El riesgo de otra gran crisis acecha a Cuba y pone en alerta al régimen

(Por. Daniel Lozano,lanacion.com).- En los virulentos tiempos del Período Especial, tras la caída del Muro de Berlín, el Granma medía la crisis económica cubana sin informar de ella. El boletín oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), con solo cuatro páginas, no solo trasladaba las decisiones del gobierno, también sustituía al papel higiénico, desaparecido por culpa del desabastecimiento.

Las medidas económicas del castrismo y la aparición salvadora de Hugo Chávez solventaron entonces la depresión, pero situaron para siempre al Período Especial (con una pérdida del 30% del PBI) como una pesadilla fija en el imaginario colectivo de la isla. Ahora, otra vez, la amenaza de un nuevo Período Especial llama a las puertas de los cubanos y lo hace otra vez con el Granma como símbolo: pasó de publicar 16 páginas a 8, por culpa de la falta de papel. Una noticia que disparó las alarmas que ya estaban encendidas tras la escasez de pan, huevos, pollo, aceite y medicinas de las últimas semanas. Incluso el portal cubano independiente 14 y Medio advirtió sobre las órdenes de censura informativa para evitar que las dos palabras que evocan aquella debacle se repitan más de lo debido.

«La situación podría agravarse en los próximos meses. No se trata de regresar a la fase aguda del Período Especial de la década de los 90. Hoy es otro el panorama en cuanto a la diversificación de la economía, pero tenemos que estar preparados para la peor variante», avisó esta semana Raúl Castro , secretario general del PCC, que desoyó las advertencias de su aparato de propaganda ante tan temidas palabras.

Para combatir la crisis que se avizora, el líder cubano en la sombra apostó por pedir al pueblo que ahorre energía, evite robos de combustible y aumente la producción de alimentos.

El pequeño de los Castro culpó directamente al «recrudecimiento del cerco económico y financiero» promovido por Washington, que pulverizó el deshielo iniciado por Barack Obama. «Jamás abandonaremos el deber de actuar en solidaridad con Venezuela», añadió el expresidente cubano, citando al país clave en su devenir económico.

Estados Unidos sancionó a los buques y a las empresas asociadas a la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que transportan los 40.000 barriles diarios (llegaron a ser 100.000) que se envían de Venezuela a la isla, tras la petición realizada por Juan Guaidó, presidente encargado por el Parlamento y protagonista del desafío contra el binomio Maduro-Castro.

El Departamento del Tesoro de la administración Trump redobló ayer su presión al sancionar a cuatro compañías de Italia y Liberia, y nueve barcos cargueros (Grecia, Italia, Panamá y Malta) por operar con Pdvsa y transportar crudo a Cuba.

Pese a que los cubanos son especialistas en evadir estas sanciones, La Habana sabe que su apoyo es fundamental para Caracas, sobre todo en información y tácticas represivas. Cuanto más grueso es el cordón umbilical revolucionario, mayor es la presión desde Estados Unidos, que se suma a los males crónicos de su sistema económico.

Otra prueba de las dificultades que vienen la dio esta semana el general Leopoldo Cintra Frías, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que en televisión recomendó a sus paisanos comer jutía (un roedor parecido a la ardilla), cocodrilo y avestruz para combatir la escasez de carne. «La jutía tiene más proteínas que todas las otras carnes, también la de vacuno. Y tiene una piel de alta calidad. Y nosotros no estamos cultivándola», aseguró la mano derecha de Raúl.

«Estas noticias confirman las tensiones en las finanzas públicas y la balanza de pagos internacionales cubana, y la intensificación de las medidas de austeridad como respuesta de la política económica a esta situación», resume para LA NACION Pavel Vidal, antiguo funcionario del Banco Central de Cuba y profesor de Economía de la Universidad Javeriana de Cali.

El economista añade que Cuba, desde hace tres años, trata de asimilar sin gran éxito el impacto de la caída del intercambio comercial con Venezuela, en un valor que equivale a alrededor del 8% del PBI cubano. «Las importaciones de bienes desde Venezuela, sumando el petróleo, cayeron alrededor de 4500 millones de dólares; las exportaciones cubanas de bienes a Venezuela, incluidas las medicinas, decrecieron 2100 millones, mientras que las exportaciones de servicios profesionales, con los médicos a la cabeza, cayeron en 1500 millones. Y nada indica que haya tocado fondo», explica Vidal.

