Arabia Saudita nombra por primera vez a una mujer cómo embajadora y la envía como representante a EE.UU.

(BBC. Mundo).- Se trata de la primer embajadora en la historia de un país y el eco de la noticia trascendió al mundo diplomático.

Arabia Saudita anunció que la princesa Rima bint Bandar será la próxima embajadora del país ante EE.UU., lo que la convierte en la primera mujer en la historia de la nación árabe en liderar una misión diplomática.

Su nombramiento se hizo público mediante un decreto real dado a conocer este sábado, en un país que es con frecuencia señalado por tener una de las mayores desigualdades entre hombres y mujeres en el mundo.

En este país estricto y conservador, el voto femenino se habilitó hace apenas cuatro años y las mujeres no pudieron conducir un vehículo sino hasta 2017.

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La princesa es hija de Bandar bin Sultan al-Saud, quien fue embajador de Arabia Saudita en EE.UU. desde 1983 hasta 2005. Es por esa razón que Rima vivió parte de su infancia y adolescencia en Washington.

Ella asume el rol en tiempos difíciles, cuando Arabia Saudita trata de sacudirse de encima el escándalo en torno a la muerte del periodista árabe Jamal Khashoggi.

Arabia Saudita ha negado consistentemente que el príncipe heredero Mohamed Bin Salman tenga algo que ver en la muerte de Khashoggi, aunque esto es algo que seriamente ponen en duda las agencias de inteligencia de EE.UU.

Los legisladores estadounidenses han hecho una larga campaña para que la investigación llegue a conclusiones más certeras.

Relaciones ásperas

Pero no es el único desafío que tendrá la embajadora en su nuevo destino. Recientemente, miembros del Congreso de EE.UU. también investigaron las relaciones del país con Arabia Saudita en el ámbito de la tecnología nuclear así como la guerra en Yemen.

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La princesa Rima va a reemplazar en su cargo al actual embajador, el príncipe Khalid bin Salman, hermano menor del príncipe heredero, quien ha sido designado ahora como viceministro de Defensa.

Desde que regresó a Riad, en 2005, la princesa había trabajado en el sector público y privado.

Uno de los aspectos más destacados de su gestión es el trabajo en favor de los derechos de las mujeres, en un país que es altamente criticado por su falta de equidad de género.

Recientemente, la princesa trabajo como parte de la Autoridad General del Deporte, donde se enfocó en promover la participación de las mujeres en la práctica deportiva.

Duque, dispuesto a recibir a altos mandos militares de Venezuela que decidan desertar

(El Espectador).- El presidente de la República, Iván Duque, dijo estar dispuesto a recibir en Colombia a los altos mandos militares de Venezuela que decidan desertar y apartarse del régimen de Nicolás Maduro para ponerse del lado del líder opositor, Juan Guaidó. Lo dijo en entrevista con CNN, en donde agregó que la salida militar no está dentro de las opciones de su gobierno para obligar a Maduro a apartarse del cargo.

“No lo dudaría”, respondió el primer mandatario al ser indagado sobre esa posibilidad, y agregó que “lo haría trabajando de la mano con el presidente Guaidó. Todo lo que podamos hacer para ayudar en esta transición constitucional y recuperación de la democracia. Si hay personas que se sienten perseguidas, intimidadas y quieren estar en el lado correcto de la historia, estaremos dispuestos a ayudar a Venezuela”, dijo Duque.

Duque dijo para el citado medio de comunicación, durante la emisión del programa Conclusiones, que el cerco diplomático que se ha venido fortaleciendo a nivel regional ha sido clave para buscar el tránsito hacia una democracia. Por eso, añadió que será “apelando a la diplomacia y no a la violencia” el único camino para presionar a Maduro. Y le pidió a la Guardia Nacional Venezolana “ponerse del lado correcto de la historia”, permitiendo que ingresen las ayudas enviadas por otros países.

“Lo que se necesita para enfrentar a la dictadura es no caer en el discurso belicista que muchas veces lo utiliza la dictadura para legitimar su posición. Si nos quedamos con el silencio cómplice o con la diplomacia de salón, lo único que terminamos haciendo es legitimando esa barbarie. Por eso, hay que asumir un reto, y el reto fue definir lo que hay en Venezuela: una dictadura”, enfatizó el presidente Duque.

