Biden viaja a Asia para afirmar el nuevo liderazgo de EEUU

(AFP).- Joe Biden emprende el jueves su primer viaje como presidente a Asia convencido de que la confrontación con Rusia revitalizó el liderazgo de Estados Unidos, aunque cauteloso ante la posibilidad de que un ensayo nuclear de Corea del Norte le arruine su optimista guión.

El mandatario demócrata irá a Corea del Sur y después a Japón, el domingo, para celebrar cumbres con los líderes de ambos países, además de sumarse a una cumbre regional del grupo Quad -Australia, India, Japón y Estados Unidos- en Tokio.

Durante la primera etapa, visitará a las tropas estadounidenses y surcoreanas, pero no realizará el tradicional viaje presidencial a la frontera fortificada conocida como DMZ entre Corea del Sur y Corea del Norte, informó la Casa Blanca.

El viaje se presenta como una prueba de que Estados Unidos quiere cementar su peso en Asia, donde el creciente poder comercial y militar de China está haciendo frente a décadas de liderazgo estadounidense.

El asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, rechazó la idea de que la guerra en Ucrania, que lleva casi tres meses, esté distrayendo a Biden de esa misión.

Sullivan apuntó que Biden recibirá el jueves por la mañana en la Casa Blanca con los líderes de Finlandia y Suecia para celebrar sus solicitudes de ingreso a la OTAN, justo antes de abordar el Air Force One con destino a Seúl.

«Hay algo bastante sugestivo en pasar de reunirse con el presidente de Finlandia y el primer ministro de Suecia para reforzar el impulso detrás de la alianza de la OTAN y la respuesta del mundo libre a Ucrania, y después subirse a un avión y volar hacia el Indo-Pacífico», dijo Sullivan a periodistas.

  • Viento a favor –

Sullivan consideró que Biden se dirige a Asia con «el viento a su favor» tras el éxito del liderazgo de Estados Unidos en la respuesta occidental a la invasión de Rusia a Ucrania.

El alto costo militar, diplomático y económico que enfrenta Rusia es visto en Washington como una moraleja para China que tiene en mente controlar a Taiwán, actualmente en democracia.

Pero Corea del Norte será uno de los puntos a discutir por Biden.

Sullivan dijo que es posible que Corea del Norte, que ha desafiado las sanciones de la ONU al realizar una serie de pruebas de misiles con capacidad nuclear este año, aproveche la visita de Biden para realizar «provocaciones».

Es decir «más pruebas de misiles, pruebas de misiles de largo alcance o una prueba nuclear, o francamente ambas, en los días previos, durante o después del viaje del presidente a la región», indicó.

Ante ello, Washington está preparado para «realizar ajustes a corto y largo plazo en nuestra postura militar como sea necesario», según Sullivan.

Agregó que se está coordinando «estrechamente» una posible respuesta con Corea del Sur y Japón y que también había hablado sobre el tema con su homólogo chino el miércoles temprano.

  • «Más involucrados» –

Sullivan dijo que Washington no busca enfrentarse a China en el viaje, sino utilizar la diplomacia para mostrar que Occidente y sus socios asiáticos no serán divididos ni debilitados.

Destacó la cooperación de Corea del Sur y Japón, entre otros, en el régimen de sanciones contra Rusia liderado por las potencias europeas y Estados Unidos. También se refirió al papel de Gran Bretaña en la recién creada asociación de seguridad AUKUS.

«Los países europeos están cada vez más involucrados en el Indo-Pacífico», destacó.

«Así que para nosotros existe un cierto nivel de integración y simbiosis en la estrategia que perseguimos en Europa y la estrategia que perseguimos en el Indo-Pacífico. Y la capacidad única del presidente Biden de unir ambas, creo que va a ser un sello distintivo de su política exterior», dijo Sullivan.

Este «poderoso mensaje», que Sullivan descartó sea «negativo», será «escuchado en Pekín».

