Cruz Roja distribuye ayuda humanitaria a centenares de pacientes en Caracas

(EFE).- La Cruz Roja venezolana distribuyó este fin de semana en barriadas caraqueñas parte de la ayuda humanitaria que ingresó al país este mes entre cientos de pacientes que sortean la escasez de fármacos que sufre el país desde hace años.

El director de comunicaciones de la Cruz Roja venezolana, Luis Farías, dijo este domingo a Efe que el sábado y el domingo el organismo ha atendido al menos a 400 personas en el oeste de Caracas, en un par de jornadas médicas en las que brindaron atención general, pediátrica y obstétrica.

«Las personas llegan, se atienden en especialidades. Los médicos hacen un récipe (receta) con lo que necesitan, y pasan a nuestro puesto de farmacia donde se le suministran los medicamentos que sean necesarios», explicó Farías.

Subrayó que la Cruz Roja, con 124 años de operaciones en Venezuela, conoce sus comunidades más vulnerables y sus necesidades más urgentes.

«Es una jornada (de atención médica) que forma parte de las actividades que venimos haciendo desde hace mucho tiempo (…) ahora tenemos un poquito más que aportar», dijo en referencia a las 24 toneladas de ayuda humanitaria que entraron a Venezuela a mediados de mes provenientes de la Cruz Roja de Panamá.

El pensionista Rafael Sánchez, de 78 años, dijo a Efe que acudió a la jornada médica de este domingo para buscar atención a su hipertensión y a una dolencia en una mano.

El septuagenario remarcó que llevaba semanas buscando sin éxito uno de estos medicamentos que, cuando se consigue, cuesta tres veces lo que él devenga por concepto de pensión mensual, según dijo.

Por su parte, la docente Tatiana Izquierdo llegó hasta el mismo punto habilitado por la Cruz Roja con un sobrino, menor de edad, que necesitaba atención debido a una amigdalitis.

La mujer explicó que, también en vano, buscaron antes los antibióticos que el niño necesitaba y que finalmente consiguió este domingo.

La organización está trabajando junto a la Federación Farmacéutica de Venezuela, que estima en más de un 70 % la escasez de fármacos en el país.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha dicho que 7 millones de venezolanos necesitan asistencia humanitaria, lo que representa un promedio de 1 de cada 4 ciudadanos pues el censo gubernamental estima en unos 30 millones la población.

Venezuela atraviesa una severa crisis económica que incluye escasez de alimentos y medicinas, deterioro de los servicios públicos, hiperinflación e inestabilidad en el sistema eléctrico.

Guaidó dice que el Gobierno bloqueó caminos para impedirle participar en un mitin

Caracas.- (EFE).- El jefe del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países, acusó este domingo al Gobierno de Nicolás Maduro, al que señala como una dictadura, de haber bloqueado caminos para impedir que llegar a un mitin en el estado Lara (oeste).

«Hoy la dictadura bloqueó caminos, hoy la dictadura no nos permite llegar a Barquisimeto (…) trataron de retenernos, trataron de hostigarnos el día de hoy, pero no se preocupen estamos bien, estamos fuertes», dijo el líder opositor en un audio remitido a periodistas.

Guaidó, que no ofreció mayores detalles sobre la forma en que le impidieron desplazarse, pretendía llegar hasta la ciudad de Barquisimeto, la capital de Lara, donde se reunieron miles de personas que esperaban verle en un acto político.

«Hoy íbamos a abrazar las calles de Lara que se desbordaron de punta a punta», reiteró y anunció una nueva convocatoria en Lara para el próximo fin de semana.

El jefe del Legislativo denunció ayer que el Gobierno persigue a su entorno, luego de que el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) citase a once de sus más cercanos colaboradores.

«La dictadura está derrotada, solo le queda la persecución», dijo ayer un disfónico Guaidó durante un acto con cientos de simpatizantes en Caracas al recordar la reciente detención -denunciada el viernes- del diputado opositor Gilber Caro, quien ya estuvo 17 meses preso entre enero de 2017 y junio de 2018.

«El mismo día salieron, casualmente, once notificaciones a ser investigados por el Sebin, que se presentaran en el Sebin, casualmente todo mi entorno», añadió entonces el líder opositor desde una tarima en el centro de una plaza del este de Caracas.

