Un futuro habitable para todos es posible si tomamos medidas climáticas urgentes

(Redacción LA ONU).- “El informe de los informes” sobre medio ambiente destaca las numerosas opciones que pueden adoptarse ahora para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático provocado por el hombre. La acción de los gobiernos es clave para frenar el aumento de las temperaturas.

Elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el estudio Cambio climático 2023: informe de síntesis, publicado el lunes tras una semana de sesiones en Interlaken, Suiza, pone de manifiesto las pérdidas y daños que se están produciendo y que se prevé que continúen produciéndose en un futuro próximo, y que están afectando con especial dureza a las personas y ecosistemas más vulnerables.

Las temperaturas ya han aumentado 1,1 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, como consecuencia de más de un siglo de quema de combustibles fósiles, así como de un uso desigual e insostenible de la energía y el suelo. Esto ha dado lugar a fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes e intensos que han causado impactos cada vez más peligrosos sobre la naturaleza y las personas en todas las regiones del mundo.

Se prevé que la inseguridad alimentaria e hídrica provocada por el clima aumente con el calentamiento: cuando los riesgos se combinan con otros fenómenos adversos, como pandemias o conflictos, se vuelven aún más difíciles de gestionar.

El tiempo apremia, pero hay un claro camino a seguir
Si se quiere mantener la temperatura a 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, será necesaria una reducción profunda, rápida y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores durante esta década, señala el informe. Para que este objetivo tenga alguna posibilidad de alcanzarse, las emisiones deben reducirse ahora y casi a la mitad de aquí a 2030.

La solución propuesta por el IPCC es el «desarrollo resiliente al clima», que implica integrar medidas de adaptación al cambio climático con acciones para reducir o evitar las emisiones de gases de efecto invernadero de forma que se obtengan beneficios más amplios.

Algunos ejemplos son el acceso a energías limpias, la electrificación con bajas emisiones de carbono, la promoción del transporte con cero o pocas emisiones y la mejora de la calidad del aire. Los beneficios económicos para la salud de las personas derivados únicamente de tomar esta última medida serían aproximadamente los mismos, o incluso mayores, que los costes de reducir o evitar las emisiones.

«Las mayores ganancias en bienestar podrían provenir de dar prioridad a la reducción del riesgo climático para las comunidades de bajos ingresos y marginadas, incluidas las personas que viven en asentamientos informales», dijo Christopher Trisos, uno de los autores del informe. «La acción climática acelerada sólo será posible si se multiplica la financiación. Una financiación insuficiente y desajustada está frenando el progreso».

Los gobiernos son clave
En el informe se hace hincapié en el poder de los gobiernos para reducir los obstáculos a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, mediante financiación pública y señales claras a los inversores, y la ampliación de medidas políticas de eficacia probada.

Los cambios en el sector alimentario, la electricidad, el transporte, la industria, los edificios y el uso del suelo se destacan como vías importantes para reducir las emisiones, así como la adopción de estilos de vida bajos en carbono, que mejorarían la salud y el bienestar.

«La transformación tiene más probabilidad de éxito cuando hay confianza, cuando todos colaboran para dar prioridad a la reducción de los riesgos y cuando los beneficios y las cargas se reparten equitativamente», declaró el presidente del IPCC.

«Este Informe de síntesis subraya la urgencia de tomar medidas más ambiciosas y muestra que, si actuamos ahora, todavía podemos asegurar un futuro sostenible habitable para todos», añadió Hoesung Lee.

Hacia el objetivo de cero emisiones

En un mensaje de vídeo publicado el lunes, el Secretario General de la ONU, António Guterres, describió el informe como una «guía práctica para desactivar la bomba de relojería climática».

La acción climática es necesaria en todos los frentes: «todo, en todas partes, todo a la vez», declaró, en una referencia a la ganadora del Oscar a la mejor película de este año.

El jefe de la ONU ha propuesto al grupo de economías altamente desarrolladas del G20 un «Pacto de Solidaridad Climática», en el que todos los grandes emisores harían esfuerzos adicionales para reducirlas, y los países más ricos movilizarían recursos financieros y técnicos para apoyar a las economías emergentes en un esfuerzo común para garantizar que la temperatura global no aumente más de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

Guterres anunció que va a presentar un plan para impulsar los esfuerzos para alcanzar el Pacto a través de una Agenda de Aceleración, que implica que los líderes de los países desarrollados se comprometan a llegar a cero emisiones netas lo más cerca posible de 2040, y los países en desarrollo lo más cerca posible de 2050.

