Los yihadistas se retiran de 23 localidades sirias ante el acoso del Ejército

El Cairo.- (EFE).- Los combatientes del grupo Estado Islámico (EI) se han retirado de 23 poblaciones situadas al este de la ciudad septentrional siria de Al Bab, ante el acoso del ejército sirio y sus milicias afines, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

En un comunicado, el Observatorio indicó que estas localidades se encuentran al oeste de las poblaciones de Yeb al Sultán y Abu Mandil y que, con estos avances, se establece una «línea fronteriza» entre las fuerzas del régimen sirio y la fuerzas rebeldes del Ejército Libre Sirio, que combate en el norte del país con el apoyo directo del ejército turco.

Según la ONG, las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, peinan las poblaciones abandonadas por los yihadistas.

El Observatorio sostiene que Moscú y Ankara han pactado un reparto de las zonas de influencia en el norte de Siria que quedarían bajo el control de los rebeldes respaldados por Turquía y las que estarían dominadas por las fuerzas del régimen, apoyado por Rusia, información que no ha sido confirmada por ninguna otra parte.

El ejército sirio anunció ayer la conquista de la localidad de Tadef, situada a 9 kilómetros al sur de Al Bab, principal bastión del EI en el norte de Siria que fue arrebatado recientemente a los yihadistas por los rebeldes del Ejército Libre Sirio.

May espera comunicar el fin de la libre circulación al activar el «brexit»

Londres.- (EFE).- La primera ministra británica, Theresa May, espera anunciar el fin de la libre circulación para los nuevos comunitarios que quieran entrar en el Reino Unido el mismo día que active el «brexit» el mes próximo, revela hoy el «Daily Telegraph».

Según ese periódico británico, May esperar comunicar que los ciudadanos de la Unión Europea (UE) que viajen al Reino Unido después de que se invoque el artículo 50, que inicia las negociaciones formales para la salida de la UE, no tendrán automáticamente el derecho de quedarse permanentemente en el país.

Los nuevos migrantes estarán sujetos, según la información del rotativo, a los nuevos requisitos que el país espera imponer tras su salida de la UE, que incluye un nuevo régimen de visado y una restricción sobre el acceso a los subsidios estatales.

«The Daily Telegraph», de tendencia conservadora, agrega que May espera decir que los derechos de los comunitarios que llegaron al Reino Unido antes de la fecha de comunicación del «brexit» estarán protegidos, siempre que la medida sea recíproca para los británicos que viven en otros países de la Unión.

El diputado conservador euroescéptico Iain Duncan Smith ha indicado al periódico que el anuncio mostrará que la primera ministra se hará cargo del control de las fronteras británicas al tiempo que aclarará la situación para los 3,6 millones de comunitarios que viven en el Reino Unido.

«Ella aclarará (la situación) al establecer una fecha límite clara», afirmó Duncan Smith.

Según el artículo del «Daily Telegraph», la fecha que se está considerando es hacia el 15 de marzo, una vez que quede aprobada en el Parlamento la legislación que autorice a la primera ministra comunicar a los 27 que invoca el artículo 50.

La jefa del Gobierno espera que los países comunitarios lleguen a un acuerdo sobre este asunto rápidamente para que quede fuera de las negociaciones sobre los términos de la retirada británica.

El diario subraya que puede haber un conflicto ya que la UE está a favor de que la fecha para limitar el libre movimiento sea en 2019, una vez que el Reino Unido salga de la Unión.

La primera ministra ha indicado que tiene intención de activar el «brexit» antes de que termine marzo, siempre que esté aprobada la ley que lo autorice.

Los británicos votaron por mayoría a favor de salir de la UE en el referéndum celebrado el pasado 23 de junio.

Así ha logrado Dinamarca acabar con el desperdicio de comida

(Por. Javier Taeño.- Yahoo Noticias).- El dato es rotundo: en Europa 100 millones de toneladas de comida terminan en vertederos cada año, generando 227 toneladas de gases equivalente CO2. No cabe duda, el desperdicio de alimentos es un problema real de nuestras sociedades; compramos mucho más de lo que necesitamos y el resultado es terminar descartando cosas que podrían ser consumidas perfectamente.

Dinamarca ha dicho basta. Una encuesta de 2014 mostró que cada hogar danés arrojaba a la basura 105 kilos de comida al año, tal y como cuenta BBC Mundo. Pero el objetivo es acabar con esto en una serie de medidas pioneras que pueden servir de ejemplo para el resto de países.

En el último lustro, el país nórdico ha reducido sus residuos alimentarios en un 25%. Buena culpa de esta cifra la ha tenido la activista rusa Selina Juul que, sorprendida por el derroche, inició una campaña llamada ‘dejen de derrochar comida’ que tuvo un gran impacto en tierras danesas y que terminó cambiando los hábitos de consumo de la sociedad.