El turismo, una de las tablas de salvación de los últimos años, tampoco comenzó con fuelle el año, pese a que «este, sumado al número de negocios privados y de proyectos con inversión extranjera habían ayudado a amortiguar el choque venezolano», confirma Vidal.

«Sin liquidez para comprar petróleo, habrá crisis si Venezuela deja de enviar 50.000 barriles diarios», apuesta la economista disidente Martha Beatriz Roque.

La incidencia final de la crisis dependerá también de cómo Cuba diversificó su economía, más conectada hoy con el mundo (España, Francia, Rusia y China) y con un sector privado en constante crecimiento. Por el contrario, la dualidad monetaria, el modelo de negocio de una empresa estatal ineficiente que paga salarios muy bajos y los límites al sector privado continúan lastrando su crecimiento.

El efecto de la caída de la Unión Soviética

El Período Especial fue una grave crisis económica que golpeó a Cuba en los 90, luego de la caída del régimen soviético

Colapso

Período Especial fue el eufemismo con el que el gobierno cubano denominó la grave crisis económica que golpeó a la isla tras el derrumbe de la Unión Soviética, en 1991, y el endurecimiento del embargo norteamericano, en 1992. Entre 1990 y 1993, el PBI cayó un 30%. La salida de la crisis fue paulatina, a partir de 1994. En 2007 Cuba alcanzó el mismo PBI que en 1990.

Petróleo

El origen de la crisis fue la suspensión de los envíos de petróleo, que en 1991 quedaron reducidos al 10% de lo que habían pactado los soviéticos con Cuba. La escasez golpeó a la agricultura de la isla y su pequeña industria, sin combustible para sus máquinas. El gobierno de Castro implementó algunos cambios en el sistema agrícola para evitar una hambruna.

Cambios

El gobierno cubano puso en marcha varios cambios para superar la crisis, entre otros, lo que llamó un «modelo socialista de mercado descentralizado», con mayores libertades para la propiedad privada, descentralización económica, creación de cooperativas y fomento del turismo receptivo y remesas de dinero desde el exterior.

«Me han pedido que me fuera», dice obispo crítico del Gobierno de Nicaragua

Managua.- (EFE).- El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, un conocido crítico del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó este domingo que su próxima partida al Vaticano se debe a que le han pedido que salga de su país natal.

«Yo dentro de pocos días me voy a ir de Nicaragua porque me han pedido que me fuera, he dicho que me duele, me duele porque mi pueblo queda crucificado», dijo Báez, ante una multitud en una parroquia de las afueras de Managua.

El obispo ya había adelantado su salida de Nicaragua el pasado miércoles, en una conferencia de prensa en la que también confirmó que en 2018 fue objeto de un plan para asesinarlo, en medio de la crisis social y política local.

En la conferencia, Báez afirmó que fue el propio papa Francisco el que le comunicó, en el Vaticano, que tendrá que abandonar Nicaragua y partir hacia Roma después de la pascua.

Fue la primera vez que el religioso habló de su partida directamente frente a sus fieles, quienes llegaron en masa a la parroquia Santo Cristo de Esquipulas, en el sureste de Managua, para mostrarle su apoyo.

La partida de Báez es vista en Nicaragua como un «exilio forzado», que es celebrado por los seguidores de Ortega.

El obispo, quien salvó la vida de cientos de jóvenes universitarios en la etapa más cruel de la crisis sociopolítica de Nicaragua, entre abril y julio de 2018, fue ampliamente aclamado durante la misa que presidió.

«¡Silvio amigo, el pueblo está contigo!», gritaron los fieles católicos, en ovaciones que se extendían por varios minutos.

Como miembro de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, el religioso participó como mediador del primer diálogo entre el Gobierno y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, entre mayo y julio pasado, que culminó con el abandono unilateral de Ortega, quien acusó a los obispos de apoyar un supuesto golpe de Estado fallido.

Báez fue uno de los obispos que resultó herido durante un ataque de paramilitares oficialistas a un templo católico en Nicaragua, días antes de la acusación de Ortega.

La vida romana no es extraña para Báez, quien entre 2006 y 2009 fue vicepresidente de la Pontificia Facultad de Teología de los Padres Carmelitas en Roma, y dirigió la revista Teresuanum de la Facultad de Teología.

