El papa retira la gestión de fondos a la Secretaría de Estado Vaticano

Ciudad del Vaticano.- (EFE).- El papa Francisco ha firmado el «motu propio» (documento papal) con el que retira la gestión de los fondos, cuentas bancarias, de inversiones muebles e inmobiliarias a la Secretaría de Estado, informó hoy el Vaticano en un comunicado.

A partir del 1 de enero de 2021 estos fondos estarán gestionados y administrados por la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), en el marco de la reforma de la Curia que está realizando para lograr una mayor transparencia en las finanzas.

El papa tomó esta decisión el 25 de agosto y se lo comunicó al secretario de Estado, Pietro Parolin, en una carta, que se publicó en noviembre.

El Vaticano explicó hoy que con este «motu propio» Francisco reduce el número de responsables económicos en la Santa Sede y concentra la administración, la gestión y las decisiones económicas y financieras en los dicasterios (ministerios) que tienen esta labor.

Los fondos e inversiones administrados por la APSA «serán sometidos a un control ad hoc por parte de la Secretaría de Economía, que a partir de ahora también desempeñará la función de Secretaría Papal en materia económica y financiera».

A partir 2021, las contribuciones debidas o devueltas a la Santa Sede de órganos eclesiales de cualquier tipo, serán ingresados en una cuenta denominada «Presupuesto General de la Santa Sede», gestionada por la APSA, que también será la encargada de los pagos de los gastos ordinarios y extraordinarios de la Secretaría de Estado.

El Vaticano explica que la APSA constituirá una provisión presupuestaria denominada Fondos Papales que para mayor transparencia formarán parte de los resultados financieros consolidados de la Santa Sede.

Habrá subcuentas específicas para el Óbolo de San Pedro, el Fondo Discrecional del Santo Padre y los llamados «fondos titulados», que tienen objetivos particulares por voluntad de los donantes o por disposiciones reglamentarias. La APSA informará periódicamente a la Secretaría de Estado sobre la situación de los fondos.

«Con ello el Santo Padre desea proceder a una mejor organización de la Curia Romana y un funcionamiento aún más especializado de la Secretaría de Estado», explica la Santa Sede.

La decisión del papa se produce a raíz de la investigación de la operación financiera de la compraventa de un edificio en Londres y por la que han sido suspendidos de sus empleos algunos funcionarios de la Secretaría de Estado, entre estos Tommaso Di Ruzza, el director de la Autoridad de Información Financiera (AIF), organismo instituido para la lucha contra el blanqueo de capitales.

La carta de Francisco es anterior a la destitución por parte del papa del ex sustituto de la Secretaría de Estado (2011-2018) y prefecto de la Congregación para las causas de los Santos, Angelo Becciu, que incluso tuvo que renunciar a los derechos del cardenalato, tras verse involucrado en este escándalo.

(c) Agencia EFE

AstraZeneca dice tener «la fórmula ganadora» en la vacuna anticovid, previo pronunciamiento británico

(AFP).- El grupo farmacéutico británico AstraZeneca aseguró haber encontrado, tras investigaciones adicionales, «la fórmula ganadora» para su vacuna contra el covid-19 desarrollada con la Universidad de Oxford, sobre la que el regulador británico debe pronunciarse en los próximos días.

«Creemos que hemos encontrado la fórmula ganadora y cómo lograr una eficacia que, con dos dosis, es alta como la de las demás», declaró el director general Pascal Soriot, en el Sunday Times, y añadió que su vacuna aseguraba una «protección de 100%» contra las formas graves de covid-19.

En los resultados provisionales de ensayos clínicos a gran escala en el Reino Unido y Brasil, el laboratorio británico anunció en noviembre que su vacuna tenía una eficacia media del 70% frente a más del 90% de las de Pfizer/BioNTech y Moderna.

Detrás de este resultado promedio se esconden grandes diferencias entre dos protocolos diferentes: la eficacia es del 90% para los voluntarios que recibieron primero la mitad de la dosis, luego una dosis completa un mes después, pero solo el 62% para otro grupo vacunado con dos dosis completas.

Estos resultados fueron criticados porque hubo un error en la inyección de media dosis, aunque un grupo relativamente pequeño había seguido este protocolo. Luego, la compañía anunció que su vacuna requería «estudio adicional».

