Cancilleres de Unasur anuncian pronunciamiento sobre intervención militar en Siria

(Por Diario EL UNIVERSO).- Los cancilleres de Unasur analizaron el jueves 29 de agosto, en Surinam, una posición común ante la eventual intervención de Estados Unidos y sus aliados en Siria y emitirán una declaración conjunta en la reunión cumbre que se realizará este viernes.

«Hablamos sobre el tema de Siria, pero los jefes de Estado lo discutirán más mañana y darán una declaracion sobre ello», explicó a la AFP el canciller de Surinam, Winston Lackin, cuyo país recibe este viernes de manos de Perú la presidencia de turno del bloque subregional.

Los cancilleres de los 12 países de Unasur expusieron su posición sobre un ataque que parece inminente durante una reunión en Paramaribo, previa a la cumbre de jefes de Estado del viernes.

«Nos parece absolutamente extraño que no podamos llegar a un consenso sobre una amenaza de guerra tan importante como la que se cierne sobre Siria, sobre el pueblo sirio», había declarado más temprano el canciler venezolano, Elías Jaua.

Jaua remitió a sus colegas «una resolución especial (…) sobre los principios básicos de no intervención en los asuntos internos de los países, de no intervención militar y de la solución pacífica de los conflictos».

La mayoría de países de Unasur están de acuerdo en el rechazo al ataque militar, que Estados Unidos y sus aliados justifican tras asegurar que el régimen de Bashar al Assad usó armas químicas contra civiles.

Argentina, que ejerce la presidencia pro témpore del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, propuso la «posibilidad de una intervención humanitaria sin fines ni medios militares y con mandato» de la ONU, mientras que la víspera Brasil exigió un aval del organismo internacional para llevar a cabo un ataque.

Venezuela, Ecuador y Bolivia se pronuncian desde hace días en contra del ataque a Siria, aunque de forma más contundente.

El presidente Nicolás Maduro, que este jueves confirmó su presencia el viernes en Paramaribo, insistió en que «Venezuela se opone a cualquier guerra o agresión militar contra el pueblo se Siria» y anunció que le enviará una carta al presidente estadounidense Barack Obama para disuadirlo de que entre «en una guerra que pudiera desatar quién sabe qué cosa en este mundo».

Los cancilleres también abordaron otros temas, como una reforma integral de los estatutos de Unasur, para «ver cómo se puede hacer más efectivo», explicó a la AFP el canciller de Surinam.

«No podemos permitir que Unasur sea gobernada por una burocracia institucional como ha ocurrido con otros organismos internacionales», declaró Jaua durante la reunión. Unasur «nació para lo nuevo, para lo grande, no para lo administrativo, no para las viejas costumbres de los organismos internacionales», agregó.

El secretario general del organismo, el venezolano Alí Rodríguez, presentó su informe de gestión antes de despedirse de su cargo, que ejerció desde junio de 2012.

Por su parte, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, pidió a sus pares su apoyo en el juicio que enfrenta a su gobierno contra la petrolera estadounidense Chevron por daños ambientales en la Amazonía.

La cumbre sellará también el reingreso de Paraguay tras un año y dos meses de expulsión por la destitución del ex presidente Fernando Lugo.

Francia, dispuesta a actuar en Siria junto a EEUU y sin Reino Unido

París.-  (Juan Manuel Bellver.-Corresponsal.-Diario EL MUNDO.es).- El voto del Parlamento británico en contra de una intervención militar en Siria no influirá en la determinación de Francia de actuar, según ha declarado hoy François Hollande en una entrevista concedida al diario ‘Le Monde’. Para el presidente de la República, «cada país es soberano y puede decidir participar en la operación o no». Sin embargo, el mandatario galo excluye cualquier ataque antes de la salida de los expertos de la ONU prevista para el sábado por la mañana.

