La ONU indica que al menos 25 civiles han muerto por bombardeos en Ucrania

Ginebra.- (EFE).- La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos alertó hoy de un aumento de las víctimas civiles en la actual ofensiva rusa sobre Ucrania, y dijo haber recibido informaciones de al menos 25 civiles muertos y 102 heridos por bombardeos, aunque reconoció que la cifra real es seguramente mayor.

La mayoría de las víctimas (23 muertos y 91 heridos) fueron notificadas en zonas controladas por el Gobierno ucraniano en las regiones de Donetsk, Cherkasy, Chernihiv, Járkov, Jersón y Lugansk, detalló la portavoz.

«Los civiles están aterrorizados ante una posible escalada del conflicto: Muchos de ellos están intentando dejar sus hogares y refugiarse en la medida de lo posible», señaló en rueda de prensa la portavoz de la oficina, Ravina Shamdasani.

El Gobierno ucraniano eleva por su parte la cifra de ucranianos muertos en la invasión a al menos 137, según indicó el presidente Volodimir Zelenski.

La fuente subrayó que la misión de observación de derechos humanos en Ucrania que ya había sobre el terreno sigue trabajando, aunque tiene dificultades para confirmar las informaciones que reciben, debido a factores como la ola de noticias falsas que acompañan al actual conflicto.

«Hay una guerra informativa y estamos recibiendo muchas informaciones que tras ser analizadas se demuestra que son completamente falsas, por lo que estamos siendo extremadamente cautos a la hora de dar cifras sobre víctimas civiles», indicó Shamdasani.

La portavoz también señaló que se han denunciado casos de periodistas a los que se está intentando impedir que trabajen en la zona en conflicto.

«Debemos respetar la protección de periodistas y profesionales informativos, especialmente en estas circunstancias, porque es crucial recibir información objetiva sobre la situación sobre el terreno», destacó Shamdasani.

Ucrania recolecta hechos para denunciar a Rusia ante la CPI

Kiev.- (EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmitro Kuleba, aseveró este viernes que su país ha empezado a recolectar hechos sobre las acciones de las fuerzas armadas rusas tras la invasión del país para enviarlos a la Corte Penal Internacional (CPI).

«Los ataques rusos de hoy contra un jardín infantil y un orfanato son crímenes de guerra y violaciones del Estatuto de Roma», escribió Kuleba en Twitter, donde anunció que estos y otros hechos» serán enviados a la CPI.

El jefe de la diplomacia ucraniana aseguró que el Ministerio de Exteriores está recopilando pruebas junto a la Oficina del Fiscal General para enviarlas «de inmediato a La Haya».

«No podrán eludir el castigo», añadió.

Las autoridades ucranianas han acusado desde el inicio de la operación militar rusa contra Ucrania ordenada este jueves por el presidente de Rusia, Vladímir Putin, de atacar instalaciones civiles, algo que por su parte ha desmentido en Ministerio de Defensa de Rusia.

«Los militares rusos toman todas las medidas para evitar víctimas entre la población civil», declaró este viernes el portavoz de la entidad castrense rusa, Ígor Konashenkov, que a su vez, acusó al Ejército ucraniano de emplazar lanzaderas múltiples en zonas pobladas para usar a la población como un «escudo humano».

Rusia dispuesta a enviar una delegación a Minsk para negociar con Ucrania

Moscú.- (EFE).- Rusia está dispuesta a enviar a Minsk una delegación para iniciar negociaciones con Ucrania, declaró este viernes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

«El presidente ruso Vladímir Putin en respuesta a la propuesta (de su homólogo ucraniano), Volodímir Zelenski, está dispuesto a enviar a Minsk una delegación a nivel de representantes de los Ministerios de Defensa, de Exteriores y de la Administración presidencial para negociaciones con la parte ucraniana», dijo Peskov, citado por la agencia Interfax.

