Washington.- (EFE).- El ejército estadounidense, en coordinación con las autoridades locales, abatió este domingo a Abdelhakim Zuqub, uno de los líderes del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Somalia, informó este lunes el mando militar para África de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (Africom).
«En coordinación con el Gobierno federal de Somalia, el Africom ejecutó un ataque aéreo en las proximidades de Xiriiro (en la región de Bari, Somalia), el 14 de abril, en el que murió Abdelhakim Zuqub, un oficial de alto rango del EI Somalia», informó la oficina de comunicación de las tropas estadounidenses desplegadas en África en un comunicado.
De acuerdo con el Departamento de Defensa estadounidense, Zuqub era «responsable de las operaciones diarias del grupo extremista, planeaba ataques y se encargaba de obtener los recursos necesarios» para posibilitar las actividades el grupo en el país.
«Seguimos trabajando con nuestros socios para mantener la presión sobre las redes de terror de Al Shabab y el EI. Cuando sirve a nuestros propósitos empleamos ataques aéreos de precisión contra aquellos que planean y ejecutan actividades extremistas que ponen a Somalia en riesgo», señaló en la nota el director de operaciones del Africom, el general de división Gregg Olson.
El Africom descartó que se produjeran bajas civiles durante la operación.
Somalia vive en un estado de guerra y caos desde 1991, cuando la caída del dictador Mohamed Siad Barre dejó al país sin Gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra.
En estos momentos, el Ejército estadounidense coopera con el de Somalia y la Amisom, una misión de la Unión Africana (UA) aprobada por la ONU, en operaciones antiterroristas que incluyen la lucha contra los extremistas y la destrucción tanto de sus campos de entrenamiento como de sus infraestructuras.
Según datos del Pentágono obtenidos por Efe, durante 2018 las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo 47 bombardeos en Somalia, tanto contra miembros de Al Shabab como del EI, en los que perdieron la vida 338 presuntos yihadistas.
(La Semana).- La imagen es devastadora. Una de las más icónicas construcciones de la humanidad está siendo devorada por el fuego. Nadie sabe aún que sucedió. Sin embargo, la mirada atónita de transeúntes y grandes personalidades registra cómo una de las grandes joyas arquitectónicas de la humanidad se está cayendo a pedazos.
Apenas había pasado una hora desde que las llamas comenzaron a consumir Notre Dame y ya había un desastre que no tiene reversa. La emblemática aguja de la catedral de París «acaba de derrumbarse», dijo entre sollozos Emmanuel Grégorie, el adjunto a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que lamenta «daños colosales».
La angustia de la humanidad no es para menos. Notre Dame resguarda tesoros invaluables, como númerosas obras de artes que están escondidas en sus rincones. Todos recuerdos de siglos en los que esa construcción ha sido el eje de lo que sucede en París.
Se trata de una de las construcciones más importantes y más visitadas de Europa. Se cree que terminó de alzarse en 1245 y fue una obra dedicada a la Vírgen María. Ha sido epicentro de importantes acontecimientos como la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.
FOTO: Hubert Hitier / AFP
«No quedará nada de la estructura (del techo), que data del siglo XIX de un lado y del XIII del otro»
Aunque detrás de sus muros se guardan muchos de los secretos del viejo continente, muchos la conocen más por sus gárgolas y la mítica historia del jorobado Notre Dame que ha estado en obras literarias y en la tradicional película de Disney que llevó a los dibujos animados la magia alrededor de esa cátedral y que es una de las adaptaciones de la novela de Víctor Hugo «Nuestra Señora de París», publicada en 1831. El hecho de que arda en llamas el lugar que inspiró la historia del campanero, Quasimodo, y la gitana Esmeralda ha hecho que el dolor de los franceses se extienda al mundo entero.
Las esperanzas que se guardan de recuperar Notre Dame intacta ya son pocas. «No quedará nada de la estructura (del techo), que data del siglo XIX de un lado y del XIII del otro», lamentó André Finot, portavoz de la catedral.
