La nueva era Trump en el periodismo latinoamericano: nuevas narrativas y claves para su cobertura

Por: Lucero Hernández
Diversidad e inclusión

La llegada de Donald Trump al frente del gobierno de Estados Unidos por segunda ocasión representa nuevos desafíos para el periodismo en América Latina. Se trata de un presidente cuyas decisiones en política internacional han generado, desde su primer mandato, impactos directos a los países latinoamericanos y, con ello, a la población migrante, lo que demanda información de calidad en medio de la creciente polarización y constante desinformación.

Para analizar el impacto de estas decisiones enfocadas en la región y cómo los periodistas deben prepararse, el Foro de IJNet organizó el webinario “La era Trump: claves de su política internacional para el periodismo” que contó con la participación de la periodista, Patricia Mercado Sánchez, fundadora y directora de Conexión Migrante. Se trata de un medio especializado que brinda información a la población en movilidad y muestra las historias de quienes enfrentan en primera línea las órdenes ejecutivas del presidente norteamericano.

Temas centrales de cobertura

Informar desde la realidad que enfrentan las personas migrantes deberá ser uno de los ejes centrales en la cobertura periodística en este nuevo periodo del gobierno de Trump, dijo Mercado, al advertir de una carencia en la información que ayude a transitar los procesos migratorios que ya son dolorosos.

Desde su perspectiva, existe una falta de escucha hacia las personas migrantes que ha propiciado una desconexión entre ellos y los medios, por lo que llamó a los periodistas a cambiar narrativas para lograr sociedades mejor informadas.

Mirar nuevos enfoques de la migración ayudaría a contar historias que se desconocen y que representan oportunidades para conectar con las audiencias. En esto se incluye tanto el cambio climático o el desarrollo económico en su impacto directo a la migración, como las remesas que se han convertido en un mecanismo de dispersión económica, señaló Mercado. Tan solo las remesas de los cubanos americanos continúan siendo la mayor fuente del ingreso del PIB de Cuba.

La inseguridad y la violencia son otros temas fundamentales que rodean la migración. Se trata de que los periodistas reflexionen para explicar sucesos complicados, en relación directa con otras áreas como la economía, dado que América Latina es una región con alta desigualdad y pocas oportunidades.

Desde el periodismo también se puede aportar en detener la xenofobia con contenidos que expliquen las necesidades y demandas colectivas de las personas migrantes, además de conocimiento del tema y calidad informativa. Para esto es importante estudiar las leyes y tener conceptos básicos de derechos humanos, mencionó.

Estos nuevos enfoques y cambios en la narrativa no se logran solos. Es necesario hacer llegar la información a jefes de redacción y directores para que conozcan la situación desde el lugar de origen. Se pueden tener materiales periodísticos muy completos que se pierden al momento que llegan con el editor por desconocimiento del tema.

Nuevas narrativas a partir de estos temas centrales:

 Desarrollo económico

 Remesas

 Procesos migratorios

 Derechos humanos

 Xenofobia

 Inseguridad y violencia

Claves en coberturas periodísticas:

 Informar desde la realidad con historias humanas

 No ver a los migrantes en masa

 Hacer llegar la información a los tomadores de decisión

Expulsión de migrantes, nuevos retos

Con las campañas de deportación masiva anunciadas por Trump se tiene que seguir el camino de los migrantes que no necesariamente será su país de origen si salieron por desplazamiento forzado o violencia del crimen organizado. En ese contexto, México se presenta como un espacio de concentración de migrantes. Por eso, las preguntas que deben estar presentes en las redacciones serían: ¿En qué condiciones van a llegar? ¿Qué programas va a haber? ¿Cómo evitar la xenofobia con las personas expulsadas? ¿Hay suficientes empleos?

Se deben explicar los procesos migratorios sin la presión de la inmediatez informativa, ya que se requiere tiempo para clarificar la movilidad de las personas desde sus diferentes nacionalidades. “Hay un crecimiento exponencial de personas de Ecuador que están llegando a México, ¿por qué no le explicamos a la audiencia lo que está sucediendo para generar empatía en la comunidad? Porque lo que sí estamos viendo es un aumento de la xenofobia y esto es por el poco acceso a la información o porque ésta puede ser abrumadora”, comentó.

Tanto las autoridades como algunos medios ven a los migrantes en “una masa homogénea”, indicó la periodista, cuando en realidad cada migrante tiene su propia nacionalidad y, por lo tanto, sus necesidades son diferentes. Los periodistas deben aprender a identificar los desafíos de cada comunidad migrante.