La Agenda exige el fin del carbón, la generación cero de electricidad para 2035 en todos los países desarrollados y para 2040 en el resto del mundo, y el fin de todas las licencias o financiación de nuevos yacimientos de petróleo y gas, y de cualquier expansión de las reservas de petróleo y gas existentes.

Estas medidas, continuó el líder de la ONU, deben ir acompañadas de salvaguardias para las comunidades más vulnerables, el aumento de la financiación y las capacidades para la adaptación y las pérdidas y daños, y la promoción de reformas para garantizar que los bancos multilaterales de desarrollo proporcionen más subvenciones y préstamos, y movilicen plenamente la financiación privada.

De cara a la próxima conferencia sobre el clima, que se celebrará en Dubai del 30 de noviembre al 12 de diciembre, Guterres dijo que espera que todos los líderes del G20 se hayan comprometido a nuevas y ambiciosas contribuciones determinadas a nivel nacional para el conjunto de la economía, que abarquen todos los gases de efecto invernadero, y que indiquen sus objetivos de reducción absoluta de emisiones para 2035 y 2040.

Rusia: La Corte Penal Internacional emite una orden de arresto contra Putin

(Redacción LA ONU).- Una orden similar ha sido emitida contra la comisaria rusa de Derechos del Niño. Aunque el contenido de ambas órdenes es secreto para proteger a las víctimas, el tribunal ha decido hacerlas públicas porque estima que su conocimiento puede contribuir a la prevención de la comisión de nuevos delitos.

La Sala de Cuestiones Preliminares de la Corte Penal Internacional (CPI), respaldada por la ONU, emitió el viernes una orden de detención contra el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en relación con presuntos crímenes de guerra relativos a la deportación y el «traslado ilegal» de niños de la Ucrania ocupada, informó el responsable de este tribunal.

«El contenido de la orden es secreto para proteger a las víctimas», declaró el presidente de la Corte, Piotr Hofmański, que explicó que «no obstante, los jueces decidieron hacer pública la existencia de la orden, en interés de la justicia y para prevenir futuros crímenes».

La Sala de Cuestiones Preliminares II de la Corte también emitió una orden de detención contra la comisaria rusa de Derechos del Niño, Maria Alekseyevna Lvova-Belova.

Las órdenes declaran que cada uno de ellos es «presuntamente responsable del crimen de guerra de deportación ilegal» de niños de los territorios ocupados de Ucrania a Rusia, dijo el tribunal al anunciar la decisión.

Responsabilidad penal

«Los crímenes fueron presuntamente cometidos en territorio ocupado ucraniano al menos desde el 24 de febrero de 2022», detalló la Corte Penal Internacional. «Hay motivos razonables para creer que el Putin y Lvova-Belova tienen responsabilidad penal individual».

El tribunal encontró motivos razonables para considerar que Putin es responsable de haber cometido los actos directamente, juntamente con otros o a través de otros, así como «por no haber ejercido un control adecuado sobre los subordinados civiles y militares que cometieron los actos, o permitieron su comisión, y que estaban bajo su autoridad y control efectivos, de conformidad con la responsabilidad superior».

Todas las acusaciones se ajustan al Estatuto de Roma, por el que se creó el órgano judicial en 1998. Ni Rusia ni Ucrania son partes en el Estatuto.

Proteger a las víctimas

El fiscal de la Corte, Karim A. A. Khan, afirmó que los responsables de los presuntos crímenes deben rendir cuentas y los niños deben ser devueltos a sus familias y comunidades.

«No podemos permitir que se trate a los niños como si fueran botín de guerra», afirmó. «Los incidentes identificados por mi Oficina incluyen la deportación de al menos cientos de niños sacados de orfanatos y hogares de acogida. Muchos de estos niños, según denunciamos, han sido dados luego en adopción en la Federación Rusa.»

Mediante decretos presidenciales emitidos por el presidente Putin, se modificó la ley en Rusia para agilizar la concesión de la ciudadanía rusa, lo que facilitó que fueran adoptados por familias rusas.

«Mi Oficina alega que estos actos, entre otros, demuestran la intención de expulsar permanentemente a estos niños de su propio país», dijo. «En el momento de estas deportaciones, los niños ucranianos eran personas protegidas por la Cuarta Convención de Ginebra».