«Estas horribles imágenes de Notre Dame en fuego duelen. Notre Dame es un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea».
El presidente francés Emmanuel Macron ha intentado contener el dolor que significa para su país perder ese tesoro. «Notre Dame de París presa de las llamas. Dolor de toda una nación. Pensamiento para todos los católicos y para todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, estoy triste esta noche al ver quemarse esta parte de nosotros», escribió en Twitter el jefe del Estado, que aplazó un mensaje al país que tenía previsto realizar este lunes en la noche en relación con la crisis de los «chalecos amarillos».
«Se tardó 200 años en construir y solo dos horas en irse»
La canciller alemana Angela Merkel se sumó a ese lamento. «Estas horribles imágenes de Notre Dame en fuego duelen. Notre Dame es un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea. Nuestros pensamientos están con los amigos franceses», tuiteó el portavoz de la canciller, Steffen Seibert.
FOTO: Patrick ANIDJAR / AFP
Donald Trump también se sumó. «Es tan horrible ver el enorme incendio en la catedral de Notre Dame en París. Tal vez se puedan usar aviones cisterna para apagarlo. ¡Debe actuarse rápidamente!», tuiteó el mandatario. Por su parte, Melania Trump, la primera dama de Estados Unidos, dijo tener el «corazón roto» por los parisinos, al ver las imágenes del fuego. «Rezo por la seguridad de todos», escribió la esposa del presidente estadounidense en la red social.
So horrible to watch the massive fire at Notre Dame Cathedral in Paris. Perhaps flying water tankers could be used to put it out. Must act quickly!
«Se tardó 200 años en construir y solo dos horas en irse. París mi corazón está contigo. Hay mucha historia que puede perderse: 856 años. Estoy desolado», escribió un twittero. Con mensajes como este, las redes sociales se han inundado en la tarde del lunes.
¿Por qué las llamas?
El incendio parece estar relacionado con los trabajos de renovación de la edificación, informaron fuentes de los bomberos. El fuego, cuya magnitud se desconoce por el momento, empezó en la parte superior de la catedral, uno de los monumentos históricos más visitados de Francia, indicaron los bomberos. Según el portavoz de Notre Dame, el incendio se habría declarado alrededor de las cuatro de la tarde.
FOTO: Pierre Suu / Colaborador / Getty Images
Este es uno de los videos que circulan en redes sociales donde se observa cómo el fuego consume la estructura que fue terminada en 1345.
La semana pasada quitaron de la catedral las emblemáticas estatuas de los 12 apóstoles, como parte del proceso de restauración que se adelantaba en la aguja o torre central. Trabajos que tenían un costo aproximado de 6 millones de euros para esa parte puntual del recinto, porque restaurarla completamente costaría 100 millones. Pero ahora con este incendio se desconoce a cuánto llegaría la cifra en pérdidas.
La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ya se pronunció a través de Twitter donde pidió a la comunidad respetar el perímetro de seguridad para que los bomberos puedan controlar la emergencia. «Un terrible incendio está en marcha en la Catedral de Notre Dame en París. Bomberos de París están tratando de controlar las llamas. Nos movilizamos en el sitio en estrecha conexión con la diócesis. Invito a todos y cada uno a respetar el perímetro de seguridad», escribió.
Un terrible incendie est en cours à la cathédrale Notre-Dame de Paris. Les @PompiersParis sont en train de tenter de maîtriser les flammes. Nous sommes mobilisés sur place en lien étroit avec le @dioceseParis. J'invite chacune et chacun à respecter le périmètre de sécurité. pic.twitter.com/9X0tGtlgba
A pesar de las indicaciones de las autoridades, miles de personas están aglomeradas en la plaza del Hotel De Ville viendo cómo la estructura se debilita más y más.