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La Cámara Baja de EE.UU. aprueba una iniciativa contra el terrorismo doméstico

Washington.- (EFE).- La Cámara Baja de EE.UU. aprobó este miércoles un proyecto de ley para incrementar la lucha contra el terrorismo doméstico solo días después del tiroteo racista en la localidad neoyorquina de Búfalo (Nueva York), en el que murieron diez personas, la mayoría afroamericanos.

La iniciativa, bautizada «La ley de Prevención del Terrorismo Doméstico de 2022», fue aprobada con 222 votos a favor y 203 en contra.

La iniciativa propone la creación de unas unidades especializadas en el FBI y en los departamentos de Justicia y Seguridad Nacional para rastrear e investigar posibles amenazas de terrorismo doméstico, incluidos grupos racistas y relacionados con el supremacismo blanco.

Tras su aprobación en la Cámara Baja, de mayoría demócrata, el proyecto de ley pasa ahora al Senado.

La medida afronta un futuro incierto en la Cámara Alta debido a que los demócratas tienen una mayoría muy estrecha y necesitarían el apoyo de los republicanos para superar un voto de procedimiento con el fin de debatir la iniciativa.

Pese a que es una batalla cuesta arriba, el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, dijo este miércoles a la prensa que su objetivo es someter a voto la medida la próxima semana.

El autor del tiroteo del sábado es un joven blanco de 18 años identificado como Payton S. Gendron y que viajó más de 300 kilómetros a un vecindario de la comunidad negra para perpetrar la matanza.

El crimen está siendo investigado como un ataque racista y terrorista después de que se encontrara un manifiesto en el que Gendron aseguraba que quería matar a «todos los negros» y, por eso, había decidido perpetrar la masacre en una zona habitada mayoritariamente por ciudadanos de la comunidad afroamericana.

El tiroteo se cobró la vida de diez personas y tres resultaron heridas. De las 13 víctimas, once eran negras.

Gendron iba armado y estaba equipado con un chaleco antibalas y un casco protector en el que llevada adosado una cámara por la que retransmitió en vivo su crimen.

Miles de rusos que huyen de Putin lo hacen a la prorrusa Serbia

Belgrado.- (EFE).- Miles de rusos opuestos a la invasión de Ucrania y que denuncian la deriva autoritaria de Vladímir Putin han huido a Serbia, el país europeo de mayor apoyo popular a Moscú y cuyo Gobierno mantiene una ambigua posición de cercanía al Kremlin.

Para llegar a Serbia no se necesita visado y hay vuelos directos cada día entre Moscú y Belgrado.

Todo ello en un país candidato al ingreso en la Unión Europea (UE) pero que no se ha sumado a las sanciones occidentales contra Rusia.

La mayoría de estos rusos, críticos con su Gobierno, son de clase media, profesionales, intelectuales y empresarios.

En una primera etapa pueden quedarse como turistas por 90 días, aunque con posibilidades de extender su estancia, siempre con la esperanza de conseguir un empleo estable o fundando una empresa, para recibir así un permiso de residencia.

MUY CRÍTICOS CON PUTIN

«Putin es un gilipollas, trata de apaciguar sus ambiciones imperiales matando a gente inocente», asegura en declaraciones a Efe Marina, una agente de turismo de 41 años, que abandonó Rusia poco después de comenzar la guerra en Ucrania el pasado 24 febrero.

Es solo una de los estimados 6.000 rusos que han llegado a Serbia desde entonces, en busca de una nueva vida y huyendo además de la pérdida de libertades en su país.

Cientos de miles de rusos han abandonado su país desde el estallido de la guerra en Ucrania.

«Somos gente consciente de lo que pasa en Rusia, gente que piensa», asegura Aleksei, quien trabajaba en su San Petersburgo natal como comercial de equipos de calefacción, y cuya empresa se quedó sin actividad al cortarse las exportaciones a Polonia y Alemania.

