Grupo islámico asegura que ha derribado un helicóptero en el noroeste de Siria

El Cairo.- (EFE).- El Movimiento Islámico de los Libres de Sham, uno de los principales grupos opositores de Siria, afirmó hoy que ha derribado un helicóptero en el norte de la provincia costera de Latakia.

En un comunicado, los Libres de Sham señalaron que el aparato, que se desconoce si pertenecía a los efectivos gubernamentales sirios o a Rusia, fue abatido por las baterías antiaéreas del grupo cerca de la población de Salma, en la región de Yabal Akrad, en el norte de Latakia.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó que un helicóptero de origen desconocido fue alcanzado por los combatientes de los Libres de Sham, de tendencia salafista.

La ONG apuntó que por el momento se desconoce el paradero del aparato y su tripulación.

En la provincia de Latakia, uno de los feudos gubernamentales de la costa mediterránea siria, junto a la provincia de Tartús, se encuentra la base aérea de Hamimim empleada por aviones y helicópteros rusos, que respaldan al ejército sirio, para lanzar ataques en distintas partes del país.

El norte de Latakia es escenario de enfrentamientos entre los efectivos leales al Gobierno de Damasco y distintas facciones.

Israel comienza a construir un muro subterráneo alrededor de Gaza

Jerusalén.- (EFE).- El Ministerio israelí de Defensa comenzará a construir un muro subterráneo de hormigón con Gaza en los próximos tres meses con el fin de neutralizar los túneles erigidos por el movimiento islamista Hamás, informa hoy el diario Yediot Aharonot.

La idea de un muro que separe los dos territorios por debajo de la superficie comenzó a barajarse hace ya varios años, cuando la guerra de 2014 que enfrentó a Israel y a Hamás, dejó al descubierto la vulnerabilidad de la frontera.

El proyecto «Obstáculo», consiste en la construcción de un muro a lo largo de 65 kilómetros, desde el Mar Mediterráneo en el norte de la Franja hasta el paso de Kerem Shalom, en el sur y donde confluyen las fronteras de Israel, Gaza y Egipto, y que el gobierno israelí espera tener listo en dos años.

Los trabajos comenzaron de forma experimental hace ya unos meses a lo largo de un tramo fronterizo de unos cientos de metros, con el fin de verificar su viabilidad y eficacia, dado que irá dotado también de sensores electrónicos para detectar cualquier intento de perforación.

En los próximos tres meses, asegura el diario, cientos de vehículos y maquinaria pesada se desplegará en la zona bajo una estricta vigilancia del Ejército para comenzar los trabajos en 40 puntos diferentes de forma simultánea.

El proyecto costará a las arcas públicas israelíes unos 3.000 millones de shékels (810 millones de dólares o 769 millones de euros), que se suman a los 1.200 millones (324 millones de dólares o 308 millones de euros) que se han invertido ya en la búsqueda de soluciones tecnológicas para la detección de estos túneles.

Una veintena de soldados israelíes murieron en 2014 en emboscadas de milicianos de Hamás que cruzaron la frontera bajo tierra en lo que Israel denomina «túneles ofensivos» -sorprendiendo a las líneas israelíes por la espalda- o saliendo de otros que han sido construidos dentro de la propia Gaza con propósitos defensivos.

El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, aseguró ayer en una conversación con internautas por las redes sociales que de esas estructuras ofensivas quedan «mucho menos de quince», en medio de un debate en el país por el informe presentado recientemente por el Supervisor del Estado acerca de la guerra de 2014.

En él se apuntaba a una falta de preparación de Israel a la hora de afrontar esa amenaza de Gaza, bajo bloqueo terrestre, marítimo y aéreo desde que Hamás se hiciera con su control en 2007.

En algunos tramos el muro subterráneo de hormigón se elevará también por encima de la superficie, donde hoy existe una verja electrónica que no ofrece una seguridad hermética a la población israelí alrededor de la Franja.

