Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La reciente resolución de la Corte Constitucional, que retira competencias al Consejo de Participación Ciudadana, ha encendido el debate sobre el futuro del modelo de Estado en Ecuador. Según Pablo Sanmartín Rodríguez, director del programa Expresión Politika de S.R. Radio y Radio Planeta 106.1, esta decisión representa un paso crucial en el «desmontaje» del socialismo del siglo XXI plasmado en la Constitución de Montecristi.
Sanmartín argumenta que la Constitución de Montecristi modificó el tipo de Estado en Ecuador, pasando de un republicanismo tradicional a un modelo de cinco funciones. Esta modificación, según él, «secuestró» la democracia y concentró un poder excesivo en la figura del presidente, quien controlaba no solo la función ejecutiva sino también la de participación ciudadana y, a través de ella, la designación de autoridades de control.
La «defensa elástica» de la democracia, como la describe Sanmartín, implica un retroceso estratégico para avanzar. La resolución de la Corte Constitucional, aunque no fue el escenario deseado por el presidente en la consulta popular, ahora permite maniobrar para devolver potestades al republicanismo tradicional de tres poderes.
Esto, a su vez, debilita la razón de ser del Consejo de Participación Ciudadana, una institución que, según el analista, se ha «degradado por sí sola» y ha sido objeto de cuestionamientos por parte de la justicia ecuatoriana.
El futuro del Consejo de Participación Ciudadana, y con él, el del Estado de las cinco funciones, parece incierto. Pablo Sanmartín Rodríguez proyecta que esta situación podría llevar a una reforma estructural de la Constitución, replanteando los objetivos de las funciones y enmarcándolas nuevamente en los tres poderes tradicionales. Para él, la Constitución de Montecristi podría ser recordada como una «carta negra» o incluso la «carta del terrorismo y narcotráfico«, debido a los «errores y hierros» en su redacción que han llevado al colapso del sistema.
La decisión de la Corte Constitucional, junto con otras acciones como la resolución del Consejo Nacional Electoral, son vistas como parte de una estrategia para «ganar la guerra» contra el modelo de Montecristi.
Pablo Sanmartín Sanmartín concluye que la democracia en Ecuador fue «alterada, modificada estructural y jurídicamente» con la aprobación de dicha Constitución, y que el actual proceso busca restaurar la «civilización jurídica» frente a lo que considera una «barbarie».