Los ejemplos de los cambios son evidentes. Multitud de restaurantes y cafés figuran en una aplicación llamada Too Good to Go (Demasiado bueno como para dejarlo ir) que permite pedir comida para llevar a precios irrisorios. Son esos alimentos que de otra forma terminarían en la basura, así que los productos sobrantes se ofrecen como una ganga y la aceptación es altísima.

No ha sido la única iniciativa. En 2016 abrieron dos nuevas sucursales de una cadena de supermercados que se llama WeFood que únicamente vende productos pasados de fecha. Los propios consumidores, que suele ser cautos con la fecha de caducidad, se han sorprendido del hecho de que con muchos productos no se pierde ni un ápice de calidad y encima son mucho más baratos.

Otras empresas han optado por reducir la producción y bajar los precios como la cadena de supermercados REMA 1000 con el pan. Lidl ha dejado de ofrecer descuentos que animan a la gente a comprar más de lo necesario. Unilever ha promocionado bolsas para llevar la comida restante en los restaurantes. Las medidas han sido coordinadas y toda la sociedad ha contribuido, lo que ha facilitado unos mejores resultados.

Y aunque es difícil de exportar el modelo debido a que Dinamarca tiene unas características muy específicas –poca población y muy homogénea, aceptación social a tomar decisiones en pro del bien común…-, lo cierto es que Francia e Italia ya están intentando seguir su ejemplo y han aprobado medidas para que los agricultores puedan donar comida más fácilmente.

Lo que sí que ha mostrado Dinamarca es que con concienciación ciudadana se pueden cambiar las cosas y que todo el mundo salga ganando. Y eso no es nada fácil.

Los médicos alertan de un exceso de prescripción y compra sin receta de omeprazol

Madrid.- (EFE).- La coordinadora del Grupo de Trabajo Digestivo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), Mercedes Ricote, alerta sobre un «exceso de uso» de omeoprazol, tanto por prescripción médica como por compra sin receta, a pesar de los efectos para la salud de un uso inadecuado.

Aunque las ventas de este medicamento del grupo de los antiulcerosos no están aumentando, la doctora Ricote asegura en una entrevista con Efe que eso «no significa que no estemos en dosis muy altas de consumo».

El omeprazol es el principio activo de mayor utilización (6,2 % envases sobre el total de medicamentos) y el coste del tratamiento al día es de 0,1 euros, según datos del Informe Anual del Sistema Nacional de Salud (SNS) 2015.

Su venta a través de receta médica del SNS no ha aumentado en los últimos años sino todo lo contrario. De hecho, según datos del Ministerio de Sanidad, en 2013 se vendieron 54.369.414 envases, frente a los 53.562.647 de 2014 y los 52.300.620 de 2015.

Del pasado año solo se dispone de datos de enero a septiembre (38.293.650 envases), por lo que no es posible hacer una comparativa, aunque nada indica que no se vaya a seguir la tendencia de años anteriores.

Unas cifras, no obstante, que, según la doctora Ricote, constatan un «exceso» de prescripción por parte de los médicos. A ello hay que añadir los envases que se compran sin receta y que escapan a cualquier contabilidad.

Esta especialista pone de relieve que se ha generalizado la idea de que este medicamento es un «protector» y los ciudadanos lo usan «con la sensación de estar mejorando o evitando los efectos secundarios de otros fármacos y como antiácido».

Incluso, señala, algunas personas lo toman como «prevención de los efectos de un exceso de comida o bebida».

El omeprazol es un inhibidor de la bomba de protones de la superficie de la célula parietal gástrica y ayuda a disminuir el ácido que el estómago produce.

Como explica esta doctora, los efectos de este fármaco comienzan a las dos horas, «pero pueden necesitarse hasta cinco días para lograr su actividad máxima».

La doctora incide en que el omeprazol es un medicamento «y como tal tiene unas indicaciones muy establecidas que el médico de familia conoce» y es éste el encargado de determinar si el paciente lo necesita o no.

Está indicado en el tratamiento del reflujo gastroesofágico, afecciones en las que el estómago produce demasiado ácido, como el síndrome de Zollinger-Ellison, úlceras y, junto a otros medicamentos, se utiliza para tratar y prevenir la reaparición de úlceras provocadas por un determinado tipo de bacteria (H. pylori).

El omeprazol de venta libre se utiliza para tratar la acidez estomacal frecuente (cuando ocurre dos o más días a la semana), pero, según Ricote, no se debe ingerir de forma puntual para el alivio inmediato de esos síntomas, pues se necesita un tratamiento continuado para obtener todos los beneficios del fármaco.

