EE.UU. anuncia que defenderá a Corea del Sur

(Por ActualidadRT).- El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ha anunciado este martes que la retórica norcoreana es ‘inaceptable’ y aseguró que EE.UU. se defenderá a sí mismo, así como a Corea del Sur y a Japón, de la amenaza norcoreana.

El jefe de la diplomacia estadounidense hizo estas declaraciones en Washington durante una conferencia de prensa con su homólogo surcoreano, Yun Byung-se.

Kerry declaró a la prensa que la cantidad de amenazas por parte de Corea del Norte en las últimas semanas fue «extraordinaria» y que Pyongyang no debería tener ninguna duda de que EE.UU. va a cumplir con sus obligaciones en virtud de los tratados con los aliados en la región.

El 30 de marzo del año en curso Pyongyang anunció su salida del acuerdo de armisticio de 1953 con Corea del Sur y Estados Unidos y el regreso al «estado de guerra». Acto seguido Corea del Norte comunicó que había «reiniciado todas las operaciones en las instalaciones nucleares de Yongbyon, incluyendo las de la planta de enriquecimiento de uranio».

Esta semana la Armada de EE.UU. envió tres destructores hacia la región Asia-Pacífico ante las amenazas de Corea del Norte. El pasado lunes, el USS Fitzgerald fue desplegado cerca de la costa suroeste de la península coreana en lugar de regresar a su puerto en Japón. También el USS Decatur y el destructor USS John McCain, capaz de interceptar misiles balísticos, se dirigieron a la región.

“EE.UU. y Corea del Sur buscan agotar a Pyongyang, llevándola a un conflicto militar”

(Por ActualidadRT).- Las acciones de Estados Unidos y Corea del Sur no solo buscan agotar a Corea del Norte psicológicamente sino también llevarla a un conflicto militar, según informó el analista ruso Alexánder Vorontsov.

“Realizar ejercicios militares de manera ´non-stop´ en la cercanía inmediata de la frontera norcoreana, en los puntos más sensibles y zonas marítimas disputadas, agudizan los temores de que los planes reales de EE.UU. y Corea del Sur no solo apuntan a agotar a las Fuerzas Armadas del Norte física y psicológicamente, sino también inducirlas a un conflicto militar”, dijo el experto en la política de Oriente en un artículo para ´Strategic-culture.org´.

Comparando las acciones de las partes al borde de la guerra, Vorontsov señaló que mientras Corea del Norte se limita a una retórica, aunque sea altamente belicosa, y no está dispuesta a ser la primera en atacar, la otra parte echa leña al fuego dando pasos prácticos que directamente llevan a la escalada del conflicto.

Entre tales, mencionó la decisión de desplegar misiles interceptores adicionales en Alaska y la participación, por primera vez en muchos años, de equipos portadores de armas nucleares, como los bombarderos estratégicos estadounidenses B-52  y del avión sigiloso B-2, en los ejercicios conjuntos con Corea del Sur.

“Practicar ataques nucleares contra Corea del Norte, lanzando imitaciones de bombas atómicas en el curso de las maniobras ´Key Resolve´ y ´Foal Eagle´, no es una retórica, sino una preparación para acciones militares destinadas también a atemorizar y desmoralizar al enemigo”, afirmó.

El experto resaltó que ante esta situación Corea del Norte no tiene un camino para la retirada.

“Mostrar la menor debilidad sería catastrófico para el Norte, cuando su enemigo no debe tener dudas de que en caso de conflicto la parte atacada luchará hasta el fin sin escatimar recursos”, dijo.

Mientras tanto -sostuvo-, Washington y Seúl han anunciado otra ronda de maniobras conjuntas, siendo la tercera, que durará casi todo abril.

“Ahora se trata de la infantería de marina, o una fuerza ofensiva”, dijo Vorontsov resaltando que los aliados califican sus ejercicios de “defensivos”, y que se ha escogido para el simulacro una zona insular en disputa en el mar Amarillo.

