Costa Rica reporta primera muerte por COVID-19

(DW).- Costa Rica registró este miércoles (18.03.2020) el primer fallecido por el nuevo coronavirus, un hombre de 87 años que estaba internado en un hospital, informó el gobierno.

El hombre estaba en cuidados intensivos en el hospital de la ciudad de Alajuela, 15 kilómetros al noroeste de San José, donde se ha registrado el mayor número de infecciones en el país, precisó el Ministerio de Salud en un escueto comunicado.

Horas antes del anuncio, el ministro de Salud, Daniel Salas, dio a conocer un fuerte aumento en los contagios de coronavirus, que pasaron de 50 a 69 casos en Costa Rica.

«Nos solidarizamos con su familia», tuiteó el presidente costarricense, Carlos Alvarado, quien llamó a la población a acatar las recomendaciones de las autoridades para evitar la propagación del coronavirus.

«Costa Rica debe reaccionar y hacer caso a todas las medidas emitidas por el Ministerio de Salud. No ir a lugares públicos, seguir protocolos y ser solidarios con todas las personas», agregó el mandatario.

Murió en Hong Kong el perro que había dado positivo por coronavirus

(Infobae).- El perro pomeranian que había contraído la enfermedad de coronavirus (Covid-19) ha fallecido, según informó su dueña al Departamento de Agricultura, Pesca y Conservación de Hong Kong. La mujer de 60 años ya fue dada de alta, luego de haberse recuperado de la enfermedad.

Si bien el perro inicialmente dio “positivo débil” al virus, no mostraba síntomas y salió de cuarentena el sábado después de los resultados negativos de otras pruebas

Lamascota había sido diagnosticada con Covid-19, lo cual llamó la atención de las autoridades ya que se llegó a considerar que los animales de compañía también podían ser puntos de contagio y sufrir afectaciones por la enfermedad.

Los primeros diagnósticos arrojaron que el perrito sí padecía de una infección de coronavirus, por lo que fue llevado a un centro veterinario donde tomaron muestras. Esto después de que se le hicieran pruebas orales y nasales para identificar al patógeno, las cuales arrojaron un resultado positivo.

El animal fue sometido a otras pruebas para buscar la certeza de la infección. En estas segundas muestras fue declarado libre de de coronavirus luego, de en sus resultados no hubiera rastro de la enfermedad, por ello los veterinarios permitieron que la mascota regresara a casa junto con su dueña.

El perro tenía 17 años de edad al momento de su fallecimiento, por lo que ya superaba la expectativa de vida que se le da a la especie, que va de 12 a 16 años como máximo.

A pesar de que fue la propia dueña, Yvonne Lee Chow, de 60 años, quien informó de la muerte del animal, no permitió que se le realizara una autopsia para determinar la causa de su fallecimiento.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el perro de Yvonne Lee Chow era el único animal registrado que ha sido diagnosticado con coronavirus, pues no se ha informado de otro caso similar de un animal de compañía. Además fue en China en donde se empezaron a vender cubrebocas para caninos y gatos, con el fin de protegerlos de la infección.

Según informaron diversas autoridades como el Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona (COVB) y expertos del Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CReSA) y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) no se ha comprobado que los animales domésticos no se contagian ni transmiten la enfermedad, según informaron estas fuentes al diario As.

A pesar de que se esparcieron rumores de que el comienzo de la enfermedad se transmitió de origen animal hacia un ser humano, esta versión fue desmentida por la OMS, ya que no hay evidencia que dicte que el coronavirus se haya transmitido ni por murciélagos ni por el pangolín como se creía inicialmente.

Tampoco hay evidencia de que el coronavirus covid-19 pueda ser transmitido por picaduras de mosquitos o de otros insectos hematófagos, por lo que por el momento se mantiene que la única forma de contagio que tiene la enfermedad es mediante el ingreso de gotas provenientes de una persona infectada hacia la boca, nariz u ojos de una persona. Esto puede suceder al hablar, toser o estornudar de persona infectada.

De ahí que la mayor preocupación que tienen las autoridades se deba al contagio directo entre un portador del virus (que puede ser sintomático o asintomático) que se multiplique la infección mediante contacto con diferentes personas.