Lo mismo, agregó, sobre la relación de Trump con cada uno de los países latinoamericanos. Desde la carente relación que se tiene con naciones como Venezuela, Cuba o Nicaragua, hasta los que tienen mayor flujo migratorio. En ambos casos, hay migrantes sin documentos o con procesos de asilo y que no cuentan con información sobre el curso de sus casos.

Desinformación y manipulación de noticias

La anterior gestión de Trump estuvo rodeada de desinformación y este segundo periodo no será la excepción, asegura Mercado. Sin embargo, ahora las redacciones deben estar mejor preparadas e incluir como parte de la producción de noticias acciones de verificación de contenido. A su vez, la presencia de la inteligencia artificial que ha llevado a personas a caer en trampas informativas.

Otro de los temas que demandan atención ante la manipulación de noticias, expuso, es la crisis social que enfrenta la frontera sur de México, donde la comunidad migrante no puede moverse y debe enfrentar sus procesos de asilo en ese territorio, con casi el 90% de los casos rechazados.

Sostenibilidad y redes de periodistas

Los retos periodísticos que traen consigo estos movimientos políticos alertan sobre la importancia de construir redes entre periodistas para impulsar narrativas y nuevos enfoques, pero también para apoyarse en la capacitación con cursos gratuitos a través de organizaciones internacionales.

Consolidar medios independientes se ha convertido en una necesidad ante la demanda informativa. Esto requiere de planeación financiera que garantice la sostenibilidad de los proyectos.

“Debemos dejar de tener miedo de hablar de dinero y saber ponerle precio al trabajo que hacemos; desprendernos de la idea que el periodismo no tiene nada que ver con marketing o con el departamento comercial (…) El reto es que aún con todas esas carencias que tenemos como medios o periodistas, existe una gran oportunidad de contar la historia completa de la migración”.

Eventos climáticos pueden afectar la seguridad alimentaria de al menos 20 países en América Latina y el Caribe

Agencia Noticias InnContext
Redacción

Se lanzó el nuevo Panorama regional de la seguridad alimentaria y la nutrición en América Latina y el Caribe, realizado en conjunto por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa Mundial de Alimentos (WFP) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El reporte entrega una visión detallada de los indicadores de hambre, inseguridad alimentaria y malnutrición en cada uno de los países de América Latina y el Caribe y explica las causas por las que la inseguridad alimentaria de la región cae por debajo del promedio mundial, por primera vez en 10 años.

Al mismo tiempo, la edición 2024 del Panorama se concentra en el fomento de la resiliencia frente a la variabilidad del clima y los eventos extremos para la seguridad alimentaria y la nutrición. El reporte busca apoyar a los países en la elaboración de políticas públicas para fortalecer la resiliencia de los sistemas agroalimentarios, permitiendo la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre Cero). 

El reporte concluye que 20 países de la región tienen alta exposición a eventos climáticos extremos, mientras que 14 se han definido como vulnerables frente a los mismos. Al analizar los países afectados (que presentan una combinación de ambas categorías) se observa un aumento del hambre de 1,5 puntos porcentuales, lo que representa un desafío para que la disminución de la prevalencia de hambre e inseguridad alimentaria de la región en los últimos dos años pueda ser una tendencia para acelerar el cumplimiento de las metas del ODS2.

Puede acceder al informe completo de Panorama 2024: https://bit.ly/FAOPanorama2024

Fact-checking en Meta: crónica de una muerte anunciada

Por. Ana Prieto
LUCHA CONTRA LA DESINFORMACIÓN

Al anunciar el 7 de enero de 2024 la culminación de su programa de fact-checking en Estados Unidos y su intención de “deshacerse” de los verificadores, Mark Zuckerberg, CEO de Meta y uno de los hombres más ricos del planeta, le dispensó a los periodistas el mismo trato que suelen recibir por parte de los desinformadores. Omitiendo que su propia empresa lanzó el programa Third Party Fact Checking para salvar su reputación tras el escándalo de Cambridge Analytica y las denuncias de injerencia rusa a través de Facebook durante el proceso electoral de 2016, un Zuckerberg cuidadosamente preocupado trató de “censores” a quienes han trabajado para limpiar sus plataformas en los últimos nueve años y los culpó de socavar la confianza pública en ellas.