A su turno, Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y reconocido presidente interino por gran parte de la comunidad internacional, confirmó que más de un millón de venezolanos se ofrecieron como voluntarios para ingresar la ayuda a su país. “Seguimos convocando e invitando que se sumen más”, señaló Guaidó, tras recordar que este 23 de febrero habrá manifestaciones a favor de la democracia.

Este sábado, Duque llegó muy temprano y acompañado de Guaidó, y del presidente de Chile, Sebastián Piñera, a las bodegas de Tienditas, donde están cargando los camiones con la ayuda internacional para los venezolanos. También llegó al lugar el secretario general de la OEA, Luis Almagro; y la vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, con el fin de coordinar los detalles de la entrega de toneladas de alimentos y de medicamentos.

Maduro bailó salsa mientras hay crisis en la frontera

(Por. Semana).- Venezuela está en máxima tensión después de que la Guardia Nacional no permitiera el ingreso de la ayuda humanitaria por varias zonas fronterizas del país. Mientras tanto, Nicolás Maduro convocó a una multitudinaria manifestación de sus seguidores donde dio un discurso.

Allí decidió romper relaciones con Colombia. Uno de los hechos que más generó indignación fue que en medio de la tensa situación del país, Maduro se pusiera a bailar con su esposa Cilia Flores, expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Colombia confirmó 5 muertos y 285 heridos por la represión del régimen de Maduro durante el paso de la ayuda humanitaria

(Con información de AFP y EFE).- El gobierno colombiano afirmó este sábado que 285 personas están lesionadas por la represión que ordenó el régimen de Nicolás Maduro para impedir el ingreso de ayuda a Venezuela y ordenó el retorno de camiones con ayuda humanitaria.

«Esta acción pacífica y de carácter humanitario ha sido interrumpida desde Venezuela bajo el régimen usurpador de Maduro con una represión violenta y desproporcionada», dijo el canciller Carlos Holmes Trujillo en una declaración a los medios.

Según el funcionario, hay 285 lesionados – 255 venezolanos y 30 colombianos – «principalmente por efectos de gases lacrimógenos y armas no convencionales».

A raíz de ello, «se ha dispuesto el retorno de los camiones para proteger la ayuda con excepciones de los camiones que tenían medicamentos que fueron quemados en territorio venezolano», afirmó Holmes Trujillo.

Por otro lado, las autoridades colombianas respaldaron las cifras sobre la jornada que otorgaron la Asamblea Nacional de Venezuela y que señalan que cinco personas fallecieron y otras 51 se encuentran detenidas en Táchira por el accionar del régimen en los distintos pasos fronterizos.

Trujillo también confirmó que la cifra de miembros de las Fuerzas Armadas de Venezuela que desertaron y buscaron refugio en Colombia ascendió este sábado a más de 60.

«En el día de hoy han llegado desarmados a territorio colombiano más de 60 militares, varios de ellos oficiales, quienes han solicitado refugio en Colombia, demostrando la pérdida de confianza con el usurpador régimen de Maduro», dijo Trujillo en Cúcuta durante una rueda prensa.

Las deserciones, precisó, «se han dado en los departamentos de Norte de Santander y Arauca durante el día de hoy».

Los uniformados que han decidido abandonar las filas se han acercado a las autoridades colombianas en Cúcuta, capital de Norte de Santander, que está comunicada por el puente internacional Simón Bolívar con la ciudad venezolana de San Antonio, en el estado Táchira.

También han empleado el puente Francisco de Paula Santander, que une a Cúcuta con la localidad de Ureña, mientras que en Arauca los uniformados han llegado a Colombia a través del río del mismo nombre.

Caos en Ureña, el extremo venezolano que peleó en calle por ayuda humanitaria

(EFE).- Cientos de pobladores de Ureña, municipio venezolano que limita con Colombia, participaron este sábado en una maratónica pelea, por el ingreso al país de una ayuda humanitaria, que se saldó con al menos 20 heridos y una situación de caos desatada por enfrentamientos entre civiles y militares.

La lucha comenzó a las 10.OO GMT en el puente internacional Francisco de Paula Santander, uno de los cuatro pasos binacionales del estado Táchira que amanecieron cerrados por orden del gobernante Nicolás Maduro, y que tomó a decenas por sorpresa esta mañana.

Los lugareños se fueron aglomerando en la entrada del puente y exigían a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) permitir el cruce hacia Colombia y desobedecer a Maduro, al que señalaban como un mandatario ilegítimo.