OPINIÓN: Kim Jong Un no está loco

(Por Stephan Haggard.- CNN).- Nota del editor: Stephan Haggard es profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales y Estudios sobre el Pacífico de la Universidad de California en San Diego. Es uno de los autores de los libros Famine in North Korea, de 2008 y Witness to Transformation: Refugee Insights into North Korea, 2011. También edita un blog acerca de Corea del Norte junto con Marcus Noland.

(CNN).- Marzo trajo consigo una serie de lo que los eruditos llaman «provocaciones» de parte de Corea del Norte. Si inspeccionamos los hechos más de cerca, Pyongyang ha optado por la retórica en vez de las acciones militares reales.

Aunque es preocupante que Kim Jong Un insista en desarrollar su capacidad nuclear e incrementar su arsenal, las crecientes señales de determinación podrían indicar tanto nerviosismo como poder.

Entonces, ¿el régimen está en problemas?

El primer enfrentamiento ocurrió cuando el Consejo de Seguridad de la ONU debatió acerca de las nuevas sanciones que se impondrían a Corea del Norte por el lanzamiento de un satélite en diciembre, y su tercera prueba nuclear, en febrero.

El Comando Supremo del Ejército del Pueblo Coreano, el ministerio de Asuntos Exteriores y un órgano partidista que se encarga de las relaciones entre el norte y el sur, empezaron a emitir declaraciones en un esfuerzo por mermar las disposiciones del armisticio, como las líneas de comunicación militar y el destacamento de una misión del ejército norcoreano en Panmunjom.

Finalmente, Corea del Norte se retiró del armisticio, pero no es la primera vez que lo hace y no se sabe a ciencia cierta qué significan las declaraciones recientes. El armisticio no es un tratado de paz, sino un simple cese al fuego. El armisticio basa su estabilidad no en los compromisos verbales, sino en la capacidad disuasiva de ambas partes.

¿Algo cambia realmente a causa de este nuevo retiro? Parece que no.

La decisión que tomó de rechazar algunos acuerdos que hizo con el Sur, como el acuerdo para la desnuclearización de la península, fue igualmente desafortunada. Sin embargo, la insistencia de Pyongyang en desarrollar armas nucleares ha dejado inoperante este y otros acuerdos.

La actitud presuntuosa de Corea del Norte ha tenido un escaso efecto en el debate que se desarrolla en la ONU. Y ha sido contraproducente. Aunque la resolución se presentó como el resultado de las maquinaciones de Estados Unidos y Corea del Sur, China también firmó y se aprobó de forma unánime.

Esta medida abre la posibilidad de aplicar sanciones económicas más estrictas, como la posible cooperación de Beijing al aplicar restricciones en los intercambios comerciales con ese país.

La siguiente ronda de declaraciones se dio cuando Corea del Norte, Estados Unidos y Corea del Sur entraron en un ciclo anual de ejercicios militares.

Estos periodos siempre son tensos, ya que Pyongyang afirma que los ejercicios de rutina son una provocación.

Conforme el país se moviliza efectivamente, la prensa norcoreana se llena con imágenes de Kim Jong Un dirigiendo los ejercicios de las tropas; se comenta que algunas de las imágenes se manipularon con photoshop para incrementar su efecto.

Como resultado de esos ejercicios, podríamos estar en presencia de lo que en un trabajo se conoce como «ascender en la jerarquía».

Sin embargo, posiblemente, Corea del Norte cometió un gran error al afirmar que podría efectuar un ataque nuclear preventivo. Anunciar esa intención es peligroso porque hasta el más mínimo movimiento táctico puede malinterpretarse. No es necesario decir que esas declaraciones deben tomarse seriamente y tal vez Estados Unidos y Corea del Sur exageraron en su reacción ante tal despliegue público de poder.

Vale la pena poner atención a la importante iniciativa de defensa con nuevos misiles balísticos, los recorridos de entrenamiento con bombarderos B52 y B2, y a la actualización del Plan Combinado de Reacción a la Provocación Estados Unidos-Corea del Sur, que tiene implicaciones nucleares.

En los últimos días, Estados Unidos volvió a hacer público su despliegue de aviones de combate hacia la península.