La agresión rusa a Ucrania, caso complicado en la Corte Penal Internacional

La Haya.- (EFE).- La Corte Penal Internacional (CPI) tiene las manos atadas ante el “crimen de agresión” de Rusia a Ucrania porque ninguno de los dos países es un Estado miembro. Pero este tribunal sí podría juzgar por crímenes de guerra y lesa humanidad a los ucranianos prorrusos que participen en la invasión.

El fiscal de la CPI, Karim Khan, subrayó este viernes su falta de jurisdicción sobre el crimen de agresión en este conflicto, y advirtió a “todas las partes que llevan a cabo hostilidades” que sí pueden ser procesados si cometen cualquier otro crimen internacional, y esto se debe a la complicada relación formal de Kiev con el Estatuto de Roma, el fundacional de la CPI.

La CPI tiene jurisdicción desde 2002 sobre los «crímenes de guerra», de «lesa humanidad» y de «genocidio», pero también sobre el «crimen de agresión» (como es la invasión y ocupación militar), aunque este solo se activó en 2018 y bajo condiciones más estrictas que los otros tres: no se aplica a actos de agresión cometidos en países que no han ratificado el Estatuto como Rusia y Ucrania.

Solo si Kiev ratifica ahora el estatuto constitutivo en esa versión enmendada de 2018, la CPI podría juzgar a los ucranianos prorusos sospechosos de una agresión. Para los agresores de nacionalidad rusa, Moscú tendría que también ratificar el Estatuto, lo que de momento no está en su agenda.

Por ello, los expertos presionan a Ucrania para que resuelva su relación con la CPI.

Desde Parlamentarios para la Acción Global (PGA), Frederika Schweighoferova explicó a Efe que “las condiciones de la jurisdicción sobre el crimen de agresión no dejan ninguna esperanza a que Rusia pueda ser procesada bajo la CPI por este crimen” y señaló que “requiere lamentablemente que ambos Estados sean partes” del Estatuto.

“Incluso si Ucrania ratifica el Estatuto de Roma en la versión enmendada que incluye ese crimen de agresión, Rusia nunca lo haría”, añade.

Rusia firmó el estatuto en el 2000, pero nunca llegó a ratificarlo, y en 2016 retiró su firma, un día después de que la CPI publicara un informe que consideraba, en un gesto simbólico, la anexión rusa de Crimea como una “ocupación”.

Tampoco es viable que el Consejo de Seguridad de la ONU le remita la situación a la CPI: Moscú tiene derecho a veto y lo previsible es que lo use para evitar un juicio a sus oficiales.

“Esto deja una agresión cometida por Rusia completamente fuera de la jurisdicción de la CPI”, analiza.

OTROS CRÍMENES

La CPI es un tribunal de último recurso, por lo que Kiev puede recurrir a sus propias leyes.

El código penal ucraniano penaliza ya el crimen de agresión sin distinción de la nacionalidad de los autores, pero esto “significa en la práctica que debe ser capaz de detener a los perpetradores rusos en la propia Ucrania o en otro Estado que los extradite, y eso es poco probable”, dice Schweighoferova, puesto que se responsabiliza al lÍder, y no a un simple soldado, por este crimen.

Antes de la activación del crimen de agresión en la CPI, Kiev hizo en 2014 y 2015 dos declaraciones –que no la convierten en miembro– en las que aceptó de forma parcial la jurisdicción de la CPI para “identificar y juzgar a los perpetradores y sus cómplices de actos cometidos en el territorio de Ucrania desde el 20 febrero de 2014”.

La fiscalía de la CPI concluyó ese examen preliminar en diciembre de 2020, pero todavía no ha solicitado a los jueces la apertura de una investigación formal.

La Corte tendría así jurisdicción de facto sobre crímenes de guerra y de lesa humanidad que ocurran ahora en territorio ucraniano, incluidos Crimea y Donbas, más allá de las inmunidades de los presuntos perpetradores.