Sin embargo, protecciones como cubrebocas o telas no son suficientes para restringir el acceso del virus al cuerpo, por lo que se recomienda tener una distancia considerable y evitar el contacto cercano con otras personas.

El coronavirus se ve afectado fuertemente por una higiene constante, es decir, lavarse las manos y el mantener desinfectadas las áreas del hogar mediante el uso de desinfectantes comunes como lejía. Cabe señalar que, en caso de infección, los antibióticos no tienen la capacidad de erradicar el virus ya que por su misma naturaleza son inmunes a estas fórmulas.

Merkel: «Nuestro país no se enfrentaba a un desafío así desde la II Guerra Mundial»

(El Confidencial).- La canciller alemana Angela Merkel ha dado un discurso a la nación para alertar de que el país necesita comprometerse y colaborar de forma conjunta contra el coronavirus. «Tómenselo en serio. Es grave. Desde la II Guerra Mundial nuestro país no se enfrentaba a un desafío que exigiera tanta solidaridad y acción colectiva».

La situación generada por esta pandemia, con unos 8.200 infectados y 12 muertos en Alemania, es «seria y está abierta», una «tarea histórica», aunque hay que «evitar caer en el pánico». «Debemos demostrar, incluso cuando nunca antes hemos vivido algo así, que podemos actuar con corazón y cabeza y así salvar vidas. Esto va sin excepciones para todos y cada uno y, por eso, a todos nosotros», afirmó.

«Creo firmemente que superaremos esta prueba si realmente todas las ciudadanas y todos los ciudadanos lo asumen como su tarea», prosiguió Merkel en su primera declaración televisiva desde que alcanzó la Cancillería en 2005. «Dependerá, aunque no sólo, de cómo de disciplinados seamos todos siguiendo las reglas e implementándolas», subrayó en referencia a los cierres masivos de comercios, establecimientos y colegios, a las restricciones de movimiento, al teletrabajo, entre otras medidas.»Debemos limitar el riesgo de contagio de la única forma posible» y ésta es: «reducir la vida pública al máximo posible», aunque con «sentido común y medida». «Cumplan las normas que rigen para estos días», apostilló la canciller, que llamó, por ejemplo, a que los abuelos no se encarguen de los nietos una vez cerrados los colegios, pues los mayores son grupos de riesgo. Las actuales limitaciones, «difíciles de decretar en una democracia y sólo temporales», son «de momento inevitables para salvar vidas».El objetivo principal es «ralentizar la extensión del virus» para «ganar tiempo», limitar el número de contagios -y de fallecimientos-, no sobrecargar el sistema sanitario y dar margen al desarrollo de un medicamento o una vacuna contra el coronavirus.En lo relativo a la economía, Merkel aseguró que el Gobierno alemán hace «todo lo que puede para suavizar las consecuencias económicas», y especialmente para «defender todos los puestos de trabajo». «Podemos y haremos todo lo necesario para ayudar a nuestras empresas y trabajadores a atravesar esta dura prueba», indicó. También instó a los alemanes a evitar acaparar alimentos y bienes de primera necesidad, como ha estado sucediendo en los últimos días, llegando a provocar desabastecimientos puntuales.

«Almacenar tiene sentido, como siempre. Pero con medida. Acaparar como si no fuese nunca más a haber es ridículo y, en último término, insolidario», advirtió la canciller tras asegurar que el suministro diario en los supermercados alemanes está garantizado. Merkel urgió por último a los alemanes a no creer «rumores» sobre la nueva enfermedad, sino acudir a los comunicados oficiales. La declaraciones televisadas son una rareza en Alemania, reservadas para momentos críticos. Los excanciller Gerhard Schroder y Helmut Kohl tan sólo recurrieron a este formato en dos ocasiones cada uno.

Italia registró 475 nuevos muertos por coronavirus en un día, el récord absoluto desde el inicio de la pandemia

(Por Infobae).- Italia registra ya 2.978 fallecimientos con coronavirus, al haber aumentado en 475 en las últimas 24 horas, según el último balance ofrecido en rueda de prensa por el jefe de la Protección Civil, Angelo Borrelli.

Se trata del balance diario de muertes más grande registrado por cualquier país desde el inicio de la pandemia.