Su plan ahora es abrir un café en Belgrado. «No estoy dispuesto a apoyar al régimen fascista de Putin y por eso he decidido abandonar Rusia», explica su salida de Rusia.

«La guerra de Ucrania es una gran tragedia. El ejército ruso mata ahora a un pueblo hermano. Eso es horroroso y no tiene justificación», denuncia Aleksei, de 41 años.

BUENA ACOGIDA EN BELGRADO

En Belgrado se siente bien aceptado, aunque le impacta ver que en las calles se vendan camisetas con la imagen de Putin y con la letra «Z», un símbolo del apoyo a la invasión de Ucrania.

«Es asqueroso, es como ver la esvástica en el siglo XXI», compara la Z con el principal símbolo del nazismo.

Marina, por su parte, llevaba ya un tiempo planeando emigrar de Rusia, descontenta por las violaciones de los derechos humanos y las detenciones de opositores. La guerra en Ucrania aceleró su decisión.

Nada más empezar la guerra, vendió todo lo que tenía en Moscú y a comienzos de marzo ya estaba en Serbia.

«He abandonado Rusia porque no veo que mi futuro vaya a ser bueno allí después del 24 de febrero. Por eso he tomado esa difícil decisión», explica Marina.

«Siento mucha ira, rabia, desesperación y miedo», agrega.

EL RIESGO DE QUEDARSE EN RUSIA

«Esta guerra es un gran error de Putin», asegura por su parte Ilya, quien fue empleado en una refinería la petrolera estatal Gazprom y que ha llegado a Belgrado desde Novi Urengói, una ciudad al norte de Rusia.

Quedarse en Rusia era incluso un riesgo para él. «Me calificaron de extremista», cuenta, y recuerda cómo su activismo en una ONG local y sus mensajes contra la guerra y la corrupción en redes sociales provocaron que le interrogara la policía y que tuviera problemas en el trabajo.

«Me llamó el jefe, me predicó sobre la necesidad de apoyar a Putin, la necesidad de la guerra en Ucrania. Prácticamente, me acusó de terrorista», asegura Ilya.

LARGA AMISTAD RUSO-SERBIA

En Serbia existe desde hace siglos un gran afecto por Rusia, en contraste con el resentimiento hacia la OTAN, que en 1999 bombardeó el país balcánico para acabar con la represión del entonces régimen autoritario contra los albaneses en Kosovo.

Rusia apoya a Belgrado en su negativa a reconocer la independencia de esa exprovincia serbia declarada en 2008, y muchos medios de comunicación presentan a Rusia como un hermano mayor y protector.

Pese a ese ambiente prorruso, Ana decidió venirse a Belgrado con su esposo y su hijo porque aquí tienen amigos que les ofrecieron una vivienda. Y porque quedarse en Rusia ya no era una opción para ellos.

«Sería peligroso porque para nosotros sería difícil estar callados y, si no lo estamos, iríamos a la cárcel», explica la filóloga, de 36 años de edad.

«Está claro que no quiero volver a Rusia», sentencia Ana, que durante un tiempo vivió en Ucrania, precisamente a donde espera regresar cuando mejore la situación allí.

Snezana Stanojevic

Rusia alerta del posible despliegue de armas nucleares en Finlandia y Suecia

(EFE).- Rusia alertó hoy sobre el posible despliegue por parte de la OTAN de armas nucleares en Finlandia y Suecia, una vez ambos países ingresen eventual y formalmente en la Alianza Atlántica.

«Surgen muchas preguntas sobre la renuncia de esos países al estatus nuclear», comentó a la prensa Alexandr Grushkó, viceministro de Exteriores ruso.

Subrayó que la ampliación aliada también suscita dudas sobre «las garantías nucleares negativas» para ambos países escandinavos, que esperan ingresar en el bloque occidental en la cumbre aliada de junio en Madrid.

«Basta con mirar al mapa para entender qué importancia tiene la ampliación aliada para los intereses de seguridad de la Federación Rusa», destacó.