Aquí está en juego una fuerza mayor que probablemente se centra en las enigmáticas políticas internas de Corea del Norte. De ninguna manera se puede asegurar que Kim Jong Un ha consolidado completamente su autoridad. Al intensificar el discurso y a la vez contener las acciones militares actuales, el régimen puede contar con que Estados Unidos y Corea del Sur tampoco darán el primer paso.

El resultado es que los ejercicios y las amenazas de represalias de parte de Corea del Norte han logrado diferir los ataques, aunque no eran inminentes. Los representantes norcoreanos puede clamar una especie de victoria sobre las amenazas estadounidenses en sus dos grandes reuniones políticas de esta semana, que hacen pensar que la retórica estaba motivada por la política interna.

Los programas nucleares y de misiles de Corea del Norte constituyen problemas que los cinco actores de la región —China, Japón, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos— tienen que resolver a través de la concertación.

Sin embargo, un discurso violento, sin importar lo desconcertante que sea, no es lo mismo que la intención de atacar. El curso de acción apropiado es mantener con calma nuestra disuasión y no reaccionar a las exageraciones. Con suerte, la dirigencia se alejará de las posturas nucleares y se inclinará hacia las reformas económicas, que es lo que realmente necesita el pueblo norcoreano. (Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Stephan Haggard).

Aumenta a 8 el número de muertos por las inundaciones en Buenos Aires

Buenos Aires (Por José Manuel Rodríguez.-CNNEspañol.com).- El número de muertos por el temporal de lluvia que azotó Buenos Aires y sus alrededores aumentó a ocho, según la agencia de noticias oficial Telam.

Unos 400 operarios y personal de seguridad, emergencia y ambulancias trabajaron para socorrer a los miles de afectados, muchos de ellos ancianos o personas con movilidad reducida.

Pasado el mediodía, varios vecinos del barrio de Núñez se encontraban en las azoteas de los edificios esperando ser socorridos y exponiéndose a las precipitaciones intermitentes.

En total se calcula que cayeron 156 milímetros entre la medianoche y las 9 de la mañana de este martes, según el observatorio Central de Buenos Aires. Alrededor de cien milímetros se registraron en tal solo dos horas y afectaron principalmente a los barrios de Belgrano, Palermo, Villa Urquiza, Mataderos, Núñez, Colegiales, Agronomía y Liniers, cuyos vecinos acusaron de «inacción» al gobierno porteño.

En la provincia de Buenos Aires, se vieron fuertemente afectadas las zonas de los municipios de Moreno, Ituzaingó, Tigre, Avellaneda, Lanús, Ezeiza, Esteban Echeverría y Lomas de Zamora.

Las líneas del SUBTE funcionan con algunos problemas, y el sistema ferroviario estaba prácticamente suspendido. Los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque sufrían demoras y cancelaciones.

Calles, avenidas, carreteras importantes, puentes y accesos a autopistas están completamente anegados, lo que dificulta el retorno de miles de autos a la capital luego de un fin de semana largo. Se estima que podría haber fuertes congestiones vehiculares en el transcurso de la tarde, cuando se espera que las precipitaciones vuelvan a intensificarse.

En algunas rutas se registraron accidentes automovilísticos menores. En la autopista Buenos Aires-La Plata hubo un choque en cadena en el kilómetro 16, a la altura de la localidad bonaerense de Bernal, partido de Quilmes.

Varias zonas de la capital se encuentran sin servicio eléctrico. Las autoridades no han precisado el número de hogares sin luz, sin embargo algunos de los cortes han sido programados para evitar accidentes.

En los últimos meses ha habido varias inundaciones en Buenos Aires, y grupos de ciudadanos se quejan de una supuesta falta de inversiones en los antiguos sistemas de drenaje de la capital y del cono urbano.

Yo Trabajadora sexual (video)

(Por Diario EL UNIVERSO).- ¿Puta?, no, esto es un trabajo, un trabajo sexual. Sexual, de sexo, sin deseo, sin cortejo, sin preámbulo, de sexo y ya. Incluso, sin placer.