El número de casos activos actualmente es de 28.710, una subida de 2.648 respecto al martes, mientras que ya han sido dados de alta 4.025.

Con ello, el número de contagios totales desde la detección del brote a finales de febrero es de 35.713, contando los positivos, los fallecidos y las altas.

Los servicios sanitarios registraron 4.207 nuevos casos en las últimas 24 horas, una cifra nunca antes alcanzada.

Fue nuevamente la región de Milán, Lombardía, donde se registraron más decesos, dos tercios del total. Pero también hay un alza de casos en otras regiones, como Venecia y Piamonte, con unos 500 nuevos casos cada uno, o Toscana, con 300 más.

El anterior récord para un día remonta al domingo, con 368 decesos, según los balances oficiales.

El Covid-19 y sus cuatro rutas distintas de entrada se convierten en un problema para encontrar una vacuna

(Miguel Artime.- Yahoo Noticias).- El coronavirus, o Covid-19, lo ha cambiado todo, y cuando todo esto haya pasado nos enfrentaremos a un mundo completamente nuevo. En algún momento nuestros científicos conseguirán una vacuna, y la población logrará la inmunidad de grupo gracias a ella y al creciente número de recuperados pero ¿cuánto falta para esto?.

Lo cierto es que existen tantas iniciativas públicas y privadas en los países punteros en ciencia que el momento es difícil de predecir, aunque haremos bien en abandonar la idea de que la vacuna está a la vuelta de la esquina, sobre todo atendiendo a una mala noticia que he podido leer en un tweet de Luis Montoliu, afamado biotecnólogo experto en edición genética.

Si habéis hecho los deberes con el Covid-19 sabréis que al igual que su primo el SARS de 2003 (con quien comparte el 80% de su genoma) emplea el mismo conducto de entrada a las células pulmonares, la proteína ACE2. Esta proteína está presente en la superficie exterior de las células del pulmón (y también en las de otros órganos).

El virus se introduce en la célula a través de esa “cerradura” ACE2 porque cuenta con unas proteínas “S” (de “spike” o “pincho” en inglés) que actúan como una llave. Una vez dentro del cuerpo humano, en menos de 24 horas el virus puede generar hasta 100.000 copias de sí mismo.

Una aclaración: la proteína “spike” de cualquier coronavirus es una máquina molecular multifuncional que le permite entrar en la célula huésped, por eso en lugar de “pincho” yo prefiero llamarla “ganzúa”.

Pero si observáis un virión al microscopio (podéis hacerlo en la imagen que abre este post) descubriríais que parece una especie de bolita minúscula recubierta de unas proteínas en formas de pinchos (o ganzúas). ¿Lo entendéis ahora?

¿Entonces si damos con una forma de impedir que las ganzúas “S” del coronavirus se acoplen en esa cerradura llamada ACE2, asunto arreglado? No exactamente: lo que decía el tweet antes mencionado por Luis Montoliu es que el protagonista de nuestro confinamiento ha encontrado otras forma de acceder a la célula.

¿Cómo? Pues la última en conocerse es a través de otra proteína de membrana llamada CD-147 (también conocida como Basigin puesto que está codificada por el gen BSG) a la que se acopla mediante la misma ganzúa antes mencionada, la proteína S.

El trabajo al que hace referencia Montoliu, efectuado por una veintena de científicos chinos provenientes de cuatro centros diferentes, aún no se ha publicado formalmente en ninguna revista editada por pares, aunque puede consultarse en bioRxiv, y por tanto, hay que mantener cierta cautela ya que está pendiente de confirmación.

Pero si así fuera, la noticia podría ser un mazazo para las expectativas terapéuticas de encontrar rápidamente una forma de bloquear al virus. Podemos imaginar una puerta con dos cerraduras, si taponas una (con un antiviral) para impedir que el ladrón entre en tu casa y dejas la otra accesible, el ladrón podría colarse igualmente.

Pero es que ahí no acaba la cosa: según puedo leer en la web Thailand Medical News, en realidad la nueva ruta de acceso al interior de la célula a través de la proteína CD147 no es la segunda vía de acceso conocida, sino la cuarta, lo cual convierte al Covid19 en un auténtico súper virus.

