Netanyahu vuelve a hablar con Putin para tratar de coordinarse en Siria

Jerusalén.- (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, habló hoy con el presidente ruso, Vladimir Putin, para tratar de cerrar la crisis entre ambos países sobre la situación en Siria y tratar de continuar con la coordinación militar allí.

«He hablado con el presidente Putin. Hemos acordado encontrarnos pronto para continuar la importante coordinación de seguridad inter-militar», anunció Netanyahu a los periodistas antes del comienzo de su reunión semanal con el Gabinete de Ministros.

El jefe del Ejecutivo israelí insistió en que su país «actuará en todo momento para impedir que Irán establezca una presencia militar en Siria y frustrar la transferencia de armas letales a (la milicia chií) Hizbulá en Líbano», añadió.

Con estas llamadas y encuentros el Gobierno israelí trata de poner fin a la crisis abierta el pasado mes, cuando las defensas sirias derribaron un avión militar ruso con 15 personas a bordo, que murieron, cuando se activaron para responder a un ataque israelí contra una instalación iraní en Siria.

Moscú acusó a la Fuerza Aérea israelí de haber utilizado el aparato ruso para protegerse y de haber informado del ataque con insuficiente antelación (un minuto), por lo que no pudo sacar a sus tropas de la zona.

Israel rechazó las acusaciones, dio sus condolencias por la muerte y envió al jefe de la Fuerza Aérea a Moscú para presentar la información exculpatoria y dar explicaciones sobre lo ocurrido. Israel culpa en exclusiva a Siria, por disparar indiscriminadamente y cuando los aviones israelíes ya habían abandonado el espacio aéreo del país vecino.

Poco después, Rusia organizó inusuales maniobras aéreas en el Mediterráneo y anunció la transferencia a las fuerzas del régimen sirio de Bachar al Asad de misiles de última generación, decisión que causó preocupación en Israel.

Moscú apoya al régimen de Damasco, que también cuenta con el apoyo de Teherán, pero se coordina en el terreno con Israel para que sus fuerzas no se causen daños. Israel por su parte, denuncia el aumento de la presencia e influencia iraní en Siria, que considera una amenaza existencial, y asegura que no la tolerará.

Irán aprueba un controvertido proyecto contra la financiación del terrorismo

Teherán.- (EFE).- El Parlamento iraní aprobó hoy un controvertido proyecto de ley para combatir la financiación del terrorismo, después de meses de discusiones por el rechazo al texto de los sectores conservadores del país.

La adhesión a la convención para Combatir la Financiación del Terrorismo (CFT) era defendida por el Gobierno iraní como un paso clave para mejorar las relaciones económicas con el resto de países del mundo.

El proyecto de ley, aprobado con «condiciones», salió adelante con los votos a favor de 140 diputados, 120 en contra y 5 abstenciones, según la agencia oficial IRNA.

A la sesión del Parlamento acudió el ministro de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, quien aseguró que tomar esta «decisión histórica servirá para quitar excusas a EEUU y a Israel» para atacar a Irán.

«Ni el presidente (Hasan Rohaní) ni yo podemos garantizar que nuestros problemas se solucionarán adhiriéndonos a la convención, pero podemos garantizar que si no nos unimos, EEUU tendrá una importante excusa para aumentar nuestros problemas», subrayó Zarif.

El proyecto de ley del CFT es uno de los cuatro que debe aprobar Irán para cumplir con la demandas del Grupo de Acción Financiera (FATF, en sus siglas en inglés), que incluye también una reforma de la ley de blanqueo de capitales y la ratificación de la Convención de Palermo.

Irán es el único país junto a Corea del Norte que se encuentra en la lista negra del FATF, aunque las contramedidas contra el país fueron suspendidas hace dos años por la intención mostrada por las autoridades de efectuar los cambios necesarios.

No obstante, ante el retraso en la aprobación de estas leyes, el organismo intergubernamental dio a Irán de plazo hasta este mes de octubre para cumplir con los requerimientos.

En protesta por la aprobación del proyecto de ley, varios cientos de simpatizantes de los conservadores o principalistas se congregaron a la puerta del Parlamento entre gritos de «hoy es día de luto».

Los conservadores temen que la adhesión a la convención dificulte, entre otros, la financiación que ofrece Irán a grupos como el chií libanés Hizbulá.