La vacuna Oxford/AstraZeneca se espera con impaciencia porque es relativamente barata y no necesita ser almacenada a una temperatura tan fría como la de Pfizer/BioNTech, por ejemplo, que se debe mantener a -70 grados.

Esto facilita la vacunación a gran escala y en hogares geriátricos.

El Reino Unido fue el primer país occidental que comenzó a inyectar dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech a principios de diciembre. Ahora cuenta con esta segunda vacuna de Oxford/AstraZeneca para ganar impulso y poner fin al aumento de casos atribuidos a su territorio por la nueva variante del coronavirus.

Frente a esta mutación, «pensamos por el momento que la vacuna debe seguir siendo eficaz», indicó Pascal Soriot. «Pero no podemos estar seguros, así que haremos algunas pruebas».

Aseguró que se prepararon nuevas versiones por si acaso, esperando que no lleguen a necesitarlas: «Hay que estar preparados».

El gobierno del Reino Unido dijo el miércoles que había presentado los datos completos de la vacuna Oxford/AstraZeneca al regulador del Reino Unido, la MHRA. Según la prensa británica, esta última deberá pronunciarse en los próximos días, con el objetivo de inyectarla a partir del 4 de enero.

gmo/ia/msr/zm

Ni microchips ni químicos dañinos: estos son los ingredientes de la vacuna Pfizer

(Miguel Artime.- Yahoo Noticias).- A veces me pregunto cómo pueden vivir los amantes de las teorías de la conspiración. La vida ya es bastante dura enfrentándose a una crisis económica real, provocada por un fastidioso coronavirus igualmente auténtico que se lleva cada día a miles de personas. ¿No es la actualidad lo bastante “chunga” ya como para inventarse peligros?

Imaginaos además como debe de ser vivir temiendo al anticristo reencarnado en Bill Gates, creyendo que los extraterrestres podrían escapar del Área 51 o invadirnos en cualquier momento, temiendo que si te acercas al borde de la Tierra plana te caerás al vacío, y tocándote cada mañana la nuca para ver si algún gobierno te ha instalado un microchip mientras dormías. ¡Qué horror!

En fin, para hacerles la vida un poco más sencilla a todo el mundo, hoy vamos a contaros que lleva exactamente la vacuna de Pfizer. ¡He aquí sus ingredientes!

Ingrediente activo:

 ARN mensajero modificado con nucleósidos (modRNA) para que codifique la glicoproteína espícula (S) del virus SARS-CoV-2.

Lípidos

 (4-hidroxibutil) azanodiil) bis (hexano-6,1-diil) bis (ALC-3015)

 (2- hexildecanoato), 2 – [(polietilenglicol) -2000] -N, N-ditetradecilacetamida (ALC-0159)

 1,2-diestearoil-snglicero-3-fosfocolina (DPSC)

colesterol

Sales

 cloruro de potasio

 Fosfato de potasio monobásico

 cloruro de sodio

 fosfato de sodio básico dihidratado

Otros

 Sacarosa

Lo siento por los conspiranoicos, pero como veis no incluye “luciferasa”, el compuesto químico que hace brillar a las luciérnagas cuyo nombre ha hecho pensar a algunos en el demonio. (Lo cuento porque en Facebook ha habido gente alertando de que esta vacuna contenía ese compuesto bioluminiscente, lo cual obviamente es más falso que una moneda de 3 euros).

Obviamente leer (y comprender) estos ingredientes no es algo que esté al alcance de todo el mundo. No es como darle la vuelta a la caja de galletas para ver de que están hechas, sino que exige una buena formación en química orgánica. Para los que no la tenemos, en Technologyreview han consultado a un grupo de expertos para que aclaren qué es cada uno de los cuatro grupos que conforman la “receta” de la vacuna de Pfizer.

El cuanto al ARN mensajero (ARNm), ya expliqué bastante bien lo que supone esta revolucionaria tecnología en este artículo de agosto. No obstante podemos recordar que el ARNm es una molécula que se emplea para transportar copias de instrucciones genéticas por el interior de la célula, y de este modo “guiarla” en el ensamblaje de ciertas proteínas.