La Sala había decidido inicialmente que las órdenes no debían publicarse para proteger a las víctimas y los testigos y también para salvaguardar la investigación, dijo Hofmański.

Sin embargo, teniendo en cuenta que la conducta abordada en la presente situación está presuntamente en curso, y que el conocimiento público de las órdenes puede contribuir a la prevención de la comisión de nuevos delitos, la Sala consideró que es «en interés de la justicia autorizar a la Secretaría a revelar públicamente la existencia de las órdenes, el nombre de los sospechosos, los delitos por los que se emiten las órdenes, y los modos de responsabilidad establecidos por la Sala», dijo el presidente de la Corte.

Cuando los periodistas le pidieron que comentara las órdenes de detención en la sesión informativa habitual del mediodía del viernes en Nueva York, el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, subrayó que la Corte y la ONU eran «instituciones separadas, con mandatos separados».

Acerca de la Corte Penal Internacional

La Corte Penal Internacional es un órgano judicial independiente y permanente. Se creó de conformidad con el Estatuto de Roma, firmado el 17 de julio de 1998 en una conferencia celebrada en la capital de Italia.

Su competencia se extiende a todos los crímenes internacionales más graves cometidos después del 1 de julio de 2002, fecha de entrada en vigor del Estatuto de Roma.

La competencia del tribunal se limita a los crímenes de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, así como al crimen de agresión.

Durante sus primeros 20 años de funcionamiento, la Corte ha juzgado y resuelto casos de gran trascendencia para la justicia internacional, arrojando luz sobre los crímenes cometidos por el uso de niños soldado, la destrucción del patrimonio cultural, la violencia sexual o los ataques a civiles inocentes.

Quedan siete años para proteger los recursos hídricos

(Redacción LA ONU).- El mundo no va por buen camino para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con el medio ambiente, en concreto con ecosistemas acuáticos. Sin embargo, hay avances hacia su consecución y se han duplicado los datos disponibles para analizarlos, lo que mejora la capacidad de los países para monitorizar los progresos.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha publicado hoy un informe centrado en los ecosistemas de agua dulce. Los últimos datos disponibles sobre los 92 indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con el medio ambiente nos indican que el mundo no está en vías de alcanzarlos para 2030. Sin embargo, el 38% de los 92 indicadores señalan una mejora medioambiental; una mejora sólida en comparación con solo el 28% en 2020. Al mismo tiempo, el 21% de los indicadores registró cambios negativos o ningún cambio, y el 41% carece de datos.

El informe, Midiendo el progreso: los ecosistemas relacionados con el agua y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, insta a los gobiernos a seguir reforzando su capacidad estadística en relación con el medio ambiente y a promover el uso de fuentes de información no tradicionales, como los macrodatos y la llamada ciencia ciudadana, para colmar la falta de cifras.

«Siete años: es todo el tiempo que tenemos para transformar nuestro mundo protegiendo y ampliando nuestros recursos hídricos, garantizando agua limpia y saneamiento, ecosistemas acuáticos sanos y todos los demás objetivos de desarrollo», declaró el director de la División de Alerta Temprana y Evaluación de la agencia de la ONU, Jian Liu.

«La disponibilidad mundial de datos aumentó del 34% en 2018 y el 42% en 2020, al 59% en 2022. Sin embargo, es importante señalar que estas tendencias positivas están lejos de ser suficientes para alcanzar los objetivos para 2030. Por lo tanto, los países deben aumentar la inversión en la disponibilidad de datos, para que las decisiones no se tomen en la oscuridad y la formulación de políticas no se deje al azar».

Conferencia sobre el Agua

El documento se publica una semana antes de la Conferencia sobre el Agua 2023 y con vistas a la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de septiembre en Nueva York, que marca el ecuador de la aplicación de la Agenda 2030 acordada en 2015.

Durante la Conferencia se pedirá que se asuman compromisos audaces para acelerar el progreso en el Objetivo número 6 y otros relacionados con el agua, incluyendo un mayor acceso a los datos y la información, y un mayor uso de la contabilidad económica y ambiental para avanzar en la financiación y protección de los humedales y otras masas de agua, incluyéndolos en las cuentas financieras y otras cuentas nacionales. Todo ello requiere más y mejores datos desde a nivel global y local.