El ultraderechista Jair Bolsonaro claro favorito en elecciones de Brasil

Por Jorge SVARTZMAN, con Rosa SULLEIRO en Sao Paulo.- AFP).- Mas divididos que nunca, los brasileños votaron este domingo, con el ultraderechista Jair Bolsonaro, un nostálgico de la dictadura militar, como claro favorito para ganar la primera vuelta electoral.

El diputado del pequeño Partido Social Liberal (PSL) vio su intención de voto aumentar considerablemente desde que fue apuñalado en un mitin el 6 de septiembre y alienta la expectativa de ser elegido sin necesidad de balotaje el 28 de octubre.

«El 28, vamos a la playa», declaró tras emitir su voto en Rio de Janeiro.

Bolsonaro, un excapitán del Ejército, de 63 años, lidera las últimas encuestas con 40% a 41% de intenciones de voto, seguido por Fernando Haddad (25%), designado candidato del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) en sustitución del encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Las oficinas de voto empezaron a cerrar las 17H00 locales (20H00 GMT) y los resultados empezarán a difundirse a partir de las 22H00 GMT, cuando cierren las últimas, en el estado amazónico de Acre.

Haddad, por su lado, fue recibido en una oficina de voto de la zona sur de Sao Paulo por militantes al grito de «Brasil, urgente, Haddad presidente», en tanto que vecinos de ese acomodado barrio golpeaban sus cacerolas para expresarle su rechazo.

En declaraciones a la prensa, Haddad se dijo convencido de que los brasileños volverán a las urnas dentro de tres semanas.

«Habrá segunda vuelta. La segunda vuelta siempre es una oportunidad renovada de comparar proyectos», afirmó.

Bolsonaro y Haddad son los favoritos y al mismo tiempo los candidatos con mayor índice de rechazo. Las encuestas los colocan en virtual empate técnico en caso de balotaje, con tendencia a favor de Bolsonaro (45%-43% según Ibope y 45%-41% según Datafolha).

«Estamos aquí para defender la democracia contra el fasismo que se está instalando en la mentalidad de los brasileños», dijo Margarita Antunes, una historiadora paulistana electora de Haddad.

Roseli Milhomem, una abogada de Brasilia, de 53 años, cree en cambio que la solución de los problemas de Brasil pasa por Bolsonaro.

«Tenemos que elegir a alguien que cambie las cosas realmente. Basta de corrupción, nuestro país es demasiado rico como para estar en manos equivocadas», declaró.

El vencedor reemplazará el 1 de enero a Temer, el presidente más impopular desde el fin de la dictadura.

Unos 280.000 policías y militares custodian los cerca de 83.000 centros de votación distribuidos en los 5.570 municipios de los 27 estados del país.

La campaña estuvo marcada por una guerra de noticias falsas y desmentidos en las redes sociales.

– Haddad, heredero de bienes y pendencias –

Haddad, un exalcalde de Sao Paulo poco conocido en otras regiones, heredó una buena parte del electorado de Lula, sobre todo entre la población pobre que mejoró sus condiciones de vida bajo su gobierno.

Pero también heredó el odio que Lula inspira entre quienes le reprochan los escándalos de corrupción revelados por la Operación Lava Jato y la crisis económica en la que se sumió el país bajo el mandato de su heredera política Dilma Rousseff, destituida por el Congreso en 2016.

En la última semana, Bolsonaro recibió apoyos de poderosos sectores, como el agronegocio y las iglesias evangélicas.

En su último video en Facebook, Bolsonaro prometió gobernar «inclusive» para los ateos y para los gays.

«Gobernaremos para todos, independientemente de su fe religiosa, inclusive para quien es ateo. Gobernaremos para todo el mundo, para los gays incluso, que hay gays que son padres, que son madres», afirmó.

Hamilton deja virtualmente sentenciado el Mundial de F1 al ganar en Japón

Redacción deportes.- (EFE).- El inglés Lewis Hamilton (Mercedes) dejó casi resuelto a su favor el Mundial de Fórmula Uno al ganar este domingo, en Suzuka, el Gran Premio de Japón, donde su rival por el título, el alemán Sebastian Vettel (Ferrari), sólo pudo ser sexto.

Hamilton, que salió desde la ‘pole’, apunta con enorme claridad a su quinto título mundial tras firmar su septuagésima primera victoria en F1 -la novena del año- en Suzuka, donde ganó, por delante de su compañero finlandés Valtteri Bottas, una carrera en la que el holandés Max Verstappen (Red Bull) fue tercero.