Su construcción es analizada a todos los niveles por los estamentos militares de Inteligencia, que creen que la llegada masiva de maquinaria pesada podría provocar una escalada y un nuevo enfrentamiento en la zona.

Yosi Yehoshua, comentarista militar del diario, explica que Hamás puede reaccionar con ataques a la posibilidad de ver neutralizada su principal arma disuasoria contra Israel, dado que el muro rompería el balance estratégico gestado hace dos años y medio.

Turquía investiga una pancarta de amenaza a Erdogan en una protesta en Suiza

Estambul.- (EFE).- La Fiscalía de Estambul ha iniciado hoy una investigación contra los manifestantes que mostraron una pancarta en la que se incitaba a matar al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, durante una protesta el pasado sábado en Berna, la capital de Suiza.

La pancarta, que mostraba una foto de Erdogan y una pistola apuntándole junto al mensaje «Mata a Erdogan con sus propias armas» escrito en inglés, fue exhibida durante una protesta contra la reforma constitucional para dar al presidente turco el poder legislativo,

La Fiscalía investiga a los asistentes en esa manifestación por «insultar al presidente» y por pertenecer y hacer propaganda «de una organización terrorista», en referencia al proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado terrorista en Turquía y la Unión Europea.

La Fiscalía de la capital suiza también ha iniciado una investigación porque algunos manifestantes presuntamente incumplieron algunas condiciones del permiso de protesta, informó la agencia turca Anadolu.

El pasado sábado, el Ministerio de Exteriores turco convocó al embajador suizo en Ankara para expresar su malestar por lo ocurrido.

El 83 % de bolivianos tiene poco o nada de confianza en Morales, según un sondeo

La Paz.- (EFE).- El 83 % de los bolivianos tiene «poca confianza» o «nada de confianza» en el presidente, Evo Morales, según una encuesta publicada hoy por el diario paceño Página Siete.

Sobre la confianza en Evo Morales, una pregunta que permitía las respuestas de mucha, poca o nada de confianza, el 54 % revela tener «poca confianza» y el 29 % «nada de confianza», mientras que sólo el 16 % afirma tener «mucha» y el 1 % restante no sabe o no contesta.

La popularidad del presidente boliviano se ha resentido desde que el 21 de febrero de 2016 perdió un referéndum para cambiar un artículo de la Constitución y volver a presentarse a la presidencia en 2009.

A pesar de ese revés electoral, el primero a nivel nacional desde que ganó los comicios en 2005, donde el «no» se impuso por 2,6 puntos porcentuales, el oficialismo anunció que buscará una vía para que Morales pueda volver a presentarse.

En este sentido, el 66 % de los encuestados considera que el MAS no debe «anular o ignorar» el resultado de la consulta para promover la candidatura del presidente, pero el 51 % piensa que finalmente Morales será el candidato de su partido en 2019.

En primera vuelta, Morales es el candidato preferido del 26 % de los encuestados sobre una lista de ocho -que no incluye ningún otro oficialista-, lo que representa un descenso sobre el 31 % que le atribuía la anterior encuesta de Mercados y Muestras, en enero de este año.

El expresidente Carlos Mesa (2003-2005), con un 20 %, es el siguiente candidato preferido, mientras que el empresario y tres veces candidato a la presidencia Samuel Doria Medina obtiene un 12 %.

De haber una segunda vuelta en los comicios de 2019, algo que sólo sucederá si el vencedor de las elecciones no alcanza el 50 % de los sufragios ni el 40 % con más de diez puntos de ventaja sobre el segundo, Morales perdería contra Mesa y estaría empatado contra Doria Medina, de acuerdo con el estudio.

La encuesta, de la empresa Mercados y Muestras, se llevó a cabo sobre una muestra de 800 personas en ciudades capitales, intermedias y rurales, nivel de confianza del 95 % y un margen de error del ±3,47 %.

Pyongyang amenaza con un ataque preventivo ante ejercicios de Seúl y Washington

(EFE).- Corea del Norte amenazó hoy con un ataque preventivo en el caso de detectar cualquier intento de atacar a su liderazgo y su soberanía, en respuesta a las maniobras militares que Corea del Sur y Estados Unidos realizan en territorio surcoreano.