Foto: Héctor Llerena -Twitter
El presidente Emmanuel Macron aplazó un mensaje al país que tenía previsto realizar este lunes en la noche, en relación con la crisis de los «chalecos amarillos», para dirigirse a la nación francesa a raíz de lo acontecido en Notre Dame. Aunque no se ha definido el momento de la intervención, Macron envió un mensaje escrito mientras se pronucia en televisión nacional. «Nuestra Señora de París en llamas. La emoción de toda una nación. Pensado para todos los católicos y para todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, estoy triste esta noche para ver que esta parte de nosotros arde», dijo.
Notre-Dame de Paris en proie aux flammes. Émotion de toute une nation. Pensée pour tous les catholiques et pour tous les Français. Comme tous nos compatriotes, je suis triste ce soir de voir brûler cette part de nous.
(El Confidencial).- Mientras los bomberos siguen intentando apagar el fuego, los ciudadanos y turistas de París se han ido reuniendo en las calles aledañas a la Catedral de Notre Dame para hacer su particular homenaje y esperar juntos al desenlace de este símbolo europeo.
Mientras que varios edificios religiosos en Francia están tocando sus campanas en apoyo y conmemoración, algunos de los edificios públicos del gobierno han proyectado la bandera en sus fachadas.
Además, los ciudadanos se han arrancado de manera espontánea y entre lágrimas a entonar varias oraciones como el ‘Ave María’ y cantos conjuntamente en las calles de la capital parisina mientras no quitan la vista de Notre Dame en llamas.
La Fondation du Patrimoine ha publicado un tuit en su cuenta oficial en el que anuncia que, a partir de este martes, se abre una colecta para recaudar el dinero necesario para reconstruir la catedral.
(AFP).- La catedral Notre Dame de París, devastada el lunes por un incendio, es un edificio emblemático de Francia y el monumento histórico más visitado de Europa.
Entre 12 y 14 millones de personas, es decir una media de 35.000 por día, visitan cada año esta obra maestra de la arquitectura gótica, situada en la île de la Cité, en el corazón del París medieval.
Su construcción, iniciada a mediados del siglo XII, se prolongó durante unos 200 años.
Durante la Revolución Francesa, la catedral sufrió numerosos actos vandálicos, en los que se desarmó su aguja, se saqueó su tesoro y las grandes estatuas del pórtico resultaron destruidas.
Los revolucionarios incluso organizaron un «culto de la razón» el 10 de noviembre de 1793, poco antes que el culto católico fuera prohibido en París. La catedral acabó transformada en almacén.
Devuelta al culto en 1802, se convertirá en el personaje central de una novela de Víctor Hugo publicada en 1831. Poco después, Eugène Viollet-le-Duc estará a cargo de su restauración. Trabajará hasta su muerte en estas inmensas obras durante dos décadas.
Notre Dame consiguió escapar indemne a las dos guerras mundiales. Sus campanas sonaron para anunciar, el 25 de agosto de 1944, la liberación de París.
Mucho más recientemente, las nueve campanas gigantes de las catedral fueron reemplazadas en 2013. Su aguja, que cayó devorada por las llamas este lunes, estaba siendo renovada.
2.000 misas cada año –
En su interior fue celebrada la victoria de la Segunda Guerra Mundial, el inicio del proceso de rehabilitación de Juana de Arco, la boda de Enrique de Navarra, futuro Enrique IV, con Marguerita de Valois y la coronación de Napoleón I.
Más recientemente, se llevaron a cabo entre sus muros las ceremonias fúnebres en honor de los jefes de Estado, como Raymond Poincaré y el general Charles De Gaulle, y de grandes personajes, como el poeta Paul Claudel o el Abad Pierre.
La catedral, que también es un santuario mariano con rango de basílica, sigue asegurando sus funciones como edificio religioso: se celebran cinco misas diarias, y siete los domingos. Con las fiestas y las celebraciones excepcionales, son más de 2.000 misas al año.