Brígida de los Ángeles Reyes Neira lleva unos 36 años cobrando dinero por ofrecer su sexo al sexo opuesto. Así de pragmático lo archiva en su memoria y en su cuerpo. Sus pupilas se dirigen constantemente hacia arriba, hurgan en sus recuerdos, regresan, enfocan la mirada en punto vacío y acompañan un relato solitario, incierto, complejo y sobre todo peligroso.

Soy mujer, como cualquier otra, cobro por sexo, pero tengo los mismos derechos, defiende una y otra vez. Tiene la necesidad de defenderse porque se ha sentido ofendida y juzgada, porque se ha sentido estigmatizada, segregada a una fila diferente solo por su oficio, perseguida por una autoridad que cree que debería defenderla, sola aunque su profesión exista gracias a la demanda.

Video por Diario EL UNIVERSO

Brígida representa a la Asociación Femenina de Trabajadoras Sexuales Autónomas 22 de Junio, la primera de Ecuador, registrada jurídicamente en la provincia de El Oro el 13 de agosto de 1987, y reclama respeto. Respeto para un oficio que en Ecuador es legal.

“El ejercicio del trabajo sexual adulto en una casa de tolerancia, establecida conforme a los reglamentos que la autoridad competente expidiere para esta clase de establecimientos, es permitido y no considerado proxenetismo” (artículo 528, literal 1, del Código Penal).

“Los prostíbulos, casas de cita, casas de tolerancia y otros locales de función similar, cualquiera que sea el nombre que ostenten, necesitarán permiso sanitario y estarán sujetos a la respectiva reglamentación” (artículo 78 del Código de Salud).

Brígida ha visto llegar a chicas menores de edad a las casas de tolerancia, con documentos falsificados y un proxeneta en la puerta de la habitación que no las deja escapar. La Asociación que ella preside ha logrado sacar a algunas de estas chicas y llevarlas a la Dirección Nacional de Policía Especializada para niños, niñas y adolescentes (Dinapen) para que sean entregadas a sus familiares, pero comenta que las autoridades más se concentran en los dueños de los locales que en los proxenetas.

“Los dueños piden los papeles y ya. Si tiene una cédula donde dice que es mayor de edad, ellos la reciben. Cuando viene la Policía, lo detienen al dueño, pero el verdadero responsable es el proxeneta. Deberían investigarlo a él, ¿de dónde sacó a la niña?, ¿quién le falsificó el documento?”, insiste Brígida.

Ella es madre, abuela y amiga de un sinnúmero de mujeres que llegan al oficio por un sinfín de razones. Es una mujer que entre cada relato de diferentes escenas de su vida, defiende a su gremio.

Brígida forma parte de una corriente de mujeres que no se avergüenza de su oficio, que aunque no llegó a ser trabajadora sexual por decisión propia, busca que ninguna mujer sea explotada como ella lo fue. Y continúa su defensa: Lo que las autoridades deben cuidar es que no haya menores de edad, que no haya proxenetas, que las chicas no sean maltratadas, que puedan ejercer el trabajo sexual sin el miedo a ser golpeadas o humilladas.

En esta corriente de mujeres, suenan varios nombres: Rosa Manzo, representante de la Asociación Flor de Azaleia; Elizabeth Molina, representante en Ecuador de la Red de Trabajadoras Sexuales de América Latina y el Caribe; Ana Almeida, representante de Casa Trans; que han dejado de llamar a este oficio como “la vida fácil”, “la vida alegre”, la “mala vida”. Elizabeth ha declarado en diversos medios que es ofensivo que a una trabajadora sexual, cuando va a pedir ayuda, le ofrecen otras opciones de trabajo como solución, cuando lo que ellas quieren es que no las juzgue sino seguir ejerciendo su oficio pero sin ser maltratadas.

Silvia Buendía, abogada y activista por los derechos de la mujer, apoya estos argumentos. “Ni bueno ni malo, ni moral ni inmoral. El trabajo sexual es una realidad y debe verse desde una perspectiva política. Si una persona decide ejercerlo, la obligación del Estado es garantizar que esa decisión se ejerza por voluntad propia, que nadie la esté obligando, que nadie la maltrate, que sus derechos ciudadanos se respeten”.

