Tres muertos al caer una avioneta sobre unos coches aparcados en una calle de Brasil

Brasil.- (EL PAÍS).- Al menos tres personas han muerto y otras tres han resultado heridas al estrellarse una avioneta este lunes sobre unos coches aparcados en una zona residencial de la ciudad brasileña de Belo Horizonte, según ha confirmado el Departamento de Bomberos de la ciudad. La aeronave, que había despegado momentos antes del aeropuerto Carlos Prates, chocó contra los vehículos aparcados cerca de la esquina de las calles Minerva y Belmiro Braga.

Las autoridades han acordonado la zona y están investigando las causas del accidente. Además de la brigada de bomberos, los equipos de la Policía Militar, la Guardia Municipal y el Servicio de Asistencia Móvil (Samu) trabajan para ayudar a las posibles víctimas. Los vecinos informan de que escucharon al menos dos explosiones en el momento del accidente. El avión se estrelló sobre las 8.30 hora local (11.30 GMT) contra los vehículos y se produjo un incendio.

«La aeronave tenía cuatro ocupantes y tres fueron rescatados con vida. De los tres muertos, uno estaba en el avión y los otros dos aún estamos intentando establecer si estaban caminando por la calle o en los vehículos», ha explicado un portavoz del Cuerpo de Bomberos. Un helicóptero que sobrevoló la región avisó de que había visto un paracaídas extendido a pocos metros del lugar del accidente, al parecer usado por uno de los supervivientes.

Otro avión se había estrellado en la misma calle hace seis meses, dejando una persona muerta. El 13 de abril, un avión modelo francés Socata ST-10 se estrelló contra un poste de cableado ubicado muy cerca de las casas. El médico e instructor de vuelo Francisco Fabiano Gontijo, de 47 años, murió en el accidente.

La ONU se aprieta el cinturón ante la falta de liquidez

Naciones Unidas.- (EFE).- Sin escaleras mecánicas o agua en las fuentes, con menos aire acondicionado, con los viajes limitados a lo esencial y sin posibilidad de cubrir vacantes, así vive Naciones Unidas estos días como consecuencia de la falta de liquidez.

La organización internacional se ha visto obligada a apretarse el cinturón ante la peor crisis de efectivo en una década, una situación creada por el impago de varios países.

No es que a la ONU no le llegue con su presupuesto -que se acerca a los 3.000 millones de dólares para un año-, es que un buen número de quienes deben aportarlo van con meses, si no años, de retraso.

Se trata, según insiste la organización, de una crisis exclusivamente de liquidez, pero una muy seria que amenaza con dejar las arcas totalmente vacías para finales de este mes.

El secretario general, António Guterres, ya había ido implementando acciones de ahorro desde principios de año, pero a partir de esta semana ha impuesto medidas extraordinarias que se hacen ya notar en la sede central de Naciones Unidas.

El plan va más allá y afecta también a todas las oficinas nacionales, regionales y misiones políticas de la organización, a quienes el pasado 10 de octubre Guterres pidió explorar aún más recortes en un memorando interno visto por Efe.

TODO DÓLAR IMPORTA

Se trata de ahorrar donde se pueda, en algunos casos con medidas que pueden ser vistas como minucias. Pero todo dólar resulta importante en una situación como esta, defienden desde la ONU.

Así, cuando uno llega hoy a la sede de Naciones Unidas en Nueva York se encuentra con que no hay agua en las fuentes o que las escaleras mecánicas que conectan los primeros pisos de la torre que aloja las oficinas de la Secretaría General están cerradas.

Las escaleras mecánicas suponen una factura eléctrica de unos 14.000 dólares al año, según el portavoz Stéphane Dujarric.

La organización también ha decidido limitar el uso de aire acondicionado y calefacción, manteniendo una temperatura estable, así como retrasando una hora por las mañanas su encendido y adelantando una hora por las tardes su apagado. El ahorro: unos 7.000 dólares al día, según Dujarric.

También se han recortado los horarios de cafeterías y restaurantes, eliminado el agua gratis que se ofrecía en reuniones o los servicios de interpretación más allá de las horas centrales del día.

Además se están posponiendo actos y conferencias y limitando los viajes a lo estrictamente esencial. La orden llega hasta lo más alto y esta semana la vicesecretaria general, Amina Mohammed, anuló su participación en un foro sobre el sida en Francia y la sustituyó por un mensaje en vídeo.