«La masacre con armas químicas de Damasco no puede y no debe quedar impune. De lo contrario, se corre el riesgo de una escalada que podría trivializar el uso de estas armas y amenazar a otros países. Yo no estoy a favor de una intervención internacional que tenga como objetivo liberar Siria o derrocar al dictador, pero creo que se debe frenar a un régimen que está cometiendo lo irreparable sobre la población», explica el actual inquilino del Elíseo.

Para Hollande, «si el Consejo de Seguridad de la ONU es incapaz de actuar, se formará una coalición. Y ésta debería ser lo más amplia posible. Se apoyará en la Liga Árabe que ha condenado el crimen y alertado a la comunidad internacional. Y contará con el apoyo de los europeos. Pero son pocos los países que tienen la capacidad de imponer una sanción con los medios adecuados. Francia es uno de ellos y está preparada para actuar. Decidirá su posición en estrecha colaboración con sus aliados».

Preguntado sobre la negativa del Parlamento británico para iniciar una acción militar en Siria, el presidente de la República cree que Francia puede actuar sin ayuda del Reino Unido y anunció que hoy viernes discutirá el tema en profundidad con su homólogo norteamericano Barack Obama.

Con sus palabras, Hollande viene a alinearse con Obama, quien tras el rechazo de Londres dijo «no descartar una acción unilateral» ya que «están en juego intereses cruciales estadounidenses». Mientras, la Asamblea Nacional francesa se prepara para una consulta sobre el tema fijada para el próximo 4 de septiembre.

Cameron: ‘Obama lo entenderá. No tengo que pedir disculpas’

(Por Diario EL MUNDO.es).- En Reino Unido, la derrota del Gobierno en el Parlamento sobre la acción militar en Siria provocará un debate sobre si el Reino Unido aún quiere desempeñar un papel importante en el mundo, según ha declarado este viernes el ministro de Economía británico, George Osborne.

«Habrá un examen de conciencia nacional acerca de nuestro papel en el mundo y sobre si el Reino Unido quiere tomar parte en la defensa del sistema internacional», ha asegurado Osborne a la BBC.

Respecto a si la derrota parlamentaria del primer ministro, David Cameron, podría dañar la alianza británica con Estados Unidos, Osborne ha dicho que «se ha exagerado un poco con este tema en las últimas 24 horas» y ha añadido que «la relación con EEUU es muy antigua, profunda y opera en muchos niveles».

Las palabras de Cameron

Respecto a este temor a que EEUU no entienda que Reino Unido se retira de repente del ataque a Siria, David Cameron ha concedido una entrevista pocas horas después de su derrota en el Parlamento, alegando: «Creo que los americanos y el presidente Obama lo entenderán. No creo que sea siquiera una cuestión para pedir disculpas».

El primer ministro británico ha detallado que no se ha comunicado con el presidente de Estados Unidos desde el debate, pero que «esperaba» hablar en breve con él, con el fin de explicarle que lamentaba retirarle su apoyo, pero que es imprescindible escuchar los deseos del pueblo.

Los analistas políticos recuerdan que un primer ministro británico no perdía un voto de guerra desde 1782.

Presidente de Ecuador dice que intervención en Siria tiene como fin apropiarse del petróleo

Paramaribo.- (Andes).-El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ratificó su rechazo a la intención de varios países del mundo de intervenir Siria y dijo que aspira de la Unasur y de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), salga un pronunciamiento contundente, clara, frontal, sin miedo de rechazar a esa intención en la que están inmersos país como Estados Unidos, Francia y otros.

En una entrevista con medios venezolanos en la capital de Surinam, el mandatario ecuatoriano recordó que este tipo de invasiones son un pretexto para apoderarse del petróleo tal como ocurrió hace 10 años en la invasión a Irak, donde se puso como pretexto que había bombas de destrucción masiva, bombas químicas.