Para quienes hemos sido fact-checkers bajo asociaciones con Meta, la medida no es del todo sorprendente. En agosto de 2024, Zuckerberg se lamentó en una carta al republicano Jim Jordan, presidente del comité judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, de haber “cedido” a las presiones de la administración de Joe Biden durante la pandemia para “censurar” contenidos virales en Facebook e Instagram. El CEO no especificó a qué contenidos hacía referencia, pero quienes nos adentrábamos a diario en las tripas más tóxicas de sus redes sociales sabemos que nuestras verificaciones se limitaron a minimizar la viralización de videos que incitaban a tomar cloro para curar el COVID-19 o a no vacunarse bajo riesgo de volverse infértil o desarrollar mutaciones genéticas.

Pero hubo más señales. En los meses de 2020, cargados de incertidumbre y rumores, los verificadores no teníamos dificultad para encontrar contenidos desinformativos y potencialmente dañinos que explotaban de shares: la propia empresa nos facilitaba buscadores internos efectivos en los que podíamos vislumbrar, casi en tiempo real, la evolución de posteos diseñados para mentir y manipular. Una vez elegido el contenido, se procedía a verificarlo con al menos dos fuentes expertas y una serie de requisitos delineados por la Red Internacional de Fact-Checking (IFCN).

Ya en 2022 esas herramientas no eran ni la sombra de lo que habían sido. Donde antes encontrábamos desinformación cada vez más teñida de discursos de odio, pronto lo único visible eran promociones de productos contra la caída del cabello o suplementos dietéticos. La plataforma parecía estar diseñando activamente barreras que dificultaban nuestra capacidad para cumplir con el servicio de fact-checking para el que nos había convocado —y por el que pagaba. Pero aún teníamos CrowdTangle: una herramienta externa y estupenda de monitoreo, no solo utilizada por verificadores, sino por medios, activistas e investigadores cuyo trabajo se nutría de la escucha social. Facebook había adquirido esta herramienta en 2016 y decidió matarla en agosto de 2024.

El fin de las intenciones

Lo que Zuckerberg ha descrito como “censura” son esfuerzos de sus socios verificadores (medios como PolitiFact, AFP, Chequeado, Aos Fatos, Reuters, Correctiv, Maldita.es, Africa Check, AP y un largo etcétera) por explicar que el HIV sí existe, que el cambio climático es un hecho, y que la fotografía de Vladimir Putin arrodillado ante Xi Jingping fue creada con inteligencia artificial. Estos socios no eliminan contenido de las plataformas de Meta: colocan avisos a las publicaciones alertando que contienen información falsa o engañosa, acción que inmediatamente limita su viralización. Lo que ocurre de ahí en más es decisión del gigante tecnológico: puede suspender al desinformador del privilegio de postear durante algunos días, dar de baja su cuenta por completo, o no tomar ninguna acción.

El programa Third Party Fact-Checking no es perfecto. La desinformación se comparte muchas veces de manera inocente. Hay información falaz que no es dañina y hay información errónea que no merece recibir el mismo trato que el contenido falso diseñado para engañar, manipular y de paso ganar clics y dinero. Además el sistema de apelación ofrecido por la compañía, que permite revertir una calificación de “falso” o “parcialmente falso”, es complicado y poco intuitivo, lo que puede dejar a los usuarios que desean hacer un reclamo en una posición de impotencia.

Y también está el asunto de los políticos: Meta no permite la verificación directa de afirmaciones o discursos de funcionarios políticos, por lo que sus publicaciones en Facebook, Instagram o Threads, que suelen tener una tracción enorme, no pueden recibir etiquetas de advertencia aunque digan cosas disparatadas y polarizantes, como que el sueldo mínimo en Argentina es de US$1.100 (es menor a US$300), o que hay países que “vacían sus cárceles e instituciones mentales” en Estados Unidos, por no mencionar permisos más flagrantes y largamente denunciados, como la carta blanca que Facebook dio al expresidente filipino Rodrigo Duterte para justificar con un torrente de mentiras su asesina campaña contra el narcotráfico.

Con todas sus falencias y si bien insuficiente, el programa de fact-checking de Meta era la única contención contra la desinformación dentro de sus plataformas, y mostraba una intención por parte de la empresa de reconocer y resolver el problema. Ahora, en cambio, lo que parece reconocer es que la desinformación es parte de su modelo de negocio, a las puertas de una administración estadounidense para la que es parte (fundamental) de su estrategia política. Las notas de la comunidad que la compañía, emulando al X de Elon Musk, busca establecer como un supuesto mecanismo para “preservar” la libertad de expresión, completan un combo virulento con otro anuncio de Zuckerberg destinado a apaciguar a los conservadores más radicales: el de eliminar “restricciones sobre temas como la inmigración y el género”, lo que disparará una intensidad renovada en los discursos de odio que, por lo demás ya se mueven campantes por sus redes sociales.

