Loja.- Cada noviembre, en el marco del Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, se recuerda la urgencia de prevenir todas las formas de violencia entre niños, niñas y adolescentes, incluido el ciberacoso, una modalidad que crece en la era digital.
Hoy, las agresiones pueden ocurrir a cualquier hora mediante dispositivos móviles, redes sociales o aplicaciones. Una investigación de BMC Psychiatry (2023) en estudiantes de América Latina y el Caribe reveló que uno de cada cinco adolescentes fue víctima de ciberacoso durante el último año.
En Ecuador, los datos siguen la misma tendencia. Un estudio de ChildFund (2025) mostró que tres de cada diez menores han sufrido acoso o violencia recurrente en redes sociales, y la mitad desconoce la identidad de su agresor.
Ante esta realidad, “las familias, los centros educativos y las comunidades deben contar con prácticas concretas para detectar señales y prevenir esta problemática”, señala Maía José Proaño, Directora de Aprendizaje de Innova Schools.
Señales de que un niño o adolescente podría ser víctima de ciberacoso
Proaño explica que no existe un único indicador, pero varios comportamientos pueden funcionar como alertas tempranas que requieren atención y diálogo:
1. Cambios de comportamiento repentinos
Irritabilidad, tristeza, llanto sin razón aparente, rechazo al uso de dispositivos o, por el contrario, uso excesivo y oculto del teléfono o computador. También se incluyen resistencia a asistir al colegio o angustia después de la jornada escolar.
2. Alteraciones en el rendimiento académico
Descenso en calificaciones, pérdida de interés en tareas y clases, evasión al hablar del colegio o incomodidad al recibir mensajes o llamadas frente a la familia.
3. Señales en el entorno digital
Cambios de contraseñas, cuentas eliminadas sin explicación, perfiles bloqueados, mensajes ofensivos, difusión de rumores o publicaciones dañinas. También puede ser una alerta el borrado constante del historial del navegador o el uso del dispositivo solo cuando los adultos no están.
4. Reacciones emocionales o físicas
Dolores de cabeza recurrentes, dificultades para dormir, alteraciones en el apetito, irritabilidad, temor a que alguien publique información personal o expresiones de culpa y vergüenza sobre temas específicos.
Consejos prácticos para prevenir el ciberacoso escolar
1. Fomentar un ambiente de confianza
Establecer una comunicación diaria sobre las experiencias en línea, amistades digitales y emociones. Cuando un menor no teme hablar, es posible actuar de manera oportuna.
2. Educar en ciudadanía digital responsable
Hablar sobre comportamiento en redes, respeto, privacidad, consecuencias de lo que se publica y cómo reaccionar ante situaciones de riesgo. La especialista destaca que la prevención incluye no solo protegerse, sino aprender a comportarse en entornos digitales.
3. Establecer acuerdos familiares
Usar dispositivos en espacios comunes, definir horarios, revisar aplicaciones instaladas y explicar el propósito de los controles parentales. El objetivo es que la supervisión sea vista como cuidado, no como vigilancia.
4. Reforzar la autoestima y habilidades sociales
Promover la expresión emocional, evitar juicios y, en caso de conductas inapropiadas en línea, acompañar y redirigir en lugar de castigar.
5. Actuar ante la primera sospecha
Si se confirma o se sospecha de ciberacoso, se debe actuar de inmediato:
Notificar al centro educativo
Guardar evidencia digital
Limitar el contacto con el agresor
Buscar apoyo psicológico si es necesario