Las otras dos formas de acceso del virus se consiguen a través de la enzima furina (presente en la célula huésped) y de los receptores GRP78. El dato de la furina es importante, porque esta enzima no solo se encuentra en las células pulmonares, sino en otros varios tejidos humanos incluidos el hígado y el intestino delgado, lo cual dota al virus del potencial para atacar múltiples órganos tal y como cuentan en Investigación y ciencia.

En cuanto a los receptores GRP78 de la célula huésped, tal y como puedo leer en Science Direct, es un tercer receptor presente en la superficie de la célula, (las siglas de su nombre provienen de “proteína regulada por glucosa 78”) que consta de varias regiones, algunas de las cuales actúan también como puerto de atraque para las ganzúas del Covid-19.

Resumiendo, hasta el momento los viriones del Covid-19 han descubierto hasta cuatro formas de acceso diferentes al interior de las células pulmonares. ¿Ha sido así desde el principio o el virus ha ido encontrando nuevas formas a medida que muta al saltar de huésped a huésped? Sin duda hace falta mucho más trabajo de investigación, pero la pregunta es escalofriante.

Lamentablemente, en vista de estas capacidades parece que la tarea de encontrar una vacuna efectiva al 100% podría ser mucho más complicada de lo que a priori podríamos pensar. Suerte que la virulencia de un virus tiende a atenuarse a medida que este muta, ya que en su interés está el reproducirse y vivir “apaciblemente” dentro del huésped, cosa que obviamente no logra si este muere.

En fin, no quiero ser alarmista, algunos de los coronavirus anteriores (el MERS por ejemplo) también habían encontrado más de una forma de infectar a las células del pulmón, pero creo que esta es la primera vez que se observa tanta habilidad y diversidad infecciosa en un coronavirus. Más que a una ganzúa, este Covid19 parece asemejarse a una navaja suiza.

Me enteré leyendo Thailand Medical News (web en la que hay artículos sobre las 4 vías de acceso intracelular mencionadas).

El coronavirus puede dejar secuelas a largo plazo

(José de Toledo.- Yahoo Noticias).- Hay muchas cosas que aún no sabemos sobre el COVID, la enfermedad que provoca el coronavirus que ahora mismo acapara toda nuestra atención. Una de ellas, obvia porque estamos en mitad del brote, son los efectos a largo plazo. Y según parece, pueden ser dramáticos: una pérdida de entre el 20-30% de la capacidad pulmonar.

Cuidado con estos datos, porque de momento son únicamente una sospecha. Se trata de un informe de la Autoridad Hospitalaria de Hong Kong, no de un estudio científico o una publicación – bien sea un paper o un preprint. Pero aun así, merece atención.

¿Y qué dice el informe? Que se ha detectado que los pacientes recuperados de COVID sufren secuelas. Que al hacerles pruebas de esfuerzo, una práctica común después de una neumonía, se ve una disminución en la capacidad pulmonar. O dicho de modo sencillo: que les falta el aire al realizar un esfuerzo físico no demandante, como subir escaleras o andar a ritmo vivo.

Lo que tendría sentido con los datos que ya se conocían. A los pacientes de coronavirus que han desarrollado neumonía, cuando las circunstancias lo permiten, se les han realizado TACs – bueno, en realidad tomografías computerizadas no axiales, pero TAC se entiende mejor – y se ha detectado “vidrio esmerilado” en los pulmones.

¿Vidrio esmerilado? Se trata de un término técnico para referirse a acúmulos de líquidos en el tejido pulmonar, que sirven para determinar daños en el órgano.

Visto así, suena fatal. Pero hay dos cuestiones importantes que tener en cuenta. Lo primero, que no se tienen muchos datos – para el informe han analizado a nueve pacientes, al aumentar la cantidad la cosa puede cambiar mucho; se trata de un informe y no un estudio científico…

Y lo segundo es que, en este caso, a largo plazo hay que entrecomillarlo. Son secuelas, eso es evidente; y por el tipo de secuelas, no parece que los tejidos vayan a recuperarse a corto plazo. Pero tal vez dejando tiempo, dando terapias – fármacos, ejercicio o combinaciones de ambos – o por otros medios no se pueda recuperar.

Poco a poco iremos teniendo una imagen más completa de la enfermedad, pero es importante tener todos los datos posibles para ir haciéndonos una idea.