Las medidas del CEO abarcan, de momento, las operaciones de fact-checking en Estados Unidos, pero nadie se ilusiona con que no se extienda más allá (él mismo dijo que su país era solo el comienzo). Este panorama, en el que nuevamente se intenta culpar al periodismo de coartar libertades públicas, debería ser una oportunidad para que el oficio de la verificación se replantee relaciones menos dependientes de la Big Tech, que cada vez con más frecuencia utiliza el argumento de la libertad de expresión como un medio para sus propios intereses, y que hará lo que sea para acaparar el pastel del inmenso poder político que está amasando.

Imagen principal: calificación de información falsa en Instagram bajo el programa Third Party Fact Checking.

Jimmy Carter. Un hombre de principios elevados, integridad inquebrantable y profunda fe religiosa

Jimmy Carter fue un hombre de principios elevados, integridad inquebrantable y profunda fe religiosa que dedicó su vida al servicio público. Como ciudadano particular y funcionario público, luchó por las causas de los derechos humanos, la paz y la atención a los menos afortunados con apasionada determinación y energía ilimitada.

A lo largo de su vida, puso repetidamente lo que creía correcto por encima de consideraciones personales y políticas. Su voz tranquila y su sonrisa espontánea enmascaraban una determinación de bulldog y una aversión a los compromisos en cuestiones de principios.

En su discurso inaugural de 1977, el presidente Carter citó al profeta Miqueas: “¿Qué exige de ti el Señor: solamente practicar la justicia, amar la misericordia y humillarte ante tu Dios?” Para muchos de los que lo conocieron y trabajaron con él, esas palabras resumen acertadamente su vida de fe y servicio.

Jimmy Carter creció en una granja cerca de la pequeña ciudad de Plains, en el suroeste de Georgia, y se graduó en la Academia Naval de los Estados Unidos. Como oficial que servía en el programa de submarinos nucleares de élite de la Marina, planeó una carrera en el ejército.

Esos planes se vieron truncados por la muerte de su padre, cuando, inspirado por los numerosos homenajes a las contribuciones de su padre a las personas y a la comunidad, decidió regresar a casa. Después de unos años difíciles, la granja y el negocio familiar prosperaron y sus intereses volvieron a centrarse en el servicio público.

Fue elegido senador del estado de Georgia en 1962 y 1964 y gobernador en 1970. Como sucedería en su presidencia, el servicio de Jimmy Carter en esos dos cargos estuvo marcado por la determinación de abordar cuestiones difíciles y controvertidas (incluida la discriminación racial y el despilfarro gubernamental) y hacer lo que creía correcto sin importar las consecuencias políticas.

Jimmy Carter surgió de una oscuridad política casi total en 1976 para ganar las elecciones y convertirse en el 39.º presidente de los Estados Unidos. Lideró una administración sumamente activa, enfrentándose a una importante acumulación de problemas y cuestiones controvertidas e iniciando reformas que siguen beneficiando a la nación y al mundo.

Como expresidente, se dedicó igualmente al servicio público en su trabajo a través del Centro Carter, que fundó con su esposa, Rosalynn. Fue ampliamente aclamado por su incansable campaña por los derechos humanos, la mediación en conflictos en todo el mundo y la lucha contra enfermedades debilitantes en los países en desarrollo.

En 2002, recibió el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos humanitarios y por su compromiso desde el momento de su presidencia con «los principios de que los conflictos deben resolverse en la medida de lo posible a través de la mediación y la cooperación internacional basada en el derecho internacional, el respeto por los derechos humanos y el desarrollo económico».

En una entrevista del Washington Post de 2013, se le preguntó cómo quería ser recordado. Su respuesta: «Como defensor de los derechos humanos. Los derechos humanos son más que la libertad de expresión, el derecho a elegir a los propios líderes y la libertad de reunión.

También incluyen el derecho a una vivienda, el acceso a una atención médica adecuada y a vivir en paz. Así es como quiero ser recordado, por los derechos humanos y la paz».

El presidente Carter y su esposa se casaron en 1946 y tuvieron cuatro hijos. Los Carter solían describir su relación como una sociedad plena en la que ambos eran los mejores amigos. Él era un padre, abuelo y bisabuelo devoto.

