UNICEF en su informe anual presentado en el Día Mundial de la Infancia. Según la agencia, uno de cada cinco niños en países de renta baja y media enfrenta al menos dos privaciones graves en áreas esenciales como salud, educación, vivienda, agua potable, saneamiento o nutrición.
El estudio, basado en datos de más de 130 países, analiza la pobreza infantil desde un enfoque multidimensional. Además de los 417 millones de niños con dos privaciones, 118 millones padecen tres o más, y 17 millones enfrentan cuatro o más carencias severas.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, advirtió que la falta de derechos básicos limita el desarrollo de los menores y debilita la cohesión social. Recalcó que invertir en la infancia genera impactos positivos duraderos.
Zonas más afectadas
África Subsahariana y Asia Meridional concentran las tasas más altas de pobreza infantil. En Chad, por ejemplo, el 64% de los niños vive con al menos dos privaciones, y casi una cuarta parte enfrenta tres o más. El saneamiento es la carencia más común: en países de ingresos bajos, el 65% de los niños no tiene acceso a un retrete seguro.
Factores que agravan la crisis
UNICEF alertó que los conflictos armados, los desastres climáticos, el endeudamiento y los cambios demográficos profundizan la pobreza. Cuatro de cada cinco niños sufren al menos un evento climático extremo al año y casi uno de cada cinco vive en zonas de conflicto.
La agencia también advierte que los recortes a la asistencia al desarrollo podrían provocar la muerte de 4,5 millones de menores de cinco años en los próximos cinco años.
La pobreza infantil en el mundo
El informe detalla que casi el 20% de los niños del planeta vive bajo el umbral de pobreza extrema, con menos de tres dólares diarios. Esta condición es especialmente grave en África Subsahariana, donde tres de cada cuatro niños viven en esa situación.
La pobreza también afecta a países de renta media y alta. UNICEF estima que 1400 millones de niños viven con pobreza monetaria en países de ingresos medios altos, mientras que en 37 naciones de altos ingresos, 50 millones de menores viven en pobreza relativa.
Los niños más vulnerables son los menores de cuatro años, desplazados, con discapacidades, o aquellos que viven en zonas de conflicto o con padres con bajo nivel educativo.
Avances y desafíos
Entre 2013 y 2023, la proporción de niños con al menos una privación grave bajó del 51% al 41%. Sin embargo, este progreso se ha ralentizado debido a conflictos, crisis climática y desigualdad tecnológica.
En América Latina y el Caribe, los programas de protección social han permitido reducir la pobreza infantil, especialmente mediante transferencias monetarias en países como Brasil y México.
Recomendaciones de UNICEF
La agencia propone cinco acciones para erradicar la pobreza infantil:
1.- Priorizar la eliminación de la pobreza infantil en las políticas públicas.
2.- Incluir las necesidades de la niñez en la planificación económica.
3.- Fortalecer los sistemas de protección social.
4.- Garantizar el acceso universal a salud, educación, agua, vivienda y saneamiento.
5.- Promover empleos dignos para padres y cuidadores.
Invertir en infancia, no en guerra
UNICEF subraya que mientras el gasto militar mundial alcanza los 272.000 millones de dólares, millones de niños carecen de lo básico. Según la agencia, el problema no es la falta de recursos, sino la falta de prioridad.
“El progreso está a nuestro alcance”, concluye UNICEF, destacando que actuar ahora es clave para evitar que más niños queden atrás.