El australiano Daniel Ricciardo protagonizó, con el otro Red Bull, la remontada del día, al ascender del decimoquinto al cuarto puesto final; y acabó la prueba por delante del finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari), quinto en una carrera en la que el español Carlos Sainz (Renault) fue décimo y su compatriota Fernando Alonso (McLaren), decimocuarto.

A falta de cuatro pruebas para la conclusión del certamen, el 25 de noviembre, en Abu Dabi, Hamilton -que ya podría festejar condición de pentacampeón dentro de dos semanas, en Austin (Texas), sede del Gran Premio de Estados Unidos- encabeza el Mundial con 331 puntos, 67 más que Vettel.

‘Seb’, que había arrancado octavo por sus errores de estrategia en la calificación del sábado, ya era cuarto al final de la primera vuelta, pero se equivocó al intentar adelantar a Verstappen -en la novena- y tuvo que volver a remontar desde el fondo de la parrilla.

Vettel -que se conformaría con marcar la vuelta rápida, en el último giro- sólo pudo ser sexto y acabó justo delante del mexicano Sergio Pérez (Racing Point Force India), una prueba en la que fue octavo el francés Romain Grosjean (Haas).

También puntuó, al finalizar noveno, el francés Esteban Ocon, el compañero de equipo de ‘Checo’ Pérez.

Retorna a Venezuela grupo de migrantes desde República Dominicana

(AFP).- La embajada de Venezuela en República Dominicana repatrió este sábado a 77 ciudadanos que se acogieron al «Plan Vuelta a la Patria», lanzado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro en medio de una migración masiva forzada por la crisis.

Los migrantes venezolanos fueron traslados en dos autobuses desde la sede del consulado venezolano en Santo Domingo hasta el Aeropuerto Internacional de las Américas.

En el primer autobús iba Jhon Pool Rodríguez, del estado venezolano de Miranda (norte), quien decidió volver tras seis meses en Dominicana, donde trabajó como cocinero, vigilante y lavador de autos.

«Decidí volver porque no me fue bien, pasé mucho trabajo», dijo a la AFP Rodríguez, refiriéndose a que el dinero apenas le alcanzaba para sobrevivir, por lo que no pudo enviar recursos a los seis hijos que tiene en Venezuela.

El embajador venezolano en Dominicana, Alí de Jesús Uzcátegui, indicó que seguirán los vuelos, de acuerdo a la demanda y a la disponibilidad de la aerolínea estatal venezolana Conviasa. Los aviones tienen capacidad para 90 pasajeros.

Según datos de la embajada, en República Dominicana residen más de 25.000 venezolanos.

Maduro dijo que pedirá 500 millones de dólares a la ONU para repatriar a los venezolanos que lo han solicitado. Con ese dinero pagará los aviones para su regreso, aseguró.

El gobierno socialista activó en agosto pasado el plan «Vuelta a la patria» para facilitar el regreso al país en aviones o autobuses. Según el oficialismo, ya han vuelto unas 7.000 personas.

Maduro, que niega una «crisis humanitaria» y dice que hay una campaña para promover una intervención militar en Venezuela, asegura que la cantidad de migrantes en los últimos dos años «no pasa de 600.000».

Sin embargo, la ONU estima que alrededor de 2,3 millones (7,5% de la población de 30,6 millones) vive en el exterior, de los cuales 1,6 millones han emigrado desde 2015, cuando empeoró la crisis en medio de una hiperinflación que en 2018 escalaría a 1.000.000, de acuerdo al FMI.

Trump gana la batalla: Kavanaugh escorará el Supremo hacia la derecha durante décadas

Ángel Martínez.- (El Confidencial).- Fin de la agonía en la Casa Blanca. El nominado del presidente de EEUU, Donald Trump, para el Tribunal Supremo, el juez Brett Kavanaugh, que se enfrenta a múltiples acusaciones de conducta sexual inapropiada y dudas sobre su imparcialidad, ha sido confirmado como nuevo miembro vitalicio de la más alta instancia judicial de EEUU. Kavanaugh, considerablemente más conservador que el hombre a quien sustituye (Anthony Kennedy), dará al Supremo una firme orientación hacia la derecha durante las próximas décadas.

Con el apoyo de 50 de los 100 senadores, Kavanaugh -a quien la Asociación Americana de Abogados, la mayor del país, volverá a evaluar por el temperamento que ha demostrado en el proceso- se convierte en el nominado con menor apoyo del Senado desde 1987, cuando un candidato del expresidente Ronald Reagan fue rechazado por la cámara.