Báez es el coordinador de la traducción del Antiguo Testamento de la nueva versión de la Biblia para América Latina de ediciones Paulina, y es traductor del libro de los Proverbios para la nueva Biblia del proyecto BIA (Biblia de la Iglesia en América), del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

En la etapa más crítica de la crisis de Nicaragua, de abril a julio de 2018, Báez llegó a ser comparado con el santo Óscar Arnulfo Romero por caminar literalmente entre las balas para salvar la vida de jóvenes que eran atacados con armas de guerra por fuerzas gubernamentales.

Nicaragua vive una crisis que desde abril de 2018 ha dejado 325 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos elevan a 568 las víctimas mortales, y el Ejecutivo reconoce 199.

Adicionalmente se cuentan entre 779 y 809 «presos políticos», casi el doble de los que reconoce el Gobierno, que los identifica como «terroristas», «golpistas» o «delincuentes comunes».

La CIDH ha responsabilizado al Gobierno de Nicaragua por crímenes de «lesa humanidad».

La Organización de los Estados Americanos (OEA) tiene en proceso la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, por rompimiento del orden constitucional, que de ejecutarse suspendería a Nicaragua del organismo continental.

El Grupo de Lima se cita en Chile con la sombra de una eventual intervención militar

Santiago de Chile.- (EFE).- Los cancilleres del Grupo de Lima se reunirán este lunes en Santiago para dar seguimiento a los temas abordados en la última cita realizada en Bogotá respecto a la situación que vive Venezuela, aunque ahora pesa sobre el bloque la sombra de una eventual intervención militar por parte de Estados Unidos a esa nación caribeña.

El Grupo de Lima siempre ha pregonado por una salida pacífica y democrática «y que son los propios venezolanos quienes al amparo de la Constitución» deben buscar una solución a la crisis de su país, pero una opción armada parece no estar tan lejana».

La opción de una posible intervención militar estadounidense en Venezuela está sobre la mesa, afirmó el presidente estadounidense Donald Trump el pasado 3 de febrero en una entrevista para CBSNews.

Al ser interrogado sobre la posibilidad de enviar soldados estadounidenses a Venezuela, el mandatario aseguró: «No quiero decir eso. Pero ciertamente es algo que está … es una opción».

Más directo fue el senador federal por Florida, Rick Scott, quien el pasado jueves «urgió a una intervención militar» para ingresar la ayuda humanitaria, y manifestó que la comunidad internacional tiene una posición unificada sobre la crisis en Venezuela.

Los cancilleres que en Chile abordarán la crisis humanitaria, política y económica en Venezuela, también tendrán que poner en la mesa un tema bastante sensible como es el de haber fracasado en sus insistentes llamados para que Nicolás Maduro entregue su administración y permita nuevas elecciones.

Además, deberán abordar el fracaso que significó la reunión en la localidad fronteriza de Cúcuta (Colombia), el pasado 24 de febrero, hasta donde llegó la ayuda internacional para ser entregada a los venezolanos pero que Maduro no permitió su entrada sin que hasta ahora se sepa cuál fue el destino de esa asistencia.

En esta misma línea, los analistas políticos han señalado que «fue una mala decisión» la visita que ese mismo día realizaron a esa zona los presidentes de Chile, Colombia y Paraguay, Sebastián Piñera, Iván Duque y Mario Abdo, respectivamente.

Hasta ahora, el compromiso del Grupo de Lima de promover y desarrollar iniciativas de coordinación regional en respuesta a la crisis política y humanitaria en la república bolivariana de Venezuela ha rebotado contra el frontón del presidente Nicolás Maduro.

En este misma línea, la exigencia de la salida inmediata de Maduro y el reconocimiento constitucional de la Asamblea Nacional y de su presidente, Juan Guaidó, que es apoyado por unas 52 naciones, no ha llegado a buen puerto, mientras miles de venezolanos emigran de esa nación caribeña en busca de mejores horizontes.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 3 millones de venezolanos han emigrado de su país y el flujo migratorio continúa en aumento.

El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Roberto Ampuero, señaló este domingo «que el escenario en Venezuela ha empeorado, la crisis humanitaria empeora, cortes de agua y de luz».

El jefe de la diplomacia denunció que se ha visto «un creciente hostigamiento contra el presidente encargado Juan Guaidó, desconociendo su inmunidad parlamentaria y tomando detenido a su propio jefe de gabinete».

«Ante esto, es necesario que el Grupo de Lima avance hacia una nueva fase, redoble su trabajo para conseguir que nuevos actores internacionales se sumen a la presión contra la dictadura para que Venezuela recupere su democracia», añadió el canciller chileno.