“Es muy importante también recalcar que no es el trabajo sexual ejercido desde el conocimiento informado y la libre voluntad lo que le hace daño a la sociedad. Es el abuso, la violencia que está ligada a este tipo de trabajo el problema. Te hablo de la esclavitud sexual, la trata, la violencia de género que implica obligar a una mujer, a veces una niña, a venderse. El hecho de que este ejercicio sea aprovechado por terceros explotadores”, añade Silvia.

Brígida fue víctima y ahora trabaja para que no existan más abusos.

El primer hombre… y el resto

A los once años Brígida salió de su casa en busca de trabajo, sin siquiera terminar la primaria.

Huérfana de madre, llegó a Pasaje para trabajar en un restaurante. Junto con una amiga vieron mejores oportunidades en Quito, fue a trabajar como empleada doméstica y a los 16 años regresó a El Oro. Conoció a un hombre, de unos 25 años, con quien formó lo que ella creía iba a ser su hogar permanente. Al año de convivencia escuchó estas palabras: mijita, usted va a tener que trabajar. – ¿dónde?, ¿en qué?, preguntó.

Él llegó a casa con un balde, una lavacara y una jarra. Ella aún ignoraba para qué. La llevó a una casa de tolerancia (nombre oficial para un espacio legal donde se ofrece servicio sexual) y le dijo:

Mire mijita, usted va a ir a un cuarto, ahí van a llegar hombres y usted va a hacer lo mismo que hace conmigo.

El balde era un tacho de basura, la lavaraca y la jarra eran artículos de aseo, y ella era una trabajadora sexual. Se encerró en ese cuarto, desconcertada. Una chica, mayor a ella, le dio un consejo que evidenció su nueva realidad: Mira muchacha, tranquila, esto es un trabajo como cualquier otro. Pero eso sí, nunca le des el dinero a tu marido, porque eso es lo que ellos quieren.

Brígida no se animaba a recibir a ningún hombre y entonces recibió otro consejo que después sonaría a presagio: Chica, así usted no va a ganar y su marido le va a pegar.

Después de unas cuatro horas de estar en esa pequeña habitación, Brígida abrió la puerta al primer hombre que le pagaría por sexo. Luego, ya todos fueron iguales, hombres sin rostro que recordar.

– ¿Experimentan placer sexual durante su trabajo?

No. Ahí no hay placer. Esto es rápido, cinco minutos. El hombre entra, paga, se desocupa y se va.

Él sabe que ahí no es para ir a dormir. Los maridos de algunas compañeras les ponían timbres que ellos hacían sonar desde afuera para que sepan cuando ya se cumple el tiempo.

– ¿Duele?, física o emocionalmente.

Duele que una persona que creías que te quería te lleve ahí. El trabajo en sí, no duele, uno se acostumbra. Las chicas me decían que esto es un trabajo normal, que yo no estaba ahí porque necesitaba hombre. Me acostumbré, a lo que no me acostumbré es a darle la plata a ese hombre.

– ¿La mayoría de las chicas con las cuales ha compartido de cerca el oficio tenía un proxeneta?

La mayoría eran llevadas por sus maridos. Ellos se hacen los enfermos para decirle a las chicas que trabajen solo un tiempo, pero luego no las dejan salir. A algunas las sacaban del campo, las metían a trabajar y las amenazaban con contarle a sus familias si los dejaban.

– ¿Se forma algún vínculo con los clientes?

Normalmente no. A algunas chicas, cuando ya no tienen chulos, unos hombres les ofrecen sacarlas de ahí. Unas pocas se han casado y viven bien, pero eso no es común. ¿Amigos?, pocos.

Yo tenía un amigo que a veces iba, me invitaba a almorzar, me pagaba pero no tenía sexo conmigo, conversaba sobre su vida, pero ese caso es excepcional.

– Económicamente, ¿es mejor el trabajo sexual a una actividad como doméstica, artesana u otra similar?