Venezuela atraviesa por un momento de elevada tensión política desde enero pasado, cuando Maduro juró un nuevo mandato que no reconocen la oposición y buena parte de la comunidad internacional y, en respuesta, Guaidó proclamó un Gobierno interino que cuenta con el respaldo de más de 50 países.

Guaidó tomó esta decisión con base en la interpretación que hizo de varios artículos de la Constitución y al asegurar que Maduro «usurpa» la Presidencia, puesto que ganó unos comicios tachados como «fraudulentos» y a los que no se presentó la oposición.

Controversia en Colombia por versiones sobre la muerte de un exguerrillero de las FARC

Bogotá.- (EFE).- La muerte de un exguerrillero de las FARC genera controversia este domingo en Colombia debido a que según el Ministerio de Defensa falleció al recibir un disparo accidental por parte de un miembro del Ejército, pero para la comunidad se trata de una ejecución extrajudicial en la que, además, le fueron mutilados los genitales.

El hecho ocurrió el 22 de abril en la aldea Campo Alegre, del municipio de Convención, que hace parte del departamento de Norte de Santander y en donde hay una fuerte presencia de guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las FARC, bandas criminales y un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL), considerado por el Gobierno como una banda narcotraficante.

El ministro de Defensa, Guillermo Botero, informó dos días después que un cabo del Ejército bajó por un caño en la convulsa región del Catatumbo, fronteriza con Venezuela, para unirse al grupo encargado de custodiar el oleoducto que pasa por la zona cuando se encontró con el exguerrillero Dimar Torres, quien al parecer intentó quitarle el fusil.

«En la refriega se disparó el fusil, esta persona quedó herida y posteriormente falleció», explicó Botero a periodistas.

Al ser informado de lo ocurrido, el Ejército Nacional asignó «equipos multidisciplinarios para determinar las circunstancias de tiempo, modo y lugar en la que ocurrió» la muerte de Torres, según un comunicado de la institución.

La versión de Botero contrasta con las de los lugareños y la del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, que se creó tras la desmovilización de las FARC en 2016.

Según el senador del partido FARC Carlos Lozada, que denunció «el asesinato de un exintegrante de las milicias», tras la desaparición de Torres los habitantes de la aldea ingresaron a un campamento del Ejército y «encontraron la fosa que los soldados estaban cavando para enterrar a este compañero y luego hallaron también el cadáver dentro del predio».

Por lo anterior, exigió al Gobierno del presidente colombiano, Iván Duque, «plenas garantías» para quienes dejaron las armas con el propósito de que puedan hacer adecuadamente su proceso de reincorporación.

Al respecto, Botero señaló que desconoce si el Ejército intentó ocultar el cuerpo y agregó que será la Fiscalía la encargada de aclarar si el hecho es o no un homicidio.

El militar «quedó a disposición de la Fiscalía para eventualmente responder. La argumentación del cabo es que esta persona intentó arrebatarle el fusil y que él no se dejó», comentó el ministro.

La historia cobró aún más relevancia la noche de ayer, cuando el noticiero de televisión Noticias Uno dio a conocer imágenes grabadas por los vecinos del exmiliciano cuando encontraron el cuerpo.

«El cadáver tenía claros signos de castración. Su órgano sexual cortado fue puesto encima de su pecho», indicó el informativo.

Ante la controversia y debido a que desde la firma de la paz han sido asesinados 129 exmiembros de las FARC, la Comisión de Paz del Congreso viajó ayer al Catatumbo para dialogar con la comunidad y las autoridades.

En la zona, más de 100 personas se hicieron presentes en una audiencia pública en la que el general Diego Villegas, comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano del Ejército, de la que hace parte el militar implicado en el hecho, pidió perdón.

«Lo lamento desde lo más profundo. No es suficiente pero estoy aquí, yo me regalé para estar acá y no como dijeron algunos de que como mataron a un civil vine. Es que no mataron a cualquier civil, mataron a un miembro de la comunidad, lo mataron miembros de las Fuerzas Armadas», sostuvo Villegas.

El uniformado precisó que lo ocurrido «no es una acción militar» y que no está tranquilo con lo que pasó, por lo que se comprometió a hacer «todo lo necesario para que la Fiscalía demuestre qué fue lo que hizo, por qué lo hizo y quién lo hizo. Que diga la verdad y que pague por lo que hizo».