Admitió que, por el momento, la Alianza Atlántica no ha modificado su política nuclear, pero su secretario general, Jens Stoltenberg, sí ha afirmado que «las armas nucleares pueden ser emplazadas más cerca de la frontera de Rusia y los dirigentes polacos aseguraron que están dispuestos a recibirlas».

«Si esas declaraciones se confirman en la práctica, por supuesto, habrá que reaccionar con la adopción de medidas de prevención que garanticen una disuasión segura», advirtió el diplomático.

Moscú reaccionaría no sólo al despliegue de armamento nuclear estadounidense, sino también a la creación de la infraestructura necesaria para su empleo.

«El ingreso de Finlandia y Suecia en la OTAN es un cambio estratégico. Este cambio no puede quedarse sin una reacción política y también sin un detenido análisis sobre las consecuencias de la nueva configuración de fuerzas que pueden formarse como resultado de la nueva ampliación de la Alianza», señaló.

Eso sí, insistió en que se analizarán «todos los factores» que influyan en la seguridad en la región y matizó que las correspondientes decisiones no serán precipitadas.

Pese a la actual intervención militar rusa en Ucrania, consideró «imposible» sospechar de intenciones hostiles por parte de Rusia contra Finlandia y Suecia, acusaciones que relacionó con los intentos de «demonizar» Rusia desde el punto de vista político y militar.

«Nos podemos imaginar cómo se desarrollarán los acontecimientos. Cuando se formalice el ingreso, los países de la OTAN anunciarán inmediatamente que el flanco norte es muy vulnerable, que la frontera con Rusia aumentó en 1.300 kilómetros y que hay que defender esa frontera, hay que desplegar allí un contingente adicional», precisó.

Además, se mostró convencido de que la adhesión finlandesa no fortalecerá ni la seguridad militar de la OTAN ni la del país vecino, que mantuvo siempre una relación privilegiada con el Kremlin desde tiempos soviéticos.

«Es muy evidente para cualquier persona con sentido común que el resultado será totalmente el contrario, la seguridad militar de Finlandia se debilitará considerablemente», señaló.

Tampoco descartó una «militarización» del Ártico -Noruega es miembro de la OTAN desde su fundación en 1949-, cuando Moscú defiende que el componente militar en esa región debe ser «mínimo».

Nada más anunciar Helsinki sus planes de ingresar de manera inminente en la OTAN, Moscú advirtió que adoptará medidas «técnico-militares», ya que dicha decisión amenaza la seguridad de Europa al abrir un nuevo flanco aliado en el norte del continente.

Moscú adelantó el viernes que a partir de hoy cortará el suministro de electricidad al país vecino supuestamente por problemas de impago.

El ingreso finlandés duplicaría la frontera de la Federación rusa con la Alianza Atlántica, ya que Rusia comparte 1.300 kilómetros de frontera con el país escandinavo.

Rusia tiene ahora frontera con los siguientes miembros del bloque occidental: Polonia, Noruega, Estonia, Letonia y Lituania, además de 49 kilómetros de frontera marítima con Estados Unidos.

Las periodistas atacadas en las redes no tienen quién las proteja

POR: DAVID MAAS
SEGURIDAD DIGITAL Y FÍSICA
RED INTERNACIONAL DE PERIODISTAS

Las redacciones deben hacer más para proteger a las periodistas que sufren violencia en línea, de acuerdo con un nuevo estudio publicado por el ICFJ y la UNESCO con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

Al no contar con políticas o incluso no reconocer el problema, demasiadas redacciones han dejado que las mujeres lidien con la violencia digital por su cuenta, asumiendo las consecuencias psicológicas, profesionales y financieras que conlleva, explican las investigadoras Julie Posetti, vicepresidenta adjunta de investigación del ICFJ, y Nabeelah Shabbir, investigadora asociada, en su libro de próxima aparición “The Chilling: A Global Study of Online Violence Against Women Journalists». Becky Gardiner, profesora titular de Goldsmiths, Universidad de Londres, también contribuyó como investigadora especializada.