La interrelación de los Objetivos

El agua es fundamental para la consecución de los Objetivos, y los datos son clave para tomar decisiones políticas acertadas. “Alcanzar los objetivos requerirá un enfoque integrado que reconozca cómo estos retos, y sus soluciones, están interrelacionados”. El informe aboga por un enfoque intersectorial, que también permitiría una realización más holística de la Agenda 2030.

Las políticas integrales, como la gestión integrada de los recursos hídricos, que se basan en la naturaleza interrelacionada de los ecosistemas terrestres e hídricos, deben tener prioridad sobre las políticas limitadas que tratan los problemas del agua en silos. Esto permitiría disponer de infraestructuras hídricas adecuadas en las zonas urbanas, mitigar la contaminación del aire, el agua y el suelo, proteger la biodiversidad y la seguridad alimentaria, así como las materias primas que alimentan el crecimiento económico.

De los 231 indicadores de los ODS, 92 están relacionados con el medio ambiente. Aunque el 59% de estos indicadores disponían de datos en 2022, es necesario mejorar nuestro uso de datos no tradicionales, ya sea mediante el uso innovador de los macrodatos, observaciones de la Tierra y datos por satélite para cerrar la brecha y apoyar el desarrollo de la formulación de políticas informadas para proteger nuestro planeta.

 

Unos 10 millones de niños están en peligro en el Sahel por la sombra de la guerra

(Redacción LA ONU).- Alrededor de 10 millones de niños de Burkina Faso, Malí y Níger necesitan urgentemente ayuda humanitaria debido a los conflictos armados, mientras que otros cuatro millones corren peligro en los países vecinos a medida que las hostilidades entre grupos armados y fuerzas de seguridad nacionales se extienden a través de las fronteras, alerta UNICEF.

Los niños se encuentran en la primera línea de los conflictos armados, alerta el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) en un informe publicado este viernes.

“Están cada vez más atrapados en el conflicto armado, como víctimas de la intensificación de los enfrentamientos militares, o como objetivo de grupos armados no estatales”, ha declarado la directora regional de la agencia para África Occidental y Central.

«El año 2022 fue especialmente violento para los niños del Sahel central. Todas las partes en conflicto deben detener urgentemente los ataques tanto contra los niños como contra sus escuelas, centros de salud y hogares», añadió Marie-Pierre Poirier.

En Burkina Faso, durante los nueve primeros meses de 2022, se constataron tres veces más muertes de niños que en el mismo periodo de 2021. La mayoría de los niños murieron por heridas de bala durante ataques a sus aldeas o como consecuencia de artefactos explosivos improvisados o restos explosivos de guerra.

«La escala de la crisis en el Sahel central y, cada vez más, en los países costeros vecinos, requiere urgentemente una respuesta humanitaria más fuerte, así como una inversión a largo plazo en servicios sociales esenciales resistentes que ayuden a consolidar la cohesión social, el desarrollo sostenible y un futuro mejor para los niños», dijo Pierre Poirier.

Intensificación del conflicto armado

El conflicto armado se ha vuelto cada vez más brutal. Algunos de los grupos armados que operan en amplias zonas de Malí, Burkina Faso y, cada vez más, en Níger, emplean tácticas que incluyen el bloqueo de ciudades y pueblos y el sabotaje de las redes de suministro de agua. Según proyecciones recientes, más de 20.000 personas de la zona fronteriza entre Burkina Faso, Malí y Níger se encontrarán en situación de inseguridad alimentaria de nivel «catastrófico» en junio de 2023.

Los grupos armados que se oponen a la educación administrada por el Estado queman y saquean sistemáticamente las escuelas, y amenazan, secuestran o matan a los profesores.

Más de 8300 escuelas han cerrado en los tres países porque han sido blanco directo de los grupos armados, porque los profesores han huido o porque los padres se han visto desplazados o demasiado asustados para enviar a sus hijos a la escuela. Más de una de cada cinco escuelas de Burkina Faso ha cerrado y el 30% de las escuelas de la región nigerina de Tillabéri ya no funcionan debido al conflicto.

Las hostilidades se están extendiendo a las regiones fronterizas septentrionales de Benín, Costa de Marfil, Ghana y Togo, comunidades remotas con escasas infraestructuras y recursos, donde los niños tienen un acceso extremadamente limitado a los servicios esenciales y a la protección.