Tras la jornada, el senador Roy Barreras, presidente de la Comisión de Paz, indicó que el hecho «no fue accidental» sino un «homicidio en persona protegida o ejecución extrajudicial», por lo que serán la Fiscalía y la justicia ordinaria las encargadas de determinar «las responsabilidades individuales».

Asimismo, aclaró que las versiones sobre violación o mutilación de los genitales de la víctima «no parecen tener sustento probatorio».

Por su parte, el senador Iván Cepeda precisó que se intentó desaparecer a Torres porque «efectivamente hay una fosa en donde al parecer se iba a enterrar».

Lo anterior, comentó, deja ver que «se trata de una ejecución extrajudicial, intento de desaparición, y crimen contra el acuerdo y el proceso de paz».

Para tratar de darle claridad a la situación, el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, sostuvo que los detalles del hecho se conocerán esta semana.

«Hicimos todas las pruebas de balística con expertos que viajaron desde la ciudad de Bogotá, obtuvimos todas las pruebas testimoniales en el lugar de los hechos. Tenemos todos los elementos para tomar decisiones en el transcurso de dos o tres días», aseveró Martínez.

El chavismo tiñe rojas las calles y Guaidó responde con una tímida concentración

Caracas.- (EFE).- El chavismo tiñó este sábado de rojo las calles de Caracas en respaldo a la decisión del gobernante venezolano, Nicolás Maduro, de abandonar la Organización de Estados Americanos (OEA), mientras que el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, respondió a esta movilización con otra, aunque tímida.

Los chavistas caminaron un largo trecho del oeste de la capital venezolana para finalmente concentrarse en los alrededores del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde el canciller Jorge Arreaza defendió durante un encendido discurso la medida de Maduro.

«Desde hoy la República Bolivariana de Venezuela no pertenece a la OEA, estamos fuera de la OEA por voluntad del pueblo soberano de Venezuela», dijo el canciller antes de aseverar que la decisión es «históricamente correcta».

Arreaza también cargó contra el secretario general de la OEA, Luis Almagro, a quien calificó como «sicario», al tiempo que aseveró que toda Venezuela se movilizó este sábado «en defensa de su independencia, de su soberanía (y) de su Constitución», aunque las manifestaciones se celebraron en Caracas.

El Gobierno de Nicolás Maduro inició hace dos años el protocolo para abandonar el ente de integración regional, al que el mandatario acusa de injerencia.

Arreaza dijo este sábado que Maduro tomó entonces una «decisión fundamental» para el país, pese a que en el seno de la OEA se reconoce a Gustavo Tarre Briceño -enviado de Guaidó- como representante de Venezuela.

La manifestante chavista Lourdes Campos dijo a Efe que Venezuela «no necesita estar en la OEA», donde, aseguró, el país es tratado como «el patio trasero del imperio», en referencia a Estados Unidos, un fuerte crítico de Maduro.

Asimismo, la pensionista de 69 años señaló que los venezolanos van «para adelante» pese a la acuciante crisis económica y la pésima prestación de los servicios públicos, problemas que achacó a una «guerra no convencional» de potencias extranjeras contra la Administración de Maduro.

En tanto que Guillermo Rada, también seguidor de Maduro, indicó a Efe que el chavismo se lanzó a las calles para rechazar «los ataques del imperialismo» y que abandonar la OEA «es un acto heroico».

«Eso -la OEA- lo maneja es norteamérica y no tenemos ningún beneficio (por permanecer)», añadió el empleado público.

Esta misma jornada, Guaidó, a quien más de 50 países reconocen como presidente interino de Venezuela, presidió una tímida concentración con simpatizantes -en el este de Caracas- a los que pidió estar listos para movilizarse el próximo martes.

Además, denunció que todo su entorno está siendo perseguido por el Gobierno de Maduro, luego de que once de sus colaboradores fueran citados por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).

«La dictadura está derrotada, solo le queda la persecución», dijo un disfónico Guaidó durante un acto con cientos de simpatizantes al recordar la reciente detención -denunciada el viernes- del diputado opositor Gilber Caro, quien ya estuvo 17 meses preso entre enero de 2017 y junio de 2018.

«El mismo día salieron, casualmente, once notificaciones a ser investigados por el Sebin, que se presentaran en el Sebin, casualmente todo mi entorno», añadió el líder opositor desde una tarima en el centro de una plaza.

Indicó luego que entre los citados están el asistente de Roberto Marrero, su detenida mano derecha, así como su abogado y otras personas que se emplean en el Parlamento y forman parte de su círculo íntimo.