En el caso de la vacuna de Pfizer (la primera del mercado que ha empaquetado información genética del coronavirus SARS-CoV-2 en formato ARNm), el juego de instrucciones es muy delicado, razón por la que hay que mantenerla a -73ºC hasta el momento en que se use.

Cuando te la inyectan en el brazo, una secuencia de ARN tomada del citado virus hace que tus células fabriquen la proteína espícula (los famosos pinchos de la corona que luce el virus). Esta proteína (S) es además la que emplea el virus para adherirse y acceder al interior de las células que quiere infectar. Pero ojo, lo que te inyectan es solo una parte de la información genética, que sin el resto del virus resulta bastante inofensiva. Aun así, tu sistema inmunológico reacciona creando anticuerpos que te inmunizan. De este modo quedas preparado para el combate si más adelante aparece el virus real.

En cuanto a los nucleósidos modificados, se hace para dotar de más estabilidad a la estructura molecular del ARNm. (Imaginaos que en una receta de helado se cambian algunos ingredientes para evitar que se derrita y se pierda su esencia, y captaréis la idea básica).

En cuanto a qué secuencias del gen de la espícula se ha modificado, Pfizer no ha dicho exactamente cuáles. Lógico en cualquier empresa que desee mantener la integridad de su fórmula para evitar plagios. De modo que no esperéis que toda la información vaya a hacerse pública.

En cuanto a los lípidos, se empelan para encapsular el ARN. Básicamente podéis pensar en ellas como en nanopartículas de grasa que protegen al ARNm y le ayudan a colarse en el interior de las células.

Las cuatro sales empleadas (una de las cuales es idéntica a la que usas en tu casa para cocinar) se emplean simplemente para mantener el pH de la vacuna cercano al existente en el interior del cuerpo humano.

La sacarosa (el azúcar que también empleas en casa) se emplea como crio-protector para salvaguardar las nanopartículas de la vacuna cuando están congeladas y evitar que se apelmacen todas juntas.

Ah, se me olvidaba. Antes de inyectarte la vacuna la mezclan con agua que contiene cloruro sódico (o sal). Esta solución salina es muy común en cualquier fármaco que se aplique por vía intravenosa, y de nuevo la idea es mantener la salinidad de la vacuna lo más parecida a la del interior del cuerpo.

Finalmente estáis de suerte: no contiene conservantes. ¿Más tranquilos ya?

Empeora situación epidemiológica en Cataluña, que suma 1.048 nuevos contagios

Barcelona.- (EFE).- La situación epidemiológica de la covid-19 ha empeorado en Cataluña, donde tanto la velocidad de propagación del coronavirus (Rt) como el riesgo de rebrote han aumentado, al tiempo que ha sumado 1.048 nuevos contagios y 25 fallecidos en las últimas 24 horas.

La velocidad de propagación del coronavirus (Rt) se sitúa este domingo en 1,17, una décima más que la víspera, mientras que el índice de rebrote (EPG), que mide el índice de crecimiento potencial de la epidemia, aumenta nueve puntos y queda en 374.

También aumentan el número de ingresados en los centros hospitalarios, que son ya 1.664, un total de 72 más que la víspera, y el de los que se encuentran en las unidades de cuidados intensivos UCI), que son 337, dos más que el sábado.

Según los datos epidemiológicos actualizados este domingo por el departamento de Salud, la epidemia ha causado ya en Cataluña 16.862 fallecimientos, 25 de ellos notificadas en las últimas 24 horas.

La incidencia acumulada de casos en los últimos 14 días sigue subiendo y se ha situado en 337,70 casos, 6,34 más que el sábado.

El número de casos confirmados de COVID, tanto por PCR como por test de antígenos, serológicos o prueba de ELISA, desde el inicio de la epidemia en marzo es hoy de 386.299, de los que 1.048 han sido diagnosticados en las últimas 24 horas.

Un dato que indica que la transmisión comunitaria está presente y que la epidemia no está controlada es el porcentaje de positividad, es decir, el número de casos que se detectan en las pruebas PCR y de antígenos, que sigue aumentando y hoy es del 5,37 %, doce centésimas más que ayer.