Notre Dame es también el punto de salida kilométrica de todas las carreteras nacionales que salen de París.
En estos últimos años, el edificio vivió a ritmo de las tragedias que golpearon el país. Sus campanas redoblaron al día siguiente del asesinato de los periodistas y dibujantes del diario satírico Charlie Hebdo en enero de 2015.
Las más altas autoridades civiles y religiosas se congregaron bajo sus bóvedas en julio de 2016 para rendir homenaje al padre Jacques Hamel, degollado por dos yihadistas en su iglesia cerca de Rouen, en el norte.
En septiembre de 2016, cerca de este símbolo de la ciudad, fue hallado un coche cargado con botellas de gas. Un comando de tres mujeres militantes del grupo yihadista Estado Islámico, lo había dejado allí.
En junio de 2017, un yihadista actuando «por Siria» atacó a un policía con un martillo en la explanada delante de la catedral.
La Paz.- (EFE).- Bolivia entregó este lunes la presidencia pro tempore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a Brasil, tras intentos vanos de reunir a los cancilleres de los países miembros y a pocos días de que Argentina y Paraguay anunciaran su decisión dejar de participar en el bloque de integración regional.
En una rueda de prensa, el ministro de Exteriores boliviano, Diego Pary, señaló que Bolivia ha remitido la «comunicación oficial» del traspaso de la presidencia temporal del organismo a Brasil tras ejercerla por un año calendario, desde el 12 de abril de 2018.
Brasil asume la cabeza el organismo según está dispuesto en la norma constitutiva de Unasur, que establece que debe ser transferida por orden alfabético de los estados que los componen, precisó el ministro boliviano.
«Hemos avanzado en la medida en que los mismos los estados miembros han decidido que se pueda avanzar», aseguró Pary, que lamentó que no se haya podido concretar una reunión de cancilleres a pesar de las invitaciones hechas durante la presidencia de Bolivia.
Uno de los «logros» destacados por Pary fue una reunión celebrada en Uruguay de coordinadores nacionales, en la que se elaboró un documento orientado a dar «bases de discusión» para el futuro de la organización de los Estados.
La Unasur se conformó como un proyecto progresista impulsado por el fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez, y apuntalado por otros líderes regionales como el exmandatario argentino también fallecido Néstor Kirchner, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el ecuatoriano Rafael Correa y al actual gobernante de Bolivia, Evo Morales.
La primera ruptura en el organismo nacido en 2008 se produjo cuando el año pasado Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú anunciaron la suspensión de sus participaciones.
En marzo pasado, Ecuador decidió retirarse del organismo al mismo tiempo que pidió retomar la administración del inmueble de la organización edificado en su territorio como sede de Unasur.
En tanto que la pasada semana Paraguay comunicó de que comenzó su proceso de desvinculación, una decisión que también asumió Argentina al confirmar su separación de ese bloque suramericano que desde 2017 no ha designado a un secretario general.
Consultado sobre el abandono de Argentina, el canciller Pary se limitó a señalar que el país que determine dejar la Unasur «deberá seguir el procedimiento que corresponde», según su tratado constitutivo.
Algunos mandatarios de los países que han asumido la decisión de alejarse de la Unasur o de suspender su participación han argumentado que es preciso encontrar nuevas formas de integración regional y critican su ideologización y estructura burocrática.
En el organismo han quedando activos únicamente Uruguay, Guayana, Bolivia, Surinam y Venezuela.
En paralelo, varios países de la región abogan ahora por el Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina, conocido como Prosur, impulsado por Chile y Colombia, y respaldado por Argentina, Brasil, Ecuador, Perú y Paraguay.
Mientras que países como Bolivia y Uruguay han planteado su reserva ante la nueva iniciativa que surgió el pasado 22 de marzo en Chile con la llamada Declaración de Santiago.