Según Guaidó, Maduro ordenó estas acciones porque tiene «miedo de cara al primero de mayo», cuando los opositores marcharán en todo el país para reclamar el «cese de la usurpación» que aseguran hace el líder chavista de la Presidencia, así como la instalación de un Gobierno transitorio que convoque a «elecciones libres».

«Es evidente que el régimen (de Maduro) tiene pánico de lo que estamos haciendo», insistió.

Venezuela atraviesa por un momento de elevada tensión política desde enero pasado, cuando Maduro juró un nuevo mandato que no reconocen la oposición y buena parte de la comunidad internacional y, en respuesta, Guaidó proclamó un Gobierno interino que cuenta con el respaldo de más de 50 países.

Guaidó tomó esta decisión con base en la interpretación que hizo de varios artículos de la Constitución y al asegurar que Maduro «usurpa» la Presidencia, puesto que ganó unos comicios tachados como «fraudulentos» y a los que no se presentó la oposición.

La crisis del «período especial», el trauma que vuelve para acechar a Cuba

La Habana.- (EFE).- Casi 30 años después de sufrir una de las peores crisis de su historia, el fantasma del «periodo especial» vuelve para acechar a Cuba como un trauma colectivo no superado que resurge fresco en un momento difícil para la isla, atrapada entre su ineficiente economía y las nuevas presiones de EE.UU.

«Fueron tiempos muy duros en los que nos volvimos violentos y egoístas», recuerda el actor y dramaturgo Luis Mesa en uno de los testimonios del libro «No hay que llorar», descarnada memoria que revive los duros años de la década de 1990, cuando la caída de la Unión Soviética dejó al país sin subsidios ni salida inminente.

Bautizado por el fallecido expresidente Fidel Castro como «periodo especial en tiempos de paz», fue una etapa en la que la economía cubana entró en recesión y muchos auguraron el colapso de la Revolución, que enfrentó una de sus más duras pruebas.

De golpe, la isla quedó sin su principal patrocinador y los cubanos empezaron a sentir en carne propia una escasez que se volvería crónica y para la gran mayoría derivó en una necesidad constante de acaparar alimentos y artículos de higiene «por si acaso no vuelven a sacar» en las tiendas.

«Fue una dura escuela. La peor. Tuvimos que aprender a vivir con la ‘opción cero’. No había comida, no había ropa, no había combustible para la electricidad, para cocinar. Hacer tres comidas al día era un lujo para muchos», narra a Efe Alberto, un maestro jubilado que «aún siente escalofríos» cuando recuerda cómo se sentía cuando sus hijos lloraban por hambre y él «lloraba por ellos».

El cubano tuvo que aprender a desprenderse de lo superfluo: todo lo «vendible» se trocaba por dinero o los artículos de mayor necesidad (carbón, keroseno, comida, detergente), la madera disponible se convertía en combustible y las baterías de los vehículos se usaban en plantas eléctricas artesanales.

Fue la época de la innovación y la creatividad para sobrevivir. También fue la etapa en la que el humor se convirtió en el reflejo más fiel de la resiliencia de los isleños, que inventaban chistes sobre «alumbrones», llamaban «conejos de azotea» a los gatos que comían y «jabón angolano» a «echarse agua y pasarse la mano».

Los habitantes de las zonas urbanas aprendieron a cultivar cada parche de tierra disponible y a viajar «al campo» para cambiar alimentos por ropa, en difíciles peregrinaciones debido a que el transporte público se redujo en más del 90 %.

Mientras, en las zonas rurales el índice de calidad de vida sufrió una caída libre de la que no se ha recuperado hasta hoy, responsable del éxodo hacia las ciudades y la falta de fuerza laboral que afecta todavía al sector agrícola cubano.

«Soy lo que llaman ‘una niña del periodo especial’ porque mi infancia la pasé entre apagones, discursos de Fidel (Castro) en la televisión, colas en las bodegas, largos trechos en bicicleta y despedidas. Cuando me di cuenta, más de la mitad de mis amigos se había ido del país», recuerda Alicia, una ingeniera de 33 años.

Miles de cubanos emigraron a Estados Unidos durante la conocida como «crisis de los balseros» en 1994, enmarcada en una serie de secuestros de embarcaciones y el «maleconazo» de agosto de ese año, considerada la mayor protesta pública contra el Gobierno revolucionario, que decidió permitir las salidas por mar.