Por comarcas, la Cerdanya y el Ripollès, las dos que el Govern ha confinó perimetralmente el miércoles pasado a medianoche, son las que siguen teniendo un mayor riesgo de rebrote, con 3.669 la primera, 15 puntos más que ayer, y 1.840 la segunda, 166 puntos menos que la víspera.

En la comarca del Barcelonès, la más densamente poblada de Cataluña, el EPG está hoy en 402, 17 puntos más que ayer, con una velocidad de propagación (Rt) de 1,24, dos centésimas más.

(c) Agencia EFE

Rumanía comienza la vacunación contra la covid con una enfermera de 26 años

Bucarest.- (EFE).- La campaña de vacunación contra la covid-19 comenzó este domingo en Rumanía con un acto simbólico en el que se le administró a una enfermera de 26 años la primera de las dosis recibidas por el país balcánico de parte de la Unión Europea (UE).

La trabajadora sanitaria, Mihaela Anghel, empleada del Hospital de Enfermedades Contagiosas Matei Bals de Bucarest, atendió al primer paciente diagnosticado con covid en Rumanía.

El personal de este centro y de otros hospitales de todo el país dedicados al tratamiento de covid también han empezado a ser vacunados.

Rumanía recibió el día de Navidad las primeras 10.000 dosis de vacunas contra la covid adquiridas por la UE para los Estados miembros.

El país tiene 19,4 millones de habitantes y recibirá de la UE en total 10,7 millones de dosis.

Hasta el momento, Rumanía ha confirmado 613.760 casos de covid y 15.108 muertos entre los pacientes diagnosticados con la enfermedad, y en los últimos 14 días se han detectado 400 casos por cada cien mil habitantes, un valor muy cercano a la media europea.

La madre de la vacuna contra la covid: “En verano podremos, probablemente, volver a la vida normal”

La bioquímica húngara Katalin Karikó pasó 40 años trabajando en la sombra y desarrollando avances claves para las inyecciones de Moderna y BioNTech

NUÑO DOMÍNGUEZ
EL PAÏS

Una mujer nacida en una pequeña ciudad húngara y que creció feliz en una casa de adobe sin agua corriente ni electricidad es hoy una de las científicas más influyentes del planeta. Sus descubrimientos han sido fundamentales para hacer posibles las dos principales vacunas que pueden sacarnos de esta pandemia.

“Yo era una niña feliz. Mi padre era carnicero y me gustaba mirarle trabajar, observar las vísceras, los corazones de los animales, quizás de ahí me vino la vena científica”, cuenta Karikó a este diario desde su casa en las afueras de Filadelfia, en EE UU. Después de estudiar Biología en Hungría, Karikó fue a EE UU para hacer el doctorado en 1985 y jamás regresó. “Estuve a punto de ir a España con el grupo de Luis Carrasco, que estaba interesado en mi trabajo, también a Francia, pero la Hungría comunista ponía las cosas muy difíciles”, explica.

Ahora parece increíble pero, durante toda una década, la de los noventa, nadie apoyó la idea de Karikó: hacer tratamientos y vacunas basadas en la molécula del ARN, exactamente la misma que usan las de Moderna y BioNtech contra el coronavirus. “Recibía una carta de rechazo tras otra de instituciones y compañías farmacéuticas cuando les pedía dinero para desarrollar esta idea”, explica esta bioquímica de 65 años nacida en Kisújszállás, a unos 100 kilómetros de Budapest. Ella misma enseña en sus charlas una carta de la farmacéutica Merck rechazando su petición de 10.000 dólares para financiar su investigación. Ahora Moderna y BioNTech han recibido cientos de millones de euros de fondos públicos para desarrollar en tiempo récord sus vacunas de ARN mensajero, la misma idea que Karikó y otro pequeño grupo de científicos intentó impulsar hace 30 años sin éxito.

La idea era buena, pero no estaba de moda. Querían usar una molécula frágil y efímera para curar enfermedades o evitar infecciones de forma permanente. El ARN es una molécula sin la que no podría existir la vida en la Tierra. Es el mensajero encargado de entrar en el núcleo de nuestras células, leer la información que contiene nuestro libro de instrucciones genético, el ADN, y salir con la receta para producir todas las proteínas que necesitamos para movernos, ver, respirar, reproducirnos, vivir.