Hace unos días, el presidente Maduro dijo con dureza que los problemas de su país serán resueltos en «unión nacional» con su Gobierno, en un mensaje dirigido especialmente a Estados Unidos, y sus países aliados en América Latina.

Asimismo, la reunión de este lunes en la capital chilena de los cancilleres del Grupo de Lima se va a celebrar a pocas horas de que terminara una visita a varios países de la región del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que se centró principalmente en la situación que vive Venezuela y que le llevaron a decir «Maduro es un tirano que ha arruinado a su país».

Maduro cumple seis años en el poder

(EFE).- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cumple este domingo seis años en el poder y aunque no hizo un acto de masas se pronunció a través de las redes sociales a propósito de esta fecha.

«Han sido 6 Años de Unidad, Lucha, Batalla y Victoria. La Patria sigue», expresó el líder chavista en su cuenta de Twitter.

Señaló también que con su victoria del 14 de abril de 2013 frente a Henrique Capriles el pueblo venezolano «ratificó su lealtad» al fallecido presidente Hugo Chávez, fundador de la revolución bolivariana.

Maduro ha asegurado su permanencia en el poder hasta el 2024 luego de que el año pasado ganara la reelección en unos comicios tachados de fraudulentos por la oposición, que no participó, y por numerosos gobiernos.

El mandatario además enfrenta una crisis de legitimidad desde enero pasado cuando el líder opositor y jefe del Parlamento, Juan Guaidó, invocó la constitución para denunciar la «usurpación» de la Presidencia y proclamarse presidente interino.

Esta acción ha sido respaldada por más de 50 países, algunos de los cuales señalan a Maduro como un dictador.

Durante el sexenio gobernado por Maduro Venezuela entró en la peor crisis económica de su historia que incluye escasez de alimentos y medicinas, deterioro de los servicios públicos, cierre de miles de empresas, contracción de la economía en más de 50 %.

En los últimos seis años la inflación pasó de 56 % a 1.700.000 % y el sueldo mínimo que devengan la mayoría de los trabajadores venezolanos se redujo de 200 a unos seis dólares, lo que mantiene a millones de personas en la miseria.

La Organización de las Naciones Unidas estima que uno de cada cuatro venezolanos necesita asistencia humanitaria y que 3.7 millones huyeron del país en los últimos años.

Un senador de EE.UU. urge intervenir «militarmente» a Venezuela para llevar ayuda

Miami.- (EFE).- El senador estadounidense Rick Scott dijo este jueves que las sanciones contra el «dictador» Nicolás Maduro en Venezuela no están funcionando por sí solas y urgió considerar una intervención «militar» para facilitar el ingreso de la ayuda humanitaria.

«Si los embargos y bloqueos pueden ayudar, debemos considerarlos. Y si la fuerza militar de Estados Unidos y nuestros aliados en la región es necesaria para librarnos del flagelo de Maduro y sus matones, entonces no podemos descartarla», manifestó Scott.

Durante un discurso en el Instituto de Investigación de Políticas Públicas American Enterprise, Scott enfatizó que el país «necesita comenzar a considerar el uso de recursos militares para brindar ayuda a millones de venezolanos hambrientos y enfermos».

Scott, exgobernador de Florida, hizo además un llamado a unirse a este «esfuerzo» a los «aliados» de EE.UU. y a aquellos que han reconocido a Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, como el presidente interino del país.

«Esta es nuestra pelea», dijo el republicano, quien asumió en el Senado federal el pasado enero tras terminar un segundo mandato como gobernador de Florida, donde viven «más de 200.000 venezolanos», según dijo durante la presentación.

«Maduro y sus matones no nos han dejado otra opción», enfatizó al lamentar que las «las sanciones por sí solas no detienen al régimen de Maduro».

Estados Unidos «debe considerar el uso de activos militares para brindar ayuda al pueblo de Venezuela», dijo sobre la que es, en su opinión, la única «opción que queda» y de la cual nadie quiere hablar.

El senador, que criticó el aumento de la influencia de Cuba, China y Rusia, recordó que en febrero pasado la ayuda humanitaria gestionada por Guaidó, quien ha sido reconocido por más de 50 naciones como presidente interino de Venezuela, fue bloqueada en las fronteras con Colombia y Brasil.