Jimmy Carter era un hombre profundamente religioso, un líder laico bautista que enseñó en la escuela dominical durante la mayor parte de su vida adulta, al mismo tiempo que se adhirió firmemente a la separación de la iglesia y el estado.

Durante tres décadas, él y su esposa Carter dedicaron una semana al año a ayudar a construir viviendas para los pobres a través de Hábitat para la Humanidad. Fue autor de 32 libros. También fue un hábil carpintero, un pintor consumado y un amante de la naturaleza activo, que disfrutó de la pesca, la caza y la observación de aves durante toda su vida.

Los observadores encontraron que Jimmy Carter era resuelto e implacable cuando se enfrentaba a desafíos, a los que se enfrentaba con perseverancia y pragmatismo, respaldados por su fe religiosa.

Era incansablemente enérgico, parecía estar siempre en movimiento, y su atención hasta al más mínimo detalle de un programa o política era legendaria.

Sus llamados a favor de los derechos humanos, la ayuda a los enfermos y oprimidos y la tolerancia religiosa estaban imbuidos de un sentido de propósito moral superior y fueron recibidos con admiración y favor en todo el mundo, incluso por muchos de los que no veían con buenos ojos sus años en la Casa Blanca.

El expresidente estadounidense falleció a los 100 años

ATLANTA.- Jimmy Carter, el 39.º presidente de los Estados Unidos y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2002, murió pacíficamente el domingo 29 de diciembre en su casa de Plains, Georgia, rodeado de su familia. Tenía 100 años, siendo el presidente más longevo en la historia de Estados Unidos.

Al presidente Carter le sobreviven sus hijos: Jack, Chip, Jeff y Amy; 11 nietos y 14 bisnietos. Le precedieron en la muerte su amada esposa, Rosalynn, y un nieto.

“Mi padre fue un héroe, no sólo para mí, sino para todos los que creen en la paz, los derechos humanos y el amor desinteresado”, dijo Chip Carter, hijo del expresidente. “Mis hermanos, mi hermana y yo lo compartimos con el resto del mundo a través de estas creencias comunes. El mundo es nuestra familia por la forma en que unió a las personas, y les agradecemos por honrar su memoria al seguir viviendo estas creencias compartidas”.

Habrá ceremonias públicas en Atlanta y Washington, DC, seguidas de un entierro privado en Plains, Georgia. Los preparativos finales para el funeral de estado del presidente Carter, incluidos todos los eventos públicos y las rutas de la caravana, aún están pendientes.

El programa será publicado por la Fuerza de Tarea Conjunta de la Región de la Capital Nacional invita al público a visitar el sitio web oficial de homenaje a la vida del presidente Carter en www.jimmycartertribute.org. Este sitio incluye el libro de condolencias oficial en línea, así como materiales biográficos impresos y visuales que conmemoran su vida.

La familia Carter ha solicitado que en lugar de flores, se realicen donaciones al Centro Carter, 453 John Lewis Freedom Parkway NE, Atlanta, GA 30307.

Homenaje del personal del Centro Carter

El personal global del Centro Carter lamenta el fallecimiento de nuestro visionario fundador, el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, cuya larga vida de servicio desinteresado a la humanidad ha dejado una huella duradera en nosotros y en el mundo.

El presidente Carter creía en hacer todo lo posible para marcar una diferencia positiva en el mundo. Su legado seguirá siendo una inspiración para nosotros en el Centro Carter y para todos los que creen en la compasión, la justicia y los derechos humanos.

Extrañaremos el fuerte liderazgo y la profunda humildad del Presidente Carter mientras continuamos su labor de lograr la paz, combatir las enfermedades y generar esperanza.

En lugar de enviar flores, el presidente Carter solicitó que quienes deseen honrar su memoria lo hagan a través de contribuciones al Centro Carter y actos de servicio a la humanidad. Visite www.jimmycartertribute.org para hacer una donación conmemorativa, firmar un libro de condolencias virtual y obtener más información.

Perú promociona sus atractivos turísticos e invita a visitarlos este 2025

Perú se convierte en el destino ideal para esta temporada de Navidad y Año Nuevo, ofreciendo a los turistas ecuatorianos una mezcla perfecta de tradiciones, cultura y escenarios únicos.

Con una conexión cercana entre ambos países y opciones de transporte accesibles, disfrutar de estas festividades en tierras peruanas es una oportunidad para vivir experiencias enriquecedoras en el corazón de Sudamérica.