Si uno no tiene educación no hay muchas opciones. En un comedor, por ejemplo, uno gana mensualmente y gana poco, en el trabajo sexual una tiene dinero a diario, y al menos cuando yo comencé se atendía a unos veinte hombres al día y se podía decir que era bueno. Ahora ya no es así porque han aumentado las casas de tolerancia y hay mucha competencia. Además, y ahí es donde la Asociación está trabajando mucho, los que verdaderamente se enriquecen son los dueños de las casas de tolerancia que cobran $40, $50, $60 y $70 semanales por un cuarto de dos metros de ancho por tres de largo, donde apenas entra una cama de una plaza, un sanitario y una ducha que muchas veces ni siquiera tiene agua.

Fuera de la habitación

Brígida tuvo dos hijos con el hombre que la llevó a ejercer el trabajo sexual por primera vez.

Cuando ella dejó de darle el dinero, cuando se cansó de los golpes y después de una gran pelea, él desapareció. Con dos hijos pequeños que alimentar y un alquiler pendiente, ella continuó en su oficio. Enviaba a sus hijos a la escuela y se iba a una casa de tolerancia. Mientras sus hijos eran pequeños le pagaba a una vecina para que los cuide hasta que ella volviese, al final de la tarde.

Cuando su hija mayor cumplió nueve años, ella aprendió a cocinar y a cuidar de su hermanito.

Los enviaba a la escuela, la hija cocinaba y le enviaba el almuerzo con su hermano, o sino ambos niños iban a los alrededores de la zona de tolerancia para almorzar junto con su madre y regresaban a casa para hacer sus deberes y esperar a que mamá vuelva del trabajo.

Después de casi una década en la actividad, conoció a otro hombre, dejó la actividad por un tiempo, tuvo otro hijo, pero este hombre también se fue. Brígida continuó ejerciendo el trabajo sexual hasta que casi dieciocho años después contrajo matrimonio, civil y eclesiástico con otro hombre y creyó que uno de sus deseos se iba a cumplir, envejecer junto a una pareja. “Fui feliz un tiempo, pero luego este hombre sacó las uñas. Quería que mi papá enfermo trabaje, que mi hijo menor trabaje. Gracias a Dios no tuve hijos con él. Después de una pelea se fue también, pero aún no me ha querido dar el divorcio, dice que quiere que le dé la mitad de mi casa, pero no, esta casa la construí yo sola”, relata, nuevamente en tono defensivo.

Sus tres hijos ya son adultos, los dos mayores ya han formado una familia, y el menor tiene un trabajo regular. Eso la mantiene en pie, por eso todo ha valido la pena, dice. Si de algo está orgullosa es de haber construido una casa, de que sus hijos hayan estudiado, de que nadie le diga ofensas en la calle. Brígida dice haberlo logrado porque ha sabido delimitar su actividad. De mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa, a mí no me ha gustado que en la calle me digan nada, porque este es un trabajo que lo ejerzo en un lugar específico y fuera de ahí soy una mujer como cualquier otra, reafirma.
La lucha de un gremio

Brígida se ha reunido con las representantes de otras asociaciones, locales y nacionales. Ella cree en los procesos de capacitación educativa, siempre y cuando vayan a la par con las defensas por las trabajadoras sexuales, no como un condicionante para que dejen la profesión. Comenta que tiene compañeras que a la par del trabajo sexual se han capacitado hasta obtener títulos universitarios; sin embargo, han sido discriminadas y acosadas cuando van a buscar empleo.

Comenta que como gremio, la Asociación Femenina de Trabajadoras Sexuales Autónomas 22 de Junio ha emprendido capacitaciones para el cuidado de la trabajadora sexual. Comenta, por ejemplo, que ha sido un gran trabajo establecer el uso del preservativo. Ella dice que en El Oro se ha regularizado el uso del preservativo desde hace unos cinco años, aproximadamente, y aunque casi todas exigen su uso, no se puede decir que es el 100% porque cuando el hombre les ofrece más dinero, algunas acceden a no usar preservativo o también, comenta, que en medio del acto sexual, algunos hombres se lo quitan sin que la mujer se dé cuenta y se genera un conflicto.

Comenta, además, que al inicio ni siquiera las mismas trabajadoras sexuales aceptaban el uso del preservativo, porque eso significaba que ellas debían comprarlo e insistirle al hombre para que se lo ponga y eso representaba mayor trabajo para ellas. Pero con las charlas sobre las enfermedades de transmisión sexual, ellas se dieron cuenta de lo importante que era su uso y ya se lo exigen a los hombres.

