EEUU lanzó ciberataques a sistemas de misiles iraníes, según la prensa

Washington.- (EFE).- Estados Unidos ha lanzado ciberataques contra ordenadores que regulan los sistemas de lanzamiento de misiles en Irán, según informan medios estadounidenses, que citan fuentes conocedoras de esas operaciones.

Los ataques cibernéticos fueron lanzados el jueves, día en el que el presidente Donald Trump había autorizado una operación selectiva con aviones y barcos contra Irán que frenó en el último momento al saber que habría causado un centenar y medio de muertes, según él mismo reveló al día siguiente.

The Washington Post informa de que la ofensiva cibernética del jueves inutilizó los sistemas de ordenadores empleados en el control de cohetes y misiles de Irán.

Por su parte, The New York Times indica que los ataques fueron preparados durante semanas y fueron decididos como respuesta directa al derribo días antes de un dron estadounidense por un misil tierra-aire iraní en las cercanías del Estrecho de Ormuz, así como a las agresiones contra dos cargueros el pasado 13 de junio en esa misma zona, a unas 30 millas de la costa de Irán.

Efectivos del Cibercomando estadounidense fueron los encargados de llevar a cabo esas acciones, que fueron propuestas por el Pentágono después de que el 13 de junio dos barcos, uno propiedad de un armador noruego y otro japonés, sufrieron impactos y explosiones al salir del estrecho de Ormuz, a unas 30 millas de la costa iraní, algo de lo que Washington acusó a Teherán.

Según el NYT determinar la eficacia del ciberataque es difícil y sólo podrá saberse si Irán intenta de nuevo el lanzamiento de un misil.

The Washington Post cita a la portavoz del Pentágono, Elissa Smith, que no confirma la acción del jueves y se limita a afirmar: «por seguridad no comentamos operaciones cibernáticas o de inteligencia».

Candidato opositor arrebata alcaldia de Estambul al partido de Erdogan

(Por Gokan GUNES,AFP).- La oposición al presidente turco Recep Tayyip Erdogan se alzó este domingo con la alcaldía de la estratégica Estambul, capital económica del país y gobernada por el oficialismo desde hace 25 años, comicios que fueron repetidos luego de que hace tres meses también se impusieran los opositores.

Los resultados difundidos por la agencia estatal Anadolu, sobre el 95% de sufragios, daban la victoria al opositor Ekrem Imamoglu con 54% de los votos, contra un 45% del oficialista Binali Yildirim, quien reconoció la derrota.

«Según los resultados mi concurrente Ekrem Imamoglu va adelante. Lo felicito y le deseo buena suerte», dijo Yildirim.

Esta victoría marca «un nuevo comienzo» para Turquía, se congratuló Imamoglu, de 49 años. «No fue un solo grupo o partido, sino el conjunto de Estambul y Turquía los que ganaron estas elecciones», añadió.

Los habitantes de Estambul regresaron a las urnas tras la anulación de los comicios de marzo, después de que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), la formación islamo-conservadora del presidente Erdogan, presentara recursos por «irregularidades masivas».

La oposición, que rechazó esas acusaciones, denunció un «golpe contra las urnas» y consideró los nuevos comicios una «batalla por la democracia».

Más que una elección municipal, los comicios en Estambul fueron una prueba sobre la popularidad de Erdogan y del AKP, en un momento de graves dificultades económicas. «Quien gana Estambul, gana Turquía», suele decir el presidente.

Para Erdogan estaba en juego conservar una ciudad con más de 15 millones de habitantes, capital económica y cultural del país, controlada por su bando desde hace 25 años.

En las elecciones de marzo, el AKP también perdió Ankara, la capital política, en un marco de complicada situación económica, con una inflación del 20%, el hundimiento de la lira turca y la elevada tasa de desempleo.

Erdogan, que al inicio de la campaña hizo gala de un perfil bajo para evitar enardecer a sus opositores, volvió a salir al ruedo en los últimos días, multiplicando los ataques virulentos contra Imamoglu.

Ante esta retórica polarizadora, Imamoglu volvió a apostar por un discurso unificador, repitiendo como un mantra su eslogan enseña: «Todo irá bien».

El presidente, que había hecho de las municipales del 31 de marzo una votación sobre la «supervivencia de la nación», se esforzó en las última semanas en minimizar su impacto, y llegó a afirmar que estos comicios eran «simbólicos».

La oposición, ante el temor de fraudes, movilizó a un ejército de abogados para vigilar las urnas. El colegio de abogados de Estambul instaló un enorme cartel en la fachada de su sede llamando a «hacer guardia por la democracia».

  • El crucial voto kurdo –

Apenas 13.000 votos –entre más de ocho millones de votantes– separaban en marzo a Imamoglu e Yildirim, por lo que el AKP llamó a todos los electores conservadores, algunos de los cuales se abstuvieron o votaron por un rival islamista en marzo, pero también a los kurdos.

