Quito. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La producción diaria de Petroecuador cayó a 314.569 barriles de petróleo el domingo 4 de octubre de 2026, luego de la suspensión temporal del bombeo de crudo por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE).
La producción registró una disminución de 45.971 barriles diarios frente al viernes 2 de octubre, cuando Petroecuador reportó una producción de 361.558 barriles.
La interrupción del transporte de crudo por el SOTE se produjo después de un incendio estructural registrado el 1 de octubre en la estación de bombeo Baeza, en la provincia de Napo.
Petroecuador reduce producción para controlar almacenamiento
La disminución de la producción responde al apagado progresivo de pozos, una medida adoptada para controlar los niveles de almacenamiento en los tanques mientras avanzan los trabajos de reparación del SOTE y se espera la reanudación del bombeo.
En comparación con el promedio diario de producción de Petroecuador durante septiembre, de aproximadamente 365.000 barriles, la producción del 4 de octubre representa una reducción de alrededor de 50.431 barriles diarios.
Petroecuador informó el 3 de octubre que esperaba restablecer el bombeo del SOTE dentro de los siguientes seis días, por lo que, de cumplirse ese plazo, la operación podría retomarse alrededor del 9 de octubre.
SOTE transporta cerca del 70% de la producción petrolera
El SOTE es uno de los principales sistemas de transporte de crudo del país. Entre enero y agosto de 2026 movilizó un promedio de 303.265 barriles diarios, equivalente a cerca del 70% de la producción petrolera nacional.
El volumen restante fue transportado mediante el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP).
El resumen ejecutivo de Petroecuador del 4 de octubre registró un bombeo de 190.812 barriles a través del SOTE. De acuerdo con una explicación citada en la información, este volumen podría corresponder al crudo que ya se encontraba en tránsito cuando se suspendió el bombeo.
Petroecuador declara fuerza mayor por emergencia
Ante la suspensión del SOTE, Petroecuador declaró oficialmente la existencia de Fuerza Mayor o Caso Fortuito mediante la resolución PETRO-PGG-2026-0072-RSL, suscrita el 3 de octubre.
La declaratoria permite a la empresa justificar temporalmente eventuales incumplimientos de obligaciones contractuales mientras se mantenga la emergencia.
La resolución recoge un informe de la Gerencia de Comercialización Nacional que advierte posibles efectos sobre el abastecimiento de derivados en la zona norte del país.
Refinería Esmeraldas, entre las áreas afectadas
Uno de los principales riesgos está relacionado con la disponibilidad de crudo para la Refinería Esmeraldas. Una reducción de su carga podría disminuir la oferta de gasolinas, diésel, Jet A1, GLP, asfaltos y fuel oil destinados a terminales de Esmeraldas, Santo Domingo y Beaterio.
El abastecimiento de Jet A1 también aparece entre las preocupaciones. El Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre recibe este combustible desde el Terminal Beaterio y Petroecuador advierte sobre los posibles efectos de una interrupción prolongada del suministro.
La disponibilidad de asfaltos es otro punto de atención, debido a que la Refinería Esmeraldas es el único centro operativo del país que produce este derivado.
Una reducción de su producción podría afectar los despachos de asfalto y generar impactos en obras viales.
Petroecuador busca alternativas para mantener el abastecimiento
En el caso del GLP, Petroecuador prevé comunicar a las empresas comercializadoras la posibilidad de derivar parte de la demanda hacia el Terminal Chorrillos ante la falta de despachos desde la Refinería Esmeraldas.
La empresa también mantiene contratos de suministro de combustibles con comercializadoras de los sectores automotriz, industrial, naviero, aéreo y eléctrico.
Ante una menor disponibilidad en los terminales del norte, Petroecuador contempla utilizar centros operativos alternativos, dependiendo de las existencias disponibles.
Sin embargo, la empresa advierte que las mayores distancias y costos logísticos podrían generar dificultades para las comercializadoras y aumentar el riesgo de desabastecimiento local si la emergencia se prolonga.
Por este motivo, la Gerencia de Comercialización recomendó la declaratoria de Fuerza Mayor como respaldo ante un eventual desabastecimiento de combustibles en la zona norte y posibles incumplimientos temporales de los contratos de suministro.