Pero organismos como el PGA y el Centro para las Libertades Civiles (CCL) piden al presidente Volodímir Zelenski enviar el expediente de ratificación al Parlamento ucraniano y firmar la ley correspondiente, para que Kiev pueda comprometerse de forma definitiva, subrayan, con «la prevención y el procesamiento de los crímenes internacionales más graves».

Ucrania se comprometió a ratificar el Estatuto tras la firma en 2014 del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) y ya enmendó su última Constitución para aceptar la jurisdicción de la CPI desde 2019, pero aún no ha tomado las medidas en este sentido por la “preocupación política de que esto desencadene descontento social” ante el “miedo a que la CPI persiga judicialmente a sus soldados y héroes de guerra”, señala Schweighoferova.

Estas preocupaciones, clarifica, no tienen fundamento porque Ucrania ya aceptó la jurisdicción de la CPI con las dos declaraciones, y “solo juzgará a los máximos responsables de los crímenes más graves cometidos durante el conflicto”.

Imane Rachidi

Biden golpea la banca rusa para convertir a Putin en un «paria» internacional

Washington.- (EFE).- El presidente estadounidense, Joe Biden, anunció este jueves sanciones a los dos principales bancos rusos y prometió que convertirá en un «paria» internacional a su homólogo de Rusia, Vladímir Putin, tras su invasión de Ucrania.

La respuesta inmediata de Estados Unidos al ataque ruso incluyó también una orden de enviar 7.000 militares estadounidenses más a Alemania, además de la expulsión del ministro consejero de la embajada rusa en Washington, Serguéi Trepelkov.

«Putin eligió esta guerra, y ahora su país y él sufrirán las consecuencias», afirmó el mandatario estadounidense en un discurso en la Casa Blanca.

Biden describió a Putin como un «tirano» que desea conseguir «un imperio a toda costa» y «restablecer la Unión Soviética», pero pronosticó que no conseguirá «extinguir» la democracia porque la gran «mayoría del mundo» condena su invasión.

«Nos aseguraremos de que Putin sea un paria en la escena internacional», subrayó.

Añadió que ahora mismo hay «una ruptura completa» en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, y que por lo tanto no tiene «ninguna intención» de hablar telefónicamente con su homólogo ruso.

GOLPE A LA BANCA RUSA

El Departamento del Tesoro anunció sanciones a cinco bancos rusos, incluidas las dos principales instituciones financieras del país, Sberbank y VTB, así como a oligarcas cercanos al Kremlin, incluido el presidente de la mayor petrolera rusa, Rosneft, Ígor Sechin, y a instituciones clave de Bielorrusia.

Sumado a otras restricciones impuestas en los últimos días, Washington ya ha «sancionado a bancos rusos que en total tienen alrededor de un billón de dólares en activos», explicó Biden.

Cortar la conexión de Sberbank con el sistema financiero estadounidense implica privar de transacciones en dólares al mayor banco de Rusia, que según la Casa Blanca controla casi un tercio de los activos del sector bancario ruso y es «crucial» para la economía del país.

El Tesoro confía en que Putin note el dolor de esas sanciones «sin precedentes», que también congelan los activos de VTB y otros tres bancos -Otkritie, Novikom y Sovcom-, así como a todos sus subsidiarios, e imponen restricciones a las operaciones de deuda de 13 entidades rusas.

Además, Biden anunció restricciones a las exportaciones de alta tecnología a Rusia para debilitar sus sectores estratégicos, incluido el militar, y pronosticó que, con el tiempo, EE.UU. y sus aliados privarán a Moscú de «más de la mitad» de sus importaciones de esos productos tecnológicos.

Eso dificultará su «capacidad de modernizar su Ejército, degradará su industria aeroespacial y dañará su capacidad de construir barcos», aseveró el mandatario.

«LLEVARÁ TIEMPO» VER LOS EFECTOS

No obstante, Biden reconoció que «llevará tiempo» que las sanciones surtan el efecto deseado y hagan cambiar de rumbo a Putin, quien -añadió- «va a poner a prueba la determinación de Occidente» para comprobar si se mantiene unido.