Estos, considerados decisivos, son objeto de una feroz batalla. El AKP suavizó su retórica sobre la cuestión kurda en las últimas semanas y Yildrim llegó a evocar el Kurdistán, una palabra tabú en su bando.

El jueves, los medios progubernamentales y el propio Erdogan se hicieron eco de una carta de un jefe histórico del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, Abdullah Öcalan, en la que llamaba a la neutralidad a los simpatizantes del partido prokurdo HDP.

Pero este denunció una maniobra del poder dirigida a dividir a sus electores y llamó, como ya hizo en marzo, a votar por Imamoglu.

Tres años después, un «brexit» abrupto más cerca que nunca

Londres.- (EFE).- En el tercer aniversario del referéndum del «brexit», que cambiaría para siempre el destino del Reino Unido, el país se encuentra a escasas semanas de estrenar nuevo primer ministro y con el horizonte puesto en el 31 de octubre, fecha en la que, por defecto, romperá abruptamente con la Unión Europea (UE).

Un divorcio a las bravas que se consumará a no ser que el nuevo jefe del Gobierno -puesto que se disputan los conservadores Boris Johson y Jeremy Hunt- pida una nueva prórroga a Bruselas, consiga renegociar el acuerdo de salida y que el Parlamento lo apruebe o, en última instancia, se cancele el «brexit».

La opción de cambiar los términos del pacto se antoja remota después de que el pasado viernes los Veintisiete reiteraran su negativa a reabrir las negociaciones en ese sentido con el nuevo primer ministro.

Además, Johnson a la cabeza de todas las encuestas para hacerse con las llaves de Downing Street a pesar del incidente doméstico que salió a la luz este fin de semana, ha dejado clara su voluntad de que el Reino Unido salga del bloque comunitario la víspera del Día de Todos los Santos, con o sin pacto con los Veintisiete.

La pregunta es, si todos los expertos coinciden en lo dañino de ese escenario para la economía y política británica, ¿por qué Johnson parece no temer ese desenlace?

La opinión del analista de la Universidad inglesa de Surrey Simon Usherwood es que el antiguo alcalde de Londres y exministro de Exteriores no cree que el perjuicio «vaya a ser tan malo como pronostican».

«Reconoce que será problemático pero no el fin del mundo y que merece la pena», explicó a Efe.

Para Usherwood se trata además de «una estrategia» porque Johnson piensa que «si el Reino Unido muestra que está dispuesto a salir sin acuerdo demuestra que es un negociador más duro y eso ayudará a que la UE varíe su posición actual».

Unos planteamientos que, sin embargo, al experto no le parecen «realistas» y coincide con el catedrático de la Universidad Queen Mary de Londres Tim Bale en un pronóstico poco alentador de producirse esa ruptura a las bravas.

«Nadie sabe realmente cómo de malo será pero, será malo. Se crearán terribles colas en los puertos. Las fábricas, las tiendas y las farmacias sufrirán desabastecimientos. Subirán los precios. En resumen, es probable que experimentemos el caos, al menos en el corto plazo», sostuvo Bale en un entrevista con Efe.

Según la profesora de Políticas de la Universidad de Edimburgo Nicola McEwn los efectos políticos podrían llegar al punto de desencadenar la desintegración del Reino Unido, con Escocia e Irlanda del Norte reverdeciendo sus movimientos independentistas.

Con todo, la docente no termina de imaginar que un «no acuerdo» pueda realmente existir.

«Si el Reino Unido sale sin un consenso, es inconcebible que el Gobierno británico no querría después negociar una futura relación comercial tan rápido como fuera posible», señaló.

«En ese contexto, todos los temas que están incluidos en el acuerdo volverían inmediatamente a estar encima de la mesa», concluyó.

Si el Reino Unido sale sin un tratado eso quiere decir que no existirá ningún tipo de periodo de transición ni pacto previo entre ambos lados del Canal de la Mancha que mitigue el efecto de romper abruptamente con los acuerdos e instituciones comunitarias.

El país saldría automáticamente del mercado único y de la unión aduanera, acuerdos diseñados para promover y ayudar al comercio entre miembros de la UE y para eliminar los controles y aranceles.

Bajo los términos del documento que negoció Theresa May con Bruselas, habría un periodo de transición de 21 meses a contar desde la salida efectiva del bloque durante el cual el Reino Unido mantendría parte de su estatus mientras ambas partes negociaban un acuerdo comercial.

Respecto a la llamada salvaguarda irlandesa, un mecanismo incluido en el documento sellado entre Londres y los Veinsiete para asegurar la invisibilidad de la barrera entre las dos Irlandas, clave para sus economías y el proceso de paz, no existiría.