Kavanaugh llega al Supremo -formado por nueve jueces de los que cinco son de derechas (Kennedy es moderado, pero entraba en este grupo)- después de dos jornadas de intensas protestas por parte de grupos progresistas como la organización Marcha de las Mujeres, que este viernes convocó una manifestación a la que acudieron miles de personas de todo el país en defensa de las víctimas de abusos sexuales.

Más de 300 personas fueron arrestadas este jueves por irrumpir a uno de los edificios que alberga las oficinas de varios senadores estadounidenses. El viernes, la policía del capitolio arrestó a más de 100 personas, muchas acusadas de «hacinamiento» y «obstrucción» en las oficinas del senado.

Pese a las alegaciones y las dudas de última hora sobre qué votarían los senadores moderados, Kavanaugh superó este viernes un trámite clave para acceder al alto tribunal y cosechó los respaldos que requería en la Cámara Alta, incluido el de la republicana Susan Collins, que había mantenido la incertidumbre.

La legisladora se posicionó finalmente a favor del juez después de varios días en los que el foco mediático se había centrado en su figura, así como en la de otros conservadores como Lisa Murkowski y Jeff Flake -quien la semana pasada solicitó una investigación adicional del FBI sobre las acusaciones contra Kavanaugh- y en la del demócrata Joe Manchin, pendiente de su reelección en la conservadora Virginia Occidental. Finalmente, la única republicana que se opuso a la postura del partido es Murkowki, mientras que el progresista Manchin será el único demócrata en votar a favor del candidato de Trump.

La lucha política empieza ahora

La pregunta evidente es cuáles son las consecuencias políticas de la votación de Kavanaugh de cara a las trascendentales ‘mid-term’. Durante la mayor parte de 2018, las encuestas han augurado avances significativos para los Demócratas en las elecciones de noviembre. La oposición a Trump, animada por su rechazo visceral a las políticas y a la retórica del presidente, parece estar ansiosa por depositar sus votos en las urnas. El aumento en las donaciones a candidatos demócratas refleja esta movilización. La participación en primarias y elecciones especiales por todo el país ha registrado cifras récord. La oposición está entusiasmada, tras dos años de presidencia de Trump, con la posibilidad de tomarse la revancha tras la amarga derrota de 2016. Los republicanos, por el contrario, parecían menos motivados.

«El presidente Trump y su equipo han optado por multiplicar los actos electorales ante sus bases para contrarrestar esta arremetida demócrata. «En febero, un asesor de la Casa Blanca reconoció a la web Axios que el presidente estaba buscando «puntos de tensión culturales inesperados -como la polémica de los jugadores de la NFL- a los que poder aferrarse tanto ante el público como en Twitter. En la lucha de Kavanaugh, y en la idea de que los hombres (padres, hermanos e hijos) se enfrentan al riesgo de ser falsamente acusados de abusos sexuales, el presidente podría haber encontrado su bala de plata», opina Anthony Zurcher, corresponsal de la BBC en EEUU.

Una encuesta reciente muestra que la «brecha de entusiasmo» entre demócratas y republicanos, que marcaba un auténtico abismo en julio, es ahora estadísticamente inexistente.

Meses de incertidumbre

La votación de la Cámara Alta ha sido el último paso de un proceso que comenzó el 9 de julio, cuando Trump anunció la nominación de Kavanaugh para el Supremo con el fin de cubrir el puesto vacante dejado por el juez Kennedy, que se jubiló. Posteriormente, el 4 de septiembre se iniciaron las audiencias que debían evaluar su candidatura en el Comité Judicial del Senado, donde los demócratas pusieron el foco en sus posturas sobre el aborto y el poder presidencial.

Cuando el comité se disponía a votar, los demócratas pusieron sobre la mesa la acusación de abuso contra Kavanaugh de la profesora de Psicología Christine Blasey Ford, que acudió la semana pasada a narrar su versión de los hechos, supuestamente ocurridos en 1982. Las alegaciones de Ford estuvieron seguidas de las de otras dos mujeres, lo que ocasionó que los senadores presionaran a Trump para que el FBI investigara las acusaciones y emitiera un informe confidencial este jueves. Según han comentado varios senadores republicanos, entre ellos el presidente del comité, Chuck Grassley, la agencia no ha encontrado indicios de los presuntos abusos cometidos por Kavanaugh.