Preguntado por qué las sanciones estadounidenses no incluyen la desconexión de Rusia del sistema de transacciones financieras SWIFT, como ha solicitado Ucrania, el presidente respondió que esa «siempre es una opción».

Añadió, sin embargo, que «ahora mismo el resto de Europa» no quiere optar por esa medida y defendió que las sanciones que han impuesto Estados Unidos y sus aliados son más potentes que esa desconexión de SWIFT y que «cualquier cosa que se haya hecho antes».

Biden no descartó que pueda sancionar al propio Putin e insistió en que la invasión de Ucrania, que comenzó este jueves y ha causado la muerte de al menos 57 ucranianos y heridas a otros 169, acabará «costándole caro» al presidente ruso.

«Cuando se escriba la historia de esta era, la decisión de Putin de lanzar una guerra totalmente injustificada contra Ucrania habrá dejado a Rusia más débil y al resto del mundo más fuerte», recalcó.

REFUERZO MILITAR EN ALEMANIA

El mandatario dejó claro que no enviará a tropas estadounidenses «a luchar en Ucrania», pero sí «defenderán el territorio de la OTAN» si es necesario.

«Si (Putin) se mueve a países de la OTAN, nos implicaremos», aseguró.

El Pentágono anunció que Biden había autorizado el despliegue de 7.000 militares estadounidenses más a Alemania, que se suman a los 6.800 efectivos recientemente enviados por Estados Unidos a ese país y otros del flanco este de la OTAN: Rumanía, Polonia, Estonia, Letonia y Lituania.

Otros 80.000 uniformados estadounidenses se encuentran en Europa en misiones permanentes o rotatorias, y este jueves, además, el Departamento de Defensa envió seis cazas F-35 al mar Báltico y el mar Negro.

Estados Unidos cree que la operación rusa está «diseñada para tomar el control de centros clave de población» en Ucrania, incluida la capital, Kiev.

«Creemos que tienen toda la intención de básicamente decapitar al Gobierno (del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski) e instalar su propia forma de Gobierno», dijo un alto funcionario de Defensa estadounidense, que pidió el anonimato, en declaraciones a varios medios.

Biden subrayó que la invasión «se está desarrollando en gran medida como predijo» Estados Unidos, que, en un intento de disuadir a Putin, adoptó la inusual estrategia de publicitar detalles de su información de inteligencia sobre cómo podría tener lugar un ataque a Ucrania.

Lucía Leal

El ejército ucraniano resiste a duras penas la invasión rusa

Slaviansk (Ucrania).- EFE).- El Ejército ucraniano resiste a duras penas la invasión rusa en todos los frentes, desde las inmediaciones de la capital, Kiev, hasta la línea de separación del Donbás, la frontera con la península de Crimea y la costa del mar Negro.

Después de unos momentos de zozobra cuando los misiles rusos destruían esta mañana bases y aeródromos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ordenó causar «las mayores pérdidas posibles al invasor» ruso.

Al cuarto de millón de soldados ucranianos se les ha sumado decenas de miles de reservistas, las agrupaciones de voluntarios, los miembros de las unidades territoriales y todo civil capaz de disparar un fusil.

«Estamos repartiendo armas entre todos aquellos que lo deseen», dijo Zelenski, quien subrayó que «de cada ucraniano depende el futuro de nuestro pueblo».

EL TEATRO DE OPERACIONES

Para ser una operación especial, como la llamó el presidente ruso, Vladímir Putin, la intervención militar rusa tiene una dimensión muy amplia.

El ejército ucraniano tuvo que enzarzarse en «duros combates» con el enemigo desde «el Donbás a otras regiones del este, norte y sur», según explicó Zelenski.

Admitió que la situación es «muy complicada» en la zona de Járkov, la segunda ciudad ucraniana y un importante polígono industrial desde tiempos soviéticos que se encuentra a apenas 40 kilómetros de la frontera rusa.