«Si el pueblo venezolano, a través de su Asamblea Nacional electa y sus propias leyes y Constitución, solicita asistencia para restaurar el gobierno constitucional y la democracia, deberíamos estar listos para responder a ese llamado», indicó el republicano.

«Desafortunadamente, el régimen de Maduro aún no está desarticulado y puede obtener miles de millones de dólares saqueados por el pueblo venezolano», se lamentó.

Scott fue criticado este miércoles por los demócratas por «negarse a copatrocinar» en el Senado dos proyectos de ley bipartidistas que otorgarían a los inmigrantes venezolanos en Estados Unidos el Estatus de Protección Temporal (TPS) y aumentaría la ayuda humanitaria para ese país.

Las solicitudes de asilo de venezolanos «han aumentado en los últimos años, pero la postura firme de (el presidente Donald) Trump contra la inmigración ha creado un retraso en el proceso de asilo, y un aumento de los venezolanos detenidos y deportados», criticó el Partido Demócrata de Florida.

Scott arrebató en las elecciones de 2018 el escaño al demócrata Bill Nelson y, junto con el también republicano Marco Rubio, representa a Florida en el Senado federal.

Assange, a la espera de una posible extradición a EEUU

(Por. europapress.es).- El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha sido detenido y condenado este jueves en Reino Unido, horas después de que el Gobierno de Lenín Moreno le haya retirado el asilo político que le concedió en 2012, mientras que Estados Unidos aguarda a que sea extraditado para juzgarlo por la publicación de documentos clasificados.

Moreno ha sido el encargado de hacer el anuncio en un vídeo publicado en redes sociales de madrugada (hora local). «Ecuador da por finalizado el asilo diplomático concedido a Assange en 2012», ha dicho el inquilino del Palacio de Carondelet.

El presidente ecuatoriano ha argumentado que en estos casi siete años Assange ha tenido una «conducta irrespetuosa y agresiva» que ha incluido «declaraciones descorteses y amenazantes» que incluso han supuesto una «transgresión de los convenios internacionales» sobre asilo político. La situación ya era «insostenible e inviable», ha afirmado.

El Gobierno de Moreno se ha quejado en estos años de que Assange ha hecho comentarios políticos que suponen una injerencia en asuntos internos de países con los que Ecuador tiene buenas relaciones, suscitando un problema bilateral. Entre otras cosas, se ha pronunciado sobre el desafío independentista en Cataluña.

Las autoridades ecuatorianas respondieron inicialmente obligándole a firmar un protocolo de convivencia por el cual sus comunicaciones con el exterior quedaban limitadas, debía mantener las estancias que usara en condiciones salubres y ocuparse del cuidado de su gato.

Moreno, que llegó al poder en 2017, siempre ha considerado que la presencia de Assange en la Embajada de Londres era un problema heredado de su predecesor, Rafael Correa, que le concedió el asilo político para impedir que fuera extraditado y juzgado en Estados Unidos bajo amenaza de pena de muerte.

Quito y Londres negociaban desde hacía tiempo una solución al caso Assange, entre otras cosas, porque todas las partes han reconocido que su salud se ha deteriorado en este tiempo. Wikileaks ya había avanzado en los últimos días que la retirada de su asilo político era inminente.

El ministro de Exteriores, José Valencia, también ha anunciado, en una rueda de prensa vespertina, que el Gobierno ha decidido dejar en suspenso la nacionalidad ecuatoriana que le concedió a Assange en diciembre de 2017 con la aparente intención de que perdiera la condición de asilado político y saliera de la Embajada.

«NADIE ESTÁ POR ENCIMA DE LA LEY»

La Justicia sueca emitió en 2012 una orden de detención contra Assange por abusos sexuales. Correa le concedió el asilo político pero Reino Unido, donde se encontraba en esos momentos, se negó a darle un salvoconducto para que viajara a Ecuador alegando que debía entregarle a Suecia. Entonces, se refugió en la Embajada y, tras faltar a su primera cita judicial, fue acusado de violar los términos de la libertad condicional.

En torno a las 10.00 (hora local), el embajador ecuatoriano abría la puerta a la Policía Metropolitana de Londres para que arrestara al fundador de WikiLeaks. Al parecer, se ha resistido al grito de «esto es ilegal», pero eso no ha disuadido a los agentes de Scotland Yard, que le han sacado de la Embajada y le han metido en un furgón policial.

