Zelenski dice que Ucrania no reducirá defensa y que invasión llega a su fin

Redacción Internacional.- (EFE).- El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo este martes que en el día 34 la invasión rusa «está llegando a su fin», pero que su país no reducirá los «esfuerzos de defensa», después de que Rusia anunciara que va a «reducir las hostilidades en Kiev y Chenikov».

«Sí, podemos calificar de positivas las señales que escuchamos desde la plataforma de negociación. Pero estas señales no ahogan las rupturas de los proyectiles rusos», afirmó Zelenski en su habitual mensaje a última hora del día divulgado en la web de la presidencia ucraniana.

«El día 34 de la invasión a gran escala de Rusia y nuestra defensa a gran escala está llegando a su fin», manifestó Zelenski.

El Ejército ruso inició hoy el repliegue de parte de sus tropas de los alrededores de Kiev y de la asediada ciudad norteña de Chernígov para centrarse en la conquista del Donbás, objetivo primordial de la actual campaña militar rusa en Ucrania.

«El enemigo ruso lleva a cabo la retirada de unidades individuales de los territorios de las regiones de Kiev y Chernígov», informó el Mando General de las Fuerzas Armadas de Ucrania en su último parte militar del mediodía.

Sin embargo, Zelenski dijo que «no se debe perder la vigilancia. La situación no se ha vuelto más fácil (…) El ejército ruso todavía tiene un potencial significativo para continuar los ataques contra nuestro Estado».

Por ello, alertó de que «no reduciremos nuestros esfuerzos de defensa. Tanto en el norte de nuestro Estado como en todas las demás regiones de Ucrania (…) La defensa de Ucrania es la tarea número uno ahora, y todo lo demás se deriva de ella».

Zelenski recordó que el bombardeo sobre las ciudades «continúa. Mariupol está bloqueado. Los ataques aéreos y con misiles no se detienen. Esta es la realidad».

Mencionó que este martes en Mikolaiv se llevó a cabo la operación de rescate, se desmantelaron los bloqueos del edificio de la administración regional que fue destruido por los ataques con misiles rusos, que causaron por ahora doce muertos y 34 heridos.

Ese ataque ruso fue perpetrado según Zelenski «de manera muy insidiosa», cuando la gente conseguía trabajo por la mañana.

Por eso, insistió, las Fuerzas Armadas de Ucrania, los servicios de inteligencia y todos los que se han sumado a la defensa «son hoy la única garantía de nuestra supervivencia, como pueblo como Estado».

Con respecto a las negociaciones en curso con Rusia, dijo que «no vemos ninguna razón para confiar en las palabras de ciertos representantes de un Estado que sigue luchando por nuestra destrucción».

El presidente ruso, Vladímir Putin, reconoció hoy «avances» en las negociaciones con Ucrania, en una conversación telefónica con su homólogo francés, Emmanuel Macron, al tiempo que se mantuvo inflexible sobre su voluntad de continuar con la ofensiva en el este de ese país, según fuentes del Elíseo.

Dicho repliegue se produjo horas antes de que en Estambul los negociadores rusos anunciaran la decisión de «reducir la actividad militar» en ambas regiones con el fin de contribuir a la firma de un acuerdo de paz con Kiev.

Zelenski dijo que Ucrania continuará el proceso de negociación, y reiteró que debe haber «seguridad real» para su país y su soberanía.

«Las tropas rusas deben abandonar los territorios ocupados. Debe garantizarse la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. No puede haber compromiso sobre la soberanía y nuestra integridad territorial. Y no lo habrá», insistió el presidente ucraniano.

Cualquier decisión que sea importante «no debe ser tomada por una persona o un grupo de personas con opiniones políticas, sino por todo nuestro pueblo. Los sabios de Ucrania», añadió.

Además, instó a que el resto de países no esperen que ciertas negociaciones afecten el levantamiento de las sanciones contra la Federación Rusa.

«La cuestión de las sanciones ni siquiera puede plantearse hasta que termine la guerra, hasta que recuperemos la nuestra y hasta que restablezcamos la justicia», afirmó, y subrayó que, por el contrario, es necesario intensificarlas «semanalmente. Y deben ser de alta calidad».

Mencionó que un equipo de expertos ucranianos e internacionales ya ha comenzado a trabajar para evaluar la efectividad de las sanciones impuestas a Rusia.

Por el lado ucraniano, esta área está coordinada por el jefe de la Oficina del Presidente, Andriy Yermak, y por el lado internacional, por Michael McFaul.