En 2022, se registraron al menos 172 incidentes violentos en las zonas fronterizas del norte de los cuatro países. En Benín, que ha sido el país más afectado, hasta el 16% de la población se considera en situación de riesgo, según una red regional de vigilancia. Tanto en Benín como en Togo, nueve escuelas de las regiones septentrionales de los países habían cerrado o dejado de funcionar debido a la inseguridad a finales de 2022.

Crisis climática y desnutrición

La crisis se desarrolla en una de las regiones más afectadas del planeta por el cambio climático. Las temperaturas en el Sahel están aumentando 1,5 veces más rápido que la media mundial. Las precipitaciones son más irregulares e intensas, provocando inundaciones que reducen el rendimiento de los cultivos y contaminan las escasas reservas de agua. En 2022, las peores inundaciones en años dañaron o destruyeron 38.000 hogares en Níger, que ocupa el séptimo lugar a nivel mundial en el Índice de Riesgo Climático para la Infancia.

El cambio climático amenaza los medios de subsistencia de las familias y muchos terminan por abandonar sus hogares. La afluencia de desplazados genera más tensiones y pone en riesgo a mujeres y niños en las zonas en las que se dispone de agua.

Una vez en los campos de desplazados, los niños están expuestos a la malnutrición y enfermedades.

Falta financiación

La crisis en el Sahel central sigue estando crónica y críticamente infrafinanciada: en 2022, UNICEF recibió sólo un tercio de su llamamiento de 391 millones de dólares para la región. En 2023, la agencia ha hecho un llamamiento de 473,8 millones de dólares para apoyar la respuesta humanitaria en esta zona y en los países costeros vecinos.

Para hacer frente a la amenaza cada vez más grave que se cierne sobre los niños, UNICEF insta a los gobiernos de todo el Sahel central y de los países costeros afectados, junto con los socios técnicos y financieros, a aumentar significativamente la inversión en la ampliación del acceso a los servicios sociales esenciales y la protección, como vías clave para la paz y la seguridad.

Este aumento debe centrarse en reforzar y apoyar los sistemas, redes y fuerzas de trabajo locales que son los primeros en responder durante las crisis, y que pueden llegar de forma sistemática a los niños, especialmente en las comunidades de difícil acceso.

Asimismo, la agencia de la ONU insta a todas las partes en conflicto a cumplir sus obligaciones morales y jurídicas de proteger a los niños y las infraestructuras de las que dependen para su supervivencia, protección y educación. Esto incluye:

 poner fin a los ataques contra los niños y los servicios de los que dependen

 respetar el espacio y el acceso humanitarios

 aplicar protocolos específicos sobre el trato de los niños afectados por el conflicto armado

 comprometerse con las Naciones Unidas en planes de acción concretos para poner fin a las graves violaciones contra los niños

La producción y consumo de cocaína se dispara y diversifica

(Redacción LA ONU).- Aunque el mercado se concentra en las Américas y Europa, la agencia de la ONU contra la droga alerta del potencial crecimiento que se proyecta sobre África y Asia en un informe, en el que destaca que el fuerte crecimiento de la oferta ha ido acompañado de un aumento similar de la demanda. Los medios de distribución también se diversifican a través del correo postal y el transporte marítimo.

Según un nuevo informe publicado hoy por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la producción mundial de cocaína se ha disparado drásticamente en los dos últimos años tras una desaceleración inicial causada por la pandemia del COVID-19.

El Informe Mundial sobre la Cocaína 2023 detalla cómo el cultivo de coca se disparó un 35% de 2020 a 2021, una cifra récord y el aumento interanual más pronunciado desde 2016. El aumento se debe tanto a la expansión del cultivo de arbusto de coca como a las mejoras en el proceso de transformación de la hoja de coca en clorhidrato de cocaína.

El fuerte crecimiento de la oferta ha ido acompañado de un aumento similar de la demanda, y muchas regiones han registrado un incremento constante de los consumidores de cocaína en la última década. Aunque el mercado de la cocaína sigue bastante concentrado en América y partes de Europa, el informe advierte de que existe un gran potencial de expansión en África y Asia.

No obstante, las interceptaciones de cargamentos de cocaína por parte de las fuerzas del orden de todo el mundo también han aumentado considerablemente, y las incautaciones alcanzaron la cifra récord de casi 2000 toneladas en 2021.