«Es necesario trasladar la responsabilidad de la gestión de la violencia de género de las periodistas individuales a los medios que las contratan, los actores políticos y de otro tipo que con frecuencia instigan y alimentan los ataques, y los servicios digitales que actúan como vectores del abuso», escriben las investigadoras, que analizaron los resultados de 15 estudios de distintos países sobre medios y ataques en línea, así como encuestas y entrevistas a casi 1.000 mujeres periodistas, editores y expertos.

Los medios no podrán acabar por completo con la violencia contra las periodistas. La mayoría de las agresiones, después de todo, se producen en las redes sociales, y entre los responsables se encuentran poderosas fuerzas políticas. Pero en tanto las periodistas sigan recibiendo ataques por su labor, resintiendo así la libertad de prensa, los medios de comunicación deben hacer lo que esté a su alcance para frenar la marea.

«Las redacciones tienen la responsabilidad de hacer todo lo posible para prevenir estos ataques, proteger y defender a las mujeres en el momento en que son atacadas y en el período posterior; y denunciar y garantizar que los autores se enfrentan a las consecuencias del Estado y de las empresas de Internet cuando sea necesario».

Las redacciones deberían «redoblar sus esfuerzos» y «mejorar significativamente sus protocolos de respuesta», aconsejan las investigadoras. A continuación se explica cómo pueden hacerlo, y en qué aspectos se quedan cortas hoy en día.

Acciones insuficientes

La mayoría de las redacciones no tienen protocolos escritos para responder a la violencia en línea, y las que los tienen no los siguen de forma eficaz o coherente. Como resultado, su gestión de los incidentes ha resultado en un apoyo insuficiente o nulo a las víctimas.

Este es especialmente el caso cuando se trata de la salud mental de las periodistas que, de acuerdo con las encuestadas, es la principal consecuencia de los ataques. «Muy pocas mujeres que denunciaron violencia en línea recibieron apoyo de su empleador: solo a siete se les ofreció asesoramiento, tiempo libre para recuperarse o seguridad física», descubrieron las investigadoras.

Solo 21 de las 714 periodistas encuestadas que denunciaron incidentes dijeron haber recibido apoyo en materia de seguridad digital.

Las directrices de las redacciones sobre el uso de redes sociales —donde muchos periodistas tienen presencia a pesar de los ataques y pueden sentirse presionados para cultivar seguidores para avanzar en sus carreras— agravan las respuestas ineficaces. De acuerdo con las investigadoras, no es extraño que los medios culpen a las víctimas y dicten lo que pueden o no decir, en lugar de tomar medidas para apoyar y proteger a sus empleadas. Esto puede obstaculizar las perspectivas profesionales y agravar el daño psicológico.

Muchas periodistas afirman que se han sentido sin apoyo o incluso castigadas cuando han sufrido una agresión. «En los últimos dos años, he vivido todas las semanas de mi vida recibiendo abusos y amenazas de muerte. Y empiezas a preguntarte si esto va a terminar alguna vez, si va a parar. Me siento desesperada», dijo Patricia Devlin, ex reportera del periódico irlandés Sunday World. «Intentas despreocuparte. Y yo tengo la piel muy gruesa. Pero ¿no sería bueno no tener que pasar por esta situación?».

La falta de diversidad en los cargos de liderazgo de las redacciones también es un factor. Las periodistas siguen estando poco representadas en los puestos de poder; una realidad que explica en parte la continua reticencia a denunciar las agresiones. «Sentí que tenía que callarme porque se trata de la BBC. No quieres desprestigiarla», dijo la periodista Rianna Croxford después de sufrir ataques racistas. «Como periodista de color, a veces siento que tengo que trabajar más duro, que no puedo permitirme cometer errores, y este sentimiento de repente se amplificó».