UCRANIA, TAN LEJOS Y TAN CERCA

Por: Josep Borrell Fontelles, Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y Vicepresidente de la Comisión Europea.

Se cumple un mes de la invasión de Ucrania. Ahora contemplamos las imágenes de los refugiados, cerca ya de 4 millones, y de los ataques indiscriminados contra objetivos civiles. La guerra relámpago de Putin se ha convertido en una carnicería. Las tropas rusas, incapaces de tomar ciudades, las destruyen, como están haciendo con Marioupol, la Aleppo europea.

Ucrania, nos dice Putin, no tiene derecho a existir como nación independiente. Pero esa brutal invasión no afecta solo a los ucranianos. Tampoco solo a los europeos porque estemos más cerca. Afecta a toda la comunidad internacional que en la ONU ha condenado, por dos veces y una amplísima mayoría, la agresión rusa y pide que se detenga la guerra que se estanca

En mi discurso ante el Parlamento Europeo, un día antes del primer voto en las Naciones Unidas, recordé que cuando un potente agresor agrede sin justificación a un vecino mucho más débil que aspira a vivir en libertad, “nadie podía mirar para otro lado”. Y América Latina y el Caribe no miraron para otro lado. Respondieron como ninguna otra región en el mundo. Solo 4 países se abstuvieron y nadie votó en contra. Sí, América Latina y el Caribe estuvieron de nuestro lado. Pero “nuestro lado” no es el “lado europeo”. Esta no es otra guerra entre europeos que suena distante. La región latinoamericana y caribeña estuvo del lado del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas, de la soberanía nacional e integridad territorial y, en definitiva, de los valores que nos unen en la convivencia pacífica y respetuosa.

Ucrania tiene derecho a determinar su propio futuro, asegurar sus propias fronteras internacionalmente reconocidas y comerciar y tratar con quien quiera. Es la misma soberanía que los países de América y el Caribe atesoran con tanto aplomo. Ucrania cae lejos. Pero las implicaciones para todos nosotros, a ambos lados del Atlántico, son las mismas e igualmente profundas. Por eso no nos ha hecho falta preguntar por quién doblan las campanas; sabemos que doblan por nosotros también y por eso ayudamos a Ucrania y sancionamos a Rusia. Y los arrebatos imperiales y beligerantes de Putin, pretendiendo justificar su invasión para “desnazificar” Ucrania no han engañado a una región en la que, desde 1969, el Tratado de Tlatelolco proscribe las armas nucleares.

Esta guerra injustificada ha puesto de acuerdo a los europeos en la necesidad de una Europa geopolítica. De repente, nuestra brújula estratégica, anclada en un pasado que nos había vacunado contra la guerra, se ha recalibrado para hacer frente más y mejor a nuestras responsabilidades. Este despertar nos ayudará a ubicar y valorar mejor a nuestros socios y aliados. En un mundo que pivota hacia el Pacífico, este conflicto nos recuerda la centralidad del Atlántico, el del Norte y el del Sur, y su importancia estratégica para europeos, latinoamericanos y caribeños.

Aunque Ucrania concentra ahora nuestros esfuerzos, es el momento para Europa de proyectar con más fuerza, convencimiento y pragmatismo, su compromiso con el mundo y en especial con nuestros socios de América Latina y el Caribe. No queremos regresar ni a la guerra fría ni a una política de bloques. América Latina promueve una visión pluralista de la comunidad internacional asentada en normas, diálogo, cooperación y resolución pacífica de las disputas. Y la negociación y el diálogo están en la esencia de la Unión Europea. No somos una unión militar. No estamos en guerra con nadie, pero debemos movilizar todos nuestros recursos económicos y diplomáticos para salvaguardar la seguridad de Europa y encontrar una solución que detenga esa tragedia humana.

Por otra parte, la invasión de Putin ha sacudido la economía global, reduciendo la oferta y elevando los precios de los alimentos, el combustible y los fertilizantes, y aumentando el costo de vida. Estamos ante una nueva crisis emergente y la UE trabajará para mitigar sus efectos y evitar, tras una devastadora pandemia, el empeoramiento del malestar social. Estamos recibiendo millones de refugiados en nuestros países, pero no vamos a olvidar a otros, cercanos como los de Siria, y más lejanos como los 6 millones de venezolanos generosamente acogidos en los países de la región.

Nuestra nueva brújula debe reforzar nuestras relaciones con América Latina y el Caribe a través de una agenda positiva que ponga al ciudadano en el centro de las grandes transformaciones tecnológicas y ambientales, cohesión social, desarrollo verde y sostenible, seguridad ciudadana, fortalecimiento democrático e institucional.