Karikó quería usar las células del propio enfermo para que fabricasen la proteína que les curaría inyectándoles un pequeño mensaje de ARN. “Todo el mundo lo entiende ahora, pero no entonces”, lamenta la científica.

En aquellos años lo que triunfaba era la terapia génica, basada en cambiar el ADN de forma permanente para corregir enfermedades. Esa visión comenzó a relativizarse cuando se demostró que modificar el ADN puede generar mutaciones letales y cuando algunos pacientes murieron en ensayos clínicos.

Otros pocos científicos que tuvieron la idea de desarrollar vacunas de ARN se estrellaron con el mismo muro que Karikó. “Todo el mundo pensaba que era una locura, que no funcionaría”, recuerda Pierre Meulien, jefe de la Iniciativa de Medicinas Innovadoras financiada por la UE. “En 1993 nuestro equipo del Instituto Nacional de Salud de Francia desarrolló un método para llevar ARN mensajero como terapia. Lo conseguimos, pero no pudimos llegar a la fase industrial porque en parte faltaba financiación”, recuerda.

“Nuestro equipo fue el primero en desarrollar una vacuna de ARN y también el primero en conseguir una ayuda de los institutos nacionales de salud para conseguir financiación de empresas y probarla en humanos”, recuerda David Curiel, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis. “Pero la empresa interesada, Ambion, nos dijo que la vacuna no tenía futuro”, añade.

Las vacunas de ARN generaban dudas. “La nuestra solo tenía efectos en algunos animales y en otros no”, recuerda Frédéric Martinon, coinvestigador del proyecto francés. “Gracias al trabajo de Katalin ahora sabemos por qué”, añade. Las vacunas de ARN planteaban dos problemas aparentemente irresolubles. Por un lado, no conseguían producir suficiente proteína. Por otro, el ARN mensajero podía generar una potente inflamación causada por el sistema inmune, que pensaba que el ARN introducido era de un virus. ¿Cómo podía ser que una molécula unas 50 veces más abundante en nuestro cuerpo que el propio ADN generase rechazo?

A principios de la década de 2000, Karikó seguía acumulando rechazos, ya como investigadora de la Universidad de Pensilvania. Un día fue a la fotocopiadora y se encontró con Drew Weissman, un científico recién llegado que venía del equipo de Anthony Fauci, una eminencia en VIH y que en la actualidad dirige el instituto público que ha desarrollado la vacuna junto a Moderna. Weissman quería la vacuna contra el virus del sida y acogió a Karikó en su laboratorio para que lo intentase con ARN mensajero.

En 2005 descubrieron que modificando una sola letra en la secuencia genética del ARN podía lograrse que no generase inflamación. “Ese cambio de uridina a pseudouridina permitía que no se generase una respuesta inmune exagerada y además facilitaba la producción de proteína en grandes cantidades. Sabía que funcionaría”, dice Karikó.

Su trabajo volvió a ser ignorado durante años. Los dos científicos patentaron sus técnicas para crear ARN modificado, pero la Universidad de Pensilvania decidió cedérselas a la empresa Cellscript. “Querían dinero rápido y las vendieron por 300.000 dólares”, explica Karikó.

En 2010, un grupo de investigadores de EE UU fundó una empresa que compró los derechos sobre las patentes de Karikó y Weissman. Su nombre era un acrónimo de “ARN modificado”: Moderna. En pocos años, sin apenas publicar estudios científicos, recibieron cientos de millones de dólares de capital privado, incluidos 420 millones de dólares de Astrazeneca. La compañía prometía poder tratar enfermedades infecciosas con ARN mensajero. Casi al mismo tiempo, otra pequeña empresa alemana fundada por dos científicos de origen turco, BioNTech, adquirió varias de las patentes sobre ARN modificado de Karikó y Weissman para desarrollar vacunas contra el cáncer. En 2013, tras casi 40 años de trabajo prácticamente anónimo, Karikó fue fichada por BioNTech, de la que hoy es vicepresidenta.