El Ejército Popular de Corea del Norte (KPA) afirmó hoy que está preparado para defenderse de cualquier intento de los comandos especiales enemigos de atacar a su liderazgo, según un comunicado difundido por la televisión central norcoreana KCTV.

«Aplastaremos sin piedad los avances enemigos con nuestras operaciones especiales y ataques preventivos», indicó un portavoz del Estado mayor del Ejército norcoreano en el mensaje recogido también por la agencia estatal KCNA.

El Ejército norcoreano «no seguirá siendo un espectador pasivo», y atacará sin previo aviso y cuando mejor convenga mientras las fuerzas de operaciones especiales de EEUU permanezcan en Corea del Sur.

Las tropas de Seúl y Washington realizaron recientemente varias simulaciones de incapacitación del liderazgo de Pyongyang en caso de conflicto, en el marco de sus maniobras anuales de combate simulado Key Resolve que tuvieron lugar entre el 13 y el 24 de marzo.

En ellas participaron comandos especiales estadounidenses, entre los que estuvieron el Equipo 6 de los Navy SEAL, la unidad de élite de Fuerzas Especiales de la Armada estadounidense; miembros de los «Rangers», las fuerzas de despliegue rápido; las fuerzas de élite de los Delta Force y los Boinas Verdes, detalló Yonhap.

Los operativos especiales participan también en los ejercicios Foal Eagle -en los que hay fuerzas de infantería, navales y aéreas de los ejércitos de ambos países-, que arrancaron el 1 de marzo y se prolongarán hasta finales de abril.

Los aliados realizaron este año el mayor despliegue hasta la fecha, en el que se incluyeron activos como los cazas F-35B y el portaaviones nuclear Carl Vinson estadounidenses, en respuesta a los dos ensayos atómicos y el lanzamiento de una veintena de misiles balísticos realizados por Corea del Norte en 2016.

El régimen de Kim Jong-un considera estos ejercicios un ensayo para invadir su territorio, y en protesta lanzó cuatro misiles de medio alcance el 6 de marzo y realizó una prueba fallida con otro proyectil el miércoles.

Las dos Coreas siguen técnicamente enfrentadas desde la Guerra de Corea (1950-53), que finalizó con un armisticio nunca sustituido por un tratado de paz. Copyright (c) Agencia EFE, S.A. 2015, todos los derechos reservados

Trump sufre su mayor humillación con la reforma sanitaria

(Por. Jan Martínez Ahrens.- EL PAÍS).- Donald Trump ha fracasado. El gran negociador, el dealmaker, el hombre que todo lo puede, ha sufrido de la mano de su propio partido la mayor humillación de su presidencia. La votación de la reforma sanitaria en la Cámara de Representantes ha sido suspendida in extremis ante el miedo de no lograr la mayoría suficiente.

De nada han servido sus amenazas a los congresistas ni su bravuconada de mantener el actual sistema, el Obamacare. Los halcones del Freedom Caucus, 36 congresistas republicanos herederos del desestabilizador Tea Party, se enrocaron en el no e hicieron sentir al jactancioso multimillonario el verdadero precio de la política.

La derrota es de Trump. Él había asumido el liderazgo de la batalla y él, pese a contar con mayoría en la Cámara de Representantes, ha sido incapaz de torcer la mano a sus propios correligionarios. Se reunió con ellos y les ofreció cesiones de enorme calado, incluida la eliminación de prestaciones sanitarias básicas.

Pero no pudo convencerles. Y cuando en un gesto de fuerza decidió lanzar el pulso y adelantar al viernes la votación, perdió el control y tuvo que aplazar su primer examen parlamentario.

Ahora, con una valoración por los suelos (sólo el 37% aprueba su gestión), tendrá que digerir su fracaso y abrir una nueva y dolorosa negociación. El camino será largo.