América Latina y el Caribe cuenta con una población joven, nuevos liderazgos políticos, recursos naturales y un gran potencial de integración regional. Nuestra relación se asienta en bases muy sólidas. La UE es el principal inversor directo en la región, con el 55% de la IED en 2019, y el tercer socio comercial. Y se diferencia de otros socios por su compromiso con la sostenibilidad y con estándares sociales y laborales más avanzados.

Queremos fortalecer lazos, no dependencias, en una apuesta pragmática a largo plazo, con un salto cualitativo y proceder con la nueva generación de acuerdos con Chile, México, Mercosur y el Caribe, en cuya materialización sigo empeñado. Necesitamos aumentar intercambios comerciales e inversiones, pero también debemos promover posiciones comunes en el ámbito multilateral. Juntos somos un tercio de las Naciones Unidas.

Sí, Ucrania está más cerca de las ciudades europeas que de las latinoamericanas. Pero en este mundo donde la distancia tiene un valor relativo, salvo para ponerse al abrigo de las bombas, lo que ocurra en Ucrania definirá el mundo en el que vamos a vivir todos.

Verstappen ganó, Leclerc sigue líder y Sainz fue tercero en Arabia

Redacción deportes.- (EFE).- El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), último campeón del mundo, ganó el Gran Premio de Arabia Saudí, el segundo del Mundial de Fórmula Uno, que se disputó este domingo, con luz artificial, en el circuito urbano de Yeda, donde el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), que fue segundo, mantuvo el liderato del certamen.

Verstappen, de 24 años, sumó su vigésima primera victoria en la F1, al gaaró por delante de Leclerc -autor de la vuelta rápida- y del otro Ferrari, el del español Carlos Sainz, que, al acabar tercero, sumó su segundo podio en lo que va de temporada, el octavo desde que corre en F1 y el sexto desde que lo hace para la ‘Scuderia’.

El mexicano Sergio Pérez (Red Bull) fue cuarto en una carrera en la que el otro español, el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Alpine) abandonó, por un problema de motor, a falta de 14 vueltas para meta.

El Mercedes del inglés George Rusell concluyó quinto, por delante del Alpine del francés Esteban Ocon y del McLaren del inglés Lando Norris, que acabó séptimo este domingo a orillas del Mar Rojo.

El francés Pierre Gasly (Alpha Tauri) acabó la segunda carrera del año en octava posición, un puesto por delante del danés Kevin Magnussen (Haas). Sus dos compañeros, el japonés Yuki Tusnoda -por un fallo del motor- y el alemán Mick Schumacher, como medida preventiva tras su accidente del sábado, no tomaron la salida en una carrera en la que, en lugar de veinte pilotos, participaron, por ese motivo, 18.

También puntuó, al acabar décimo, el séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Mercedes), que tras ser eliminado en la Q1 (la primera ronda de la calificación) arrancó decimoquinto y acabó décimo.

La tercera carrera del año, el Gran Premio de Australia, se disputará el 10 de abril en el circuito semi-urbano de Albert Park, en Melbourne.

El juicio por la vía ordinaria contra la expresidenta Áñez comenzará este lunes

La Paz.- (EFE).- El ministro de Justicia de Bolivia, Iván Lima, anunció que el juicio ordinario contra la expresidenta transitoria Jeanine Áñez comenzará este lunes por el caso conocido como «golpe de Estado II» que había sido suspendido en febrero.

Lima calificó este domingo en una entrevista en el canal estatal Bolivia Tv como un momento «histórico» el inicio del juicio contra Áñez por el caso «golpe de Estado II», en el que se le acusa de los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución.

El ministro señaló que Áñez enfrentará este proceso en calidad de «exsenadora» y que se le acusa de asumir la Presidencia del país en 2019 sin cumplir la Constitución Política del Estado, entre otras normas.

El inicio del juicio está previsto que se desarrolle este lunes en el Tribunal Primero de Sentencia Anticorrupción de La Paz y se prevé que se realice de forma virtual.

Lima señaló que de parte del Gobierno boliviano se abogará por un «debido proceso», mientras que en la defensa de Áñez se van a ver «permanentes chicanas legales, excepciones, incidentes y obstáculos legales».

Además enfatizó que están cumpliendo con las recomendaciones que realizó el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) dependiente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En tanto, Carolina Ribera, hija de Áñez, escribió en sus redes sociales que espera que el Órgano Ejecutivo, el ministro Lima y el presidente Luis Arce «dejen de inmiscuirse en el Órgano Judicial» y que «cumplan con su compromiso» con la CIDH y el relator especial de la ONU, Diego García-Sayán, para que respeten el debido proceso.