Cruentos combates estallaron también en la región de Jerson, que limita con la anexionada Crimea, donde unidades rusas habrían intentado avanzar desde primeras horas del día.

En las imágenes divulgadas por los medios se pueden ver helicópteros de asalto rusos bombardeando desde el mar las instalaciones ucranianas, incluida la principal base de la Armada ucraniana, Odesa, donde un ataque segó la vida de más de una veintena de personas.

Uno de los objetivos de la operación rusa es precisamente neutralizar todas las guarniciones ucranianas que puedan suponer una amenaza para el puerto crimeo de Sebastopol, la base de la Flota rusa del mar Negro.

Las autoridades admitieron varias decenas de bajas en las filas del Ejército, la guardia fronteriza y otras unidades, a lo que hay que sumar los civiles, como los cuatro que murieron en el bombardeo de las fuerzas separatistas prorrusas de un hospital en Donetsk.

KIEV Y LA ZONA DE EXCLUSIÓN DE CHERNÓBIL

También es amenazante la situación en las inmediaciones de Kiev, ya que las fuerzas aerotransportadas rusas tomaron el estratégico aeródromo de Hostomel, a 35 kilómetros de la histórica capital.

«Las fuerzas enemigas en Hostomel están siendo bloqueadas, las tropas recibieron la orden de aniquilarlas», dijo Zelenski.

Las autoridades impusieron el toque de queda en la capital, cuyo cielo es ahora sobrevolado por la aviación ucraniana.

Además, el Ejército de Rusia ocupó la antigua central nuclear de Chernóbil, escenario de la mayor catástrofe nuclear de la historia, ocurrida en 1986, después de fuertes combates contra las Fuerzas Armadas ucranianas.

El presidente ucraniano consideró esta captura «una declaración de guerra contra toda Europa».

Kiev advirtió que, si los restos radiactivos resultan dañados, «el polvo nuclear puede propagarse por todo el territorio de Ucrania, Bielorrusia y los países de la Unión Europea (UE)».

Zelenski alabó la entrega de sus soldados «para que la tragedia de 1986 no se repita», pero las fuerzas rusas acabaron por doblegar la resistencia.

DONBÁS, EL OBJETIVO FINAL

Supuestamente, el objetivo final de la invasión rusa es garantizar la seguridad de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, cuya independencia fue reconocida el pasado día 21 por Putin, tras lo que estas pidieron ayuda militar para evitar una «catástrofe humanitaria».

Poco después de que Putin anunciara la invasión, las milicias prorrusas iniciaron una ofensiva general a lo largo de toda la línea de separación, desde Stanitsa Luhanska, cerca de la frontera rusa, hasta el puerto de Mariúpol, en el mar de Azov.

Los dirigentes separatistas lanzaron una campaña militar para «liberar» el Donbás, pidieron a los soldados ucranianos que depusieran las armas y a los civiles que se cobijaran en refugios antiaéreos.

Les apoyó la artillería rusa, que intentó romper las líneas ucranianas martilleando sus posiciones, aunque éstas resistieron y destruyeron varios tanques enemigos.

COLAS EN CAJEROS Y GASOLINERAS

Las autoridades de la región de Lugansk recomendaron a sus ciudadanos que abandonen el territorio con destino a las regiones vecinas.

«En Donetsk no hay evacuación. Todos estamos en nuestros puestos», comentó a Efe Vadim Liaj, alcalde de Slaviansk, donde hace ocho años comenzó la sublevación armada contra Kiev.

Nada más comenzar las hostilidades en todo el país, los habitantes de la ciudad comenzaron a hacer colas en cajeros y gasolineras.

Aunque algunos sí se arremolinaban en la taquilla de la estación de tren, no hubo ni mucho menos un éxodo masivo, mientras que en otros lugares miles de ucranianos sí cruzaron la frontera con destino a Polonia, Hungría, Moldavia o Eslovaquia huyendo de la guerra.

Ignacio Ortega