Tumbes y Piura: Renovación y felicidad al ritmo del mar

Las playas del norte peruano, como Máncora, Vichayito y Punta Sal, son lugares ideales para recibir el Año Nuevo de una manera especial, rodeado por el sol, la brisa marina y el sonido relajante de las olas.

Máncora, balneario de Piura conocido por su energía vibrante, ofrece fiestas inolvidables frente al mar. Aquí, se puede empezar el día con un amanecer espectacular, disfrutar de un cebiche junto a la playa y cerrar la jornada dejándose envolver por el ambiente festivo, la música y el baile. Además, cuenta con una gran variedad de actividades náuticas al igual que Vichayito, un balneario piurano perfecto para la diversión y el descanso.

Punta Sal, en Tumbes, también es un destino completo, que regala al visitante momentos de relax y de entretenimiento. Recibir el año en esta playa es sinónimo de contemplar el cielo iluminado por fuegos artificiales mientras disfrutas de una cena especial con ingredientes frescos de la zona. El mar se convierte en un aliado para dejar ir las preocupaciones y empezar el 2025 con una sensación de calma y abundancia.

Cusco: Un Año Nuevo lleno de historia, tradición y recarga espiritual

Cusco, es el destino perfecto para quienes desean un comienzo de año cargado de energía positiva y conexión espiritual. Las festividades en la Plaza de Armas reúnen a personas de todo el mundo en un espectáculo mágico de fuegos artificiales, música y júbilo. La tradición consiste en dar vueltas en sentido contrario a las manecillas del reloj alrededor de la plaza, lo cual simboliza dejar atrás lo negativo y recibir el nuevo año con buena suerte.

Además, Cusco te ofrece la oportunidad de renovar energías en sitios místicos como Machupicchu, Saqsaywaman o el Valle Sagrado. Estas joyas históricas no solo son testigos de la grandeza incaica, sino también espacios que transmiten una poderosa energía natural. Barrios como San Blas y San Cristóbal, con su arquitectura colonial y vistas panorámicas, invitan a la introspección y a recibir el nuevo año en paz. Si buscas una experiencia que combine espiritualidad, cultura y tradición, Cusco es tu destino ideal.

Lima: Modernidad, tradición y vistas al océano para despedir el año

La capital del Perú es un gran destino que combina cultura, increíble gastronomía, diversión y maravillosas vistas al océano Pacífico. Celebrar el Año Nuevo en Lima significa tener opciones para todos los gustos. Los distritos de Miraflores y Barranco cuentan con restaurantes de renombre, vida nocturna animada y puntos icónicos como el malecón, desde donde se puede contemplar los fuegos artificiales sobre el mar, una experiencia que invita a reflexionar y renovar energías.

Los hoteles y terrazas también organizan fiestas para recibir el nuevo año, y algunas orquestas se presentan en diversos locales limeños para celebrar a lo grande la llegada del 2025. Además, en las playas que se ubican al sur de la capital, se organizan fiestas y actividades para recibir el año junto al mar.

Estar en Lima también es una gran oportunidad para practicar parapente en el acantilado de Miraflores, realizar diferentes actividades náuticas en la Costa Verde, o, incluso, nadar con lobos marinos en los islotes Palomino en la zona del Callao.

La Libertad: Cultura y renovación en el norte histórico

La Libertad es un increíble destino del norte peruano con playas icónicas, como la de Huanchaco, perfecta para renovarse. Este balneario, conocido por su ambiente relajado y por ser la cuna de los famosos caballitos de totora, permite empezar el año conectado con las raíces culturales de Perú.

Además, esta región destaca por sus impresionantes sitios arqueológicos, como el Complejo Arqueológico Chan Chan, donde la energía ancestral está impregnada en cada rincón. También se puede visitar las Huacas de Moche y el complejo arqueológico El Brujo, lugares que ofrecen una mirada a la historia preinca mientras te preparas para el año que viene.

Ya sea explorando la magia histórica de Cusco, disfrutando de una noche vibrante en Lima o recibiendo el nuevo año en las playas del norte, Perú garantiza un viaje que combina tradición, diversión, excelente gastronomía y paisajes de ensueño. Estas fiestas son la excusa perfecta para redescubrir la riqueza cultural y natural de un destino fascinante, tan cerca de Ecuador.

Cómo llegar a estos destinos

Existe conexión aérea directa desde Quito y Guayaquil hacia Lima. Además, desde la capital peruana se pueden tomar vuelos a Tumbes, Piura, La Libertad y Cusco. También se cuenta con rutas terrestres desde Ecuador que permiten llegar a destinos playeros como Máncora, Vichayito y Punta Sal.