Ha sido trasladado rápidamente a un tribunal de Westminster donde se ha celebrado un juicio rápido por violar la prisión condicional en el que ha sido declarado culpable, aunque la pena exacta la decidirá un tribunal superior en una fecha aún por determinar. Podría ser condenado a hasta doce meses de cárcel. Hasta entonces, seguirá detenido.

Assange ha alegado que en su momento no tuvo una audiencia justa porque el marido de la jueza que llevó el caso resultó perjudicado por las publicaciones de WikiLeaks. «Eso es ridículo», ha dicho el juez Michael Snow, que le ha definido como «un narcisista incapaz de superar sus propios intereses».

«Estoy segura de que toda la Cámara da la bienvenida a la noticia de que la Policía Metropolitana ha detenido a Julian Assange», ha dicho la primera ministra británica, Theresa May, desde el Parlamento. «Esto demuestra que, en Reino Unido, nadie está por encima de la ley», ha sentenciado.

ESTADOS UNIDOS, A LA ESPERA

En la derivada estadounidense, el Departamento de Justicia ha revelado este jueves los cargos por los que persigue a Assange desde 2010 por la publicación en WikiLeaks de decenas de miles de documentos clasificados sobre las guerras en Irak y Afganistán, así como numerosos cables diplomáticos.

El Departamento de Justicia acusa a Assange de conspirar con la ex analista de Inteligencia del Ejército estadounidense Chelsea Manning para acceder ilegalmente a un ordenador del Gobierno federal que contenía información sensible.

Manning fue quien filtró la información, por lo que fue condenada a 35 años de cárcel por un tribunal militar. Tras someterse a un cambio de sexo, sufrir varios intentos de suicidio y pedir perdón por «haber perjudicado a Estados Unidos», el entonces presidente, Barack Obama, le conmutó la pena y recuperó la libertad en 2017.

Sin embargo, el 8 de marzo, Manning volvió a ser detenida por negarse a responder a las preguntas del Gran Jurado en la Corte del Distrito Este de Virginia por el caso WikiLeaks, alegando que ya había testificado todo lo que sabía durante su propio juicio.

Según la versión de la Fiscalía norteamericana, Assange conspiró con Manning para ‘hackear’ la contraseña que daba acceso a la red interna del Pentágono en la que se guardaban los documentos clasificados y la animó a proporcionarle más información. «Los ojos curiosos nunca se secan», le dijo.

El Departamento de Justicia ha avanzado que Assange podría ser condenado a cinco años de cárcel, si bien al mismo tiempo ha matizado que «las actuales sentencias por crímenes federales suelen ser inferiores a la pena máxima». Fuentes citadas por CNN han indicado que se le podrían imputar cargos adicionales, sin decir cuáles.

«UN PELIGROSO PRECEDENTE»

Estados Unidos está a la espera de que Reino Unido tramite su solicitud de extradición contra Assange. Valencia ha explicado que las autoridades británicas han garantizado a Ecuador que no será entregado a ningún país donde pueda ser condenado a muerte o sufrir torturas.

«Desde 2010, hemos alertado de que podría ser extraditado y juzgado en Estados Unidos por las publicaciones de WikiLeaks. Desafortunadamente, hoy se ha demostrado que estábamos en lo cierto», ha dicho Jennifer Robinson, una de las abogadas de Assange, en declaraciones a la prensa desde Londres.

Robinson ha avanzado que combatirán la extradición. «Esto sienta un peligroso precedente», ha advertido. «Esto significa que cualquier periodista puede ser extraditado para ser juzgado en Estados Unidos por haber publicado información veraz sobre Estados Unidos», ha enfatizado.

Interrogado sobre las novedades en torno a Assange, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha mostrado indiferente ante un caso que, al igual que Moreno, ha heredado de la administración anterior de Barack Obama. «No es mi tema», ha contestado.

Otra espada de Damocles pende sobre la cabeza de Assange. Este jueves, la mujer que le acusó de violación en Suecia ha pedido a la Fiscalía de la nación nórdica que reabra el caso, que se archivó en 2017 porque su reclusión en la Embajada hacía imposible que las investigaciones avanzaran.

La abogada Elisabeth Massi Flitz ha contado que la noticia de la detención de Assange ha dejado «en shock» a su cliente, que llevaba mucho tiempo esperando algo así. «Ninguna víctima de violación debería esperar nueve años a que se haga Justicia», ha dicho a ‘The Guardian’.