El primer choque llegó un par de horas más tarde cuando las fuerzas del orden comenzaron a lanzar bombas lacrimógenas contra la muchedumbre que para entonces ya superaba el centenar y era cada vez más enérgica en sus consignas antigubernamentales.

Una vez disparados los primeros perdigones contra los ciudadanos, estos respondieron con más gritos y en ocasiones con piedras, mientras intentaban soportar el pesado aire que les arrancaba lágrimas y les dificultaba respirar debido a los gases liberados por la FANB.

En cuestión de minutos, una cuarta parte de los que protestaban ya estaban encapuchados y se valían de cualquier objeto contundente para responder a los ataques de los militares, lo que generó repliegues de ambos lados y escenas de pánico en todas las calles cercanas al puente.

Los pocos comercios que habían abierto sus puertas esta jornada bajaron las santamarías (rejas) apenas comenzaron estos disturbios, los primeros que se registraron en el marco del intento de ingreso desde Colombia de una ayuda humanitaria donada por varios Gobiernos y que es promovida por los opositores de Maduro.

La acción disuasiva aplicada por los agentes arrojó un saldo de al menos 20 lesionados, según confirmaron a Efe autoridades de los dos centros asistenciales más cercanos al puente.

Entre los heridos destacan seis que recibieron impactos de perdigones, supuestamente a quemarropa, en áreas como la cara, el cuello, la espalda y las piernas.

Otro hombre resultó herido en un hecho que ubica a encapuchados como victimarios, en el que la víctima fue un sargento mayor de la Milicia Nacional Bolivariana que recibió una pedrada en la cabeza cuando una turba, que profería consignas antichavistas, asedió una escuela cercana al puente.

En ese lugar había dormido más de un centenar de personas que habían sido traídas por el chavismo gobernante desde otros municipios del estado Táchira para participar en actos oficialistas como el concierto «por la paz» que arrancó ayer y que fue suspendido hoy debido a los disturbios.

Algunos de los hombres que estaban pernoctando en esa escuela abandonaron el sitio y se deshicieron de sus uniformes de la Milicia, un cuerpo de civiles fieles a la revolución bolivariana, en un acto de rechazo al chavismo que a veces parecía forzado por las circunstancias.

Salvo ese herido de excepción todas las víctimas de la represión fueron civiles, algunos ni siquiera estaban protestando y solo pasaban por sitios cercanos a los enfrentamientos cuando recibieron disparos de perdigón o terminaron afectados por los gases lacrimógenos.

Luego de 12 horas de enfrentamientos, las calles más cercanas al puente están llenas de casquillos disparados por la FANB, de piedras probablemente utilizadas por los manifestantes -que también usaron desechos como barricadas- y con restos de dos autobuses que fueron tomados y destruidos por encapuchados que arengaban en contra del chavismo.

Al cuadrilátero en que se convirtió Ureña acudieron al menos cuatro diputados del Parlamento venezolano que tenían previsto recibir los alimentos y medicinas que otros presionaron para meter desde el lado colombiano de los puentes y que hasta ahora ha sido imposible.

El jefe del Legislativo, Juan Guaidó, cruzó hace dos días por este puente de Ureña hacia Colombia para liderar esta jornada la «avalancha humanitaria» que impulsa desde que se proclamó presidente interino del país hace exactamente un mes, en vista de la usurpación que considera hace Maduro de la Presidencia.

Civiles retan a Maduro para ingresar ayuda a Venezuela

CARACAS (AP) — Mientras el gobierno de Nicolás Maduro se prepara con miles de militares y misiles para defender a Venezuela de una eventual intervención extranjera, desde la oposición se organiza un ejército distinto, en el que médicos, enfermeras, abogados, estudiantes y hasta amas de casa están dispuestos a pelear por su país.

Las tropas de civiles, que se estiman en decenas de miles, se aprestan a realizar en los próximos días uno de los retos más ambiciosos de la oposición: lograr el ingreso de toneladas de alimentos y medicinas en abierto reto a Maduro, quien ha descartado la entrada la ayuda humanitaria internacional alegando que es un pretexto para encabezar una intervención militar.

Para impedir el ingreso de la ayuda, las autoridades bloquearon hace dos semanas uno de los puentes fronterizos que comunican Venezuela con la ciudad colombiana de Cúcuta, y esta semana se cerraron las fronteras aérea y marítima con las islas caribeñas de Aruba, Curazao y Bonaire, que están frente a las costas venezolanas.