Agregó que espera que se deje de «copiar el sistema abusivo ilegal y antidemocrático de Rusia, Nicaragua y Cuba».

ANTECEDENTES

Este juicio por la vía ordinaria inicialmente debió comenzar el pasado 10 de febrero, pero un tribunal lo suspendió el mismo día al detectar que se debían hacer algunas correcciones a algunos procedimientos observados, al igual que la defensa de Áñez pedía un juicio presencial.

Por este caso también son investigados los exjefes militares William Kaliman, el excomandante de las Fuerzas Armadas Flavio Arce, el excomandante de la Policía Yuri Calderón, entre otros.

Por este caso, los excomandantes de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) Gonzalo Terceros y de la Armada Boliviana Palmiro Jarjury se sometieron a un juicio abreviado, lo que supone una admisión de culpa, y recibieron una condena de tres años por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución en calidad de cómplices.

Jeanine Áñez se encuentra más de un año detenida preventivamente en una cárcel en La Paz en medio de problemas de salud y está procesada por otro caso denominado «golpe de Estado I», en la que se le acusa de delitos como terrorismo y conspiración, asimismo por una designación irregular en la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA).

La crisis política y social de 2019 se desató luego de las observaciones a los resultados de las anuladas elecciones de ese año que daban a Evo Morales un cuarto mandato consecutivo, sin embargo; el entonces mandatario renunció denunciando ser víctima de un supuesto golpe de Estado.

Para el oficialismo, Áñez vulneró los reglamentos del Senado y la Cámara de Diputados para ponerse en sucesión constitucional y asumir la Presidencia tras la renuncia de Morales y de todos los que por ley estaban habilitados para liderar el Ejecutivo, mientras que la oposición señala que se trata de una sucesión constitucional.

Rebeldes yemeníes anuncian un acuerdo para intercambiar más de 2.200 prisioneros

Saná.- (EFE).- Los rebeldes hutíes del Yemen anunciaron este domingo un acuerdo bajo los auspicios de la ONU para intercambiar 2.225 prisioneros de guerra, lo que supondría el mayor canje de este tipo llevado a cabo en más de siete años de conflicto.

«El día 21 de marzo de 2022, bajo el auspicio de las Naciones Unidas, se llegó a un acuerdo para intercambiar una tanda nueva de prisioneros a través de las Naciones Unidas», anunció el jefe del Comité Nacional Hutí para los Prisioneros, Abdulqader al Murtaza, a través de su cuenta en Twitter.

Según Murtaza el acuerdo alcanzado incluye a 1.400 rebeldes hutíes capturados a cambio de 825 del bando contrario, que incluye a las fuerzas gubernamentales, los separatistas del sur y la coalición militar internacional liderada por Arabia Saudí.

Ética de la vergüenza, corrupción y sociedad

Isaac Nahón Serfaty
PhD en Comunicación. Profesor en la Universidad de Ottawa, Canadá
Diálogo Político

La cuestión de la corrupción en la sociedad no es nueva. Desde tiempos bíblicos existe la reflexión sobre el arrepentimiento y la vergüenza. En un mundo globalizado el silencio de algunos gobiernos provoca la sensación de impunidad y desafía a los ciudadanos.

La pregunta presenta una paradoja aparente: ¿cómo se puede agregar valor restando? Decimos aparente pues, como veremos en este texto, hay una forma de generar valor con la resta, al menos desde el punto de vista ético.

En el libro bíblico del Éxodo se prescriben lo que se podrían hoy llamar las leyes penales y civiles, las que tienen que ver con la regulación de las relaciones del ser humano con su prójimo. Allí se instituye que si alguien roba un buey o una oveja y los sacrifica o los vende, pagará cinco bueyes por el buey robado, y cuatro ovejas por la oveja robada (Éxodo 21:37).

Una interpretación puramente económica de la norma dirá que hay una diferencia productiva entre los dos animales. Cuando a alguien le roban un buey en el contexto de la agricultura artesanal, el dueño del animal pierde un activo que le permite arar la tierra, es decir, usar una herramienta para crear más valor (la plusvalía). En el caso de la oveja, pierde el animal pero no un activo que le permite generar plusvalía. De hecho, esta es la interpretación del comentarista conocido como Rabí Meir, quien explica así por qué el ladrón debe pagar cinco veces el valor del buey, pero solo cuatro veces el valor de la oveja. Valor, según esta lectura de la prescripción legal, es el resultado directo de una ganancia o, más bien, de la pérdida material.