Según las instrucciones de Guterres, tampoco se podrán hacer compras de equipos informáticos salvo casos críticos, ni adquirir mobiliario ni hacer ningún tipo de renovación más allá de lo esencial.

UN PROBLEMA RECURRENTE

Esta situación no es totalmente nueva para la ONU, que casi cada año se encuentra con dificultades de efectivo en el último trimestre, pero en esta ocasión el problema ha llegado antes y con más gravedad.

Una de las claves es el calendario de pagos de Estados Unidos, el principal contribuyente a las arcas de la organización, y que tradicionalmente no desembolsa el grueso de su dinero hasta noviembre.

«Nos hemos acostumbrado a esto», asegura Dujarric, que subraya que el gran problema es que ahora otros países que habitualmente pagaban antes no lo están haciendo.

Según la ONU, el 97 % de los fondos pendientes corresponden a siete países: EE.UU., Brasil, Argentina, México, Irán, Israel y Venezuela.

Estados Unidos, al que le toca pagar un 22 % del presupuesto de la ONU, debe aún 674 millones de dólares del actual ejercicio y 381 de años anteriores.

Aunque Naciones Unidas siempre se cuida de no dirigir sus advertencias sobre la precariedad de sus finanzas directamente a Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, parece habérselo tomado en esta ocasión como algo personal.

«Hagan que todos los países miembros paguen, ¡no solo Estados Unidos!», se defendió la pasada semana en Twitter.

Mario Villar

América tira millones de toneladas de alimentos mientras crece el hambre

Redacción Internacional.- (EFE).- Latinoamérica pierde o desperdicia cada año 127 millones de toneladas de alimentos (223 kilos por habitante), mientras solo en EE.UU. la cifra ronda los 126 millones, un problema que ha escalado a la par del hambre creciente en el continente.

Datos de la ONU advierten que cada año en todo el mundo se pierden o se desperdician cerca de 1.300 millones de toneladas de comida, cantidad suficiente para alimentar a 2.000 millones de personas.

Y en Latinoamérica el contraste es alarmante: mientras más de 42 millones de personas pasan hambre, «en la región se pierden o desperdician hasta 127 millones de toneladas de alimentos anualmente», dijo a Efe Sara Granados, asesora de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

LOS PAÍSES QUE DESPERDICIAN MÁS ALIMENTOS

Pese a que solo algunos países disponen de datos consolidados, se ha confirmado que Norteamérica reporta una de las cifras más altas del continente.

La Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), una organización regional que investiga el impacto de ese desperdicio, calcula que cada año en América del Norte dejan de llegar a la mesa 167 millones de toneladas de alimentos: 126 millones en EE.UU., 28 millones en México y 13 millones en Canadá.

Estados Unidos es posiblemente donde más se desperdicia, pues los consumidores tiran a la basura cada año más de 38 millones de toneladas de alimento, casi 170.000 veces lo que pesa la Estatua de la Libertad, en un país en el que un 11,8 % de familias afrontó hambre por lo menos una vez en 2017.

Mientras en México, la CCA señala que la pérdida y despilfarro representa cerca del 35 % de la producción, un volumen que serviría para alimentar a 7 millones de personas.

Entre los otros países que reportan datos, Colombia muestra una de las cifras más significativas, ya que pierde o desperdicia 9,76 millones de toneladas al año, es decir un 34 % del total disponible.

Le sigue Argentina, con 16 millones de toneladas de alimentos que dejan de consumirse (12,5 %), de los cuales «14,5 millones corresponden a pérdidas y 1,5 millones a desperdicio (en el comercio y consumo)», según el Gobierno.

Para Brasil, datos de 2013 apuntan a que de los 268,1 millones de toneladas disponibles, se perdieron unos 26,3 millones (10 %) y se estima, además, que cada brasileño tira a la basura más de 40 kilos de comida al año.

La FAO valora un porcentaje similar en Uruguay, con una pérdida del 11 %, lo que representa un millón de toneladas al año o 9,18 kilos por persona; mientras en República Dominicana se desperdician 1,1 millones de kilos de alimentos por semana, frente a 1,1 millones de personas que padecen hambre.