Los republicanos moderados temen perder su base electoral y los halcones traicionar su ideología. La conciliación es compleja. Si la ley vira hacia el lado más social, los ultras volverán a las andadas.

Pero si se asumen las exigencias radicales, basadas en una drástica reducción de las prestaciones sanitarias mínimas, entonces la propuesta fracasará en su siguiente instancia, el Senado.

Allí, un grupo de notables republicanos con capacidad de bloqueo ya ha hecho saber no aceptará ninguna reforma que reduzca la cobertura que ya se ofrece. Y si salva ese escollo, la norma aún deberá ser refrendada por un comité conjunto y finalmente por el voto de ambas Cámaras.

La tensión es paradójica. El mismo Obamacare que ahora divide a los republicanos, durante años les ha unido. Desde que en 2010 el presidente demócrata sacara adelante su proyecto, los conservadores lo han considerado un compendio de los males de la izquierda.

Da igual que haya extendido la cobertura a 20 millones de personas o que haya puesto veto a la cruel práctica de las aseguradoras de rechazar o esquilmar a pacientes con dolencias previas.

Para los republicanos el sistema desarrollado por Obama ataca la raíz de su ideología: amplia la burocracia federal, ahonda el déficit y acaba con la libertad de elección.

Trump, con instinto político, ha sabido monopolizar este malestar. En campaña y como presidente golpeó sin compasión la criatura de Obama y anunció que sería él y nadie más quien la sacrificaría. Y así lo escenificó.

A principios de marzo, cuando el líder republicano en la Cámara de Representantes, Paul Ryan, presentó el proyecto alternativo, el presidente se lo apropió.

Tras el fracaso judicial de su veto migratorio y con las llamas del escándalo ruso cercándole, la reforma sanitaria se volvió su gran válvula de escape y su primer examen parlamentario.

El proyecto apadrinado por Trump se define por eliminar la obligatoriedad del seguro médico, congelar el programa para los más desfavorecidos y poner fin al aparato impositivo que nutre la red asistencial.

La deconstrucción es profunda pero no completa. Sigue prohibiendo a las aseguradoras rechazar a un paciente con enfermedades previas y da plazos para desmantelar la obra de su antecesor.

El resultado es un híbrido que no ha satisfecho el ansia liquidacionista de los radicales pero tampoco cumplido la promesa de Trump de garantizar la cobertura universal.

La Oficina Presupuestaria del Congreso, un organismo no partidista y cuyos estudios gozan de reconocimiento general, ha establecido que la aplicación del plan republicano supone dejar sin seguro médico a 14 millones de personas el año próximo y 24 millones en una década, lo que elevaría la población sin cobertura a 52 millones.

También implicaría una subida de las pólizas del 15% al 20% para los dos próximos años. Todo ello ha sido desmentido por la Casa Blanca, que ha tomado como única referencia del estudio el ahorro que implica su proyecto: 150.000 millones de dólares en una década.

Para los radicales nada de esto ha valido. Su obsesión es que se abaraten los seguros médicos y se reduzca el peso estatal en la vida civil.

Con este fin exigieron que se eliminase del proyecto las denominadas prestaciones sanitarias esenciales incluidas por ley en las pólizas y que comprenden la medicina preventiva, la atención de urgencias, la estancia hospitalaria, los cuidados mentales y la maternidad.

La petición era prácticamente suicida. Como recordó Paul Ryan, asumirla suponía que la reforma nunca podría superar el filtro del Senado, donde la mayoría republicana es exigua (52 contra 48) y los moderados ya han anunciado que rechazarían una ley deshuesada hasta tal punto.

El intento final de conciliar ambos intereses no dio resultado. Aunque Trump aceptó la impopular rebaja de las prestaciones, los ultraconservadores consideraron que seguía siendo excesivo el intervencionismo estatal en la sanidad.

Llegados a este punto, cualquier paso más suponía incendiar el ala moderada. La capacidad de maniobra se había agotado. El negociador había fracasado y tuvo que aplazar la votación.