(Diario EL UNIVERSO).- La Contraloría presume que durante el proceso de inscripción y reinscripción de las organizaciones políticas, para participar en las elecciones del 2013 y 2014, hubo varias irregularidades y hasta la posible comisión de delitos penales.
El organismo tiene listo el borrador del informe que levantó en el marco de las denuncias de falsificación de firmas que miles de personas formularon, tras enterarse de que estaban afiliadas o adheridas a partidos o movimientos políticos, en su orden, sin su consentimiento.
El documento, que todavía no está aprobado, concluye que el sistema aplicado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para el registro de las agrupaciones –exigido por la Constitución– es deficiente y vulnerable.
Además, menciona falencias de índole administrativa.
Este Diario conoció un texto preliminar del examen que la Contraloría implementó al proceso de inscripción y reinscripción de los grupos políticos, para el periodo comprendido entre el 1 de septiembre del 2010 y el 31 de julio del 2012.
Es decir que la investigación abarcó a la anterior y actual administración del CNE.
La documentación no especifica qué funcionarios, colectivos políticos o terceras personas estarían involucradas, pero sí que: “Por las conductas analizadas, podrían derivarse indicios de responsabilidad penal que en su oportunidad se pondrían en conocimiento de la Fiscalía General”.
La auditoría detectó que el Sistema Integrado de Organizaciones Políticas (SIOP) no posee “seguridades y controles suficientes (…) para el manejo del proceso de inscripción y reinscripción de movimientos y organizaciones políticas”.
El SIOP es la herramienta tecnológica utilizada por el Consejo para el registro político. Una de sus funciones fue depurar la lista de firmantes, dada por las organizaciones, antes de la verificación de rúbricas.
Fue contratado de manera directa por el CNE a la empresa Misaysolution Cía. Ltda., en septiembre del 2010.
El organismo de control refiere que el acceso al SIOP presenta restricciones y que hay inconsistencias entre los registros escaneados e ingresados. También que hace falta una mejor supervisión hacia los administradores de dicha herramienta tecnológica.
La Contraloría menciona que algunas irregularidades serían por controles insuficientes, como la falta de reglamentación interna para la custodia de los documentos entregados por las organizaciones y una mejor elaboración de las actas de entrega recepción.
En julio pasado, el contralor Carlos Pólit señaló que el proceso de inscripción de los partidos se investigaba hacía un año, y que a raíz de las denuncias realizadas por miles de ciudadanos –a fines de ese mes– se decidió ampliar la auditoría.
Dijo que los hallazgos eran ‘espantosos’ y ‘complicados’.