En tanto en Perú, el Banco de Alimentos estima que se desperdician entre 5 y 9 millones de toneladas al año; y en Bolivia, el banco de alimentos La Manzana Roja cifra en 1.800 las toneladas diarias perdidas (unas 657.000 al año).

En Venezuela no hay un registro oficial, pero la Sociedad de Ingenieros Agrónomos (SVIAA) calcula que se pierde un 18 % de lo disponible para consumo, unas 78.000 toneladas mensuales.

El presidente de SVIAA, Saúl López, cree que la situación no es «tan grave» debido a la «pérdida del poder adquisitivo» del venezolano y a que los «mayoristas están recogiendo todos los desperdicios de los alimentos perecederos».

UNA CADENA DE PÉRDIDAS

América Latina es responsable del 20 % de la cantidad global de alimentos que se pierden desde la poscosecha hasta antes del comercio minorista.

Lo que más se pierde son frutas y hortalizas (55 % de lo disponible), raíces y tubérculos (40 %), pescados y mariscos (33 %) y cereales (25 %). Pero las razones son diferentes entre regiones.

La ONU ha detectado que en los países de ingresos altos, como Canadá y EE.UU., el problema se presenta especialmente en el comercio minorista y con los consumidores.

Mientras que «en las regiones menos desarrolladas, como América Latina, las pérdidas se sitúan en la primera parte de la cadena de valor, que corresponde a producción, procesamiento, almacenamiento y transporte de los alimentos», explicó a Efe Germán Sturzenegger, de la plataforma #SinDesperdicio del BID.

LUCHA EN TODOS LOS FRENTES

«Suelo preguntarme cómo podemos permitir que se tiren alimentos cuando más de 820 millones de personas siguen pasando hambre en el mundo», alertó el director general de la FAO, Qu Dongyu, en un informe en el marco del Día Mundial de la Alimentación, este 16 de octubre.

Ese organismo destaca que, aunque son pocas, hay variadas políticas en el mundo, como la de Japón, que ha impuesto tasas de «reciclaje» de víveres de hasta el 95 % para la industria; países como Colombia, Brasil, Paraguay, Argentina y México, que han optado por los bancos de alimentos; o los incentivos fiscales en Chile y Perú.

En el caso de Colombia se acaba de sancionar una ley que «prohíbe destruir los alimentos aptos para el consumo humano que no lograron ser comercializados y se promueve donarlos a organizaciones sin ánimo de lucro», explicó a Efe Juan Carlos Buitrago, director ejecutivo de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia.

Un interés similar ha surgido en Venezuela, donde se busca crear el primer banco de alimentos del país, con el fin de atenuar la crisis humanitaria.

La FAO ha puesto como ejemplo a Francia, que prohibió a los supermercados tirar los alimentos que no vendan, y a la Red de Gastronomía Social, que reúne a más de 70 chefs con el ánimo de aprovechar al máximo y reutilizar los subproductos de las preparaciones.

La empresa social Mboja’o de Paraguay ofrece también a restaurantes y empresas gastronómicas sus servicios para repartir los excedentes de alimento en comedores sociales.

Diana Marcela Tinjaca

Macri aviva la gira electoral y Fernández baja el perfil en la recta final argentina

Buenos Aires.- (EFE).- A falta de 11 días para las elecciones presidenciales argentinas, los dos principales candidatos continúan su campaña con antagónicas estrategias, ya que mientras el actual mandatario, Mauricio Macri, intensifica su gira electoral, el peronista Alberto Fernández mantiene un perfil más bajo en la recta final de la campaña.

Tras celebrarse el pasado domingo el primero de los dos debates electorales televisados, Macri, que lidera el frente conservador Juntos por el Cambio, prosiguió, día a día, con su gira del «sí se puede», con la que busca convencer al electorado, con mítines en plazas de ciudades y pueblos de todo el país, para revertir los malos datos que cosechó en las primarias de agosto, en las que Fernández le superó por 16 puntos.

Por su parte, el peronista, que lleva a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) como candidata a la Vicepresidencia, ha bajado sensiblemente el ritmo de su agenda pública. El lunes participó de un foro en Rosario (noreste) y ya no volverá a hablar ante sus seguidores hasta este jueves, en un acto en la ciudad pampeana de Santa Rosa junto a su compañera de fórmula por el Día de la Lealtad peronista.