“Sentí que era el momento de cambiar y pensé que podía aceptar el puesto para asegurarme de que las cosas iban en la dirección correcta”, dice Karikó. Las vacunas de Moderna y BioNTech, desarrollada junto a Pfizer, han demostrado una eficacia de al menos el 94%.

Hace apenas unos días, Karikó y Weissman se juntaron de nuevo para recibir la primera dosis de la vacuna de BioNTech. “No me causa ningún miedo”, dice la científica. “Si no fuera ilegal ya me habría inyectado en el laboratorio, pero a mí siempre me ha gustado seguir las normas”, explica. “La vacuna protege apenas 10 días después de la primera dosis, cuando la protección es del 88,9%. Con la segunda dosis aumenta al 95%. Hay algo muy importante. Hemos sacado sangre a los vacunados en los ensayos clínicos y hemos creado réplicas de todas las variantes del coronavirus que hay por el mundo. La sangre de estos pacientes, que contiene anticuerpos, ha sido capaz de neutralizar 20 variantes mutadas del virus”, resalta.

“Estas vacunas nos van a sacar de esta pandemia. En verano probablemente podremos volver a la playa, a la vida normal. Y con más de 3.000 muertos diarios en EE UU no me cabe duda de que la gente se va a vacunar. Especialmente los mayores”, opina.

Karikó entiende que haya personas que tengas dudas sobre estos fármacos “porque nunca se había aprobado una vacuna basada en ARN. Pero los prototipos llevan usándose más de 10 años, por ejemplo contra el cáncer, en ensayos clínicos, y han resultado seguras. El ARN mensajero que usamos tiene la misma composición que el que fabricas tú mismo, en tus propias células. Es algo completamente natural y se hace a partir de nucleótidos de plantas. No hay nada extra desconocido y no se usan células de ningún animal, ni bacterias, nada”, destaca.

Hace unas semanas, Derrick Rossi, uno de los fundadores de Moderna, dijo a la revista STAT que Karikó y Weissman deberían recibir el Nobel de Química. Kenneth Chien, biólogo cardiovascular del Instituto Karolinska en Suecia y también cofundador de Moderna, coincide: “Todas las empresas de ARN mensajero, incluida Moderna, existen gracias al trabajo original de Karikó y Weissman. Merecen la parte del león porque sin sus descubrimientos las vacunas de ARN no estarían tan avanzadas como para poder enfrentar esta pandemia”, resalta.

Pero en una historia tan asombrosa como la de esta vacuna no podían ser todo luces. Karikó tiene sus adversarios que discuten la importancia de su trabajo. “Kati no es la pionera, sería ridículo considerarla como tal”, espeta Hans-Georg Rammensee, inmunólogo de la Universidad de Tubinga. Este científico explica que su equipo demostró en 2000 que una inyección de ARN sin modificar generaba una respuesta inmune positiva en ratones. “Buscábamos una vacuna contra el cáncer”, señala. Ese mismo año Rammensee cofundó una empresa para desarrollar la vacuna, “pero el proyecto tardó mucho en despegar porque no había financiación”, explica. Esa empresa se llama Curevac y en la actualidad es la tercera competidora en la carrera de vacunas de ARN mensajero contra la covid. La UE ha apalabrado 225 millones de dosis con Curevac, si finalmente demuestra eficacia. Esta empresa no usa ARN modificado y Rammensee cree que ni ese ni ninguno de los otros avances de Karikó han sido determinantes. Aún así reconoce lo inevitable. “Sin nuestro estudio de 2000 no se habrían fundado ni Moderna ni Biontech, pero ellos han sido más rápidos en el desarrollo”.

Karikó declina los reconocimientos con una mezcla de humildad y orgullo. “En los últimos 40 años no he tenido ni una recompensa a mi trabajo, ni siquiera una palmadita en la espalda. No lo necesito. Sé lo que hago. Sé que esto era importante. Y soy demasiado vieja para cambiar. Esto no se me ha subido a la cabeza. No uso joyas y tengo el mismo coche viejo de siempre”, comenta. Cuando era una joven científica aún en su Hungría natal su madre le decía que algún día ganaría el Nobel. “Yo le contestaba, ¡pero si ni siquiera puedo conseguir una beca, ni siquiera tengo un puesto fijo en la universidad!”.