Los defensores de una ruptura abrupta sostienen que una solución tecnológica podría mantener invisible esa frontera, pero los juristas europeos consideran que se seguirían necesitando algunos controles fronterizos.

La incógnita de quién será el nuevo «premier» será desvelada la semana del 22 de julio, momento en el que arrancará la recta final del Reino Unido dentro de la UE. Un tiempo en el que tendrán que terminar de desvelarse las otras muchas incógnitas que siguen rodeando al «brexit» tres años después.

Paula Baena Velasco

Nuevos mensajes sugieren que la Lava Jato actuó para proteger al exjuez Moro

Sao Paulo.- (EFE).- El periódico Folha de Sao Paulo publicó este domingo nuevos mensajes privados de miembros de la operación Lava Jato, que sugieren que fiscales actuaron para evitar que tensiones entre el exjuez y actual ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, y la Suprema Corte paralizaran las investigaciones.

Folha y The Intercept Brasil, que tuvo acceso a las conversaciones mantenidas durante años entre fiscales y jueces, anunciaron una asociación para verificar y publicar una serie de reportajes sobre el contenido de estos mensajes, que han puesto en tela de juicio la imparcialidad de la Lava Jato, que llevó a prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010).

De acuerdo con Folha, los diálogos indican que tanto los fiscales como el actual ministro de Justicia temían que el entonces magistrado del Supremo Tribunal Federal Teori Zavascki, muerto en un accidente aéreo en 2017, repartiera las investigaciones bajo el control de Moro en Curitiba (sur de Brasil) en un momento considerado «crítico», ya que las investigaciones de las corruptelas de la constructora Odebrecht avanzaban a pasos largos.

Folha señaló que el incidente habría sido causado por un equívoco de la Policía Federal en marzo de 2016, cuando adjuntó a los autos de una investigación algunos documentos referentes al caso Odebrecht sin preservar su sigilo, lo que conllevó a la divulgación del material por la prensa brasileña.

Moro -quien ya había sido recriminado por la Corte Suprema por haber sacado a la luz escuchas telefónicas de Lula, líder del Partido de los Trabajadores (PT)- envió un mensaje al fiscal y coordinador de la Lava Jato, Deltan Dallagnol, quejándose de la Policía, de la que dijo que no podía «cometer esa clase de error ahora».

Las conversaciones publicadas por Folha señalan que Moro alertó a Dallagnol de que, sin el sigilo, tendría que someter al Supremo al menos una de las investigaciones bajo su paraguas y citó el caso del publicista del PT Joao Santana.

Sin embargo, el fiscal le comentó que contactó a la Procuraduría General de la Unión y le sugirió que remitiera otra investigación, vinculada a Odebrecht.

Dallagnol completó que intentaría apresurar uno de los casos, lo que permitiría que el mismo fuera remitido a la Suprema Corte ya con los acusados y sus respectivos delitos definidos en la denuncia.

En otro fragmento de los diálogos publicados por Folha, Moro afirmó que temía «presiones» para que su conducta fuera analizada por el Consejo Nacional de Justicia (CNJ), a lo que Dallagnol respondió que hablará con el representante de la Fiscalía en dicho Consejo.

El fiscal también pidió a Moro que «no se desanime» y le prometió el apoyo incondicional de la operación al entonces juez.

«Que sepas que no solo la inmensa mayoría de la sociedad está contigo, pero que nosotros haremos todo lo que sea necesario para defenderte de injustas acusaciones», aseguró Dallagnol.

Afirmó además que se trataría de un momento de «ánimos exaltados» y que «admira» la «serenidad» con que Moro «enfrenta las noticias malas y los problemas».

«Sigue firme, no te desanimes y cuenta con nosotros», recalcó el fiscal.

En respuesta al reportaje publicado por Folha, el Ministerio de Justicia volvió a afirmar, en una nota, que «el ministro no confirma la autenticidad de mensajes obtenidos de forma criminal y que pueden haber sido editados o adulterados total o parcialmente».

«La invasión criminal de teléfonos móviles de autoridades públicas es objeto de investigación por parte de la Policía Federal», añadió la cartera en el comunicado.

Asimismo, ante el Senado, Moro denunció el pasado miércoles que existe un «grupo criminal» que pretende «atacar» a «las instituciones» y sobre todo a la «lucha contra la corrupción» que él encarnó como juez.

El medio The Intercept Brasil, dirigido por el periodista estadounidense Glenn Greenwald, a quien el exanalista de la CIA Edward Snowden reveló los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), informó la pasada semana que publicará una serie de reportajes sobre las conversaciones mantenidas durante años entre agentes públicos y jueces.