Pero los Fernández, del Frente de Todos, sí mantienen el flujo de actividad en las redes sociales.

«Se lo dijiste en la calle. Se lo dijimos en el Congreso. Se lo dijeron los jubilados, los científicos y los productores. Se lo dijimos todos juntos en las urnas. Y no escuchó. Si las PASO (como se conoce a las primarias) no alcanzaron, hacete escuchar el próximo 27 de octubre», señalan los aspirantes peronistas.

» Este 17 de octubre nos encontramos en La Pampa. Vamos a poner a la #ArgentinaDePie «, expresaron Alberto y Cristina Fernández en sendos mensajes en sus redes sociales oficiales, acompañados de un spot crítico con Macri.

Este miércoles, al tiempo que lanzaba nuevas promesas de campaña en Twitter, como la extensión a 20 días de las licencias paternas por nacimiento y adopción, y la posibilidad de que se dividan los meses de licencia sin goce de sueldo entre hombres y mujeres, Macri se dio un baño de multitudes en Río Cuarto, en la provincia de Córdoba.

«Hoy nos une más que nunca querer cuidar nuestra democracia, querer vivir en libertad, en paz, la honestidad, el querer construir y no destruir, el querer respetar al otro, dejar un futuro mejor a nuestros hijos», expresó un exultante Macri ante los miles de seguidores congregados, que corearon el ya habitual «Mauricio da la vuelta» y «Sí se puede».

El presidente, cuyos mítines mantienen siempre la misma línea discursiva, volvió a hacer referencia a los valores que a su juicio representa su propuesta frente a la mala gestión y los presuntos casos de corrupción de los mandatos kirchneristas.

«Lo que no puede volver a pasar es que tengamos miedo. (…) Hace cuatro años con el «sí se puede» arrancó nuestro compromiso con el cambio», enfatizó.

En las primarias de agosto, consideradas una gran encuesta electoral de cara a las generales por la decisión de los partidos de no presentar más de un candidato por coalición, Fernández obtuvo el 47,78 % de los votos, seguido por Macri con un 31,79 %, con los demás postulantes muy por debajo.

Al día siguiente de ese revés para el oficialismo, que la mayoría de analistas y todas las encuestas consideran irremontable en las generales del 27 de octubre, se dieron fuertes turbulencias en los mercados financieros que agravaron la ya larga crisis económica que sufre el país desde el año pasado.

«El mundo se asustó. El mundo el 12 de agosto se asustó porque pensó que íbamos a volver al pasado. Pero no nos conocen… amagamos un poquito pero al pasado no volvemos», sentenció hoy Macri, quien reconoció que la «muy dura» etapa económica que vive el país desde que en abril de 2018 confluyeron «la peor sequía de 50 años» con la falta de crédito para el país.

Mientras el equipo de campaña del Frente de Todos decide dónde y cómo hacer el gran acto de cierre de campaña, la próxima semana, Macri eligió la ciudad de Córdoba -uno de sus más importantes graneros de votos- para culminar su gira el día 24, previo al comienzo de la veda electoral.

Turquía descarta negociar con las fuerzas kurdas y exige que depongan las armas

(Por Luana SARMINI-BUONACCORSI con Nazeer AL-KHATIB).- Turquía descartó el miércoles negociar con los combatientes kurdos en Siria y les exigió que depongan las armas y se retiren de «la zona de seguridad» designada por Ankara, desoyendo así el llamamiento a un alto el fuego realizado por Estados Unidos.

Con el lanzamiento hace una semana de una operación militar contra la milicia de las Unidades de Protección Popular (YPG), Ankara ha transformado las alianzas y convertido el norte de Siria en el nuevo epicentro de una guerra que desgarra al país desde 2011.

Gracias a un acuerdo con las fuerzas kurdas, el régimen sirio de Bashar al Asad ha vuelto a regiones cuyo control había perdido hace años y Rusia, aliado de Damasco, ha llenado el vacío dejado por la retirada de las fuerzas estadounidenses.

En respuesta al ataque turco y a la pasividad occidental, el jefe de las Fuerzas democráticas sirias (FDS) dominadas por los combatientes kurdos, Mazlum Abdi, anunció el miércoles por la noche el «congelamiento» de las operaciones contra el grupo Estado islámico (EI), que pasó a la clandestinidad tras su derrota en marzo.