La posibilidad de que la oposición pueda lograr la entrada de la ayuda internacional y superar los controles que mantienen los militares en las fronteras y principales vías del país hoy pareciera remota, pero eso no desalienta a los voluntarios ni a los organizadores de la iniciativa.

El dirigente opositor Roberto Patiño, organizador del movimiento de voluntarios, dijo a The Associated Press que el 23 de febrero, fecha que se fijó para el inicio de la entrada del apoyo, sólo representa un «punto de partida», y sostuvo que la oposición seguirá insistiendo en los días siguientes hasta que se abra el canal humanitario.

El escenario adverso tampoco amilana a Danny Golindano, un médico hematólogo que se incorporó al movimiento de voluntarios que, según los organizadores, ya alcanza a más de 800.000 inscritos en la página web voluntariosxvenezuela.com, cifra que no se ha podido comprobar de manera independiente.

Entre los voluntarios figuran médicos, enfermeras, camilleros, abogados, ingenieros, psicólogos, bioanalistas, paramédicos, estudiantes universitarios, jubilados, y amas de casa, entre otros.

Desde una rudimentaria plaza del norte de Caracas, con jardines de piso de tierra e inmensos arboles tropicales golpeados por la sequía, Golindano da a decenas de voluntarios, en su mayoría ancianos, las últimas instrucciones sobre la ayuda humanitaria.

Luego de ser expulsado de un hospital público capitalino donde trabajó por años tras denunciar la muerte de ocho pacientes oncológicos por contaminación debido a la falta de agua en el centro de salud, el médico de 32 años asegura que asumió como misión de vida evitar que mueran más venezolanos por carencia de medicinas e insumos.

Por eso Golindano, coordinador nacional de la ONG Médicos por la Salud, se incorporó como voluntario a la iniciativa opositora para organizar el apoyo médico del movimiento que tendrá entre sus tareas recibir la ayuda humanitaria que ingresarán al país diferentes ONG y la Iglesia, y distribuirla entre los hospitales y comunidades más vulnerables.

En una primera fase se espera enviar los insumos internacionales a cuatro grandes hospitales que funcionarán como centros de acopio y que se encargarán de distribuir los recursos al resto de los centros de salud de país.

Desde uno de los rincones de plaza, sentada sobre uno de los muros de ladrillo de los jardines, Alesia Santacroce, una abogada y profesora universitaria de 30 años escucha atenta a los organizadores del voluntariado mientras ve caer la tarde en la capital venezolana.

Santacroce reconoce con emoción que decidió incorporarse al movimiento de voluntarios movida por una «gran esperanza», que asegura que ha embriagado a muchos venezolanos en las últimas semanas luego que el congresista Juan Guaidó, de 35 años, asumiera la dirección de la Asamblea Nacional –controlada por la oposición– y se declarara presidente interino de Venezuela el pasado 23 de enero.

En cuanto al papel que cumplirá en el movimiento la abogada, que junto a su madre mantiene un comedor popular en el este de la ciudad que da alimentos gratis a 500 personas pobres cada fin de semana, dijo que no tiene claro cuál será su función, pero afirmó que de ser necesario «iré a la frontera, o iré a donde tenga que ir para poder ayudar a que ingrese la ayuda humanitaria».

Hasta la fecha la oposición no ha informado con detalles las acciones que seguirá para superar las restricciones del gobierno y lograr la entrada de la ayuda por las fronteras. Al respecto, Patiño sólo reveló que algunas de las llamadas «brigadas humanitarias», integradas por mujeres, familiares de pacientes y religiosos, ya partieron hacia la frontera.

El dirigente descartó que las brigadas vayan a recurrir a la fuerza para forzar la entrada de la ayuda, y dijo que «se trata de apelar a la conciencia de las fuerzas armadas y los funcionarios que están en la frontera».

«Estamos haciendo todo lo posible para minimizar las posibilidades de represión», agregó.

En la población colombiana de Cúcuta, en el estado brasileño de Roraima, en la isla caribeña de Curazao, y en la ciudad de Miami, Florida, fueron establecidos centros de acopio con el apoyo de Estados Unidos, Colombia, Brasil y otros países.

En medio de la pugna por la ayuda humanitaria, se organizó para el 22 de febrero un concierto en Cúcuta en apoyo a la iniciativa opositora, mientras que el gobierno replicó la idea convocando para el 22, 23 y 24 de febrero a conciertos en un puente venezolano cercano a la frontera con Colombia en respaldo a Maduro, acrecentando la incertidumbre en torno al proceso.