Otras profesionales señalaron que las culturas hostiles en el entorno laboral — «sin solidaridad, misóginas, patriarcales o de otro tipo»— y un liderazgo deficiente contribuyeron a la insuficiencia de respuestas en las redacciones.

Cómo mejorar

No todo es pesimismo. Algunas organizaciones ya han tomado medidas para mejorar su gestión de los ataques contra sus empleadas.

Grandes medios como el New York Times y el Washington Post han defendido públicamente a las periodistas agredidas, mientras que CNN, Al Jazeera, la BBC y otros han reconocido en sus comunicaciones internas que las mujeres y los periodistas de color son los principales objetivos. Algunos sitios han creado nuevos roles para responder a los ataques en línea, mientras que otros han publicado editoriales e informes sobre la violencia a la que se enfrentan sus empleadas.

En Canadá, a finales del año pasado, varios medios colaboraron en una respuesta más amplia a los ataques de género, celebrando una conferencia, encargando una investigación y facilitando un debate para profundizar en la comprensión de la violencia.

Las investigadoras proponen seis medidas clave que las redacciones pueden empezar a tomar hoy para afrontar el problema:

Reconocer todo el alcance de la violencia en línea y sus consecuencias

Esto significa no solo reconocer la misoginia, la desinformación y el extremismo político que alimentan los ataques en línea, sino también el racismo, la intolerancia religiosa y la homofobia, entre otras formas de discriminación, que los intensifican. Los medios deben comprender mejor los impactos psicológicos resultantes, y estar preparados para abordarlos.

Desarrollar estrategias de prevención y directrices para responder a los ataques

La seguridad digital con conciencia de género debe estar a la vanguardia de estos esfuerzos, liderados por toda la organización, y extendidos también a las freelancers. Los esfuerzos deben incluir formación, moderación eficaz de los comentarios cuando sea posible, y mucho más.

Establecer un lugar al que acudir y documentar la violencia

«Las periodistas agredidas deben saber a quién dirigirse y cómo describir lo que están soportando», aconsejan las investigadoras. Las redacciones deben formar un equipo que responda a estos incidentes, y que pueda documentarlos, supervisarlos y evaluarlos a lo largo del tiempo. Al hacerlo, las redacciones desarrollarán una experiencia contextual que les ayudará a manejar futuros hechos. Sus esfuerzos también pueden servir de apoyo a las vías legales en caso de que se emprendan.

Evaluar el riesgo con regularidad

Evaluar el riesgo de ataques digitales antes de publicar una noticia puede ayudar a proteger el bienestar físico y mental de las periodistas. Una evaluación eficaz del riesgo tiene en cuenta el contexto en el que las periodistas informan y factores de riesgo como su género, raza, religión y orientación sexual.

«Cuando la periodista sabe que ya se han tomado medidas para mitigar los riesgos de violencia física y que el riesgo de violación de datos se ha minimizado mediante tácticas de seguridad digital defensivas, cualquier ataque posterior que se produzca puede tener un impacto psicológico reducido», explican las investigadoras.

Responder formal e informalmente

Cuando se produzca un ataque, asegúrate primero de que la seguridad digital de la víctima es fuerte. Denuncia la violencia a las plataformas sociales pertinentes en su nombre. Ofrece apoyo de pares, legal y de salud mental a largo plazo. En los casos más graves, considera el traslado físico y temporal. Prepárate para absorber esos costes.

Desarrollar una estrategia

Es recomendable aprovechar el talento y los recursos de las redacciones para investigar e informar sobre los ataques.

«Las competencias básicas que deberían estar presentes en todas las redacciones —la capacidad de investigar y denunciar, de explicar al público ideas complejas y de informar en interés del público— pueden convertirse en poderosas herramientas en la lucha contra la violencia de género en línea, si las redacciones están dispuestas a utilizarlas», se lee en el informe.

