y Elcano circundase el globo, hemos ido rellenando los espacios en blanco existentes en aquellos primeros mapas poco a poco.
Luego llegaron los satélites y con ellos la posibilidad de trazar el perfil de hasta la última y minúscula isla de la Polinesia. Nuestros esfuerzos ahora van encaminados a capturar las geografías de otros mundos como Marte o nuestra luna. ¿Entonces es cierto que ya lo conocemos todo sobre la Tierra? ¿Les espera el paro a todos los cartógrafos? La respuesta a ambas preguntas es «no».
A día de hoy, ciertamente los humanos podemos presumir de haber descubierto todos los lugares ocultos de las tierras emergidas, pero en cambio no es del todo cierto afirmar que cada rincón de la Tierra se ha cartografiado.