Exposición moral

Hay otra interpretación que es menos economicista. Rabí Yojanán Ben Zakai dice que la diferencia del valor de restitución de lo robado reside en la exposición moral del ladrón. Este concepto puede resultar curioso. Sin embargo, es revelador de otra forma de entender el problema del valor.

Dice Rabí Yojanán Ben Zakai que el ladrón que se roba un buey y que pasa por el mercado con el producto de su delito arreándolo no se expone a la sospecha de que el animal ha sido hurtado. Puede dar la impresión de que el buey es suyo. En el caso de la oveja, cuando el ladrón debe cargar sobre sus hombros el producto de su robo, se expone a la sospecha de delito de quienes lo vean con el animal a cuestas. Y por eso la diferencia entre la proporcionalidad del valor de restitución en el caso del buey y de la oveja, porque el valor no es calculado a partir de la consideración productiva, sino del impacto moral sobre el ladrón (sí, del ladrón y no de la víctima del robo).

La interpretación de Rabí Yojanán pone en perspectiva la noción de daño moral y la asocia proporcionalmente a la cuestión del valor material, o si se quiere, al valor agregado (más bien desagregado, como veremos). El «descuento» que recibe el ladrón sobre el valor de restitución por el robo de la oveja (cuatro veces el valor del animal y no cinco veces como por el robo del buey), tiene que ver con el daño moral que ya ha sufrido el mismo delincuente por haber sido expuesto públicamente en su acto (al cargar el fruto de su robo delante del público). El valor de restitución de la oveja es 20 % proporcionalmente menor comparado con el valor de restitución del buey, pues según Rabí Yojanán el ladrón ya pagó con su reputación y su vergüenza parte del valor del animal robado.

¿Qué es el valor?

Esta interpretación del pasaje bíblico apunta a una doble condición de la definición de valor: su carácter productivo (o reproductivo) y su carácter axiológico, es decir, relativo a los valores en el sentido moral. Y en ella se considera de forma implícita algo que el sociólogo francés Gabriel Tarde (1843-1904) consideraba la dimensión intersubjetiva del valor.

En su libro La psicología económica (1902-1903), Tarde hace un paralelismo entre valor y color: «es una cualidad que atribuimos a las cosas como el color, pero que en realidad —como en el caso del color—-solo existe en nuestra mente como el producto de nuestra subjetividad. [El valor] es el resultado de un acuerdo colectivo que hace que las cosas sean más o menos creíbles, deseadas, o apreciadas, por un cierto número de personas».

La definición de Tarde permite reconciliar, al menos conceptualmente, el valor reproductivo y el valor moral, pues ambos son el resultado de nuestras percepciones y de cómo estas se forman en la dinámica intersubjetiva de los seres humanos. Estos, en la conversación social, bajo la influencia de los medios de comunicación y otros procesos de formación de la opinión, acuerdan qué es verdad, qué es útil y qué es hermoso.

Lo productivo y lo moral

En la interpretación que hace Rabí Yojanán de la norma bíblica confluyen ambas dimensiones del valor. Sin embargo, el valor productivo y el valor moral convergen en una hermenéutica que va contra la intuición: el valor de reposición del animal (la oveja) es menor relativamente en un 20 % que el del buey, ya que en el terreno de la percepción pública el ladrón ya pagó un precio que afecta su reputación.

El valor relativo de reposición disminuye en la medida en que se ha agregado en el cálculo la desvalorización moral del ladrón. Digo agregado y no considerado para resaltar cómo en la estimación del valor de reposición se toma en cuenta la humillación del ladrón que se ha expuesto en el espacio público a la sospecha de que es un delincuente.

Claro que esta interpretación moral presupone dos cosas: que el ladrón siente alguna vergüenza por su acción delictiva, y que sus congéneres consideran que el robo es una acción que debe ser repudiada. Esto quiere decir que, en la medida en que la intersubjetividad del grupo social defina los valores de una cierta forma, la interpretación de Rabí Yojanán será relevante. Si intersubjetivamente la sociedad considera que el robo no es un problema y el ladrón no se plantea un conflicto de conciencia sobre su acción, pues el cálculo que resta 20 % del valor de reposición por la oveja pierde todo su sentido.

Pensemos en los dineros de la corrupción y el delito que circulan por el mundo con toda impunidad. Hay gobiernos que con su silencio o complicidad crean el clima intersubjetivo para que los ladrones sigan actuando como si nada. Pasa sobre todo en las autocracias en las que oligarcas y sus cómplices políticos exhiben sus riquezas mal habidas sin que sufran consecuencias judiciales ni morales.