Por ejemplo, Rappler, de Filipinas, ha dado prioridad al periodismo de investigación, a las campañas de alfabetización mediática y a la denuncia de la responsabilidad que compete a los gigantes tecnológicos. En el Reino Unido, los periódicos The Guardian y Observer han publicado exhaustivos análisis y editoriales, mientras que HuffPost UK ha emitido declaraciones de apoyo a sus periodistas cuando son atacadas, una táctica que también ha adoptado el Toronto Star.

Abordar la violencia en línea de forma eficaz es un desafío y un coste para las redacciones. Es cierto que estas ya operan en un entorno mediático difícil, pero esa no es una excusa para renunciar al deber de combatir los ataques, advierten las investigadoras.

«Los medios tienen tanta responsabilidad de garantizar la seguridad en línea de las mujeres periodistas —incluidas las que trabajan como freelancers— como la que tienen fuera de línea».

Foto vía Pexels de Pavel Danilyuk.

¿Cuáles son las consecuencias del conflicto entre Rusia y Ucrania en el mercado energético Español?

Por. Compañías de Luz

El 21 de febrero Putin firmó el reconocimiento de la independencia de las regiones prorrusas ucranianas de Donetsk y Lugansk, enviando tropas a la zona. Tres días más tarde, ordenó atacar con efectivos militares la región del Donbás. Desde entonces el ejército ruso ha atacado diversas regiones del país, incluida la capital de Kiev, poniendo en peligro la integridad mundial.

Cómo afecta la guerra a España

Las principales consecuencias para España son y serán de tipo económico. Los expertos de compañías de luz afirman que el precio de algunos productos de primera necesidad se verá afectado. Se prevé que el precio del trigo aumente un 30% y el del maíz un 20%, con las claras consecuencias sobre los precios de los productos finales hechos con estas materias.

Y no es el único producto que se ve afectado. La luz y el gas llevan tiempo con precios desorbitados y se prevé que sigan al alza a causa del conflicto.

Subida del gas

Uno de los mercados que se ve más afectado a causa del conflicto entre Rusia y Ucrania es el del gas. El país de Vladimir Putin proporciona aproximadamente el 40% del gas a Europa. España es el país de la UE que menos dependencia tiene respecto del gas ruso, con un 5%, porque gran parte de su abastecimiento procede de los países del norte de África.

Este enfrentamiento ha encarecido los precios del gas, que se han disparado un 29% y ha superado los 100 euros/MWh, y ha provocado una inflación disparada que afecta directamente al bolsillo de los consumidores. Por este motivo, es importante utilizar un comparador de gas natural para comparar las distintas tarifas y ahorrar en tu factura.

Subida de la luz

No solo se ve afectado el mercado del gas, sino que también va a afectar a nuestra factura energética. La luz ha subido hasta un 17% hasta alcanzar los 240,13 euros/MWh, siendo así el segundo precio más alto del año y cinco veces más alto que hace un año. Por eso, es recomendable usar un comparador de luz para ahorrar en electricidad.

La franja horaria más cara es la que está comprendida entre las 19:00 horas y las 20:00 horas, llegando a los 300 euros/MWh.

En cambio, el tramo más barato es el que está comprendido entre las 4:00 horas y las 5:00 horas y se pagarán unos 153,32 euros/MWh.

Otros productos que aumentarían de precio en España

El conflicto armado supondría un alza de precios en distintos productos a nivel nacional, debido a que Ucrania y Rusia son parte de la cartera española de proveedores de distintos productos. Como por ejemplo, Ucrania es el principal proveedor de trigo y aceite de girasol. Sin embargo, el mercado nacional e internacional está a la espera de las acciones que podría tomar Rusia al respecto, por lo que por el momento no hay una certeza de lo que pueda ocurrir más adelante.

La lista de productos que aumentarían de precio a consecuencia de la guerra son los siguientes:

 Trigo

 Aceite de girasol

 Pan

 Lácteos

 Carnes

 Entre otros