«Me da pavor pensar siquiera que podemos regresar a ese tiempo. No creo que pueda resistir otra vez», asegura Paquita, de 63 años, al escuchar «cómo vuelve a sonar el dichoso término» en las palabras del expresidente Raúl Castro, que instó el 10 de abril pasado a «estar preparados para la peor variante de la economía».

Su pupilo, el actual mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió solo tres días después que «la crudeza del momento exige establecer prioridades bien claras y definidas, para no regresar a los difíciles momentos del ‘período especial'», que se vislumbra en la escasez cíclica de alimentos como leche, huevos, pollo y harina.

«Es una especie de pánico generalizado», reflexiona esta ama de casa, quien, asegura haber presenciado «más de una pelea en una cola para comprar pollo o aceite», productos «en falta» en las tiendas estatales y que se venden racionados, a dos artículos por consumidor.

«Quizá es que nunca se ha acabado, porque no recuerdo que alguien haya decretado el fin del ‘periodo especial'», agrega.

La semana antepasada en la sesión del Parlamento donde se promulgó la nueva Constitución cubana, el Gobierno anunció una serie de medidas para evitar un colapso como el de los noventa, una amenaza cada vez más real ante la crisis en Venezuela, principal aliado económico de Cuba, que ha rebajado drásticamente sus envíos de crudo subsidiado.

Las nuevas sanciones de Washington, que permitirá demandas en sus cortes por propiedades confiscadas tras la Revolución, limitará las remesas y dificultará aún más los viajes de sus ciudadanos, también buscan presionar al país caribeño, que trata de reflotar su maltrecha economía con la inversión extranjera y el turismo.

«Cada vez que pensamos que se van a abrir los espacios, pues pasa algo, es como si fuera una maldición cíclica que nos persigue, y de pronto se vuelven a cerrar esos espacios», reconoció hace poco en una conferencia el escritor cubano Leonardo Padura.

Yeny García

El PSOE gana con holgura mientras el PP vive un derrumbe histórico

(Redacción Yahho. Noticias).- La noche electoral ha terminado, como siempre, con grandes vencedores y vencidos, aunque muchos no lo reconozcan. Esto es solo el punto de partida. Pedro Sánchez ha ganado las elecciones con el PSOE de manera holgada y con margen para gobernar y convertirse de nuevo en Presidente, pero ahora se abren dos frentes importantes bien distintos que tendrán mucho recorrido a futuro: el primero, el camino que escogerá Sánchez para ser investido y las negociaciones que le llevarán a serlo, probablemente con Podemos, su futuro principal socio, y con el nacionalismo, del que necesitará al menos la abstención. La dependencia, eso sí, no será igual que la vivida durante sus primeros 10 meses de mandato, sobre todo porque la mayoría absoluta que ha alcanzado el PSOE en el Senado le dotará de instrumentos con los que no contaba hasta ahora a la hora de aprobar leyes o sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

El segundo, qué va a ocurrir con la derecha en España. Fragmentada como nunca, en un escenario que solo se reconocía en la izquierda, ha dejado en el PP a su principal damnificado, con un riesgo de desintegración real y del que dependerá mucho a partir de los resultados en las elecciones autonómicas y municipales de dentro de unas semanas. Albert Rivera ya huele la sangre del vecino, consciente de que su movimiento desde el centro puede que resulte para convertir a Ciudadanos en el nuevo líder de la oposición. Su viaje arriesgado como referente en Cataluña ha sido sacrificado (tan solo un 11% de los votos) para mudarse al resto del país.

Las elecciones dejan, a su vez, una sensación de inquietud ahora mismo no presente, pero latente, de lo que se nos viene por delante: el de un país que se fragmenta y polariza poco a poco mientras una parte de la opinión pública lucha por mantener el centro. Dos datos para demostrarlo: la irrupción de Vox, que no parece que se vaya a quedar ahí, tal y como se ha visto en otros países europeos donde la ultraderecha entró tímidamente pero ha ido alcanzado más y más protagonismo. En contraste, los resultados en Cataluña, donde el independentismo ha ganado con claridad y donde la confluencia de Vox-Ciudadanos-PP ha conseguido únicamente 7 de los 48 escaños en juego. Solo el diálogo puede frenar este choque de trenes.