Las conversaciones, según The Intercept Brasil, incluyen estrategias para cambiar el orden de las fases de la operación Lava Jato, consejos y pistas de magistrados a los fiscales, lo que está prohibido por ley.

Bachelet inicia visita a Venezuela para abordar la crisis

(DW).- La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, inició este miércoles una visita a Venezuela para palpar la grave crisis, que se agudiza al calor de la lucha de poder y sanciones de Estados Unidos.

Bachelet arribó al aeropuerto de Maiquetía, que sirve a Caracas, en horas de la tarde, informó el servicio de noticias de Naciones Unidas en Twitter.

Durante su estadía se reunirá con el presidente Nicolás Maduro y con el opositor Juan Guaidó, reconocido como mandatario interino por medio centenar de países, aunque su agenda completa se mantiene en reserva. El viernes emitirá ante la prensa una declaración final.

La diplomática llegó por invitación de Maduro, bajo cuyo gobierno -iniciado en 2013- el país cayó en la peor recesión de su historia moderna.

La migración venezolana

Según la ONU, desde 2015 unos cuatro millones de venezolanos emigraron por la crisis, marcada por escasez de bienes básicos, una hiperinflación que el FMI proyecta en 10.000.000% para 2019, así como por el colapso del sistema de salud y los servicios públicos.

La visita no escapa al pulso entre Maduro y Guaidó, jefe del Parlamento quien se autoproclamó mandatario hace cinco meses.

Maduro reivindica que Bachelet llega con su venia, mientras Guaidó, quien dijo que su cita con la comisionada sería el viernes, sostiene que su presencia es un «reconocimiento de la catástrofe» que vive el país con las mayores reservas petroleras.

ct (afp/elnacional)

Guaidó convoca a los venezolanos a manifestarse este viernes, al término de la visita de Bachelet

(Por. europapress.es).- El autoproclamado «presidente encargado» de Venezuela, Juan Guaidó, ha pedido este miércoles a sus simpatizantes que vuelvan a tomar las calles el viernes, el último día de la visita al país de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

«Vamos a la calle (…) para visibilizar los males y exigir soluciones», ha dicho en una rueda de prensa celebrada en el marco de la presentación del Plan País Agropecuario en la Universidad Metropolitana de Caracas, según informa el diario venezolano ‘El Nacional’.

Guaidó ha dado así su apoyo a las diversas organizaciones de la sociedad civil y asociación estudiantiles que habían llamado a iniciar un nuevo ciclo de protestas este mismo viernes.

Los organizadores han pedido a los venezolanos que se concentren a las 10.00 (hora local) frente a la sede en Caracas del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para «alzar la voz por quienes no pueden alzarla». «Nos levantamos para exigir respeto a nuestros Derechos Humanos», ha dicho la ONG Sinergia.

Bachelet llegara este miércoles a Venezuela en una visita que la oposición había reclamado de forma reiterada y que finalmente ha sido posible por invitación del Gobierno de Nicolás Maduro. La ex presidenta chilena tiene previsto reunirse con las dos partes, así como con otros actores de la crisis política y humanitaria que sufre el país.

Guaidó ha avanzado que se verá con Bachelet el viernes. «De cara a nuestra conversación, no aguantamos más diagnósticos», ha advertido. «Esto es un problema estructural y hay que darle una solución al conflicto», ha reclamado el líder opositor.

CRISIS EN VENEZUELA

La crisis política en Venezuela se agravó el 10 de enero, cuando Maduro decidió iniciar un segundo mandato de seis años que no reconocen ni la oposición ni buena parte de la comunidad internacional porque consideran que las elecciones presidenciales del 20 de mayo fueron un fraude.

En respuesta, Guaidó se autoproclamó mandatario interino el 23 de enero con el objetivo de cesar la «usurpación», crear un gobierno de transición y celebrar «elecciones libres». Ha sido reconocido por Estados Unidos, numerosos países latinoamericanos, así como varios europeos, entre ellos España.

Entretanto, más de cuatro millones de venezolanos han abandonado el país en los últimos años a causa de la crisis humanitaria que sufre la nación caribeña. La ONU advierte de que, si la tendencia continúa, a final de 2019 podrían sumar más de cinco millones.

Guaidó ha indicado que explora abiertas distintas vías para zanjar la crisis, entre ellas las protestas en las calles y la diplomacia, plasmada en el reconocimiento internacional y en los contactos exploratorios entre oposición y Gobierno y Noruega. También ha mantenido viva la posibilidad de una intervención militar.

Respecto a esto último, a lo largo de estos meses Guaidó y algunos de sus colaboradores han invocado el llamado principio de intervención humanitaria, que permitiría un despliegue militar en Venezuela bajo el paraguas de la ONU. Aunque hay precedentes, no es una cuestión pacífica entre los estados miembro.