Quito.- (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La implementación de la iniciativa “Mano de la Mano” por parte del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca representa un cambio hacia modelos de desarrollo productivo basados en inteligencia territorial y atracción de capital estratégico.
El enfoque de articulación multisectorial permite reducir fallas de coordinación entre actores clave, uno de los principales obstáculos para la inversión en economías emergentes. Al integrar datos, capacidades técnicas y financiamiento, se optimiza la asignación de recursos y se incrementa la eficiencia de las intervenciones productivas.
Desde una perspectiva económica, la priorización de territorios con alto potencial productivo facilita la focalización de inversiones, lo que puede generar mayores retornos en términos de productividad, empleo y desarrollo local. Este enfoque reduce la dispersión de recursos y mejora la planificación sectorial.
La inclusión de sistemas acuáticos dentro de la estrategia amplía la matriz productiva, incorporando sectores con alto potencial exportador como la acuacultura, alineados con tendencias globales de sostenibilidad y demanda de alimentos.
Además, el énfasis en sostenibilidad y resiliencia posiciona al Ecuador en mercados internacionales cada vez más exigentes en estándares ambientales, lo que puede traducirse en ventajas competitivas a mediano plazo.
El rol de la FAO como organismo facilitador añade credibilidad técnica y acceso a redes internacionales de cooperación, lo que incrementa la confianza de inversionistas.
En conjunto, esta estrategia configura un entorno más atractivo para la inversión productiva, con potencial impacto en la diversificación económica, generación de empleo y fortalecimiento de cadenas de valor en el país.