Alerta máxima

El aumento de la oferta mundial de cocaína “debería ponernos a todos en alerta máxima», declaró la directora ejecutiva de la agencia de la ONU, tras dar a conocer todos estos datos.

«El potencial de expansión del mercado de cocaína en África y Asia es una realidad peligrosa. Insto a los gobiernos y a otras instancias a que examinen detenidamente las conclusiones del informe para determinar cómo se puede hacer frente a esta amenaza transnacional con respuestas transnacionales basadas en la sensibilización, la prevención y la cooperación internacional y regional», afirmó Ghada Waly.

Potencial de crecimiento enorme

Según el informe, en los mercados de cocaína establecidos, la proporción de la población general que consume la droga es elevada.

“Pero estos mercados sólo cubren una quinta parte de la población mundial. Si la prevalencia en otras regiones aumenta hasta igualar a los mercados establecidos, el número de consumidores crecería enormemente debido a la gran población subyacente”, advierte.

Este tipo de convergencia de los mercados ya se ha producido en Europa occidental y central, donde los niveles de pureza y los precios se han armonizado con los de Estados Unidos, aunque la prevalencia del consumo de cocaína en aquellas regiones aún no ha alcanzado el nivel de ese país.

Países bajos, nuevo centro de distribución

El informe examina la aparición de nuevos centros de tráfico de cocaína, señalando que los países del sureste de Europa y África -en particular los de África Occidental y Central- se utilizan cada vez más como zonas clave de tránsito de la droga.

Por su parte, los puertos del Mar del Norte, como Amberes, Rotterdam y Hamburgo, han eclipsado a los tradicionales puntos de entrada en España y Portugal de la cocaína que llega a Europa Occidental. Los traficantes también están diversificando sus rutas en Centroamérica enviando cada vez más cocaína a Europa, además de a Norteamérica.

Las modalidades de los traficantes de cocaína también se examinan en el informe, cuyas conclusiones muestran que el panorama delictivo se está fragmentando en una miríada de redes de tráfico.

Nuevos actores en Colombia…

La desmovilización de los combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que hasta entonces controlaban muchas de las regiones cocaleras del país, abrió el camino a otros actores locales, ex guerrilleros de las FARC o incluso grupos extranjeros de México y Europa.

Además, el informe revela que han proliferado los llamados «proveedores de servicios», es decir, grupos especializados que prestan sus servicios en todas las fases de la cadena de suministro a cambio de una comisión.

“Estos grupos extranjeros no pretenden hacerse con el control de territorio. En cambio, están tratando de hacer que las líneas de suministro sean más eficientes. Su presencia contribuye a incentivar el cultivo del arbusto de coca y a financiar todas las fases de la de suministro”, asegura el informe.

…y Sudamérica

Colombia sigue dominando las rutas de tráfico América del Norte, donde la mayor parte de la cocaína es colombiana. Sin embargo, las rutas hacia Europa han evolucionado. El papel dominante de los puertos de Colombia como punto de partida parece estar disminuyendo, y los traficantes transitan cada vez más su producto por Centroamérica y otros países de Sudamérica.

La cocaína procedente de Bolivia y Perú se transporta cada vez más a través de la ruta del Cono Sur a través de Paraguay y la hidrovía Paraná-Paraguay. Los grupos delictivos, a menudo procedentes de Brasil, utilizan aviones para cruzar la frontera y luego barcos por el río hasta el Atlántico.

Crack en Europa

El consumo de cocaína crack sigue una tendencia al alza en varios países de Europa Occidental, según datos sobre personas que buscan tratamiento por primera vez.

Aunque su consumo estaba bien documentado en el Reino Unido, ahora aparece una mayor incidencia en los países de Europa continental, concretamente en Bélgica, Francia y España, que registraron aumentos abruptos en el número de consumidores que iniciaron tratamiento a partir de 2017 o 2018. Italia también mostró un aumento lento pero constante.

Medios de distribución

Otro dato revelador del informe es que el uso de servicios de paquetería y mensajería aumentó significativamente durante los cierres relacionados con COVID-19, debido a que durante las restricciones de los vuelos de pasajeros, los traficantes no podían confiar en para transportar la droga en los aviones.

Algunos países de África Occidental han observado un significativo aumento del contrabando de pequeñas cantidades de cocaína a Europa y otros países a través del correo, mientras desde Costa Rica se ha constatado el tráfico hacia Asia, África y Europa con la droga oculta en mercancías como libros, imágenes religiosas y piezas de repuesto de vehículos.