El presidente estadounidense Donald Trump, que parecía inicialmente dar luz verde a la operación turca, finalmente pidió el fin de la ofensiva y autorizó sanciones contra Turquía.

Trump, que insiste en que no quiere que Estados Unidos eternice su presencia en Siria, volvió a dar una de cal y otra de arena este miércoles, al declarar que los kurdos «no son unos ángeles», y que el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado organización ilegal en la Unión Europea y Estados Unidos, es «probablemente una mayor amenaza terrorista, en muchos sentidos, que el EI».

«La decisión del presidente (turco Recep Tayyip) Erdogan no me sorprendió porque él quería hacer eso hace mucho tiempo», dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca. «Yo no le di luz verde», añadió.

Trump decidió enviar a Turquía a su vicepresidente Mike Pence y a su secretario de Estado, Mike Pompeo, para reunirse con Erdogan para convencerle de que negocie un alto el fuego.

«Nos dicen que declaremos un alto el fuego. Nunca podremos declarar una tregua» mientras Turquía no haya expulsado a «la organización terrorista» de la frontera, declaró Erdogan refiriéndose a las milicias kurdas.

«Nuestra propuesta es: que ahora, esta noche, todos los terroristas depongan las armas (…) y salgan de la zona de seguridad que hemos designado», afirmó, en un discurso ante el parlamento.

Erdogan en un primer momento descartó reunirse con Pence, pero luego la presidencia rectificó y aceptó el encuentro.

Erdogan viajará igualmente a Moscú el 22 de octubre para una reunión con su homólogo ruso, Vladimir Putin, que desplegó tropas en el norte de Siria para impedir que haya choques entre turcos y fuerzas del régimen sirio.

Las fuerzas sirias siguen avanzando y anunciaron la ocupación de la ciudad de Kobane, dominada por los kurdos, un lugar simbólico porque fue arrancada al yugo de los yihadistas del EI con el esfuerzo conjunto con la coalición que lideraba Estados Unidos.

Los combates en el norte de Siria siguen causando estragos. Desde la ciudad fronteriza turca de Ceylanpinar se oían el miércoles numerosas explosiones en la localidad de Ras al Aín, donde los combatientes kurdos intentan repeler el asalto de las fuerzas de Ankara, constató la AFP.

  • ¡Trato sucio’ –

El 9 de octubre, Turquía lanzó la operación «Manantial de Paz» contra las YPG, un grupo respaldado por los países occidentales por su papel desempeñado en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Ankara considera que esta milicia, principal componente de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una coalición arabokurda, es una «organización terrorista» por sus vínculos con el PKK.

Erdogan ha calificado de «trato sucio» el acuerdo alcanzado entre los kurdos y el régimen de Asad.

El objetivo de la operación turca es la creación de «una zona de seguridad» de 32 km de ancho a lo largo de su frontera para separarla de las áreas bajo control de las YPG y repatriar ahí a parte de los 3,6 millones de refugiados sirios instalados en Turquía.

En siete días han muerto 72 civiles, 185 combatientes de las FDS y 164 militantes proturcos, según el OSDH. Ankara ha informado asimismo de seis soldados muertos en Siria, así como de 20 civiles fallecidos por disparos de cohetes de combatientes kurdos contra ciudades turcas.

La ofensiva ha provocado el éxodo de 160.000 personas en el norte de Siria, según la ONU.

Bolivia decide si sigue Evo Morales o pasa página en su historia

La Paz.- (EFE).- Bolivia decide el próximo domingo si prolonga la etapa de Evo Morales en el poder o pasa página hacia un cambio político y económico en el país, tras casi catorce años de un Gobierno de izquierdas que ha marcado un tiempo en América Latina.

Evo Morales se presenta para un cuarto mandato como el único capaz de mantener la estabilidad política y económica del país, en una región cada vez más convulsa en la que una carta a su favor es uno de los crecimientos económicos más altos del continente.

Frente a una oposición que denuncia que esta imagen es irreal y el país necesita ya un cambio.

EL GOBIERNO DEL PUEBLO O DE LAS ELITES

Morales se convirtió en 2006 en el primer presidente indígena en Bolivia salido de las urnas, uno de los pocos en la historia de América.