“Ahora quieren invadir Siria, atentar contra un estado soberano, involucrarse en un conflicto interno. Con el mismo discurso desde hace 10 años, prohibido olvidar, aprendamos de la historia. ¿Entonces qué credibilidad tienen estos países? Si ya lo han hecho antes en función de sus intereses, porque además del millón de muertos en Irak, además de haber invadido con un falso argumento un país soberano, bueno se repartieron el petróleo, pues vaya a ver tiene el petróleo iraquí, entonces no podemos caer en esas ingenuidades”, recalcó Correa.

Para cambiar la situación de imposición del más fuerte, se requiere reformar las Naciones Unidas. «Se requiere formar el orden mundial, para eso se requiere un nuevo equilibrio de poder mundial, (…) pero siendo realistas todavía estamos muy lejos de lograr, todavía el mundo domina el interés del más fuerte», dijo el mandatario ecuatoriano.

Cumbre de Unasur

Previo a la VII cumbre presidencial de la Unasur, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, indicó que en esta reunión se aspiran alcanzar acuerdos importantes respecto a la integración de la región, sobre todo en temas sensibles que tienen que enfrentar los países ante intereses de transnacionales, que han hecho de los centros de arbitraje internacional como el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas e Inversiones (Ciadi) y (Centro Integral de Tratamiento de la Litiasis (Citral) equipos defensores de sus intereses, más no de los Estados.

Además, a Ecuador le interesa que en la Unasur exista respaldo para realizar reformas a los estatutos para que las decisiones que se adopten se apruebe con una mayoría calificada y empoderar la Secretaría General, para que empuje el proceso integracionista.

Propuesta creación de un centro de arbitraje regional

Rafael Correa indicó que al Ecuador le preocupa que el peor enemigo del ser humano sea el capital. Puso de ejemplo que existe mucha corrupción en los centros de arbitraje, que benefician a determinados estudios jurídicos dedicados a resolver litigios entre transnacionales y estados.

“Somos los estados los que pagamos y los que somos condenados, esto tiene que acabar. Es una forma de sometimiento, los tratados de protección”, acotó Correa.

Para terminar con ese sistema, dijo Correa, que la única forma de hacerlo es con la unidad que pueda demostrar la Unasur, por lo que señaló que los estados ya no pueden permitir ser abusados por las transnacionales, por lo que pueden presentar sus propios centros de arbitraje.

“Donde realmente haya transparencia, equilibrio justicia y no como estos centros de arbitraje que están en función del capital”, sostuvo el jefe de Estado.

La Casa Blanca dice que lanzará el ataque militar contra Siria sin Londres

Washington.- (Por. María Ramírez.-enviada especial.-Diario EL MUNDO).- El presidente Barack Obama está dispuesto a atacar Siria sin la ayuda de Reino Unido y sin el beneplácito de Naciones Unidas. Después del rechazo del Parlamento británico a la operación, Estados Unidos sigue con sus planes de un bombardeo limitado.

La Casa Blanca confirmó este jueves después de la votación que la ausencia de Reino Unido no altera la decisión del presidente aunque seguirá «consultando» con Londres.

El propio secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, indicó en Manila que Estados Unidos sigue adelante con la iniciativa de formar una coalición internacional que responda al uso de armas químicas en Siria. Hagel señaló que muchos gobiernos del mundo han expresado públicamente su condena al uso de armas químicas contra la población en Siria, informa Efe.

Unas horas antes, Estados Unidos ya había indicado que no pensaba esperar a que el Parlamento británico estuviera satisfecho con las explicaciones de los inspectores de la ONU.

Un portavoz del presidente aseguró que Estados Unidos tomará sus «propias decisiones» según su «propio calendario». Insistió en que no tiene interés en el informe de los inspectores de la ONU, que sólo tienen mandato para indicar si se utilizaron armas químicas, algo que admite hasta el régimen sirio.