«No es un medicamento para evitar la acidez estomacal de un día puntual secundaria a un exceso de comida o bebida», advierte.

Y es que un uso abusivo o inadecuado de este fármaco puede tener consecuencias para la salud de las personas, tales como infecciones digestivas: el aumento del ph gástrico puede favorecer la colonización del tubo digestivo por patógenos, como la salmonella, y producir diarrea grave, así como un déficit en la absorción de algunas vitaminas como la B12.

Además, los pacientes que se automedican y que notan que han desaparecido los síntomas gástricos, no consultan al médico y «pueden retrasar el diagnóstico de enfermedades tan importantes como el cáncer de esófago o de estómago».

Aunque es raro, «también puede producir disminución de los niveles de magnesio y calcio, especialmente en tratamientos largos», y también se ha asociado a un incremento del riesgo de fractura de cadera, muñeca o vertebral.

La doctora Ricote incide en la importancia de «sacar del error» a los ciudadanos sobre los «beneficios» del medicamento a través de los profesionales sanitarios, pero también de los medios de comunicación, que deberían «hacerse eco de este problema».

Liberan a 42 civiles capturados por el Estado Islámico en el este de Afganistán

(EFE).- Al menos 42 civiles secuestrados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) fueron liberados tras la mediación de autoridades locales y ancianos tribales en la provincia oriental afgana de Nangarhar, informó hoy a Efe una fuente oficial.

Los rehenes, todos hombres, habían sido capturados hace unos cuatro meses en el distrito de Panchir-Agam y trasladados luego a áreas limítrofes controladas por el EI, donde fueron ayer liberados, afirmó el portavoz del gobernador provincial, Attaullah Khogyani.

Los 42 civiles, que habían permanecido retenidos en dos prisiones yihadistas, se encuentran en buen estado de salud y han sido trasladados a sus lugares de origen para reunirse con sus familias, explicó el portavoz.

Según Khogyani, el EI ha capturado durante los últimos dos años a decenas de civiles en Nangarhar, entre ellos doce profesores y dos empleados administrativos de una escuela religiosa secuestrados el mes pasado en la provincia.

Nangarhar es el bastión del EI en Afganistán, aunque el grupo ha visto cómo reducía paulatinamente su control en la provincia de diez distritos a apenas dos o tres fruto de la presión de las operaciones de las fuerzas de seguridad afganas con apoyo de Estados Unidos.

Hace una semana el Ejército afgano anunció la muerte durante el pasado año en Afganistán, principalmente en Nangarhar, de casi 2.000 miembros del EI, y ayer el propio portavoz provincial aseguró que habían muerto 47 yihadistas desde el viernes en la región.

Éxodo: los venezolanos ahora apuntan al Sur

(Por. La Nación).- Mariana Bello, de 44 años, supo que su vida en Venezuela se había terminado en diciembre pasado, durante el colapso monetario y el estallido de ira social que acompañó la retirada del billete de 100 bolívares (no concretada todavía, tras varias marchas atrás del gobierno). «Fue una burla al pueblo», dijo.

Más de dos millones de venezolanos emigraron de su país desde la llegada de Hugo Chávez al poder, en 1999. ¿Por qué? Hoy, cuando la revolución bolivariana celebra su mayoría de edad, sufre los peores males: la mayor inflación del planeta, el desabastecimiento de alimentos, la violencia galopante, la escasez de medicamentos y la ausencia de horizontes políticos.

Empujados por la desesperanza, en los últimos meses, miles de venezolanos emprendieron por ruta la travesía hacia el sur del continente, porque los pasajes aéreos están demasiado caros. Los destinos favoritos son Colombia, Ecuador, Perú, Chile y la Argentina. Hasta Buenos Aires, por ejemplo, el trayecto cuesta más de 30 salarios mínimos (unos 300 dólares).

Estéfano Bartolomeo (21), el hijo de Bello, también estaba convencido de irse del país luego de 12 meses de decepción política. Estudiante de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y militante opositor, depositó todas sus esperanzas de cambio en la Asamblea Nacional, que sobrevive hoy a duras penas, prisionera del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

«Mi amor, te saco de este país. No he tenido un chamo [chico] para que me lo maten», repite Bello sus propias palabras, sin dejar de mirar a Estéfano. Ambos se confabularon: comenzaba la gran huida.

