Más de un problema hay en El Tejar de Jericó

Loja.- (Diario LA HORA).- El colapso de la tubería que conduce el agua cruda hasta la planta de tratamiento de Pucará, en el sector de El Tejar de Jericó, no fue un hecho inesperado. La propietaria del inmueble en donde esto ocurrió advirtió al Municipio semanas atrás del riesgo que, sin embargo, se originó con el propio barrio.

El Tejar de Jericó es un asentamiento que se dio sobre una ladera al oriente de El Panecillo, en donde, según explica Rafael González, gerente (e) de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emaal-EP), se edificaron viviendas sin contar con los permisos respectivos, ni conocer de la existencia de la tubería.

El daño ocurrido este domingo es una secuela de esta inobservancia, pues que como lo narra la propietaria del inmueble afectado (nombre en reserva), surge de la determinación de la línea de fábrica que llevó la calle hacia el talud, el cual con el transitar de los vehículos, sobre todo el recolector de basura, comenzó a desprender material hasta dejar a la luz el conducto.

Ella recibió una notificación de la Comisaría de Ornato para que construya un muro, aceras y bordillos sobre el terreno en el que estuvo la tubería, por lo que insistió al técnico responsable quien le habría señalado que le “meta barreta” porque el tubo estaba en desuso.

Frente a ello avisó a la Emaal-EP, en donde le indicaron todo lo contrario. El escrito que presentó sobre su caso tiene fecha de recibido el 20 de septiembre, es decir 38 días antes de la tragedia.

Intervenciones

Los daños están a la vista. Son siete familias las afectadas por la inundación a las que se ha ofrecido ayuda estatal. La principal, es la construcción del muro para lo cual la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos comprometió el 50%. El Municipio de Loja apoyará con los diseños del muro de sostenimiento y está habilitando la vía en su parte inferior, según lo informó el jefe de Obras Públicas, Marco Carpio.

Rafael González indicó que para abastecer a la planta de Pucará la solución inmediata es la construcción de una variante. A largo plazo será la construcción de una planta en Jipiro que evite llevar el agua a través de toda la ciudad. (CAB)

Pedido de moradores

Aurelio Faustino López, habitante del sector, pide a las autoridades que se intervenga en una segunda tubería, por la cual se evacua el agua sobrante desde la planta de Pucará. Aseguran que tiene más de 30 años y en cualquier momento puede colapsar, ocasionando afectaciones a las casas que están en las inmediaciones.

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