También se ha logrado que la Policía no persiga a las trabajadoras sexuales. Hace unos diez años, cuando las trabajadoras sexuales iban a los hospitales para realizarse controles, a ellas decían que sólo se las atendía por la tarde o que hagan una fila aparte. No las ponían en la misma fila que las otras mujeres no trabajadoras sexuales que iban a chequeos o consultas. Eso ya se ha logrado cambiar, detalla Brígida, porque somos como cualquier mujer, ¿por qué nos tenían que poner en otra fila?, cuestiona.
Cuando no se está defendiendo

Brígida ha direccionado su vida al trabajo por un grupo al que ella no eligió entrar, pero en el que eligió quedarse. Cuando no está defendiendo sus derechos, su vida se divide entre la tristeza y la alegría de quien no vio realizados sus sueños personales, pero que dio a sus hijos aquella que ella no tuvo, como ella dice, como cualquier madre.

Una niña de seis años, salvada de casarse con un joven a la fuerza

(Por Thomas Castroviejo.- Gaceta trotamundos).- La mujer de Taj Mohammad había estado hospitalizada, así que su hija de seis años iba a tener que casarse con su vecino un año después. Esta lógica no es tan marciana como parece: ocurrió en un campo de refugiados afgano hace unos meses, cuando el cabeza de familia pidió prestados unos 2.000 euros (2.500 dólares estadounidenses) a uno de sus vecinos.

Con ellos pretendía pagar no solo el tratamiento hospitalario de su mujer, sino la cobertura de sus nueve hijos. Hicieron un trato: si Taj no podía devolver el dinero en un año, su hija de seis años, Naghma, le sería entregada al hijo de 17 años del prestamista en matrimonio. Taj aceptó.

Y pasaron los meses. Efectivamente, Taj fue incapaz de reunir los 2.000 euros. Uno de sus hijos terminó muriendo, literalmente, de frío. Y todo apuntaba a que Naghma iba a terminar siendo la esposa de su vecino para saldar la deuda familiar. Su futuro marido exigió que fuera dejando la escuela, la cual, según su padre, la niña adoraba.

«Nos decían que les diéramos su dinero y yo no tenía dinero alguno, así que tuve que entregarles a mi hija pequeña», explica Taj. «En su momento les agradecí mucho el préstamo y la decisión fue mía, pero también se me exigía que cumpliera con parte del trato».

Así las cosas, Naghma es hoy la soltera sin compromiso que le corresponde a su edad. Un donante anónimo de EEUU ha entregado los 2.000 euros de su bolsillo a un abogado para que pague la deuda de la familia. Ha comprado su libertad, dicho de otra forma, lo cual ha convertido a Naghma en una privilegiada en su entorno: a la mitad de las chicas de Afganistán se les obliga a casarse antes de cumplir los 15 años, según calcula la ONU, por mucho que el mínimo legal sea de 16 para las chicas.

Pero no por ello es esta una historia con final feliz: Naghma seguirá viviendo bajo condiciones de extrema pobreza en el campamento de refugiados de Kabul, donde es posible que acabe viéndose obligada a casarse con alguien cuando sea mayor.

El principal motivo de que suceda esto es la pobreza, explica Manizha Naderi, directora de Mujeres por las Mujeres Afganas, una organización que ha creado varios refugios en diferentes partes del país. «Generalmente las chicas son vendidas», añade. «Y en la mayoría de los casos el marido es mucho, mucho mayor».

Y así en 50 países emergentes que trafican con sus propias hijas y casi siempre les exige que dejen los estudios. «Lo que no saben los padres», explica Stephanie Sincalir, autora del documental Too Young To Wed: The Secret World of Child Brides (Demasiado jóvenes para casarse: el mundo secreto de las novias infantiles), «es que al mermar la educación de una niña están perpetuando el ciclo de la pobreza».

Y termina: «Como me dijo un policía afgano: las niñas suelen ser vistas como un lastre en sus familias mientras que los chicos son reyes». (Fuente: Yahoo! US).