La tendencia de los últimos años se transformó en una fuga vertiginosa en los últimos meses. Una estampida que hoy, sobre todo, mira al Sur. La consultora Datanálisis confirma algo que el venezolano siente a su alrededor y en sí mismo: nueve de cada diez ciudadanos prefieren irse del país. Para el 93% de los encuestados, sus ingresos sólo alcanzan para adquirir, como mucho, la mitad de los productos que necesita para vivir. El 48% confiesa que puede comprar «muy pocas cosas».

«Me voy demasiado.» El lema lo acuñaron en 2015 unos estudiantes que también soñaban con fugarse del país. Según otro estudio de varias universidades, entre el 67% y el 82% ya se querían ir hace dos años. Hoy son muchos más. Los sociólogos denominan a esta última «la ola de la desesperanza».

El fenómeno se desparramó por todo el mapa del continente y por otras zonas del mundo, como España. En Colombia, los investigadores se atreven a elevar el número de emigrantes hasta 800.000, lo que provocó tensiones en algunas zonas del Atlántico, además de las maltratadas fronteras con Cúcuta y Maicao.

En Panamá, uno de los primeros destinos de la huida, el año pasado se convocó una manifestación contra los venezolanos, que fracasó estrepitosamente. En Brasil, los jóvenes cruzan a pie. A la isla holandesa de Curaçao viajan incluso en balsa, copiando a los cubanos. En los Estados Unidos, se convirtieron en el grupo más grande en demanda de asilo.

«En los últimos tiempos vivimos presos en nuestras propias casas. Viajar a Quito se convirtió en algo más que una oportunidad. Sobrevivimos por mis ahorros, que ya mermaron. Yo voy con todo, para trabajar en una panadería o cuidando viejitos, me siento joven», resume la caraqueña Bello, técnica de comercio desocupada por culpa de la crisis.

Ecuador es su destino ideal: allí pueden tramitar la nacionalidad (la abuela nació en el país andino) y ya otros familiares pusieron los primeros cimientos. Su travesía hacia el Sur es muy parecida a la que emprendieron miles de venezolanos por ruta, «porque los pasajes aéreos están demasiado caros», dijo.

Jackson Altuve (20) se lanzó a la aventura hace casi dos meses con los 300 dólares reunidos por toda la familia. Hoy está en Barranquilla, vendiendo botellas de agua en la calle a los turistas sedientos que llenan sus calles carnavalescas. Acaba de entregar su currículum en el hotel Rivera del Mar. «Nos llegan todos los días entre siete y ocho venezolanos a pedir trabajo», dicen allí.

Dificultades

«Vine buscando una vida mejor», confiesa Altuve, abriendo los ojos, sin resignación, con esperanza, pese a la dificultad para conseguir trabajo en un país como Colombia, legalista a pesar de la economía sumergida. «Mi familia me dice que cambie mi acento. Y yo contesto, ¿y eso cómo se hace», parodia entre sonrisas.

Altuve, de casi 1,90 de altura, estudiaba para controlador aéreo en Venezuela. «Hasta que la revolución me echó de mi propio país, empeñada en matarnos de hambre, sin oportunidades», sentencia. «Pero voy a luchar hasta lo último. El sol es tan caliente aquí, más de 40°C, que te parte por la mitad», dice. En pocas semanas vendió puerta a puerta, en las calles, y toma cualquier trabajo esporádico.

Miles de paisanos se reparten por las calles de Barranquilla. Unos que lavan autos, otros que buscan oportunidades, entre la solidaridad de algunos y las críticas de esa parte de la sociedad que se siente invadida, tan olvidadiza de la historia: Venezuela recibió a millones de colombianos durante su conflicto de casi 60 años.

En los últimos años, los venezolanos hicieron crecer las cifras de los boletines que emiten los servicios de emigración de varios países, como en la Argentina. En el primer semestre de 2015 realizaron 2772 radicaciones, una variación de 61,2% con respecto a 2014. Según la Dirección Nacional de Migraciones, desde 2004 a 2015 se aprobaron 17.765 radicaciones.

Los venezolanos son en Chile una de las comunidades migrantes de mayor magnitud. Y Perú también abrió sus puertas a los venezolanos. Así lo sienten Dayana Sojo, Silvia Pérez y Jennifer Rondón, que contaron sus peripecias hasta llegar a Lima en YouTube, en un canal bautizado como «El diario de las tres venezolanas».

Estudiantes de comunicación, no quisieron esperar a su graduación y se lanzaron a la aventura. Hicieron la larga travesía de cinco días en ómnibus con 200 dólares en el bolsillo. «Ya en Lima, al tercer día tuvimos la suerte de encontrar trabajo en un restaurante», dice Pérez.

Miles de historias para narrar la gran diáspora, la huida de un país en pleno derrumbe. Muchos sufrimientos y alguna buena noticia: Mariana y Estéfano ya están en Quito.