Es el presidente con más tiempo en el poder de la historia en Bolivia y en los comicios de este 20 de octubre aspira a un cuarto mandato consecutivo hasta 2025.

La única alternativa de la oposición parece Carlos Mesa, un intelectual que ya gobernó el país entre 2003 y 2005 en medio de una sociedad convulsa que le llevó a renunciar.

Si Evo ha basado su discurso en la justicia social para acabar con históricas discriminaciones hacia indígenas, campesinos y los más desfavorecidos, Mesa para unos representa la vuelta a un pasado dirigido por las elites, pero para otros es la esperanza de la clase media que teme una perpetuación en el poder de Morales.

UN GOBIERNO AISLADO O EN CONSONANCIA EN LA REGIÓN

El presidente boliviano es de los pocos supervivientes del llamado socialismo del siglo XXI que se extendió por parte de Suramérica desde la década de 2000.

Hace tiempo que los Kirchner en Argentina, Michelle Bachelet en Chile, Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff en Brasil, y Rafael Correa en Ecuador dejaron el poder, por lo que le quedan como aliados Nicolás Maduro en Venezuela y Miguel Díaz-Canel en Cuba, puesto que con Daniel Ortega en Nicaragua hace tiempo que no se le ve.

Una victoria de Mesa acercaría ideológicamente a Bolivia a Gobiernos como los de Sebastián Piñera en Chile, Mauricio Macri en Argentina, si revalida su puesto en los comicios del día 27 en su país, o Jair Bolsonaro en Brasil, mientras que lo alejaría de Venezuela.

Además de devolverlo a unas mejores relaciones con Estados Unidos, con quien Morales está enfrentado desde que gobierna, hasta el punto de expulsar a su embajador en La Paz en 2008.

ESTABILIDAD ECONÓMICA O UN CAMBIO DE MODELO

Evo Morales lleva años vanagloriándose de que Bolivia es uno de los países que más crece y de forma mantenida desde que gobierna, con incrementos que más de un año han superado el 4 %, avalados por entidades internacionales como el Banco Mundial.

Pero su modelo económico, basado en buena medida en los ingresos del Estado por la venta de gas a países vecinos, genera dudas de si será indefinido y si se invierte efectivamente en mejorar el país.

O se despilfarra en obras faraónicas unas, como la torre de 29 pisos desde la que Morales gobierna en La Paz, y populistas otras, como canchas deportivas en zonas rurales con problemas de agua o electricidad.

Indicadores como la deuda exterior, que según datos oficiales ha subido hasta los 10.605 millones de dólares, el 24,6 % del Producto Interior Bruto (PIB), con China como principal país acreedor, frente a los menos de 5.000 que Morales se encontró al tomar posesión, encienden ciertas alarmas.

Las reservas internacionales de Bolivia llegaron a los 15.000 millones de dólares en 2015, pero se teme que sigan cayendo hasta la mitad el año que viene, pasando de representar el 45 % del PIB a poco más del 10 %, un porcentaje que se acerca a los de países con crisis económicas como Argentina y Venezuela.

Con estas cifras poco esperanzadoras, Mesa se ha pasado la campaña electoral prometiendo que acabará con el despilfarro y la corrupción si gobierna en Bolivia, para que la riqueza beneficie a todos y no solo a quienes rodean a Morales.

SEGURIDAD U OTRA VENEZUELA

Bolivia tiene fama de ser una de las naciones más tranquilas de Sudamérica, pero la candidatura de Morales para un cuarto mandato hasta 2025 despierta en parte de los bolivianos los miedos de una «venezuelización» del país.

Por el temor a que haya fraude electoral, se eternice en el poder y Bolivia acabe padeciendo la reciente violencia en Ecuador o una crisis social sin final a la vista como en Venezuela.

El presidente ha advertido de que si gana, desde la oposición habrá «un golpe de Estado» para que no gobierne de nuevo, mientras que algún movimiento social que le respalda, como las indígenas campesinas de las «bartolinas», amenazan incluso con las armas con tal de mantenerle al frente de Bolivia.

Muchos ven a Evo Morales como la única opción para mantener la estabilidad del país, para bien o para mal, mientras otros claman por Carlos Mesa como el cambio necesario, aunque alertan de que los incondicionales del líder indígena le harían la vida imposible si gana este próximo domingo o en una segunda vuelta en diciembre.