La agencia de la ONU señala que, aunque la pandemia puede haber acelerado la tendencia, los traficantes ya habían incrementado el uso de los servicios de correo internacional para introducir cocaína en Europa, mientras los datos de España y Argentina apuntan a un descenso a largo plazo del uso de mulas de droga en vuelos de pasajeros. Ambos países registraron casos de grandes envíos en equipajes no acompañados.

 

Una pizca menos de sal salvará siete millones de vidas en siete años

(Redacción La ONU).- Consumimos un 200% de lo recomendado y, al ritmo actual, el mundo no alcanzará su objetivo de reducir la ingesta de sodio en un 30% para 2025. Esto se traduce en muertes por enfermedades no transmisibles, como el infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares.

El sodio, un nutriente esencial, aumenta el riesgo de cardiopatías, accidentes cerebrovasculares y muerte prematura cuando se consume en exceso. La principal fuente de sodio es la sal de mesa (cloruro sódico), pero también lo contienen otros condimentos como el glutamato sódico.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la reducción de la ingesta de sodio muestra que sólo el 5% de los Estados miembros de la agencia de la ONU están protegidos por políticas obligatorias de reducción del sodio y que el 73% de los Estados miembros carece de un rango completo de implementación de tales políticas.

El cumplimento de esas medidas de reducción del sodio podría salvar unos siete millones de vidas en todo el mundo de aquí a 2030. Es un factor importante para reducir las muertes por enfermedades no transmisibles, una meta incluida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Pero hoy en día, sólo nueve países, Brasil, Chile, Chequia, Lituania, Malasia, México, Arabia Saudí, España y Uruguay, cuentan con una regulación completa para reducir la ingesta de sodio.

Menos sal, menos muertes

«Las dietas malsanas son una de las principales causas de muerte y enfermedad en todo el mundo, y el consumo excesivo de sodio es uno de los principales responsables», declara el director general de la agencia de la ONU.

«Este informe muestra que la mayoría de los países aún no han adoptado ninguna política obligatoria de reducción del sodio, lo que deja a su población expuesta al riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y otros problemas de salud.

“La OMS hace un llamamiento a todos los países para que apliquen medidas para reducir el consumo de sodio, y a los fabricantes para que apliquen sus valores de referencia para el contenido de sodio en los alimentos», añade el director general.

Medidas para reducir el consumo de sal

Un enfoque integral de la reducción del sodio incluye la adopción de políticas obligatorias y una serie de medidas denominadas Mejores compras, que contribuyen de gran manera a prevenir las enfermedades no transmisibles. Entre ellas figuran:

 Reformular los alimentos para que contengan menos sal y establecer objetivos para la cantidad de sodio en alimentos y comidas

 Establecer políticas públicas de adquisición de alimentos para limitar la sal o los alimentos ricos en sodio en instituciones públicas como hospitales, escuelas, lugares de trabajo y residencias de ancianos

 Añadir un etiquetado en la parte frontal del envase que ayude a los consumidores a seleccionar productos más bajos en sodio

 Crear campañas de comunicación para cambiar el comportamiento y reducir el consumo de sal

La agencia de la ONU anima a los países a establecer objetivos de contenido de sodio para los alimentos procesados, en línea con los Puntos de Referencia Mundiales de Sodio, y a hacerlos cumplir a través de estas políticas.

Las políticas obligatorias de reducción del sodio son más eficaces, ya que logran una cobertura más amplia y protegen contra los intereses comerciales, a la vez que ofrecen igualdad de condiciones a los fabricantes de alimentos. Como parte del informe, la OMS elaboró una tarjeta de puntuación para los Estados miembros basada en el tipo y el número de políticas de reducción del sodio que aplican.

Consumimos un 200% de lo recomendado

Se calcula que la ingesta media mundial de sal es de 10,8 gramos al día, más del doble de la recomendación de la OMS. El consumo excesivo de sal es el principal factor de riesgo de muertes relacionadas con la alimentación y la nutrición.

La agencia denuncia que están apareciendo más pruebas que documentan vínculos entre el consumo elevado de sodio y el aumento del riesgo de otras afecciones de salud, como el cáncer gástrico, la obesidad, la osteoporosis y las enfermedades renales.