«El presidente tomará una decisión sobre la respuesta que considere adecuada basada en los intereses de Estados Unidos», dijo Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca. Estados Unidos consideraba que Reino Unido podría tener «un papel» igual que otros aliados europeos y árabes, pero no marcaría su agenda.

«Estamos interesados en negociar con la comunidad internacional. Pero la responsabilidad principal del presidente es ante el pueblo americano que lo eligió y al que tiene que proteger».

La Administración Obama asegura que «cree» en el proceso de la ONU y «ha invertido» mucho tiempo en él, pero ahora no puede hacer nada por el bloqueo de la «intransigente Rusia».

Moscú pidió este jueves otra reunión en el Consejo de Seguridad, que terminó sin ningún acuerdo. Rusia ha bloqueado hasta ahora incluso la petición de una investigación sobre las armas químicas en Siria. El Gobierno de Vladimir Putin predice una debacle en Oriente Próximo parecida a la de Irak.

Comparaciones con Irak

La Casa Blanca se queja de que las comparaciones con Irak no son relevantes. «Es muy diferente… Entonces era una Administración buscando pruebas para invadir un país con el objetivo de un cambio de régimen», dijo el portavoz de la Casa Blanca en la rueda de prensa diaria.

Obama repite que no quiere derrocar a Asad y ni siquiera pretende detener la muerte de civiles en un conflicto donde, según la ONU, han muerto más de 100.000 personas desde marzo de 2011.

Su único objetivo, según explicó el miércoles en la televisión pública, es dar «una señal muy fuerte» al régimen sirio de que no puede utilizar armas químicas. El presidente dijo que no quiere participar en la guerra civil y sólo piensa en ataques «limitados, a medida» como castigo.

El Pentágono ha colocado cinco destructores en posición para atacar Siria desde el Mediterráneo. Cada uno de los barcos lleva dos docenas de misiles de larga distancia. Además, estaban ya posicionados varios submarinos de Estados Unidos y uno de Reino Unido, que también hizo preparativos en su base de Chipre.

Estados Unidos podría seguir utilizando esta base pese al rechazo de la intervención. Fuentes militares indicaron que el ataque duraría entre dos y tres días y podría empezar esta misma semana.

El retorno del fantasma de Irak

Nueva York.- (Por. Eduardo Suárez.-Corresponsal.- Diario EL MUNDO.es).- Unas horas antes del inicio de la invasión de Irak, Tony Blair sometió la intervención de Reino Unido en la guerra al criterio de los diputados británicos y ganó la votación con la oposición de la izquierda laborista pero con el respaldo de 412 miembros del Parlamento: 140 más de los que apoyaron este jueves la moción sobre Siria de su sucesor conservador.

Entonces David Cameron era un joven diputado tory al que le quedaban dos años para lograr el liderazgo del partido. Acababa de nacer el hijo cuya muerte lloraría antes de ser elegido primer ministro y aquel día de marzo llegó a los Comunes decidido a escuchar los argumentos que Blair presentaba sobre Irak.

Al igual que muchos de sus colegas conservadores, Cameron votó a favor de la invasión y su voto le persiguió durante años como la prueba de su condición de admirador de Blair y político poco de fiar. Pero aquel episodio ha moldeado su gestión de la crisis generada por el ataque químico de Siria, que ha desembocado en el humillante rechazo de una moción que había suavizado de antemano para contentar a la oposición.

El fantasma de Irak ha envenenado el debate sobre Siria. Y no sólo en el Reino Unido sino en la ONU, en Oriente Próximo y en la Casa Blanca, cuyo inquilino construyó su perfil como aspirante a la presidencia sobre su oposición a la guerra contra Sadam.

Lo primero que cabe decir es que Siria no es Irak por muchos motivos. Sus armas químicas no son una entelequia de los servicios de espionaje sino una herramienta mortífera en un conflicto en el que la Casa Blanca siempre se ha resistido a intervenir.