Sobre ello, Pary manifestó que Bolivia «participará de todos los organismos y los foros internacionales que integren a los países» en tanto defiendan el bien común y compartan sus principios.
(AFP).- Los bomberos de París luchaban este lunes a contrarreloj contra las llamas para tratar de salvar la emblemática catedral de Notre Dame de París del incendio que ya derribó la aguja. Por el momento consiguieron «preservar» la estructura.
«Podemos considerar que la estructura está a salvo y preservada en su globalidad», informó el comandante de la brigada de bomberos de París, Jean-Claude Gallet.
Era la noticia que toda la ciudad esperaba desde hacía horas, con el corazón en un puño.
«El fuego bajó de intensidad», declaró el secretario de Estado de Interior Laurent Nuñez, muy aliviado. Poco antes había dicho que no estaba seguro de que se pudiera «frenar la propagación en la torre norte».
Se desconoce el origen del fuego, que se declaró alrededor de las 18H50 (16H50 GMT) en una zona del tejado que estaba siendo remodelada. Los bomberos indicaron que está «potencialmente ligado» a las obras.
Una investigación judicial por «destrucción involuntaria» fue abierta en Francia tras el incendio que arrasaba la catedral de Notre Dame, indicó el lunes la fiscalía de París.
Los investigadores privilegian la pista de un incendio accidental que comenzó en el techo de la catedral, donde se realizaban obras de renovación, indicó una fuente cercana a la investigación.
Las llamas se propagaron rápidamente y una enorme nube de humo visible a kilómetros de distancia envolvió el monumento histórico más visitado de Europa en plena Semana Santa.
En poco más de una hora el fuego echó abajo la aguja de 93 metros de alto, provocando un grito de horror entre la muchedumbre agolpada en los puentes del Sena y en las calles adyacentes.
Con su caída desaparece una parte de la historia de la Ciudad Luz. «París está desfigurada. La ciudad nunca volverá a ser como antes», lamentaba Philippe, un francés de unos 30 años.
«Todo está siendo devorado por las llamas. No quedará nada de la estructura, que data del siglo XIX de un lado y del XIII del otro», dijo a la AFP el portavoz de la catedral gótica, André Finot, temiéndose lo peor.
Alrededor de 400 bomberos están movilizados con mangueras de agua tras descartar el uso de aviones cisterna para evitar que la presión del agua provocara el colapso del monumento.
La alcaldía de París puso en marcha una operación para «salvar todas las obras de arte».
Una parte de la isla de la Cité, el barrio donde está ubicada la catedral, fue evacuada.
La policía pidió a la población que evitara el sector y «dejara paso a los vehículos de rescate».
El presidente Emmanuel Macron, quien tenía previsto dirigirse al país para anunciar medidas frente a la crisis de los «chalecos amarillos», anuló su discurso para dirigirse al lugar del siniestro.
«Emoción de toda una nación. Pensamientos para todos los católicos y para todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas estoy triste esta noche de que se queme esta parte de nosotros».
Las impresionantes imágenes dieron la vuelta al mundo, difundidas en directo por las televisiones y las redes sociales.
La catedral de Notre Dame, con alrededor de 13 millones de visitantes al año, es el monumento histórico más frecuentado de Europa y ha sido inmortalizado por Victor Hugo.
Parisinos en lágrimas –
Por la noche (poco antes de las 23H00, 21H00 GMT), cientos de personas se reunieron para rezar en el puente Pont aux Changes, enfrente del monumento.
«Estoy muy triste, inmensamente triste y vacío», confesó Stéphane Seigneurie, consultor de 52 años, interrumpiendo su oración. «Desde que vivo en París es un punto de referencia. Vengo a menudo […] es un lugar extraordinario que se mezcla con la historia de Francia».
«Es horrible que esto haya pasado, además de todo lo que ha vivido París recientemente», afirmó Nathalie Cadwallader, de 42 años, en referencia a los atentados yihadistas de 2015.