Al contrario que su predecesor, Obama nunca se ha planteado una invasión terrestre. Ni siquiera una zona de exclusión aérea al estilo de Libia para arropar a unos rebeldes en los que el presidente no confía por sus facciones islamistas y su desorganización.

Y sin embargo el fantasma de Irak sigue pesando en el modus operandi de la Casa Blanca, que ha hecho lo posible por abordar el problema planteado por el ataque químico de Guta enfatizando las consultas con sus aliados y sentando las bases para una operación multilateral.

Obama ha conversado estos días con los primeros ministros de Australia, Canadá y el Reino Unido, con la canciller Ángela Merkel y con el presidente francés François Hollande. Pero ninguno ha llegado lo suficientemente lejos como para aportar tropas al ataque.

Quizá porque desconfían de las conclusiones del informe que podría demostrar el uso de armas químicas y cuya versión expurgada se dispone a presentar Estados Unidos hoy.

La credibilidad del espionaje estadounidense es otro de los daños colaterales de la invasión de Irak. Sólo así cabe explicar el malestar de los 140 congresistas estadounidenses que han reclamado a Obama una votación para dar luz verde al ataque contra Siria y la decisión de los 285 diputados británicos que han votado en contra de la intervención.

Conservadores y laboristas británicos desconfían de la argumentación jurídica que justifica un ataque sin Naciones Unidas y del informe que asegura que el régimen sirio ha usado armas químicas hasta 14 veces en apenas un año. Unos reparos cuyo origen cabe encontrarlo en los manejos del fiscal general británico Lord Goldsmith hace una década y en el dossier de inteligencia que Downing Street cocinó unos días antes de lanzar el ataque a Bagdad.

La influencia de Teherán

El precedente de Irak pesa también sobre los gobiernos de países como Israel o Turquía, temerosos de los problemas que un ataque como el que plantea Obama puede tener para la estabilidad de la región. Los tratados obligan a Estados Unidos a defender a ambos países en caso de cualquier represalia de Damasco. Pero el principal temor de sus gobiernos es la influencia creciente del régimen iraní.

Teherán observa la reacción del Gobierno de Estados Unidos con la vista puesta en su programa nuclear. Es consciente de que Obama interviene a regañadientes en Siria. Pero sus líderes quieren saber hasta qué punto es capaz de implicarse en la región.

Se trata de conocer el valor de las palabras de Obama, cuyas líneas rojas incluyen el uso de armas químicas en Siria pero también el desarrollo del arma nuclear del régimen iraní, cuyo nuevo presidente acaba de lanzar una propuesta de diálogo que la Casa Blanca por ahora sigue sin responder.

En ningún lugar está tan presente el espectro de la guerra de hace 10 años como en Irak, en cuyas calles crece la violencia sectaria y cuyo Gobierno es cada vez más deudor de la influencia iraní. Una deriva en la que algunos expertos quieren ver el inicio de un conflicto regional entre chiíes y suníes o una pugna estratégica entre Irán y Arabia Saudí.

Obama aspira a que el ataque a Siria sea «limitado y a medida», centrado en lanzar un mensaje al régimen y no en derrocar a Asad. Pero tanto los congresistas como la opinión pública estadounidense desconfían de sus palabras por miedo a que el bombardeo sea el inicio de otra intervención indefinida en una región donde el presidente se había comprometido a abordar un repliegue estratégico antes de su reelección.

Si el presidente no ha actuado antes en Siria pese a la insistencia de turcos y saudíes, es por su desconfianza hacia los rebeldes y por su temor a gestionar una posguerra tan desastrosa como la iraquí.

Su intención inicial en este segundo mandato nunca fue embarcar a Estados Unidos en aventuras bélicas en el extranjero sino dedicar todos sus recursos a iniciativas domésticas como la reforma migratoria o el despegue económico después de la gran recesión.

Ahora deberá enfrentarse en el peor momento posible al problema que ha esquivado durante dos años y deberá hacerlo solo por el fantasma de Irak.